Hay siete estrenos de cine esta
semana que incluyen cuatro films
nacionales, dos documentales y
dos ficciones. Los documentales
son Camila desde el alma,
de Norma Fernández y
Planetario, de Balzar Tokman.
Los films son Pecados, de
Diego Yaker y Nositaliaj, la
belleza, de Daniela Seggiaro.
Estos dos últimos tienen gran
belleza fotográfica, buenas
actuaciones, y un mismo clima
envolvente, con historias
pequeñas de pueblo, ambas desde
diferentes perspectivas, desde
el amor hasta el mundo indígena.
EL GRAN GATSBY 3D
De Baz Luhmann. Con Leonardo Di
Caprio, Carey Mulligan, Robey
Mcguire, entre otros. Música de
Craig Armstrong. Duración. 147
minutos.
BUENA. VERSIÓN OPERÍSTICA DEL
CLÁSICO DE FITZGERALD CON MUY
BUENAS ACTUACIONES
Es la quinta versión de “El gran
Gatsby”, del novelista
norteamericano Fitzgerald,
publicada en 1926. Las
anteriores fueron en 1926
(muda), 1949 con Alan Ladd, 1974
con Roberto Redford, se incluye
la versión televisiva del 2001 y
ahora esta versión del
realizador australiano Baz
Luhmann con Leonardo Di Caprio
como Jay Gatsby. A Luhmann
corresponden versiones muy
buenas de “Romeo y Julieta”, por
ejemplo, 1996, con Leonardo Di
Caprio también, así como “Moulin
Rouge”, con Nicole Kidman, su
estrella también de “Australia”,
2008, un notable fracaso.
La realización de “El gran
Gatsby” tiene mucho del pop y de
la ópera que ama Luhmann, es
teatral por momentos, exagerada
visualmente, con algunas
novedades tecnológicas que
aligeran el relato audiovisual.
Bien pueden destacarse dos
partes: la primera, una
introducción a las fiestas del
millonario Gatsby, y la
segunda, la explosión del
personaje de Leonardo Di Caprio
quien, en poco más de 45
minutos, muestra su capacidad
actoral. No tiene más tiempo que
ése, que es cuando Luhmann se
alinea con la narración más
tradicional y permite el
desarrollo de sus personajes.
El relator es Tobey Mcguire, el
ex “hombre-araña”, como “Nick
Carraway”, oficiando de enlace
entre Gatsby y su amor,
“Daisy”. Leal, sencillo,
alejado de la fastuosidad de
Gatsby, que Luhmann retrata con
exagerada puntillosidad en
desmedro de un acercamiento más
rápido y romántico entre los
protagonistas de la historia de
amor, drama intenso de los años
20 del siglo XX.
Hay algunas secuencias
que llaman la atención por su
calidad y su excentricidad:
la primera, es el rico
joven Jay Gatsby recostado en un
suntuoso sillón sobre
almohadones mientras bebe
champaña y mira el baile de
“Nick” con su amada “Daisy
Buchanam” (la inglesa Carey
Mulligan). Joel Edgerton compone
al airado marido de Daisy, “Tom
Buchanam”. La excentricidad,
para nosotros, está dada por el
paso obligado de los costosos
coches por una carretera donde
hay un extraño letrero que
parece controlar, con sus ojos,
lo que ocurre, y al que la
cámara de Luhmann reitera con
primeros planos. Señalamos una
tercera secuencia: el brutal
enfrentamiento de Gatsby con
Buchanam, donde Di Caprio
muestra su enorme crecimiento
actoral, no reconocido todavía
por Hollywood (recordar
“Revolutionary road”, “Los
infiltrados”, “Diamantes de
sangre” y “Djando sin cadenas”).
La historia transcurre en unas
de las locaciones neoyorquinas
más lujosas, ubicadas al norte
de la ciudad, Long Island, en
1922. Un lugar paradisíaco para
que Gatsby concrete los sueños
de un palacio majestuoso y
conquistar lo único que
realmente quiere en su vida:
Daisy, quien vive enfrente de
su mansión, lago de por medio.
