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Crítica On Line
Los estrenos de la semana
Por Elsa Bragato

BRAGATISSIMO
www.arinfo.com.ar

Sábados de 15 a 16

ELSA BRAGATO Y CARLOS PIERRE


 

*Colaboración del crítico y productor Carlos Pierre

http://www.elsabragato.blogspot.com  El site de Elsa Bragato

 Ver estrenos anteriores

 

Te invitamos a ver también nuestros Trailers destacados:

INQUEBRANTABLE, primer film de Angelina Jolie como directora y productora
http://youtu.be/EaS2tjsh7HM

DELIRIUM, con Ricardo Darín , estreno 2 de octubre
http://youtu.be/M2W4y2X2tF8

 

JUEVES 11 DE SETIEMBRE DEL 2014.-

Hay ochos estrenos de los cuales cinco son nacionales. Y le sumamos el reestreno de “Tango feroz”, de Marcelo Piñeiro.

Sin señal”, docu-ficción de ciencia ficción pertenece a Daniel Sofía y relata las peripecias paranormales que tuvo un grupo de filmación que se dirigió a la Isla El Faro Rojo. Se indica que está basada en hechos reales. Dentro del cine nacional, es una curiosidad y además atrapará al espectador interesado en una temática poco abordada en nuestro país. Destellos, rayas, abruptos cortes, ponen una buena cuota de suspenso. Interesante con una novedosa banda sonora de Luis Ariel Buchhalter.

Córtenla, una peli sobre call centers”, de Ale Cohen, es un documental de narración bastante sólida que investiga la precarización laboral a partir de los 90, la generación de los call-centers, la explotación laboral en todas sus dimensiones, el “descarte” humano por razones de salud, de edad, y ofrece algunas secuencias breves ficcionadas que son lo más flojo del producto. Sin embargo, el tema es interesante y aporta datos sobre mentiras y verdades a los jóvenes en busca de trabajo siendo un buen llamado de atención para autoridades y sindicatos.

Qué ves? Ecos de lo invisible”, de Sofía Vaccaro, nos habla de nuestros sentidos cuando falta la visión, y cuenta con el aporte de artistas plásticos, de artistas ciegos, y una muy interesante narración que hace muy atractiva a la propuesta. ¿Qué nos permite orientarnos para pintar, por ejemplo, sin tener visión o bien con apenas borrones de luces y sombras? El análisis del documental permite que nos acerquemos a una realidad poco conocida. Muy ilustrativa. Tendrá funciones especiales para personas con discapacidad auditiva y visual en el Gaumont una vez por semana debido al formato especial en el que fue realizado.

Historias breves 9”, presentada por el INCAA, es un largometraje colectivo que lanza al gran mercado cinematográfico a jóvenes realizadores nacionales. Tiene sus “más” y sus “menos” y siempre es una propuesta auspiciosa. Hay que esperar lo que vendrá…

Finalmente, arribamos a “Sin City 2, una mujer para matar o morir”, del imaginativo Robert Rodríguez y Frank Miller, con Josh Brolin y una notable Eva Green. En el 2005 se conoció la primera película “Sin City”, que tomó el formato del cómic en blanco y negro con detalles de color. Este tipo de fotografía resultó un hallazgo en 1983 cuando Francis Ford Coppola realizó “La ley de la calle” con un jovencísimo Mickey Rourke. Si bien se destaca Eva Green en su performance y resulta una película diferente, es cierto también que ingresa en el terreno del “culto” y es más para fans que para el público en general.

“TANGO FEROZ”

Reestreno del film de Marcelo Piñeyro, estrenado en 1993. Con Fernán Mirás, Cecilia Dopazo, Antonio Biranbent, Imanol Arias, Leonardo Sbaraglia y Hector Alterio. Música de Fernando Ballesteros. Duración: 122 minutos.

EXCELENTE. REGRESO DE UN FILM ANTOLÓGICO

Si bien no siempre es bueno mirar el pasado, cuando se rescatan films como “Tango feroz” se siente que se ha hecho algo útil porque se le está dando oportunidad a las nuevas generaciones de conocer un período de explosión cultural. Estrenada en 1993, “Tango feroz” nos relata la vida del cantante José Alberto Iglesias Correa, apodado Tanguito, que vivió entre 1945 y 1972. Justo es decir que no se pudieron utilizar muchos temas originales de “Tanguito”. “El amor es más fuerte”, leit-motiv, lo canta Ulises Butrón y Fernán Mirás, en la piel de “Tanguito”, lo interpreta mediante doblaje.

Antes del comentario crítico, hay que destacar el lanzamiento de Fernán Mirás y Cecilia Dopazo en roles protagónicos, y el debut de Antonio Birabent como actor, ayudado por su papá, reconocido músico, y encarnándolo. Así como la presencia de un más que juvenil Leonardo Sbaraglia, Fernando D’ Elía, y esta pertinaz elección de papeles policiales del gran Héctor Alterio, hecho que no deja de llamar la atención.

El impacto del film es muy emotivo. La recreación del ambiente de los 60 que hace Piñeyro es perfecta. Una clase media baja, muchas ilusiones, una bohemia que podía conducir a la drogadicción (tan en boga el LSD entonces), al virtuosismo o bien mezclar en extrañas dosis a ambas. No había ni lujos mobiliarios ni ropa de última tendencia. Y sí utopías que surgían o por el amor o porque la época era propicia para soñar en dosis altas.

La persecución policial fue otra constante. El pelo largo era señal de “vandalismo”. Se inventaban prontuarios, venía la cárcel, la vejación para los jóvenes más rebeldes que otros. La irrupción de comandos policiales en los boliches fue habitual. Redadas sin piedad. El delito era ser joven. En todas cayó “Tanguito”. Al rock se lo relacionaba con la subversión, sin atenuantes. Y la droga, que tenía un lugar ganado entre los tangueros y no se lo condenó nunca, fue el motivo de persecución de los roqueros. Prisión, períodos de electroshocks en el Borda, consumo de cocaína, dejaron a “Tanguito” fuera de la realidad. ¿Robaba, componía, se drogaba, amaba? Todo eso fue “Tanguito” y más también.

Un dato notable de la película son los diálogos. Tienen contenido, nos cuentan los sueños de esos jóvenes y, en especial, de “Tanguito”, enamorado de una joven bella y de clase alta. No están circunscriptos a la acción elemental. La secuencia tan conocida por fotografías del amor entre “Tanguito” y su enamorada y el tango que bailan desnudos son de una belleza y desenfado inusuales en nuestro cine por su lograda espontaneidad.

Estamos frente a una ficción. Mucho se dijo sobre la falta de apego a ciertos aspectos de la realidad de “Tanguito”, que supo estar hasta en “Sábados circulares” de Pipo Mancera y llegó a componer temas para un único Longplay “Tango”. Pero si empezamos por no tener las canciones que compuso con otros músicos para el film, mal se puede criticar el guión. Como ficción, el amor estuvo hasta el final, haya o no coincidido con la realidad y su triste final (en las vías del ferrocarril, luego de escapar del Borda). Generar un ídolo en el cine sobre la figura ya mítica de “Tanguito” fue y es el mérito de Marcelo Piñeyro.

Es una película diferente, con una fotografía excelente, sólida, con muy buenas actuaciones de un elenco muy jovencito, con un leit-motiv que se sigue cantando, con parlamentos verosímiles. Se redondea la historia de un joven artista que se fue muy pronto. Es también un retrato de época que, si enfervorizó a los jóvenes de los 90, provocará otro tanto en las nuevas generaciones. Por lo que es bueno pensar como el título de la canción, “El amor es más fuerte” porque, en definitiva, “Tanguito” provocó empatía, pasión. El amor por lo que generó fue más fuerte.

Elsa Bragato



ARREBATO

De Sandra Gugliotta. Con Pablo Echarri, Mónica Antonópulos, Leticia Bredice, Gustavo Garzón, Marcelo Melingo, Facundo Giménez, Lawrie, Claudio Tolcachir, entre otros. Música de Sebastián Escofet. Duración: 91 minutos.

BUENA. COMPLICADA NARRACIÓN EN FORMATO DE THRILLER

Las líneas de la vida y de la ficción se cruzan en este largometraje de la muy eficiente realizadora Sandra Gugliotta (recordar “La toma”, documental) donde un escritor es asediado por su imaginación y por la realidad. Casado, cela a su esposa (Mónica Antonópulos) con obcecada paranoia. Se establece una delgada línea entre la realidad y la ficción, teñida de sangre y de una incontenible pasión. El título del film, “Arrebato”, seguramente alude a estos sentimientos compulsivos de “Luis” (Echarri). Surgen entonces coordenadas que se pierden en el infinito: la propia historia y una novela del protagonista que van coincidiendo con hechos que él conoce: una viuda (Leticia Bredice) cuyo marido fue asesinado por celos.

De alguna manera, su propia vida está inmersa en la ficción que se imagina para su novela; ésta verá la luz dos años más tarde en calidad de “autobiográfica”. Hay un juez (Gustavo Garzón) que sospecha de la coincidencia entre el libro y la vida de “Luis”. Y surge así el thriller en el que se mezclan exageradamente la ficción con la realidad, obligando al espectador a una excesiva atención.

Sandra Gugliotta maneja con acierto la fotografía, el sonido y la dirección de arte, así como resulta interesante la banda sonora propuesta por Sebastián Escofet.

Pablo Echarri asume con vehemencia su rol, el que decae por las complicaciones del guión debido a que no logra desgranarse con claridad en la narración audiovisual. Mónica Antonópulos está a la altura del personaje de la esposa celada, mientras que Leticia Bredice no resulta del todo convincente. El film está en la línea de “Betibú”, un thriller bien realizado aunque con idas y venidas narrativas pero sin gran repercusión. Esperemos que, en este caso y aún frente al rompecabezas propuesto, la suerte sea diversa.

Carlos Pierre



WINTER EL DELFÍN 2

De Charles Martin Smith. Con Harry Connick Jr, Asley Judd, Nathan Gamble, Morgan Freeman, entre otros. Música de Mark Isham. Duración: 113 minutos.

BUENOS AIRES. AVENTURAS DE DELFINES EN FAMOSO ACUARIO

“Winter el delfín” nos llevó a conocer la actividad social y de recuperación de animales marinos del llamado Hospital Clear Water en La Florida a partir de Winter, el delfín sin cola que encontró el jovencito Sawyer Nelson (Nathan Gamble), quien logró pertenecer al staff del lugar. La historia continúa con Winter y su falta de cola, suplida por una mecánica que le realizó un reconocido ortopedista, papel que encarna Morgan Freeman. Es decir, el elenco se repite con nuevos integrantes en el acuario: otro delfín muere, y Winter entra en depresión. Se rescata un nuevo delfín pero es capaz de alimentarse solo por lo que es soltado nuevamente en el mar. Aparece una tortuga marina, es curada y soltada en las playas de Florida, mientras un pelicano hace de las suyas como amigo de los animalitos. Swayer ya es un jovencito y se le presenta la oportunidad de un curso con científicos de tres meses de duración en Boston, a bordo de un velero. Pero está Winter alicaída, que lo rechaza, y el peligro de cierre del acuario si no se consigue otro animal que habite la enorme piscina. El mar ayuda y aparece un bebé delfín que puede remediar la acuciante situación. En el cierre se muestran a los chicos con piernas ortopédicas que encuentran un ejemplo de vida en Winter y su cola mecánica. La narración es convencional pero con tensión, y, si bien todo es previsible, la emoción aflora en muchos momentos, o en las secuencias de los delfines acompañando a su joven protector en danzas acuáticas. Una verdadera lección de vida que merece verse con los chicos.

Elsa Bragato

 

EL HOMBRE MÁS BUSCADO

De Anton Corbjin. Con Philip Seymour Hoffman, Rachel McAdams, Robin Wirght, Willem Defoe, Daniel Brühl, entre otros. Duración: 121 minutos.