La propuesta de Fitzgerald no
cambió. Solo que Luhmann le ha
dado una aparatosidad que
puede no gustar, especialmente
en la primera parte. En todo
caso, es la mirada y el sentir
de un australiano sobre la bella
época neoyorquina (“Moulin
Rouge” fue la mirada australiana
de Luhmann a la belle epoque
parisina).
Es una narración novedosa
desde ese punto de vista, que
atrapa en los últimos 45 minutos
cuando los actores se
enfrentan en un duelo de
pasiones sin concesiones. De
todas maneras, no se sale
incólume del cine.
Elsa Bragato
REINO SECRETO 3D
De Chris Wedge. Con Amanda
Seyfried, Colin Farrell, Beyoncé,
Christoph Waltz, entre otras
voces. Música de Danny Elfman.
Duración: 102 minutos.
MUY BUENA. HERMOSO MENSAJE EN UN
FILM ANIMADO DIFERENTE
Chris Wedge fue el director de
“Era del hielo” del 2002 y
“Robots” del 2005, con lo cual
se aseguró la realización de “Epic”,
en inglés, traducido como “El
reino secreto” en castellano,
una bella historia de la lucha
entre el bien y el mal, esta vez
encarada desde la ecología.
Las voces de importantes actores
como Amanda Seyfried y Colin
Farrell, así como de Christoph
Waltz y Beyoncé, entre otros,
permite disfrutar personajes muy
creíbles, muy bien realizados y
una historia diferente, aunque
el nudo sea la lucha entre el
bien y el mal. En este caso, nos
invita a conocer el mundo
invisible a nuestros ojos
humanos del bosque, donde
habitan tantos seres que no
vemos. El profesor Bomba es
quien los ha descubierto y
estudia, si bien por eso perdió
su hogar. Ya fallecida su
esposa, Mary Katherine, joven y
bella adolescente, regresa al
hogar paterno donde el profesor
vive con un perro de tres patas
y numerosas pantallas conectadas
a sensores. Estos le indican la
presencia de los seres que él ha
descubierto: el hombre-hoja, los
malvados que erosionan, la bella
reina que da la vida, entre
otros. Algo inesperado sucede y
su hija queda transformada por
lo que la actividad de su padre
se torna de gran importancia
para sobrevivir.
La banda sonora es del gran
compositor Danny Elfman, y
contiene 21 canciones, con un
leit motiv de apertura y cierre
de los créditos, melodías muy
bellas.
Es una animación diferente por
el objetivo que tiene, la
ecología; tiene personajes muy
bien delimitados dentro de la
ciencia ficción propuesta, y el
tema en sí resulta empático,
agradable, uno siente que le
hace bien. Muy recomendable. Una
pequeña joyita de la animación
siglo XXI.
Elsa Bragato
SCARY MOVIE 5
De Malcom D. Lee. Con Ashley
Tisdale, Simon Rex, Charlie
Sheen, Anna Farris, entre otros.
Música, James L.
Venable,
Duración, 85 minutos
BUENA. EFICAZ PARODIA DE LAS
PELICULAS POCHOCLERAS
Esta nueva parodia de terror
apela a satirizar a los más
grandes éxitos cinematográficos.
SCARY MOVIE en su secuela número
5 es una oportuna vuelta de
tuerca. Y no está mal dentro
de su género.
La base del guión es la burla a
varios sucesos del cine de
terror de los últimos años como
Actividad paranormal y Mamá, y a
películas exitosas como El cisne
negro y El planeta de los
simios. La historia parte de una
pareja felizmente conformada que
detecta una extraña actividad
paranormal al llevar a sus tres
sobrinitas a su hogar. Estas
niñas han pasado tres años en
soledad en el bosque, luego de
la muerte de su mamá, y son
verdaderas criaturas poseídas
por el demonio.
“Dan”, encarnado por Simon Rex,
es un investigador de monos, y
su esposa “Jody”, protagonizada
por Ashley Tisdale, es bailarina
de danza clásica; con la llegada
de las sobrinas, todo les sale
mal, y deciden recurrir a
expertos calificados y a
numerosas cámaras para tratar de
deshacerse de una presencia
demoníaca que pareciera ser el
siniestro fantasma de la mamá de
las niñas.
Charlie Sheen tiene una fugaz
aparición como productor de
películas de sexo, pero no es
más que un recurso de
marketing del film. No
vale la pena ahondar en nada
más. Estamos frente a una
película que cumple con los
clishés del género y, en
especial, con los de la saga
Scary Movie. Una hora y media
para tomarse en solfa el terror,
reírse un rato y nada más. Y
no está mal.
Carlos Pierre
JUEVES 2 DE MAYO DEL 2013.-
Hay cinco estrenos, que incluyen
dos nacionales. No comentaremos
“El gran simulador”, documental
de Néstor Frenkel sobre el gran
René Lavand, el mago e
ilusionista de enorme
trayectoria nacional e
internacional. Tampoco haremos
crítica de “Bomba”, de Sergio
Bizzio, con Jorge Marrale y Alan
Daiez, presentada en el BAFICI
con mucho éxito.
EN TRANCE
De Danny Boyle. Con James McAvoy,
Vincent Cassel, y Rosario Dawson,
entre otros. Música de Rick
Smith. Duración: 101 minutos.
BUENA. THRILLER PSICOLÓGICO MÁS
ORNAMENTAL QUE PROFUNDO
Danny Boyle, el realizador de
este film, viene precedido de
grandes éxitos: Transpoitting,
Slumdog Millonaire, 127 horas,
las más exitosas y ganadoras de
premios. La realización de “En
trance” es la menor de sus
producciones cinematográficas
por la linealidad de la trama
que, pese a forzadas vueltas de
tuerca, no logra profundizar en
la tensión dramática propuesta,
resultando un “puzzle” para el
espectador que se irá con las
manos y la mente vacía. Lo cual
no es poco decir.
La ambientación es novedosa pero
excesivamente minimalista para
un film actual de suspenso. El
“noir” o “ne-noir” como muchos
críticos internacionales
denominan a este género es
escaso y, en todo caso, nos
remite a films sangrientos con
torturas incluidas que exceden
al género mismo.
La idea del film es analizar la
repercusión de la hipnosis en un
trío conformado por una mujer y
dos hombres. El ardid es el robo
de un cuadro de Goya. James
McAvoy compone a “Simon”, que es
empleado de una casa de subastas
en Londres y está en contacto
con un delincuente, Vincent
Cassel en el personaje de “Franck”,
que tiene relación con la
psicóloga “Elisabeth”, a cargo
de la contundente Rosario Dawson,
quien practica la hipnosis. Es
que “Simon” no recuerda o no
quiere recordar dónde está el
cuadro que finalmente roba. Este
“quid” es el que permite la
narración de Boyle, intrincada,
por momentos cruenta, que no
llega a buen puerto ni asombra.
A pesar de las vueltas, de ese
ir y venir a los sueños y
pesadillas de “Simon”, producto
de las sesiones de hipnosis, de
las relaciones sexuales que
surgen entre él y la adoctrinada
psicóloga y de la amistad de
ésta con el veterano delincuente
“Franck”, hay cierta
previsibilidad y secuencias de
diálogos que aletargan en
demasía la narración.
El título le viene de perillas
al film, “En trance” o
directamente “Trance” en el
original inglés, porque es una
búsqueda de Boyle de las
consecuencias en la mente humana
a través de una técnica
específica de un hecho que un
individuo quiere ocultar. Ese
“trance” transcurre a lo largo
del film, trance hipnótico y el
motivo de la búsqueda del
elemento robado.