MUY BUENA. POLICIAL DE GRAN FACTURA

El holandés Anton Corbjin llevó a la pantalla otro relato del exitoso novelista John Le Carré apelando a un gran elenco encabezado por Philip Symour Hoffman, tan tempranamente desaparecido. Se trata de uno de sus últimos trabajos y un exponente de su enorme capacidad interpretativa, que lo llevo a un Oscar por su genial “Capote”. Lo acompaña un elenco de grandes actrices y actores que logran, con la sabia dirección de Corbjin, uno de los policiales-thrillers más apasionantes de los últimos años, alejado de explosiones y efectos especiales. Es decir, se apela a un guión excelente y a la capacidad actoral del elenco. En síntesis, Cine, con mayúsculas. Y es para señalar porque se rescata de entre el cine pochoclero que inunca la cartelera porteña.

Ambientada en Hamburgo, uno de los puertos más importantes del mundo, apabullante escenario de comercio mundial y de multiplicidad étnica, comienza la inteligente trama cuando un inmigrante, mitad checheno y mitad ruso, reclama una herencia familiar al parecer ilícita. Torturado y con una pesada carga de desgracias sobre sí, su actitud llama la atención de los servicios secretos norteamericanos y, en especial, del jefe del equipo antiterrorista que protagoniza Philip Seymour Hoffman. Pertenece a la comunidad islámica, muy importante en esta ciudad alemana, que lo ayuda a ocultarse.

Con mucha fotografía nocturna y merodeando con la cámara los bares típicos de los puertos, sórdidos y oscuros, Anton Corbjin (consumado fotógrafo y director de arte, música y video de Mile Davis y Frank Sinatra, entre otros) logra mover su cámara de manera tal que surgen los perfiles psicológicos de los personajes a través de gestos y palabras con notable claridad y profundidad. Intriga, rivalidad y política contemporánea, son subtemas más que interesantes que hacen de este policial un drama profundo con una narración audiovisual plena de detalles atrapantes.

A esto le añadimos la coincidencia de ser estrenada este 11 de setiembre, 13º aniversario del ataque a las Torres Gemelas, desde un puerto donde se planificó el ataque a las mismas. Y frente al comienzo de otra guerra de los Estados Unidos contra sectores radicales ubicados en el norte de Irak. De todo esto, bien podemos decir que a la excelencia de Hoffman, cuya pérdida será siempre lamentada, el film nos ofrece una historia que nos sujeta a la butaca con el mejor suspenso. Añadimos que es una pena que se haya omitido la música de Johannes Brahms, hijo dilecto de Hamburgo, dramática e intensa como la historia propuesta por Anton Corbjin. Cine, en definitiva. No se la pierda.

Carlos Pierre



 

JUEVES 4 DE SETIEMBRE DEL 2014.-

Hay ocho estrenos fílmicos, de diversos géneros. “El ardor” es una coproducción de Argentina, México y Brasil, dirigida por Pablo Fendrik (argentino), que fue presentada en Cannes por su protagonista Gael García Bernal, y coproductor junto a Diego Luna a través de la empresa “Canana”. Es una buena película con altibajos narrativos sobre la deforestación, la lucha de los lugareños por sobrevivir ante la llegada de los mercenarios, con momentos de buena fotografía (selva misionera y parte del norte del Río Paraná). Recordemos que Diego Luna y Gael García Bernal surgieron hace unos 14 años aproximadamente como la nueva generación actoral de México.


“Hércules” de Brett Ratner, con Dwayne Johnson, es otra pochoclera para quienes gusten de los tanques cuyos efectos especiales son la esencia. Los “supercinemas” y la tecnología de punta valen más que el guión semihistórico.
“Locos por las nueces”, de Peter Lepermiotic, es un film de animación que renueva las apuestas para los chiquitos. Pueden gustarnos más o menos que otros films de animación pero, en definitiva, son los pequeños quienes le darán o no su apoyo.
“Mujer lobo”, de Tamar Garateguy ofrece un muestrario feroz de sexo y violencia que surge en la línea B de subterráneos capitalinos. Garateguy fue codirectora de una muy buena película “off”, por llamarla de alguna manera, titulada “Upa” (título abreviado), luego dirigió “Pompeya” y ahora nos muestras las “garras femeninas” en “Mujer lobo”, un producto de género filmado en blanco y negro que tiene logros por secuencias con climas bien logrados y hace agua en otros. Profusión de sexo que nos puede hacer pensar en un film XXX pueden incomodar al cinéfilo avezado, por ejemplo, en los films de Federico Fellini.
Y justamente “Qué extraño llamarse Federico”, de Ettore Scola, gran amigo de Federico Fellini es otro estreno. Nos cuenta anécdotas del director fallecido, incluye backstages no conocidos de Fellini, y es una documental estupendo, fantástico, para los amantes del cine y para quienes deseen conocer quién fue el realizador que innovó de los ’50 para adelante la manera de contar en el cine. No se lo pierda.
“Seré millones”, de Omar Neri, Fernando Krichman y Mónica Simoncini, entre otros, nos cuenta en un docu-ficción, el robo de los 10 millones de dólares al BANADE por parte de un grupo pequeño de guerrilleros en 1972. El film es atractivo en su realización, presentando las audiciones a los noveles actores para interpretar a los directores, quienes realizaron el asalto. Surgen planos del banco, recuerdos de militancia, las familias que los apoyaron, y el reencuentro de tres de ellos en el edificio del ex BANADE. Hay honestidad en el relato, es una buena realización, solo nos preguntamos si el contenido narrativo es adecuado a los tiempos violentos que se viven o, dicho de otra manera, si es políticamente correcto.


SI DECIDO QUEDARME
De R. J. Butler. Con Chloé Grace Moretz, Mirelle Enos, Stacy Keach, James Backley, entre otros. Música de Heitor Pereira. Duración: 106 minutos.


BUENA. REGRESO DEL SUPERROMANTICISMO
Es realmente curioso que un film superromántico, con todos los clishés del género, aún los lacrimógenos al extremo, recurra a una protagonista que ejecute el violoncello, que ame al gran violoncellista Yo Yo Ma y al compositor Beethoven y que espere el llamado de la famosa escuela de música Juilliard, de New York. Ingredientes novedosos que no deben atar al violoncello a la sensiblería sino a sus grandes instrumentistas de todos los tiempos.
Cholé Moretz tiene tan solo 17 años y ya es una pequeña gran actriz a quien vimos, por ejemplo, en “La invención de Hugo”, de Martin Scorsese, o bien en “carrie”, sumando unas 50 películas. Rostro agraciado, perfecto, y soltura en su actuación, presencia escénica y convicción frente a las cámaras, acentúan su muy buena performance en esta película que tiene sus “bemoles” pero que las adolescentes no deben dejar de ver porque hay muy pocos films dedicados a ese segmento de edad, con florecientes noviazgos, con rock y música clásica, con familias bien construidas y con hechos trágicos que nos desmoronan y nos enfrentan a la vida real, la que ocurre fuera del enorme cobijo que es el hogar paterno.
“Mia” está apasionada por el violoncello; su padre, un ex famoso roquero, apoya su decisión de ingresar a la prestigiosa Juilliard, mientras que su madre es la perfecta compinche y sostén de la familia. Papel especial tiene el pequeño Jacob Davies como hermano menor que ama el punk. En el secundario aparece “Adam” (Jamie Backley, joven actor británico), amado por las chicas, líder de una banda roquera, que solo tiene ojos para Mia. El despertar del amor con la timidez de la edad, la música, y un viaje con su familia transforman en un caos la vida de Mia con consecuencias que no contamos. He aquí la segunda parte del film donde se recurre a efectos ya vistos: brutal accidente que la deja en coma, Mia recorre los pasillos del hospital sin ser vista, asiste a su propia operación, y otros hechos que dejamos que descubra el espectador. Nos recuerda mucho al film “Ojalá fuera cierto” (tuvo diferentes títulos en castellano) que protagonizaron Mark Ruffalo y Reese Witherspoon.
Nos gustó a pesar de los clishés, es una película que nos remite al romanticismo de todos los tiempos, bastante ausente de las pantallas internacionales. Nos gustó porque pone en un buen lugar la pasión musical, tan sanadora para el espíritu, y porque además le da un valor esencial al núcleo social elemental que es la familia. Y el amor, presente en su más puro estado. Para las adolescentes.
Elsa Bragato


UN VIAJE DE DIEZ METROS
De Lasse Hallström. Con Helen Mirren, Om Pun, Manish Dayal, Charlotte Le Bon, entre otros. Música de A. R. Rahman. Duración: 122 minutos.


MUY BUENA. UNA DELICIA DE COMEDIA
Son varios los ingredientes que toma el gran realizador Lasse Hallstron nórdico (recordemos su romántica e inolvidable “Chocolate”, con Juliette Binoche, Judy Dench y Johnny Depp) para llevar a la pantalla la novela de Richard C. Morais. Juega a los opuestos, los personifica y los “gratifica” con una realización impecable, realzada por el maravilloso paisaje de la aldea Saint- Antonin-Noble-Val de la Francia meridional, pintoresco, con edificaciones de piedra, y la vida apacible y soñada que ofrece.
Dos culturas se contraponen y finalmente se potencian: la cocina hindú y la cocina francesa, los refinados condimentos orientales y el proverbial gusto galo. La familia hindú viene de perder su restorán en su país y se instala en el paradisíaco valle francés donde ya hay, a pocos metros de la vieja casa que restauran para recomenzar la actividad, un hotel con excelente cocina, dirigido por Helen Mirren, que ostenta una “estrella” en la exclusiva guía Michelin, nada menos.
Charlotte Le Bon, modelo y actriz canadiente, encarna a la asistente de Helen Mirren, en un papel – “Madame Mallory” - donde ésta puede desplegar su femineidad, su refinamiento muy “british”, sus cualidades para hablar francés a la perfección, y su notable capacidad actoral. Manish Dayal(norteamericano) compone al cocinero hindú mientras que su padre está a cargo del actor Om Pun.
Los cuatro protagonistas se destacan estupendamente, Hallstrom respeta la novela que da origen al guión y Steven Spielberg, como productor, junto a Oprah Winfrey (ex notable conductora de tv, hoy a cargo de su propio canal de televisión) da rienda suelta a su visión sólida sobre qué hace a un film atractivo. Hay derroche de secuencias fotográficas estupendas, hay un manejo de gustos y sabores de extracción oriental y europea que enganchan al espectador desde “su estómago”. Y, en definitiva, el film se transforma en un delicioso relato que no deja de lado el amor, ni las idas y vueltas que la vida suele dar. Los 10 metros del título aluden a la distancia entre un restorán y el otro. Para disfrutar a pleno!
Carlos Pierre
 

JUEVES 28 DE AGOSTO DEL 2014.-

Hay seis estrenos, de los cuales uno es nacional. Se trata de “Historias de Cronopios y de famas”, de Julio Ludueña, quien conoció a Julio Cortázar en 1972 en París. Rinde homenaje a los 100 años del escritor fallecido a través de la obra de 10 artistas, entre los que destacamos a Antonio Seguí, Carlos Alonso, Luis Felipe Noé. Entre los estrenos está “Dinosaurios”, una coproducción de Estados Unidos y Corea, animación dirigida a los más pequeños, que dirigieron Y.suck Choi y J. Kafka. Y también “El cazador”, de David Mechod, con Guy Pearce y Robert Pattinson, el ex “vampiro”, en un film agónico, denso, por momentos brutal. El desierto australiano y un auto robado como motivadores de luchas tremendas.



VIVA LA LIBERTAD

Guión y dirección de Roberto Andó. Con Toni Servillo, Valerio Maastandrea, Valeria Bruni Tedeschi, Michela Chescon, Ana Bonaiuto, Eric Nguyen, Judith Davis, entre otros. No hay música en los créditos. Duración: 94 minutos.

BUENA. COMEDIA POLÍTICA CON ENREDOS FAMILIARES

Es bien perceptible el sustrato literario del film de Roberto Andó: la novela “El trono vacío” del propio realizador, que tuvo una excelente aceptación entre los lectores italianos. Andó tiene un muy interesante “background”. Es escritor, director teatral, regisseur de óperas, y cineasta. Su raíz operística se nota en el comienzo cuando el protagonista Enrico Oliveri (Toni Servillo) ingresa a un meeting político con compases de una obertura de ópera. Recordamos a Toni Servillo por su trabajo en la fellinesca “La grande bellezza”.

En este film compone a un secretario del principal partido de la oposición, pierde apoyo y entra en crisis. Abandona todo y se refugia en Francia. Su ayudante intenta salir del lío político que se ha generado y lo sustituye por el hermano gemelo del secretario, un enfermo bipolar que acaba de salir de un psiquiátrico.

Aquí se observa la calidad interpretativa de Toni Servillo quien compone a “su hermano gemelo”, con una personalidad totalmente opuesta. El actor asume el riesgo y sale airoso.

En esto encontramos similitud con muchos otros films donde un gemelo sustituye al otro, por lo cual el recurso nos resulta limitado y poco novedoso. No obstante, hay subtemas interesantes, si bien no son profundizados y sí estereotipados: una crítica a la política italiana actual y, por extensión, a la política de la Unión Europea.

La comedia es, a pesar del recurso poco novedoso, inteligente, muy italiana, verborrágica, y atractiva si bien no va más allá de lo aquí expuesto.

Carlos Pierre



NUESTRO VIDEO PROHIBIDO

De Jake Kasdan. Con Cameron Diaz, Jason Segel, Jack Black, entre otros. Música de Michael Andrews. Duración: 90 minutos.



MALA. COMEDIETA INSUFRIBLE

Cameron Díaz se hizo otra cirugía facial y está fantástica aunque bastante diferente. Su cuerpo es maravilloso para los largos 40 años que tiene. Sin embargo, tanta belleza y su gran capacidad para la comedia ágil hacen agua en esta comedieta porque el guión es pobrísimo y la posibilidad de hacer un film con un tema vigente se pierde (videos eróticos privados).

La pasión sexual que la une a su novio y luego su marido (Jason Segel) se va perdiendo a medida que llegan los chicos, una nena y un varón. Entonces encuentran un libro sobre erotismo y deciden ponerlo en práctica y filmarlo en el Ipad última generación que ostentan. No se dan cuenta de que se “viraliza”. Y aquí empieza la tontería: tratar de destruir la “prueba” de la actividad sexual realizada. Jack Black, fantástico comediante, aparece en un rol muy menor, como dueño de la empresa que ha recibido el video. Las escaramuzas que se producen son realmente tontas, infantiles, y si no fuese porque se ve a los adultos en poses sexuales así como primeros planos de sus caras en pleno goce o bien incomodidad por la posición adoptada, bien podría decirse que el target de la película es para chicos.

Gags ya conocidos, recursos pueriles y una pérdida de tiempo para el espectador porque no arranca ni una sonrisa. No compre ni una entrada y espere que la den en el cable.

Elsa Bragato



LOS INDESTRUCTIBLES 3

De Patrick Hughes. Con Sylvester Stallone, Jason Statham, Antonio Banderas, Harrison Ford, Wesley Snipes, Dolph Lundgren, Randy Couture, Terry Crews, Jeg Li, Glen Powell, Kelsey GRamer, Kellan Lutz, Ronda Rousey, Víctor Ortiz, Mel Gibson, Arnold Schwarzenegger. Músico de Brian Tylor. Duración: 120 minutos.



MUY BUENA. POCHOCLO DEL BUENO

Hace más de 30 años Sylvester Stallone, Harrison Ford, Arnold Schwarzenegger y Mel Gibson, crearon personajes y sagas de acción que nos atraparon y tuvieron gran éxito de taquilla. En la última década, Sylvester Stallone se reinventó, entre otros film, con “Los indestructibles” y apareció Jason Statham –reconocido actor inglés de teatro- con su “Transportador”, realizado en Europa, que nos trajo otro héroe de carne y hueso en una nueva saga de tiros y escaramuzas al por mayor.

“Los indestructibles” comenzó su aventura cinematográfica en el 2009, contando entonces con Bruce Willis y apariciones pequeñas de Arnold Schwarzenegger. En esta tercera entrega, el “dream team” supera a las dos películas anteriores en acción y recursos, sumando a los “sucesores”, los jóvenes que son elegidos a lo largo y ancho de los Estados Unidos para ayudar a Barney Boss (personaje de Stallone, creador y guionista de la saga). Hay que destacar la acción que desarrolla la campeona de artes marciales mixtas Ronda Rousey y la participación del púgil Víctor Ortiz, entre otros, como Harrison Ford, experto en estas lides.

En principio, para abordar un comentario coherente de esta película, estamos frente al género de acción interpretada por los íconos de las “balaceras” del cine de Hollywood. La tecnología permite mucha más acción y peleas descomunales muy bien coreografiadas. Los enemigos de estos hombres que hacen “el trabajo sucio” de la CIA ahora cambiaron de lugar: Afganistán. Allí tiene su cuartel uno de ellos, personaje a cargo de Mel Gibson, donde trafica armas. Y es “el malo” a abatir que cuenta con “el ejército” de ese país. Por su parte, el compositor Brian Tyler conoce al dedillo los planteos narrativos de Sylvester Stallone por lo que su partitura surraya lo que debe. Y es atrapante.

Qué vamos a ver, en definitiva? Un film de superacción militar y paramilitar con un sustrato político tenue pero que está y no deja de ser llamativo en su contradicción o, tal vez, en su coherencia. Por ejemplo, el personaje de Gibson indica que “no hay que trabajar para el Estado”, por lo que se puede inferir que o bien se gana más dinero siendo un mercenario o bien las cosas salen mal cuando se trabaja en algún organismo estatal, dedicado a la lucha y exterminio de sus oponentes.

Ver tantas caras famosas en un equipo de lucha no deja de ser un hecho positivo para una narración convencional: cada cinco minutos, una balacera que nos hace saltar de las butacas, con un final apoteósico y un Stallone colgado de un helicóptero. No podemos pedir más. Buena acción y superfamosos que decidieron volver al set. Para pasarla más que bien.

Elsa Bragato



 

JUEVES 21 DE AGOSTO DEL 2014.-

Solo tres estrenos este jueves en Buenos Aires, teniendo el cuenta la buena performance de los supertanques de Hollywood en cartelera. Se calcula que 9 de cada 10 argentinos ve un film extranjero y no uno nacional. Esperemos que esta semana se revierta este fenómeno con el estreno de “Relatos salvajes”.

Junto a este nuevo film de Damián Szifrón se estrenan los documentales “Aprox.”, de Víctor Kesselman, que es un experimento cinematográfico basado en los estudios del lenguaje del cuerpo de Desmond Morris (recordemos que es un zoólogo inglés, de 86 años, que analizó la gestualidad de los animales y la comparó con la humana según el sexo) . El título del film alude a la proximidad de las personas y cómo nos influyen sus movimientos más mínimos, sus gestualidades. La idea de Kesselman es buena pero el tratamiento dado es muy elemental y es lisa y llanamente un experimento en el que se mixturan un relator presente con dibujos y con secuencias ficcionadas. En ellas encontramos actuaciones muy ficticias, poco elaboradas o muy amateurs.

En el caso de “Casas, la máquina de vivir”, de Marina Pessah, se analiza el tema de la vivienda, a partir de tres personajes y de una fotografía que se engolosina con tomas de casas en construcción o refacción.

RELATOS SALVAJES

De Damián Scifrón. Con Ricardo Darín, Rita Cortese, Leonardo Sbaraglia, Erica Rivas, Oscar Martínez, Osmar Núñez, Darío Grandinetti, María Onetto, Julieta Zilberberg, María Marull, entre otros. Música de Gustavo Santaolalla. Duración: 122 minutos.

BUENA. SEIS RELATOS CON GRAN ELENCO

Con “Relatos Salvajes”, Damián Szifrón regresa al cine luego de “Tiempo de Valientes”, de 2005, siento ésta su tercera película. No lo hace solo sino en compañía de “El deseo”, la productora de los hermanos Almodóvar que tienen mucho que ver con el planteo narrativo del realizador y su postura sobre casos de violencia cotidiana. Recordemos “Un día de furia”, con Michael Douglas, que aquí se ve, de alguna manera y con otras historias, reflejada en seis relatos cortos. La furia frente a hechos que nos sacan de quicio, desde un auto mal estacionado hasta venganzas espontáneas pero que no dejan de sobresaltar por la “negrura” con que están contadas. El primer episodio es “Pasternak”, breve, obvio pero reidero, previo a los títulos. Luego se suceden “Las ratas”, “El más fuerte”, “Bombita”, “La propuesta” y “Hasta que la muerte nos separe”.

Hay maduración en el tratamiento narrativo de Szifrón a quien por ahí se le escapa alguna referencia visual de su exitoso “Los simuladores” y está bien.

El elenco es inmejorable. Darín, Cortese, Grandinetti, Nuñez, Martínez, Sbaraglia, Rivas, por dar solo algunos nombres siendo injustos en esto, son estupendos, creíbles, fantásticos actores. Y cada episodio, con sus más y sus menos, atrapa al espectador.

En algunos momentos, falta espontaneidad y esto se debe a la dirección actoral; en otros, se alargan innecesariamente los parlamentos; también se les da alguna vuelta de tuerca a alguna de las historias que le saca tensión, vértigo y efectismo.

Veamos: el primer episodio es reidero aunque obvio. El segundo, Las Ratas, tiene una terminación impura, se nota la necesidad de esperar que la cámara termine de filmar para “cerrar”. En el tercero, protagonizado por Sbaraglia, encontramos el mejor relato desde todo punto de vista. El montaje, la escenografía natural, la historia tal como se plantea, resultan perfectas. No ocurre lo mismo con el episodio que encabeza Ricardo Darín , “Bombita”, porque su efectismo se diluye en la extensión y en la obviedad del final. “La propuesta” resulta el mejor en la narración audiovisual y en los diálogos. En “Hasta que la muerte nos separe” falta vértigo, tomas diferentes, aunque las hay muy buenas, y se produce un regodeo en la capacidad de Erica Rivas para largos parlamentos que le quitan ritmo a la historia. Incluso, se la une fácilmente a su exitoso personaje televisivo en “Casados con hijos”.

La venganza es el motor por excelencia de las actitudes menos gratas de los seres humanos. Basta con leer a Shakespeare. Y en este film tiene seis matices en seis relatos, con sus altibajos tal como indicamos, que resultan atractivos y sintetizan la intolerancia ancestral humana. Si bien los relatos se refieren a personas en situaciones casi límites, no podemos hablar de hechos vinculantes con una “crispación social” actual. En todo caso, los hechos violentos que se van sucediendo tienen que ver con la impunidad con que el ser humano se maneja desde que está sobre la Tierra.

La banda sonora de Gustavo Santaolalla es muy buena y, por primera vez, notamos que el músico ha sabido captar la “esencia almodovariana” además de recuperar sus propios sonidos. Y esto es plausible. Pero Szifrón fue más allá de Santaolalla y recurrió a una melodía que se hizo famosa en el cine: la del film “Juegos prohibidos”, de René Clement, compuesta por el maestro Narciso Yepes .

Damián Szifrón regresa con un buen producto, más allá de cualquier comentario crítico. Insistimos en que al cine nacional le hace falta vértigo, cámaras, montajes ágiles, más ritmo. Y, si bien no todos los relatos requieren el mismo tratamiento, más tomas o un montaje mucho más ágil transformaría a este film en algo perfecto. Será un éxito de taquilla y merecido.