No resulta creíble que el ladrón
se someta a las sesiones de
hipnosis porque lo hayan
torturado arrancándole las uñas.
Lo verosímil habría sido caer en
la huída y la posterior
persecución. Más común, es
cierto, pero más real. Si uno no
lleva de las narices al ladrón
que oculta el dato, a pesar de
las torturas, resulta ridículo
pensar que irá por miedo y no
intentará escapar.
Si bien Danny Boyle no indica
que haya tomado la idea de
ningún film anterior, se sabe
que hay un thriller homónimo
emitido por la televisión
inglesa en el 2001.
Le reconocemos a Danny Boyle un
estilo muy moderno, minimalista,
casi de cine independiente. Pero
sus anteriores producciones, aún
con características similares,
resultaron contundentes y muy
atractivas. El film le va a
gustar a los amantes de los
policiales pero advertimos que
hay tanta búsqueda psicológica
que saldrán bastante aburridos.
Elsa Bragato
RIGOLETTO EN APUROS
De Dustin Hoffman. Con Maggie
Smith, Tom Courtenay, Billy
Connoly, Pauline Collins y
Michael Gambon, entre otros.
Basada en la obra de teatro
homónima de Ronald Yarwood.
Reino Unido, 2012. Música de
Darío Marianelli. Duración: 97
minutos.
MUY BUENA. VETERANOS CANTANTES
EN BUSCA DE LA MÚSICA
El
gran actor
Dustin Hoffman
lanzó su primer largometraje que
fue muy bien recibido en San
Sebastián, por ejemplo, y
poco comprendido por quienes
desconocen el mundo musical.
Tomó
la
obra teatral
homónima de
Ronald Harwood (quien preparó
también el guión para el film)
para incursionar en la dirección
cinematográfica, avalando
el género musical con sólidos
fundamentos
ya que estudió música en el
Conservatorio de Los Angeles.
La
obra de Harwood tiene al
jorobado bufón del duque de
Mantua,
inmortal personaje de
Rigoletto,
ópera
de Verdi. Y,
para la banda musical, Hoffman
convocó
al talentoso compositor Darío
Marianelli para componer la
música incidental del film
además de darle la oportunidad
de
ejecutar la Tocata y fuga de
Bach.
Es
un film sobre los cantantes
retirados y los instrumentistas
aún en vena.La
música, en este caso, se entrega
en dosis moderadas, sin
empalagar el oído de los
espectadores. Al contrario, en
una clase allí dictada para
jóvenes, uno de ellos interpreta
libremente un tema rapero.
El quid del guión es La
Casa Beecham,
una residencia para músicos
retirados, geriático de lujo,
que lleva el nombre del gran
director musical Sir Thomas
Beecham.
Allí se albergan
los ex integrantes de un
cuarteto vocal que supo
interpretar con maestría
la ópera Rigoletto, de Verdi,
y,
en especial, la
pieza más famosa de esa obra, la
Bella figlia dell’amore
que esperan reeditar. Pero este
sueño sufrirá un shock con el
ingreso de una diva
que encarna la siempre magistral
actriz
Maggie Smith, componiendo a
“Jean Horton”, mujer de un ego
superlativo que destruye su
matrimonio con “Reginald Paget”,
a cargo del actor Tom Courtenay.
Las vicisitudes surgen por la
enemistad del ex matrimonio y
algún otro problema con el
lugar, que permite un juego
actoral de alto nivel.
Dustin Hoffman traspasa el
ámbito teatral original al
captar el entorno de la
residencia con sus jardines
elegantemente cuidados, y la
sensibilidad y capacidad de la
gente mayor de poder continuar
con sus sueños. Hay un punto de
unión con la magnífica película
“El exótico hotel Marigold”, de
John Madden, donde Maggie Smith
compuso un delicioso personaje
también.