Elsa Bragato

Informe crítico: Carlos Pierre

 

JUEVES 14 DE AGOSTO DEL 2014.-
 
Hay tres estrenos que varían en sus títulos según se tome en cuenta films que van a salas alternativas, no comerciales, o no.
Tortugas Ninja” es una película muy esperada por la platea pequeña, en 3D, que trae a estos reptiles a la pantalla, luego de la acertada creación de Kevin Eastman y Peter Laird en los 80. No es un film para comentar, es más de lo mismo como solemos decir, efectos especiales a troche y moche y una historia banal. Para comer pochoclo y no pensar, por lo que nos ahorramos la crítica.
 
GRACIAS POR COMPARTIR
Guión y dirección de Stuartblumberg. Con Mark Ruffalo, Gwylneth Paltrow, Tim Robbins, Pink, Josh Gard, Joely Richardson, Alecia Moore, entre otros. Música de Craig Wedren. Duración: 112 minutos.


BUENA. INTERESANTE COMEDIA SOBRE EL SEXO
“Gracias por compartir” de Stuart Blumberg (“La vecina de al lado”, “Más que amigos”) tiene dos claras vertientes: la romántica, que desarrolla la pareja protagónica formada por Mark Ruffalo y Gwylney Paltrow, y la adicción al sexo como tema central. Si repasamos la filmografía de Blumberg, es un tema recurrente bajo diferentes ópticas. La pareja en cuestión deberán sortear los obstáculos que surgen por la adicción de él y la desmesurada soberbia de ella.
Es una comedia dramática en un contexto adulto y de inteligente narración, enmarcado en la ciudad de New York y su fascinante Central Park.
Blumberg va más allá: no es una adicción al sexo casual o surgida naturalmente. Apunta a mostrarnos todo lo que nos rodea en la vida cotidiana y que nos impulsa a diferentes adicciones, desde la fast food hasta las cirugías estéticas y el sexo también.  La cura surge en un grupo anónimo que se reúne para desentrañar el origen de la adicción y se encuentran numerosos puntos en lo que nos rodea, desde las imágenes sexuales que surgen en los comerciales de la televisión hasta en las publicidades gráficas callejeras. La “adicción visual” es el disparador. Y a partir de esto Blumberg nos señala otras que pueden surgir por la polución visual: la bulimia, la droga, el alcohol. El entramado social está enfermo.
La película es dinámica, sumadas a la efervescencia neoyorquina, el ir y venir de sus habitantes, de los turistas, y la actitud de los adictos “a la fuerza”, podemos agregar, que encuentran los disparadores a la vuelta de la esquina o enfrente de sus ojos.
Hay secuencias muy simpáticas, reideras, matizadas con canciones y hasta con la alegre sinfonía italiana de Mendelssohn y la profunda partita de Bach.
La pareja Ruffalo-Laltrow es un hallazgo, los dos aportan apostura y credibilidad a la comedia dramática, y la solvencia características de los profesionales que transitan los sets. Destacamos los papeles secundarios de Josh Gard y el gigantesco Tim Robbins, con lo que se cierra un círculo áulico de actuaciones.
Es una película muy atractiva para el público joven pero adulto con un tinte aleccionador que está lejos de ser moralina: nos muestra el desmesurado crecimiento audiovisual al que estamos sometidos y sus consecuencias en diferentes adicciones que podemos contraer, según la debilidad de cada uno. Un retrato social y una buena comedia. Dos elementos muy atractivos.
Carlos Pierre
 
EL DÍA FUERA DEL TIEMPO
De Cristina Fasulino. Con Gonzalo Urtizberea, María Marull, Paula Marull, Jorge Booth, entre otros. Música de Marcelo Ferreyra. Duración: 89 minutos


REGULAR. MEZCLA RARA E INCONEXA
“El día fuera del tiempo” intenta conectar la cosmogonía maya con las atrocidades de la última dictadura militar y las consecuencias en dos hermanas, las actrices María y Paula Marull, dentro de un policial. El film se abre con una voz en off y las manos de una criatura que dibuja indicándonos que, según el calendario maya, de 18 meses con 20 días cada uno, en el mes de julio caen cinco días que no pudieron ser tenidos en cuenta y se consideran “aciagos”, malditos. Pasados éstos, el año nuevo se inicia.
En 1987, en una escuela franciscana, se produce la muerte de la profesora de catequesis, no querida por los alumnos ni compañeros, en la biblioteca. Aparece el detective, encarnado por Gonzalo Urtizberea, que inicia la pesquisa poniendo en jaque a los integrantes de la comunidad religiosa, la escolar y dependiendo del dibujo al azar que hizo la sobrina de la profesora de música. Su mamá está recluida luego de ser “chupada” por la dictadura militar y tener a la niña en un ocasional “touch and go” con un enfermero ahora devenido en sacerdote pero sin los hábitos franciscanos. Su hermana, la profesora, es quien la lleva al colegio.
El guión no tiene sentido. Salvo la parte estrictamente policial que encabeza Urtizberea, lo demás se cae por su inexistente peso, confuso, y sin goyete, para ser más claros.
La niña Ariadna está en la picota. Genaro, el portero, no se salva. Y el seudo sacerdote cobra una relevancia incoherente. Hay secuencias que así lo comprueban: una, es el encuentro amoroso, repentino, entre el seudosacerdote y una de las hermanas, la que va al colegio con su sobrina. Y la secuencia en la que ésta decide escaparse con él, se lo informa a su hermana (quien vive enclaustrada por lo sufrido, madre de Ariadna), tomando apenas un bolsito de mano para no volver más. Uno piensa que se marchó, que tomó el tren o el avión. Pero no… Aparece de la nada en una plaza cercana a la casa donde camina su amado, que quiere recuperar a la niña porque es el padre...
Es una pena que todo sea tan inconexo. Hay una buena dinámica o ritmo narrativo pero el guión no tiene asidero alguno. Algunas actuaciones son buenas o están acordes con sus papeles. Pero el resto hace agua. Todo se derrumba ante el apuro por cerrar historias que tampoco nos resultaron claras. Otras fueron muy mal coreografiadas como la pelea en la puerta del colegio, decir pueril es poco.
Lamentamos el tenor del comentario crítico. No nos gustó. Y quedamos sin comprender la relación con la cosmogonía maya.
Elsa Bragato
 

JUEVES 7 DE AGOSTO DEL 2014.-

Hay diez estrenos este jueves, que incluyen los documentales “Gabor”, de Sebastián Alfie, sobre un fotógrafo ciego en Bolivia, y “La cárcel del fin del mundo” de Lucía Vassallo, que nos remite a la cárcel de Ushuaia. Hay datos que los jóvenes realizadores desconocen: en esa cárcel- museo estuvieron presos muchos músicos paraguayos tales como el padre de la guarania, José Asunción Flores, y el buen pianista Francisco Alvarenga. Pero no se los recuerda o no hay conocimiento sobre el objetivo de la cárcel en sí: reprimir no solo a los criminales sino también a los artistas e intelectuales de la época por sus ideologías.

“Tierra de María” es un film católico de Juan Manuel Cotelo, surgido de la fundación Centro de Medjugorje, donde se produjo una aparición de la Virgen María. Miles de personas siguen el legado de Jesucristo y adoran a la Virgen, ¿engañados o no? Una investigación interesante y emotiva destinada al público esencialmente creyente.

Entre las “biopic” del año surge “Violette”, de Martin Provost, el mismo realizador de la estupenda “Seraphine”, dedicada a la artista Seraphine de Sentis, un film que deslumbró hace unos años. “Violette” está dedicada a la escritora Violette Leduc, en los tremendos tiempos de la postguerra, una mujer de rostro poco agraciado, con una elección sexual condenada en la época. Está dentro del género “autoficción”.

Como curiosidad, ya presentada en salas alternativas y festivales, está “La ballena va llena”, del círculo artístico Estrella de Oriente, de seis directores: Daniel Santoro, Juan Capurro, Pedro Roth, Tata Cedrón y Marcelo Céspedes. Es un documental ficcionado sobre un proyecto artístico muy interesante, que fuese presentado en el 2007 en Recoleta. Subsidios, becas, y sus sinuosos caminos para dar vida a un plan artístico de alto vuelo.

Viene con muy buenas críticas “Mauro”, opera prima del reconocido montajista Hernán Roselli, presentada en el BAFICI y con premios. El submundo de un pasador de dinero falso, la droga, y un universo que existe, con propias reglas, desconocido en el “downtown” porteño. Roselli ha sido muy distinguido por la solidez de su narración a partir de una historia pequeña. Tiene una estética muy personal.

Asimismo hay otra ficción nacional, estrenada en Mar del Plata, “Tiro de gracia”, de Nicolás Lidijover, sobre un asalto a un supermercado. En este caso, no nos convenció para nada la dirección actoral y, en consecuencia, las actuaciones nos resultaron poco convincentes. El esfuerzo de un policial nacional sí es valioso.

Finalmente tenemos otro documental, “Escuela de sordos”, que ya tuvo un preestreno hace un año o más, de Ada Frontini, producto cordobés auspicioso por la realización. Nos cuenta la vida de Alejandra Agüero que ha creado esta escuela para sordos en la zona de Bell Ville, Córdoba.



JUNTOS… PERO NO TANTO

De Rob Reiner. Con Michael Douglas, Diane Keaton, Sterling Jerina, entre otros. Música de Marc Shaiman. Duración: 94 minutos.

BUENA. COMEDIA SIN EXIGENCIAS

Rob Reiner, con el blasón de su recordada “Cuando Harry conoció a Sally”, encaró el guión de Mark Andrus con la vía libre que le dieron dos artistas del calibre de Michael Douglas y Diane Keaton, de por sí, un atractivo taquillero de esta comedia bien hollywoodense.

Entretenida, por momentos punzante y hasta con climas tiernos, estamos en presencia de un film que nos muestra ciertos rasgos discriminatorios de la sociedad norteamericana, entre ellos, la descalificación de los latinos. Hay una secuencia que nos cae mal: Michael Douglas, un recalcitrante hombre de pensamiento “tea party”, se refiere a su nieta de 9 años como parecida a “una guatemalteca”. La pequeña llega al abuelo cuando su hijo va a la cárcel por lo que el hombre y la pequeña son dos desconocidos entre sí. Una vecina amable, compuesta por Diane Keaton, lo ayudará.

Recordamos a Diane Keaton junto a Jack Nicholson, con “Cuando menos te lo esperas”, del 2003. Esta película de Rob Reiner nos remite a este tipo de protagonistas cuyos destinos cambian por algo que ni se imaginan. Keaton es la coestrella fundamental para hacer amable un film que, como el que nos ocupa, comienza de manera ácida para transformarse en una comedia amable. El personaje de Douglas tiene un inicio neurótico, que nos lleva al personaje de 1992 en “Un día de furia”, persiguiendo a un perro que le ensucia un terreno lindero a su casa.

La pequeña Sterling Jerina, de promisorio futuro, logra un reacomodamiento de su alterado abuelo, al que se suman el encanto de Diane Keaton, su grácil figura y su generosa sonrisa. A esta comedia no hay que exigirle nada más. Deja una buena sensación, nos relaja durante una hora y media, y, si bien es “más de lo mismo”, su realización es sólida, favorecida por exteriores e interiores de casas bellas y coloridas. Entre tanta violencia y “tanques” con monstruos, es reconfortante un film que no pretende nada más que entretener con una historia convencional y amable a la vez.

Carlos Pierre



LÍBRANOS DEL MAL

De Scott Derrickson. Con Eric Bana, Edgar Ramírez, Olivia Munn, Sean Harris, Joel McHake, entre otros. Música de Christopher Young. Duración: 118 minutos.


BUENA. BRUTAL BATALLA CONTRA EL MALIGNO

“Líbranos del mal” se basa en hechos que el sargento Ralph Sarchie, en la vida real, vivió en el barrio del Bronx. Escribió el libro que da base al film.

Scott Derrickson es el mismo realizador de “Sinister”, tiene una estética particular, muy densa, se maneja con enorme solidez en la fotografía y el montaje, y es un sabio conocedor del “tiro de cámara” ubicándola de manera tal que da la impresión al espectador de compartir los hechos con los protagonistas. Además, no se priva de ninguna toma por lo que veremos a New York desde el aire, de noche y de día, y recorreremos el Bronx paso a paso con Eric Bana, quien asume el papel del policía del barrio, casado, con una pequeña hija, y con enormes responsabilidades que van surgiendo, trastocando su vida.

No podemos pasar por alto un mensaje entrelíneas del film: tres marines, en plena guerra de Irak, son “poseídos” por el Maligno al ingresa a un túnel que termina con un paredón donde hay inscripciones diabólicas en latín. Estas escenas así como la narración posterior nos remiten inmediatamente a la “teoría de los dos demonios” del ex presidente George W. Bush, el demonio está en Irak y poseyó a tres marines. Es tan así como lo decimos.

De regreso a su país, estos marines serán las tres puntas a seguir por el sargento Sarchie, en noches muy lluviosas y oscuras, de calles barrosas, de New York junto a su compañero de móvil. Cada marine tiene su propia historia de posesión. Pero hay uno en especial, Santino, que se las trae y para Sarchie no es algo que pueda aceptar fácilmente dado que se ha transformado en un ateo, no cree en Dios. La aparición sin vueltas de un jesuita, el padre Mendoza (Edgar Ramírez, venezolano), será el punto de unión de estas historias donde se mezclan lo nítidamente policial con lo religioso y concretamente con la posesión demoníaca.

La solidez, como decíamos, de la narración, atrapa al espectador. Uno debe sostenerse en la butaca para no saltar por la angustia o el susto que muchas escenas producen gracias a un extraordinario manejo del sonido. Hay, en cambio, algunos puntos narrativos que confunden y, por momentos, también alivian provocando una sonrisa: los demonios buscan “la puerta” del alma para ingresar y no hubo mejor idea que recordar a “The door” con la voz de Jim Morrison.

No hay aspecto que el director no toque: el ingreso de Sarchie a tantos hechos oscuros y sangrientos conmueve los cimientos de su hogar con derivaciones que no resultan muy claras o bien pudieron tener otra resolución más verosímil.

Sobre el final se viven situaciones diversas: el exorcismo del padre Mendoza a Santino es espeluznante, sobrecogedor, estremecedor. Es la primera vez que, sin que a nadie le gire la cabeza en el cuello o escupa una repugnante saliva verde, un exorcismo tiene visos de realidad aún con detalles de ficción como el resquebrajamiento de la frente de Santino de manera estrepitosa marcándosele la corona de espinas de Jesús. El padre Mendoza utiliza, en un latín dudoso, la oración de San Benito, así como se muestra la medalla del fundador de los conventos contra el Maligno, detalles que evidencian el conocimiento de la religión católica de Derrickson. De hecho, es un egresado de la carrera de Teología.

El otro aspecto que diluye la enorme fuerza narrativa expuesta es la aceptación de Dios por parte de Serchie en una secuencia rápida e inocua, que contrasta brutalmente con la fuerza arrolladora del inicio. En síntesis, la película es atrapante y brutal, con escenas impresionantes de asesinatos, tiene varios puntos flacos en su guión, y algunos personajes poco resueltos. No obstante, los espectadores con espíritus fuertes pasarán casi dos horas de estremecimiento puro por lo que el objetivo primario está alcanzado. El “oculto” tiene que ver con los demonios que habitarían Irak (SIC)… Y ahí entramos en cuestiones políticas.

Elsa Bragato

 

JUEVES 31 DE JULIO DEL 2014.-

Hay siete estrenos que incluyen cuatro nacionales. El material es variado y no nos conformó plenamente. Hay que tener en cuenta el éxito de taquilla de “El planeta de los simios…”, “Bañeros 4” y “Transformers 4” que siguen ocupando salas por la afluencia de público. Esto indica que los estrenos son complementarios dentro de la cartelera. Además se estrenan en salas fuera del circuito comercial tradicional.

“Guardianes de la Galaxia” es otro film basado en un cómic de Marvel, de James Gunn, con Chris Pratt, Zoe Saldana, Bradley Cooper, Vin Diesel, Benicio del Toro y Glenn Close entre otros. La duración es de 121 minutos y promete más de lo mismo, con la inclusión de un “mapache” armado y mucha acción. Buena? Depende del gusto del espectador.

En el caso de “Al fin del mundo” y “Tótem”, ambos de Franca González, son documentales que siempre tienen su público y que aportan, por lo general, historias diferentes. Una extraña Navidad en la nieve y la realización de un tótem, respectivamente.

 “Making off sangriento- Masacre en un set de filmación” de los hermanos Gonzalo y Hernán Quintana, pertenece a la productora “El desquicio” y nos explica lo que veremos. Hay un asesino serial que se mete en un set de filmación, y hará de las suyas, o sea matará a cuanto actor o actriz pueda. Las escenas son fuertes, se hizo una exageración del “gore” norteamericano, con actuaciones endebles y profusión de líquido rojo. No nos convenció.

La otra rareza de esta semana es “Avanti popolo” del uruguayo Michael Wahrmann, realizado en Brasil. Con Carlos Reichebach, fallecido en el 2012, y André Gatti. Un padre que vive soñando que un hijo regrese (partió a Rusia), recibe en su modesta casa, donde vive acompañado por un perro, al otro hijo recién divorciado. Aquí se mezclan las vivencias políticas del director con los sucesos de los 70 a través del encuentro fortuito de viejas películas caseras de su hermano. Es un film claustrofóbico y depresivo, que tiene una muy buena idea y buena fotografía. Sin embargo, no es comercial más allá de su recorrida a través de diferentes festivales internacionales.

 

MAREA BAJA

De Paulo Pécora. Con Germán de Silva y Susana Varela, entre otros. Duración: 73 minutos.

BUENA. REALIZACIÓN CUIDADA

La historia que nos plantea Paulo Pécora es interesante y bien trabajaba aunque no resulte un film popular ni taquillero. Un ladrón se escapa al Tigre y quiebra la rutina de dos mujeres que viven solas, en medio de cañaverales. Se le da alojamiento, surge algún romance, y el clima creado por Pécora nos introduce en recorridos por los riachos internos con muchas curvas que impiden ver de qué manera continúa el camino acuático. Esto significa mucho: el personaje está encerrado en un problema del que le cuesta salir. O no sabe cómo. Su adicción a la droga es otro detalle que parece ineludible hoy en día en films nacionales y extranjeros y que no aporta nada. Hasta que llegan dos individuos y se entabla un thriller muy sangriento.

Las actuaciones de Germán de Silva y Susana Varela son buenas, convincentes. No ocurre lo mismo con los “dos malandras” que vienen a pedir su parte. Lamentablemente se cae en un relato convencional y sin fuerza que desmorona la primera parte, con logros fotográficos, de clima y actuaciones. La realización es cuidada, la fotografía es muy buena, y hay actuaciones meritorias. La historia y su tratamiento se encuadran en el cine-arte.

Elsa Bragato

 

 

LOS INSÓLITOS PECES.GATO

De Claudia Sainte-Luce. Con Ximena Ayala, Lisa Owen, Sonia Franco, Wendy Guillén, Andrea Baeza, Alejandro Ramírez Muñoz, entre otros. Duración: 89 minutos.

MUY BUENA. BIOPIC DE UNA ESPECIAL VIDA EN FAMILIA

La directora mexicana Claudia Sainte-Luce se animó a contar su propia vida cuando, luego de soledades y una operación, pudo integrarse a la vida familiar de una mujer, enferma terminal de SIDA, con cuatro hijos, tres mujeres y un varón. La solidaridad de una le permitió tener un hogar a quien no tenía nada. Claudia es encarnada por Ximena Ayala.

Lo curioso del film, y emotivo también, es que una de las hijas de ficción de la actriz Lisa Owen (Martha) es hija en la realidad de quien dio origen al film, su fallecida madre Martha.

De menor a mayor, la película va metiéndose en nuestros corazones, a veces con diálogos poco interesantes o sin vuelo, pero mostrándonos siempre la vida en familia de cuatro adolescentes que están atentos a la madre y la evolución de su enfermedad, que la llevan al hospital cuando tiene recaídas, pero que jamás pierden el sentido de la familia, ni la risa ni la espontaneidad, sumando ahora a Claudia. De la misma manera que el film crece en narración, también lo hace técnicamente, aportando más y mejores planos, enriqueciendo lo audiovisual en sí.

Es una agradable sorpresa que debe verse, una vida en familia sin traumas sociales pero sí traumas o problemas reales, con ausencia del padre pero la presencia de una vigorosa madre aún en su lucha final. Y la “añadida”, Claudia, que se deja ganar por esta familia y que es, nada menos, que la realizadora del film. Nos conmovió, nos sedujo, nos encantó. Además es la ópera prima de Sainte-Luce y le augura un fantástico camino como realizadora

¿Por qué “Los insólitos peces-gato”? Porque el varón de la familia, el hijo menor, puso un gato oriental de la suerte, de ésos que mueven un brazo, dentro de una pecera con agua, donde vive un pez chiquito de verdad, convirtiéndolo en el símbolo de su familia. Donde están todos, está la insólita pecera.

Elsa Bragato


 

JUEVES 24 DE JULIO DEL 2014.-

Hay tres estrenos extranjeros.

12 HORAS PARA SOBREVIVIR

De James Demonaco. Con Kiele Sánchez, Zach Gilford, Carmen Ejogo, Zoe Soul y Frank Grilla. Música de Nathan Whitehead. Duración: 103 minutos.

BUENA. “GORE” CON FUERTE SUSTRATO POLÍTICO

Hace un año largo se estrenó la primera película La purga, tal su título en inglés, donde una familia adinerada se atrincheraba en su mansión durante las 12 horas de matanza que el gobierno de los Estados Unidos otorgaba sin considerarlo delito en todo el país. Se podía matar a quien uno no quería o porque sí. En el caso de la actual “La purga, anarquía” o bien “12 horas para sobrevivir”, la cuestión es más compleja porque entra en el costado sociopolítico de una sociedad acostumbrada a generar guerras fuera de su territorio. Es el año 2023, la ciudad no está identificada pero se presume que es Los Ángeles, y hay cinco personas que quedan a merced de las matanzas generalizadas en las calles desiertas. Una pareja cuyo coche se detiene en la autopista, dos afroamericanas (madre e hija) junto a su padre que “se entrega” al festín sangriento de una familia rica, le pagan muy bien por dejarse masacrar a fin de que su hija y su nieta tengan un buen pasar, y un extraño hombre que viaja en un coche blindado y que se transforma en el héroe de los cuatro restantes enfrentando todo tipo de tiroteos y salvajismos horrendos. Frank Grillo compone a este “vengador” de una muerte que nos mantiene en vilo hasta el final.

Las películas “gore” con elencos prácticamente desconocidos son de muy bajo presupuesto y gran rendimiento de taquilla. Además tienen un público cautivo de todas las edades y dan dividendos tanto en el cine como en la televisión por cable.

El tema de la “venganza” es nuevo tal como se lo encara en el film así como la aparición de los “ricos” que necesitan estas 12 horas para “matar a los pobres” y tener una más generosa “distribución de la riqueza”. La gran fiesta de los pudientes es “cazar” en un gran parque a oscuras a los infortunados que sus “patovicas” han logrado capturar en la calle. En este caso, nuestros cinco protagonistas. Y observan desde un balcón cerrado con vidrios especiales la carnicería humana.