Este ‘Rigoletto en apuros’
(primera ópera que tuvo un lugar
privilegiado en el repertorio
operístico), de Hoffman es una
refinada muestra de buen gusto y
de emoción del celebérrimo
actor, incluyendo un homenaje a
los veteranos de la música en
todas sus manifestaciones, que
solo puede hacer quien ama ese
arte. Se trata deuna
apuesta valiente a la tercera
edad y sus capacidades vigentes
ante una sociedad que no otorga
lugar a los viejos. El cine
viene dando muestras de apoyo a
los viejos como la reciente “Y
si vivimos todos juntos?” y que
lo haga Dustin Hoffman tiene un
plus que valoramos. Por
supuesto, la recomendamos para
adultos mayores y para amantes
de la música.
Carlos Pierre
LA HUESPED
De Andrew Niccol. Con Saoirse
Ronan, Jake Abel, Max Irons,
Frances Fisher, Chandler
Canterbury, Diane Kruger,
William Hurt, entre otros.
Estados Unidos, 2013. Basada en
la novela homónima de Stephenie
Meyer. Música, Antonio Pinto.
Duración, 125 minutos.
REGULAR. CULEBRÓN DE CIENCIA
FICCIÓN ANODINO
El realizador Andrew Niccol
encaró con entusiasmo una nueva
novela de la afamada Stephenie
Meyer y la contrató como
guionista, exponiéndose a la
inevitable comparación con la
exitosa saga Crepúsculo de la
que Meyer es la autora, y, por
lo visto, en este film
anodino no le fue nada bien.
Aquí se entrecruzan la ciencia
ficción, el thriller –en los que
el realizador Niccol se mueve
muy bien- y el tema recurrente
de Meyer: el amor adolescente,
agotado en la saga “Crepúsculo”.
La historia se sitúa en un
futuro no muy lejano, un “alma
invasora” se mete en un cuerpo
humano tratando de convivir,
tema frecuentado en el cine y en
la televisión (recordemos la
memorable serie “Los invasores”
y la lograda comedia “Hay una
chica en mi cuerpo”). La
joven actriz irlandesa Saoirse
Ronan, aquélla de “Expiación,
deseo y pecado”, realiza el
doble rol de Melanie, la humana,
y Wanda, el alma alienígena.
Esta aventura romántica está
signada por una aséptica
invasión alienígena, que ha
transformado el planeta en un
mundo sano, seguro y pacífico.
Pero que no es tal, porque
los humanos han sido diezmados
“ocupados sus cuerpos” por
las almas invasoras Solamente
unos ojos translúcidos los
distinguen de los humanos. No
podemos negar que hay un “dejá
vú” importante.
Los pocos que resisten tal
invasión viven en túneles
cavados en las montañas del
desierto, en este caso, en Nuevo
México, abandonando las
humedades exuberantes de
Luisiana en busca de resguardo.
Meyer, entonces, ha sacado a
relucir su caballito de batalla,
el enamoramiento adolescente,
persistiendo esta dualidad de
manera poco eficaz (aquí no hay
herencia de lobos o de vampiros,
hay coptación de cuerpos).
Melanie-Wanda se enamoran de dos
bellos jóvenes, derrumbando el
plan alienígena. De todos modos,
resulta a todas luces un
martirio ver a dos almas
pugnando por sus deseos en un
mismo cuerpo, lo cual significa
inexorablemente una declarada
esquizofrenia de estas dos
mujeres unidas en un mismo
“envase”.
Con muchos clishés de
“Crepúsculo”, Meyer va por más y
apunta a un público mayor en su
libro y el guión para el film.
Ha querido abrir una nueva
brecha editorial, pero tomó
rumbos muy transitados, con
falta de fuerza, descolorido,
poco audaz, seguido por la
dirección de Niccol que no
aporta nada para que el film
tenga “nervio”. Seguramente, la
fuerza narrativa de uno no se
conjuga con la del otro. La
guionista plantea algo que el
realizador intenta plasmar y
chocan, la resolución del tema
no está lograda. Es, en
realidad, un culebrón de ciencia
ficción anodino, como dijimos al
comienzo.