Por momentos, el film repugna; es indudable que James Demonaco tuvo un claro objetivo político: demostrar, incluyendo a la bandera de su país manchada de sangre, con dibujos cambiantes de granadas, machetes, pistolas y metralletas de todo calibre y color, que la distribución de la riqueza en el mundo es absolutamente injusta y, si bien estamos ante una ficción espantosa, por momentos, es lo que ocurre. No habrá “purga” de 12 horas pero sí guerras localizadas que son otra forma de “purgar”, de matar a miles de personas con el beneficio de menos sueldos, menos cuidados sociales, menos puestos de trabajo, etcétera. Nada es novedoso. Recordamos un artículo del británico “The Time” de 1975 donde se indicaba la “purga” en la India a fin de que Europa pudiese mantener su status.

Si bien hay que tener fuerza estomacal para algunas escenas, la película se salva por este mensaje que destacamos. Para fans del gore…

Elsa Bragato



TODO LO QUE NECESITAS ES AMOR

De Susanne Bier. Con Pierce Brosnan y Trine Dytholm. Música de Johan Soderquist. Duración: 116 minutos.

BUENA. COMEDIA ROMÁNTICA BIEN TRADICIONAL

Susanne Bier es una destacada cineasta danesa que, en sus comienzos, siguió el Dogma 95, y luego generó dos films estupendos como “Hermanos” y “Venganza”. Llama la atención que haya filmado una comedia romántica como “Todo lo que necesitas es amor”, siguiendo los cánones más tradicionales y convencionales del género. Sin embargo, la película es un bálsamo dentro de la cartelera plagada de asesinatos y tiros y efectos especiales. Pierce Brosnan encarna a un rico inglés que tiene negocios en Sorrento y Trine Dytholm a una nórdica que lucha contra el cáncer mientras su marido la engaña. La vida le ofrece una segunda oportunidad: su hija se casa con el hijo de Brosnan y en Italia, lo que permite disfrutar de generosos paisajes de esa parte de la costa italiana. Y del encuentro de los protagonistas, sin muchas vueltas narrativas.

Es un amor de adultos con sus problemáticas, sus soledades y sus miedos, sus ganas de recomenzar, de permitirse amar, de sentirse acompañados en la enfermedad y en la salud. El film es amable, grato, nadie descubre nada más que los hechos de la vida misma y genera empatía en el espectador.

Elsa Bragato



LORE

De Cate Shortland. Con Saskla Rosendahl, Kai Malina, entre otros. Música de Max Richter. Duración: 109 minutos.

MUY BUENA. UNA ROAD MOVIE INTENSA Y DOLOROSA

Recientemente vimos “Ida”, una road movie sobre las consecuencias en Polonia de la Segunda Guerra Mundial. En esta oportunidad, la australiana Cate Shortland (Sumersault), luego de 10 años de su primer film, vuelve sobre el tema apoyando la narración en cuatro niños de diferentes edades que inician un largo camino en busca de la casa de la abuela en Omi, Hamburgo. Lore está protagonizada por una notable joven actriz, Saskla Rosendahl, quien queda a cargo de sus hermanos, incluso un bebé, cuando sus padres escapan. El padre era oficial nazi y su madre decide entregarse a las tropas aliadas.

La narración del film nos va introduciendo en las tremendas penurias de estos chicos para caminar tantos kilómetros y lograr un nuevo hogar. “Lore” recibe las joyas de su madre antes de su partida y con ellas deberá procurar alimentos para sus hermanos y, en especial, para el bebé. Un joven judío se les suma de manera extraña en el largo camino, que le permite a la directora diversas tomas muy bellas de los bosques y caminos que van recorriendo, elipsis que cortan abruptamente la angustia que viven los chicos. Hay escenas muy fuertes porque las consecuencias de una guerra nunca son gratas. Desde cuerpos violados hasta otros masacrados. En medio, surge la figura de “Lore” y su creciente madurez para darse cuenta de que el mundo no es el que creyó y que hay argucias adultas para sobrevivir, algunas que jamás pensó.

El film duele. Es que muy pocas veces el cine piensa en los chicos de la guerra, sus sufrimientos y el vertiginoso crecimiento espiritual que tienen, mientras no todos los adultos comprenden que son niños apurados en su madurez (“Las tortugas también vuelan”). Vale la pena este film, aunque lastime.

Elsa Bragato

 

Estrenos JUEVES 17 DE JULIO DEL 2014.-

Hay seis estrenos, de los cuales tres son nacionales y uno es paraguayo. “Aviones 2, equipo de rescate”, es una animación en 3D, es otro film del popular avión de carreras Dusty, para los más chicos. “Socios por accidente”, de Fabián Forte y Nicanor Loreti nos trae como protagonistas de cine, nada menos, a José María Listorti y Pedro Alfonso, productos “Tinelli”. Listorti tuvo que ver también con la realización del film que es “superfamiliar” dentro del cine de gags y “blanco” que caracterizan a películas nacionales de mucha taquilla. Son “fenómenos” de popularidad por lo tanto quedan fuera del alcance de la crítica.

En este contexto surgen dos documentales: “La forma exacta de las islas”, de Daniel Casabé y Edgardo Dieleke, sobre una visita a las Islas Malvinas de una investigadora y dos ex combatientes. No está la Guerra de Malvinas pero atraviesa toda la historia. Lo que menos nos conformó fueron los discursos en off, muy panfletarios por momentos, máxime si tenemos en cuenta que la guerra del 82 la hizo una dictadura militar, aunque las Malvinas sean un sentimiento nacional. El otro documental nos parece muy interesante: “El color que cayó del cielo”, del periodista Sergio Wolf, realizador de “Yo no sé qué me habrán hecho tus ojos”, sobre la vida de Ada Falcón. En este caso, Wolf investigó desde hace años el llamado “Camino del cielo” de la provincia del Chaco, lugar de caída de meteoritos. Y buscó referencias tanto en la cultura mocoví como en el científico William Cassidy y el traficante Robert Haag. Un buen aporte al documental nacional basado en investigación y en reportajes.

 

7 CAJAS

De Juan C. Maneglia y Tana Schembori. Con Lali González y Nico Garcia, entre otros. Música de Fran Villalba. Duración: 100 minutos.

MUY BUENA. POLICIAL BIEN LATINOAMERICANO

Representar nuestras culturas, el estilo de vida de nuestros pueblos, se puede hacer de muchas maneras. Una de ellas es esta película paraguaya, 7 Cajas, que no en vano viene precedida de premios internacionales. La historia se centra en Asunción y la cámara se ubica en barrios de gran pobreza, especialmente en el Mercado, que tiene ocho cuadras de extensión, atiborrado de mercancías. Allí hay un mundo propio con reglas de convivencia y mucha desesperación por el vivir día a día. Es el caso de Víctor, carretillero de 17 años, a quien se le encarga el transporte de 7 cajas de diverso tamaño con el fin de no volver hasta ese puesto hasta que se le indique, y para eso se le presta un celular. En la otra punta de la historia, hay un padre desesperado por dinero para comprarle un remedio a su hijo y llega tarde al pedido de traslado de las cajas por lo que Víctor será su gran enemigo, sin saberlo.

Detrás de ellos, hay mafiosos y asesinos. Esas cajas tienen un gran valor, especialmente si desaparecen. En medio de persecuciones en el mercado, donde se ve la enorme pobreza y la angustia de Víctor por cobrar lo prometido (100 dólares), aparece la desesperación del que casi nada tiene y pelea con un semejante aún a riesgo de perder la vida solo por ese trabajo de acarreo y cobrar algo.

La película tiene una narración que engancha al espectador en forma inmediata, es ágil, tiene buenos ángulos y encuadres, variedad de tomas, y desnuda el valor de lo tecnológico y de la popularidad aún para quienes están marginados de toda actividad social de parámetros normales. Atrapa el rostro de Víctor, expresivo, con una mirada que habla más que sus palabras, atrapa la historia en sí, y duele profundamente la situación de millones de personas de nuestro continente. Duele esta América profunda, tan pobre, tan indefensa por falta de cultura elemental. Duele. “7 Cajas” es un film que debe verse porque, en principio, tiene todos los condimentos de un buen policial y, además, nos regala una serie de subtemas, de subhistorias para analizar. Aunque no se quiera, quedan prendidas en el alma. No deje de verla.

Elsa Bragato

 

 

EL PLANETA DE LOS SIMIOS: LA CONFRONTACIÓN

De Matt Reeves. Con Andy Serkis, Jason Clarke,Gary Oldman, entre otros. Música de Michael Giacchino. Duración : 130 minutos.

MUY BUENA. FILM MÁS CONCEPTUAL QUE VISUAL

Es extraño definir a la película “El planeta de los simios, la confrontación” como más conceptual que visual cuando está realizada en 3D  (y 2 D también) y se supone que los efectos especiales deben ser los que comanden la narración. En realidad, se puede ver sin 3D porque no hay objetos que se nos caigan encima ni luchas que nos hagan creer que “participamos”. Matt Reeves hace hincapié en valores tradicionales y elementales como la familia, los hijos, el amor conyugal, el amor filial, y la lucha por mantener ese status de vida. Luego de más de 10 años de que un virus simiesco que consumió a más del 90 por ciento de la humanidad (hay una síntesis inicial que muestra los estragos del virus), los simios se han reagrupado en un monte y viven hablando con algunos sonidos que son traducidos al inglés y al castellano para que el espectador comprenda. Hay mucha paz y esta secuencia es lo suficientemente extensa como para hacernos comprender que los simios han superado a los humanos en supervivencia. Alguna que otra lucha con un oso nos pone los pelos de punta, resulta desagradable pero forma parte de la vida en un bosque.

Remarcamos algunas secuencias notables como el salto de los simios entre los árboles existiendo una cámara que toma de abajo hacia arriba, por lo que se ven las altísimas copas de los árboles y la multitud de simios saltando entre ellas. Bella fotografía. Tanta paz la quiebra un grupo de hombres que intentan hacer una represa. Y se ve a una San Francisco destruida (recordemos el film anterior), donde sobrevive una minisociedad humana, con un malvado a cargo de Gary Oldman y un bueno que compone Jason Clarke como Malcom. El choque será inevitable entre las dos civilizaciones que han quedado porque si no no sería un film taquillero. Pero no es lo fundamental. La película apunta a desentrañar los sentimientos de los simios y de los humanos, a partir de las premisas de esta saga que lleva 46 años en el cine. No es un film brillante sino que es severo, un poco oscuro,  con muchos bosques, persecuciones y luchas, que demostrarán el valor de las balas y el coraje y la fiereza de los oponentes.

Un hallazgo del film es la realización mediante computación de los simios, ya no hay disfraces sino seres que parecen de verdad y que interactúan con los actores de carne y hueso de una manera no vista antes.

Es un film profundo, apunta a desentrañar sentimientos, a consolidarlos, a los valores de toda sociedad, en medio de los infaltables efectos especiales que harán las delicias de quienes buscan descargar adrenalina mientras que otros espectadores quedarán asombrados por la revelación de sentimientos en un film de simios y humanos. Diferente, interesante, profunda.

NdR: la saga tuvo cinco producciones entre 1968 y 1973. En el 2011 se estrenó “El planeta de los simios, la evolución”, que funcionó como precuela de todas las anteriores. La actual transcurre 10 años después de “Evolución”, es “la confrontación”.

Elsa Bragato


 

 

JUEVES 10 DE JULIO DEL 2014.-



LA MEJOR OFERTA

De Giuseppe Tornatore. Con Geoffrey Rush, Jim Sturgess, Sylvia Hocks, Donald Sutherland, entre otros. Música de Ennio Morricone. Duración: 131 minutos.

MUY BUENA. LA INALTERABILIDAD DEL AMOR

Giuseppe Tornatore nos ha regalado joyas cinematográficas. “La mejor oferta” no es la excepción sumándole la música de su amigo Ennio Morricone y la actuación protagónica de un actor australiano como George Rush, quien logra conmovernos profundamente en cada entrega (“El discurso del Rey”, “La ladrona de libros”, entre las últimas).

Un aplicadísimo y cotizado rematador de arte, “Virgil Oldman”, accede a valuar las obras de arte que hereda una joven agorafóbica, “Claire”, a quien no ve y solo se comunica a través de una puerta. Ella se preocupa por dejar las obras a su alcance a fin de que pueda evaluarlas. Entre llamados telefónicos, y estas visitas a ese “palazzo” lleno de arte, surge algo más entre el veterano hombre y la joven, hasta llegar al amor apasionado. Un desarrollo perseverante de la narración permite que los protagonistas vayan sucumbiendo a un mutuo magnetismo, a una enorme seducción que termina en un pacto al que el espectador debe estar atento porque no es el convencional. Virgil no está solo, amigos suyos se confabulan para que esa joven sea algo más que un amor enloquecedor.

Con mano firme, Tornatore nos mete en una historia con visos de policial, introduce personajes extraños al estilo Fellini como la “enana” que controla con pelos y señales desde una ventana, un personaje clave, y también reafirma la sustancia incólume del amor, su inalterabilidad. Cuando aparece, es difícil que se vaya o que no deje rastros.

Si bien la película es extensa, no produce cansancio en el espectador sino que provoca magnetismo, fascina a través de las vicisitudes de Virgil y Claire y de los personajes secundarios por esa mixtura sabia de policial y romance, por los pequeños desenlaces que nos aproximan a un final que no esperamos. Y ésta es la magia de los grandes narradores, como enseñara el ensayista Enrique Anderson Imbert: que el final no se note, que llegue. Estamos frente a una joyita del cine actual, donde todo tiene importancia porque todo tiene el mismo nivel: la realización en sí, las actuaciones, el guión. Algo de acartonamiento, es verdad, pero sobrevuela la magia de la narración de Tornatore.

Carlos Pierre



BAÑEROS 4 LOS ROMPEOLAS

De Rodolfo Ledo. Con Emilio Disi, Mariano Iúdica, Pablo Granados, Pachu Peña, Freddy Villarreal, Karina Jelinek, Nazareno Móttola, Luciana Salazar, Gladys Florimonte, Stefanía Xipolitakis, Daniel Aráoz, Paolo “el rockero”, Fátima Florez, entre otros. Música de Claudio Waisgluss. Duración: 85 minutos.



SUPERFAMILIAR. ANTIGUA, CON GAGS Y MEDIÁTICOS

A comienzos del año, luego de casi tres décadas de su estreno, se repuso en 3D la recordada “Los bañeros más locos del mundo” (1987), una fórmula que, en aquellos años, fue más que exitosa. Era la tercera película de “La Brigada explosiva”, dando inicio a la nueva saga. Le siguieron entonces “Los bañeros de la playa loca” (1989) y “Bañeros 3: todopoderosos” ya en el 2006.

En este caso, se trata de una fuerte apuesta de coproducción de Argentina Sono Film y Telefé con la distribución de Buena Vista Internacional (la empresa de Disney) en 250 salas de todo el país. La idea es continuar con la fórmula de la comedia playera y familiar.

Fue filmada en Mar del Plata recurriendo a un elenco famoso en la televisión actual. Un grupo de “mediáticos actores y actrices” comandados por el supereficiente y reconocido Emilio Disi, con la previsible intención de entretener a la familia y a los chicos en especial. Para ello también se echó mano de los animales que viven en el Aquarium de Mar del Plata, tales como delfines, lobos marinos, pingüinos y hasta papagayos.

Emilio Disi compone a un vago “perdido” que se propone salvar del robo de un balneario sin público por parte de un malvado empresario. Y, para eso, convoca a bañeros improvisados (Mariano Iúdica, Pachu Peña, Freddy Villarreal, Pablo Granados y Karina Jelinek) que lucharán para impedir que allí se construya un casino.

Con gags del cine en blanco y negro, golpes muy cercanos a los de Los Tres Chiflados, imitaciones a cargo de Fátima Florez (¿era necesaria?) y trampas a granel, sumado a la fugaz aparición de Luciana Salazar, estos bañeros divierten sin mayores pretensiones.

Comparar con el cine de autor o con cualquier film extranjero en cartelera sería cruel. El objetivo de este film nacional es divertir dentro de los cánones más convencionales del “cine familiar” nacional, cercano al de Adam Sandler sin su desagradable escatología. No obstante consideramos que transformar en actores a quienes son mediáticos es de una gran audacia así como rescatamos un nombre que es una marca registrada en la comedia argentina: Emilio Disi, carrera notable en el rubro.

Lo demás es para pasarla bien, sin pensar en profundidades sino en gags al mejor estilo televisión con muchos que no son actores pero se dan el gusto de “empezar una carrera” cinematográfica (SIC). Por eso la calificamos como “superfamliar” y el puntaje se lo dejamos al público. Nosotros nos sentimos incapaces de darle una clasificación sin “matarla”.

Carlos Pierre


 

JUEVES  3 DE JULIO DEL 2014.-

Hay ocho estrenos de diverso género y calidad. De éstos, cuatro son nacionales (incluye una coproducción con Canadá). El amor está presente en las producciones nacionales con diversos resultados, especialmente desde lo estético. Veamos: “Amar es bendito” es de Liliana Paolinelli con Mara Santucho y Claudia Cantero. Dos mujeres forman una pareja igualitaria hasta que una decida quebrar el dúo y mantener una relación hétero con un sujeto que no tiene los mejores antecedentes pacíficos. En los planos estéticos, destacamos una buena fotografía y realización cinematográfica en general. El tema pasa por los diálogos y, en algunas secuencias, por las actuaciones. “El tercero”, de Rodrigo Guerrero, con Carlos Echevarría y Emiliano Dionisi, plantea un encuentro casual de dos gays con la inclusión de un tercero y el descubrimiento de una nueva forma de amar. La estética del film no nos convenció. La austeridad visual no siempre es un logro. La pobreza de los diálogos es el recurrente mal del cine nacional. Tanto “Amar…” como “El tercero” apuntan a un determinado público, y en ambos films hay escenas que pueden resultar chocantes. Esto ocurre no porque nos neguemos a ver una escena de besos entre mujeres u hombres o de pronto seamos negadores de la realidad. Es mucho más simple: el cine comercial tiene ciertas reglas tácitas que contemplan el gusto del público en general y las escenas íntimas o casi íntimas, extensas más en un film que en otro, nos remiten más a un cine XXX que lo deseable. Apuntamos a la realización en ambas y, si bien en una nos gustó la fotografía, en la otra la minimalidad o austeridad jugó en contra. Productos regulares ambos.

En el caso de “Khumba, una cebrita muy especial”, estamos en presencia de una nueva animación sudafricana, realizada por Anthony Silverston. Una cebrita ha nacido con la mitad del cuerpo sin rayas y es protegida por su mundo salvaje. Con personajes que nos recuerdan a “Madagaskar” o bien a “El rey León”, se pasa una agradable larga hora con aventuras que, no por conocidas, dejan de hacer pasar un buen momento a chicos y grandes. Las voces en inglés son, entre otros, de Jake Austin y de Liam Neeson quien, cuando no anda a los tiros cinematográficos, hace estos “bolos” tan simpáticos.

“Oculus” es la película de terror semanal. De Mike Flanagan, los productores de “Actividad paranormal” insisten en el horror sobrenatural sin mayores pretensiones que la de asustarnos y bastante dentro de lineamientos generales. Aquí la cuestión es un espejo con poderes especiales. Cámaras, presente y pasado (poco más de 10 años entre ambos), se mezclan para investigar la  muerte de parientes (los padres). Nada hay que no hayamos visto pero justo es reconocer que el producto final cumple su objetivo. Es buena y para seguidores del género.

 

“Oldboy”, de Spike Lee, es la remake del film homónimo del surcoreano Park Chan-Wook (2003), nos hace olvidar al gran realizador de “Malcom X”, un “boom” en los 90, y nos acerca, con mucho esfuerzo, al más gore Quentin Tarantino. Desde hace tiempo no tenemos noticias abundantes del cine surcoreano, pero quedan en la memoria films tremendos, shockeantes y novedosos. No es el caso de la remake de “Oldboy” que toma a un gran actor, Josh Brolin (No country for old men, 2007) para un protagónico que cumple rigurosamente pero sin la ayuda de un contexto narrativo que es mecánico y previsible. El sadismo, la tortura, el sexo quasiexplícito, son secuencias que se suman para ahondar en una narración sin gracia y oscura. Demasiado. La crueldad oriental es bien diferente de la Hollywoodense: una encuentra bases en reglas de honor ancestrales. La occidental no reconoce fundamentos culturales más que los de la crueldad en sí (si bien, los espíritus sensibles no aceptamos a ninguna de las dos). Esto se nota y el film de Spike Lee no nos regala nada más que la oscuridad de la crueldad (el secuestro, la violencia, la venganza). Samuel L. Jackson tampoco se luce (no es la primera vez) y lo que le sucede es realmente desagradable. Está visto que no nos gustó nada.

Siempre hay revanchas. Una es “El inventor de juegos”, coproducción argentino-canadiense, de Juan Pablo Buscarini (El ratón Pérez). Con David Maznuz, Joseph Fiennes, Tom Cavanagh, Megan Charpenter y Ed Asner. Es la historia del pequeño Iván Drago quien un día, en un parque de diversiones, toma contacto con la llamada Compañía de Juegos Profundos. Es una historia ágil, que nos pone frente a valores como la perseverancia y el legado familiar. Está basada en un libro del argentino Pablo de Santis, quien participó del guión, y nos introduce en el realismo mágico de esta parte del mundo donde también reconocemos algo de “Harry Potter”, sin ninguna pretensión. Y éste es otro punto a favor del film. Excelentes actores internaciones filmando en la Argentina durante más de 50 días, un libro de chicos de autor nacional con un director probado que, sin la parafernalia de Hollywood, logró un atrapante y bello film para la familia. Nos encantó.

La otra posibilidad de ver una historia agradable es “Mi gran oportunidad” del inglés David Frenkel.  Basado en el caso de Paul Potts, el vendedor que se presentó al “British Got Talent” y ganó, lanzando un primer álbum titulado como este film en inglés, “One chance”. Su versión de “Nessun Dorma” cautivó al público y jurado. Ésta es su historia, con los vaivenes de la narración cinematográfica que, en este caso, enriquecen una historia de por sí llena de matices y de valores. Nos gustó, recordamos “Billy Elliot” y, si bien “Mi gran…” no tiene el entorno social de los 80 de Elliot (la huelga minera), nos enfrenta a valores de vida que siempre son apreciados como el tesón, la perseverancia, la familia, y los buenos temas musicales, tan ausentes en general de la cinematografía nacional (por no decir de toda ella). ¿Biopic? Sí pero, sobre todo, un film agradable e interesante.      

Pero la sorpresa de la semana, ésa que nos invita a explayarnos, es “Amor a la carta”…

 

AMOR A LA CARTA

De Ritesh Batra. Con Irrfan Khan y Nimrat Kaur. Duración: 104 minutos.

EXCELENTE. RELATO EXQUISITO

Pocas películas hindúes vemos en nuestra cartelera. Y siempre que se tuvo la posibilidad, fueron pequeñas joyas. “Amor a la carta” no es la excepción. El debutante Ritesh Batra toma como actor protagónico al afamado Irrfan Khan, aquel relator de “Pi, una aventura extraordinaria”, y a una bellísima actriz, Nimrat Kaur. Siguiendo la tradición de Bombai, las esposas preparan el almuerzo para sus maridos y un efectivo “correo de launcheras” se encarga de recogerlas, darlas y traerlas vacías al hogar. Sin embargo, la exquisita comida de ILA un buen día llega al escritorio del taciturno Saajan Fernandes, a punto de jubilarse. Las cartas van dentro de los potes, y, sin querer, ambos redescubren la posibilidad de volver a vivir. Ila, paciente y amorosa, tiene un marido que la ignora. Y Saajan es viudo y se considera muy viejo sin serlo.