Carlos Pierre
Hay cinco
estrenos. No comentamos “Tabú”.
POR UN
TIEMPO
Escrita y
dirigida por Gustavo Garzón. Con
Esteban Lamothe, Ana Katz,
MoraArenillas, Patricio
Contreras, Sebastián Wainraich,
Jorgelina Aruzzi, entre otros.
Música de Fernando Cabrera.
Duración: 85 minutos.
MUY BUENA.
AUSPICIOSO DEBUT DE GUSTAVO
GARZÓN COMO DIRECTOR
Esta ópera
prima de Gustavo Garzón, a quien
pertenece también el guión, nos
muestra el bagaje artístico de
alguien avezado en el arte de la
actuación, conocedor de los
recovecos del alma de los
personajes o de cómo
encontrarlos rápidamente, y nos
muestra también una sensibilidad
especial para el tratamiento de
la relación padre-hijos, que
conoce por su propia vida.
El film es
humano, cotidiano, sin golpes
bajos, y campea airoso entre la
comedia y el drama, sin caer en
excesos, manteniendo un gran
acento autobiográfico, tal como
el mismo Garzón lo afirmó. Es
una historia familiar, profunda,
en la que un hombre exitoso
(Esteban Lemothe) está casado
felizmente (Ana Katz) y ambos
esperan al primer hijo. Sin
embargo, un amor del pasado se
hace presente a través de una
hija adolescente (Mora
Arenillas), cuya madre está muy
grave y el padre debe cuidarla
justamente “por un tiempo”.
Fruto de una relación ocasional,
irrumpe en el hogar consolidado
de su padre produciéndose entre
ambos rechazos y reencuentros,
muy bien tratados por Garzón.
Resulta
más que positivo que un
excelente actor, un intelectual
de pura raza como Garzón, se
inicie como director en un
metier que ha transitado desde
otro lugar pero que conoce muy
bien. Un agradable film
nacional.
Carlos
Pierre
IRON MAN
3
De Shane
Black. Con Robert Downey Jr.,
Gwylney Paltrow, Don Cheadle,
Guy Pearce, Ben Kingsley,
Rebecca Hall, entre otros.
Música de BrianTylor. Duración:
130 minutos.
EXCELENTE.
PERFECCIÓN TECNOLÓGICA SUSTENTAN
ESTA TERCERA PELÍCULA
Que llegue
Robert Downey Jr en el personaje
de Iron Man 3, este excéntrico
millonario que se inventa un
traje a prueba de todo y busca
la justicia, es un atractivo más
que especial para los fans
pochocleros, entre los que nos
ubicamos cuando la realización
alcanza esta perfección
tecnológica.
De alguna
manera, el film es más de lo
mismo. Tony Stark, el personaje
de R.Downey Jr, sigue con su
bella novia (Paltrow), tiene
nuevos y poderosos enemigos que
apuntan ahora a la Casa Blanca
(los tiempos políticos reales
encuentran su parangón en el
cine). Hay puntos de contacto
entre esta nueva entrega de la
saga y el film número 1, la
ironía de Tony, sus humoradas,
que son afines al propio Robert
Downey jr (recordemos su
actuación en un film poco
nombrado: “El solista”) por su
manera de ser desenfadada. Tony
no podía ser muy diferente.
En este
caso, como dijimos, los malvados
apuntan a la Casa Blanca. Y Tony
Stark lucha con todo, hasta
perder su fortaleza, atacada por
helicópteros con misiles, como
ha ocurrido en los otros films,
si bien dentro de contextos
diferentes.