Cuánto encanto en la narración debe haber para que la mayor parte del film transcurra en ese servicio de comidas y uno lea lo que cada protagonista le escribe al otro, sin más amor que el que va creciendo en la ficción y en el alma del espectador. La realización es impecable, plácida y rítmica y a la vez, siendo esa pareja atípica central la disparadora de temas interesantes como la vida socioeconómica de la ciudad, el ritual del trabajo del hombre común, las condiciones de bienestar tan alejadas de nuestro consumismo occidentalista.

Hay belleza aún cuando la cámara no tenga planos largos que muestren colinas multicolores. Hay belleza en los diálogos, en los gestos, en eso que no se escribe y que se “clima”, envolvente, en una fotografía magistral sin necesidad de otro efecto que no sea el buen encuadre.

Es una película deliciosa, tal vez más rica que la comida que prepara “Ila”. Es también un bálsamo entre tanta chatarra cinematográfica. Para los que amen el cine, éste es el film.

Elsa Bragato

 

JUEVES 26 DE JUNIO DEL 2014.-

Hay siete estrenos, que incluyen tres films nacionales. “Maxi Kosteki, constructor de caminos” es un documental sobre la figura de Kosteki y la masacre de Avellaneda a 11 años del hecho. La realización corresponde al Movimiento TV y el Barrio TV), y “El nexo”, de Sebastián Antico, realizado por el Grupo de Teatro de la Villa 21, con el protagónico del recordado Julio Arrieta, invasión extraterrestre y situaciones hilarantes. Merece nuestro apoyo. Entre las extranjeras está “La invocación” de Mac Carter, una casa embrujada en Sader Ridge que es visitada por la heredera y un grupo de amigos y ¡a salvarse! Hay un espíritu maligno (a resolver por el espectador) que genera una brutal maldad. Para fans del género.
 


TRANSCENDENCE, IDENTIDAD VIRTUAL

De Wally Pfister. Con Johnny Depp, Rebecca Hall, Morgan Freeman, Paul Bettany entre otros. Música de Mychael Danna. Duración: 120 minutos.



REGULAR. VIVIR EN LA “COMPU”

Wally Pfister es uno de los grandes fotógrafos de efectos especiales de Hollywood, ganador del Oscar, e integrante del staff de Christopher Nolan, gran innovador y realizador actual. Se lanza a su primer largometraje con un tema muy interesante: qué pasa con la mente que puede sobrevivir un poco más a un cuerpo que muere, qué papel puede jugar en la inmortalidad la tecnología actual, ¿es capaz de salvar una gran inteligencia transformándola en inteligencia artificial? Johnny Depp compone a un científico especializado en inteligencia artificial pero un hecho fortuito lo envía al “más allá”. Sus allegados logran casi mágicamente que el cerebro, y el rostro también, ingresen al mundo virtual de la computación, ¿a una “cloud”?

Las premisas de trabajo de Pfister, que tiene algo en común con “El origen” de Nolan, son apasionantes. La cuestión pasa por la narración y la dirección actoral. Un tema de por sí árido requiere de “pathos”, de pasión, de energía actoral. Y es lo que no sucede. Por otra parte, Johnny Depp está muy acostumbrado a actuar con personajes muy estrafalarios, que requieren vestuarios complicados. Y este tipo de actuaciones, detrás de rostros con maquillajes estrambóticos, le ha quitado frescura, gestualidad, a sus participaciones a cara limpia. Aquí está congelado y esto repercute en todo el film. No hay pasión, hay ficción pura, y se resienten las premisas inteligentes de Pfister. Es un film que no apasiona, que tiene momentos muy interesantes por la propuesta pero que queda ahí por la falta de un clima que supere la tecnología pura y que, además, nos explique algunos pasos que quedaron en el aire para el logro de esta hazaña científica. Recordemos que el film “Inteligencia artificial” fue un fracaso de taquilla en nuestro país.

Elsa Bragato

 



BAJO LA MISMA ESTRELLA

De Josh Boone, basado en la historia del mismo título de John Green. Con Shailene Woodyley, Ansel Elgart, Laura Dern, Willem Dafoe, entre otros. Música de Mike Mogis y Nate Walcott. Duración: 126 minutos.



MUY BUENA. LO QUE NO QUEREMOS VER

La historia de dos jóvenes condenados a morir por el cáncer puede resultar un “love story” cruento y, para algunos, cursi. Sin embargo, es la realidad que tratamos de no ver ni en los hospitales para chicos ni en los geriátricos, buscando los dos extremos de la vida. Esta película retrata con lenguaje sincero la vida de “Hazel Grace Lancaster” quien padece un cáncer de tiroides con metástasis, y su encuentro en un grupo de ayuda con “Augustus Waters”, apuesto joven con un cáncer óseo con metástasis. Mientras ella va a todos lados con la mochila de oxígeno, Augustus esconde su pierna ortopédica. Nada impedirá el amor de los jóvenes que superan sus miedos de una manera encantadora para el espectador y tocante. Un viaje a Europa para conocer a un lunático escritor, papel a cargo de Willem Dafoe, los une aún más. Los padres de los chicos son los soportes de la tragedia que es inminente. Pueden resultarnos “actitudes lejanas” o menos pasional que nuestra manera de ser pero no deja de ser una forma inteligente de afrontar pérdidas irremediables, incluyendo una preparación espiritual notable.

Asombra el lenguaje actual y la honestidad con que el guionista encaró los diálogos de los jóvenes entre sí y, en especial, entre “Hazel” y su madre. Por otra parte, la tragedia es la enfermedad pero el film no es trágico como objetivo a cumplir, lo cual aligera el drama que también comparte el espectador. Los jóvenes nos enseñan a vivir hasta el último instante, aún cuando se quiebran y ensayan sus funerales. Dicho así, resulta macabro pero el clima que Josh Boone le dio a esta película es el de una comedia dramática, que incluye viajes, un amor muy puro entre los jóvenes y diálogos que nos harán pensar. Lo triste está, inevitablemente.

Laura Dern, en el papel de la madre de Hazel, compone a una mujer transida por el dolor pero que se maneja con fortaleza no exenta de tremenda sensibilidad para apaciguar la rabia y el dolor de su hija. Una gran actuación. Willem Dafoe tiene un papel anecdótico que esconde también una tragedia. Un buen aporte.

A pesar del dolor o de la tristeza, la lágrima que se nos escape no será por chatarra sino por hechos de la vida misma. Un buen sacudón para el espíritu que no viene nada mal porque el dolor existe y vaya cómo.

Elsa Bragato

 



JERSEY BOYS, PERSIGUIENDO LA MÚSICA

De Clint Eastwood. Con John Lloyd Young, Vincent Piazza, Erich Bergen, Christopher Walken, Mike Doyle, entre otros, basado en el musical homónimo. Canciones: Bob Gaudio, letras- Bob Crewe. Duración: 134 minutos.



MUY BUENA. EASTWOOD HACE LO QUE QUIERE

Está muy bien que el maestro Clint Eastwood elija un exitoso musical de Broadway y lo lleve al cine, respetando las características de la narración audiovisual. Además de cineasta, Eastwood es músico, compositor, jazzista de toda la vida (uno de sus hijos es bajista profesional de jazz) y siente admiración por los grandes de este ritmo nacido en su país como Charlie Parker, a quien le dedicó el film “Bird” (Forest Whitaker). Con planos amplios y planos secuencia nos recordó por momentos a “El ciudadano”, en esta película sobre un famoso conjunto musical de los 50, The Four Seasons, que comenzó por la iniciativa de dos jóvenes de Nueva Jersey, Frankie Valli y Tommy De Vito, este último con malas influencias de la mafia italiana. Incluso, los auténticos cantantes y compositores estuvieron en la premier del film de Eastwood, algunos aún sin saludarse por las cosas turbias que se cuentan en el film.

La recreación de época, la vida de los jóvenes músicos populares, está retratada tal cual es, y en esto no solo está el musical de Broadway sino el conocimiento de Eastwood y su maestría para meterse en el alma de cada uno de ellos, con sus temores, sus fracasos, sus novias, sus familias, la pérdida de dinero y hasta de familiares por “perseguir la música” como indica el título del film. Con un narrador en vivo, mirando a la cámara, Eastwood logra complicidad inmediata con el espectador sin cortar la magia de la secuencia. Y este narrador no siempre será el mismo quien nos explique el por qué de ciertas situaciones. Pero siempre sabremos qué está pasando en la complicada vida de algunos de los integrantes de The Four Seasons, la cárcel y las deudas.

Puede ser un poco extensa, pero es una película valiosa rodada con perfección en sus planos, en sus tomas, con el conocimiento de que el cine no es teatro y que lo que allí vemos nos debe contar todo, sin tiempos muertos. Aplomo, virtuosismo para la narración, son las características de este Eastwood que puede no gustar a quienes no amen la música pero que demuestran que es músico ciento por ciento. El final es fantástico y hace honor al musical con todo el elenco, incluyendo al “mafioso”, pero “bueno”, Christopher Walken participando de esta suerte de “flashmob”. La sugerimos para quienes amen la música y no tengan a menos una película que nos habla de ella sin ser un musical. Nos encantó.

Elsa Bragato

 



ISMAEL

De Marcelo Piñeiro, con Belén Rueda, Larsson Do Amaral, Sergi Lopez, Ella Kweku, Juan Diego Botto, Mario Casas. Hispanoargentina.



REGULAR. UNA HISTORIA A MEDIO CONTAR

“Ismael” viene precedida por mucha prensa desde el año pasado. Se dio en diferentes muestras y finalmente llega este jueves a la cartelera porteña. Lejos de ser un viaje al interior de la vida de un niño de piel negra, es una suerte de roadmovie en búsqueda de su padre tomando un tren desde Atocha en Madrid hasta Barcelona y con una carta que su progenitor alguna vez le envió a su madre. Encuentra a su abuela y de allí se inicia la búsqueda del padre ayudados por un amigo.

Belén Rueda encarna a esta hermosa abuela de cincuenta años, quizás el personaje más conmovido por la llegada de un nieto de color, Ismael Tchou, en forma inesperada a su vida. Sergi López, como el amigo que tiene la casa en Gerona a orillas del mar, cumple su rol de amigo de “Félix”, padre del niño, como actor pero no está definida su situación: si se enamora o no de “Nora” (la abuela), si comprende la desesperación del pequeño, o si es una suerte de mediador familiar ocasional. Secuencias que nos alejan de lo medular.

La historia se diversifica y en ello encontramos este vaivén narrativo que no nos convenció: de bucear en el alma de este pequeño de 8 años se pasa a las relaciones entre los adultos, la madre que llega (Alika, encarnada por Ella Kweku) y su esposo. Miguel Casas, como el padre del niño, a quien acepta con asombro manteniendo aún serias diferencias con su ex pareja. No encontramos profundidad en la historia, es decir, en el alma de Ismael que se presenta solo en las primeras secuencias, auspiciando lo que no ocurrirá: un desarrollo de sus sentimientos. Tendrá berrinches, pero nada más. Se escapa, se esconde, pero su almita no surge. Sí se entiende que su objetivo está cumplido: verla la cara a su papá.

Es decir que estamos frente a un film que pudo ser mucho más interesante que lo que resultó por la buena premisa buscada por Marcelo Piñeyro. Sin embargo, queda dentro de un estilo narrativo actual que no aporta contenido a la idea planteada. Se va en vericuetos. No por eso deja de ser amable.

Elsa Bragato