Contar qué
le pasa a Tony Stark en esta
nueva película no lo vamos a
hacer. Es el secreto que
develará el espectador. Sí vamos
a destacar la técnica
impecable, con una
ingeniería de sonido trabajada y
espectacular, una banda sonora
de Brian Tylor estupenda que
cuenta con una variada percusión
y un “brass” brillante, además
del aporte del 3D. Todo junto
configura un armazón donde el
protagonista puede moverse
seguridad.
La acción y
la comedia, inseparables y
efectivas, en una simbiosis
perfecta, van llevando la trama
de este thriller a ilimitados
goces estéticos y emocionales,
de ésos que los fans de los
“tanques” siempre buscan y que
el público, en general,
agradece.
Dos detalles
a manera de prólogo y epílogo
respectivamente: el comienzo es
en la ciudad de Berna, Suiza, en
1999, donde aparecen los nuevos
personajes de esta tercera
película (Guy Pearce y Rebecca
Hall, con la novia de Tom Stark)
y, en el final, sugerimos
quedarse hasta que terminen
todos los créditos, entre 10 y
15 minutos, para tener la
sorpresa o el bonus track del
film, del que no adelantamos
nada. Hay que quedarse! Un film
de superacción que entretiene de
principio a fin y que siempre
deja algún subtema picando,
desde el poder de una clase alta
hasta el poder del Estado, la
sensibilidad de algunos y la
maldad de otros, y la eterna
lucha por hacer prevalecer el
bien. No es poco!
NR: Iron
Man 1 se estrenó en el 2008,
bajo la dirección de Jon Favreau,
con la participación de Jeff
Bridges en el papel del padre de
Tony Stark. La música era de
Ramin Diawadi, y duró 126 ‘ La
segunda película llegó en el
2010, con el mismo director y
otro músico, John Debney,
durando 124 minutos.
Carlos
Pierre
PALABRAS
ROBADAS
De Brian
Klugman y Lee Sternthal. Con
Olivia Wilde,Bradley Cooper,
Dennis Quaid, JEmery Irons,
entre otros. Música de Marcelo
Zarvos. Duración: 102 minutos.
MUY BUENA.
PLAGIO LITERARIO EN UN JUEGO DE
CAJAS CHINAS
Un escritor
lee frente a un grupo de
personas enfervorizadas su nueva
novela, narrando la historia de
un escritor fracasado que
encuentra un manuscrito y se
hace famoso. Le ocurre a este
personaje en su vida pero el
verdadero autor es un anciano
que, en su juventud, en la
Segunda Guerra Mundial, encontró
al amor de su vida en la ciudad
de París.
Se habla de
“cajas chinas” o de “matrioska”
porque se trata de una pequeña
caja encerrada en otra más
grande y así sucesivamente,
teoría de la conspiración muy
actual y es, en verdad, lo
que le ocurre al escritor que
logra la fama con un libro que
no le pertenece. Bradley Cooper,
que vive un gran momento
profesional, es este hoy
escritor afamado que, paseando
por el Central Park, se
encuentra con el verdadero
autor. El anciano (Jeremy Irons)
no le reclama beneficios
económicos pero le hace sentir
vergüenza, arrepentimiento y una
gran culpa por su hecho.
Hay
caídas en el guión que han
desmerecido el producto final:
dos de las tres tramas
presentadas no ocurren, están
contadas y la última,
interpretada por Dennis Quaid,
tiene una gran falta de emoción
por lo que es difícil que el
espectador se sienta atraído.
Contar y no accionar es una de
las falencias de muchas
películas aunque estén bien
realizadas. El cine es palabra
en acción. Imagen que cuenta.
También la
narración ofrece dificultades
para ser seguida debido a los
relatos extensos, al carácter
discursivo que toma el film más
que de acción misma. Y la
historia medular no sorprende
porque, en principio, los
plagios literarios siempre
existieron y, en segundo lugar,
es muy escasa la novedad o el
giro dado a esta cuestión en
este guión. Tiende a la
moralina, al consabido consejo y
a ejemplificar el buen accionar
y las consecuencias de la
codicia en este caso.
Destacamos
las actuaciones de Jeremy Irons
y Bradley Cooper, un poco menos
la de Dannis Quaid y festejamos
la recreación de la Francia post
guerra mundial, elementos que
valorizan el film más allá de su
complejidad narrativa y de este
juego de “uno dentro del otro”
que no resulta muy eficaz. El
síntesis, el escritor del
escritor encerrados ambos en una
misma novela.
Carlos
Pierre
LE NOM
De Matthieu
Delaporte y Alexandre de la
Patelliere. Con Patrick Bruel,
Valerie Banguigui, Charles
Berling, Guillaume de Toncuedec,
Judith El Zein, Francoise FAbian,
entre otros. Música de Jerome
Rebotier. Duración: 109 minutos.
BUENA. EL
JUEGO DE LAS PALABRAS DEL TEATRO
AL CINE
Mientras
Arturo Puig se luce como
director de la obra teatral “Le
prenom”, con gran éxito en la
cartelera porteña, viene de
Francia la “matriz” arrasadora
hecha película, la obra llevada
al cine, por lo que el
espectador argentino tiene dos
posibilidades no excluyentes
para conocer este texto.
El ambiente
del film es el del teatro. Y,
por momentos, se hace difícil no
pensar en que vemos una obra en
un auditorio y no una película.
Para no quedar encerrados
teatralmente, los directores
ilustraron cinematográficamente
los caracteres de los
personajes. Con ilustrativas
imágenes, siempre acompañadas
por ese aire intelectual propio
del cine galo, un comienzo
veloz, nervioso, va
introduciendo a cada uno, que
luego devendrán en
conversaciones y discusiones,
el Poder de las Palabras en
definitiva y la carga
inconciente colectiva que le
asignamos, por sociedades, por
culturas, por experiencias.
Lanzándolas, diciéndolas, las
dotamos de una vida y con un
significado que puede hacer
mella en quien las escucha.
Una cena, un
sábado, cinco personajes, dos
niños que apenas son mencionados
porque duermen, son los
personajes que debatirán la
cuestión a partir de un hecho
muy familiar: buscar el nombre
de un niño en gestación. El
padre lanza “Adolfo” y desata
una discusión tremenda. Es un
nombre ligado directamente a
Adolf Hitler y no a otro
personaje, y los franceses
padecieron la invasión de las
fuerzas nazis, generándose odios
profundos. Como dato curioso,
mientras se escucha lo que
sucede alrededor de este nombre,
“Adolfo”, suena desde
reproductor la música de Richard
Wagner, uno de los gestores del
antisemitismo.
Estamos
frente a una comedia francesa,
muy ágil, divertida, con ese
sesgo tan especial de esta
cultura que es el toque
intelectual. La familia, las
discusiones políticas y la
sinrazón, en definitiva, de las
discusiones acaloradas. Muy
interesante.
Hay siete
estrenos confirmados, incluyen
el film nacional “La vida
anterior” y la coproducción
argentino-colombiana “Roa”.
LAZOS
PERVERSOS
De Park
Chan-Woo. Con Nicole Kidman, Mia
Wasikowska, Matthew Goode, entre
otros. Música de Clint Mansell.
Duración: 99 minutos.
MUY BUENA.
TERROR ERÓTICO EN UNA NARRACIÓN
ATRAPANTE
Park
Chan-Woo debuta en el cine de
Hollywood con Lazos perversos.
El director surcoreano,
brillante en el género
sangriento, no abandona su línea
pero consigue un apabullante
clima de erotismo contenido y
creciente que mantiene atado al
espectador a la butaca.
La historia
que nos presenta tiene pocos
personajes, una mujer que queda
viuda (Nicole Kidman) con una
hija adolescente (Mia Wasikovska)
y un hermano del padre (el
hombre fallecido) que aparece,
elegante y misterioso, acosador
refinado (Matthew Goode, el
actor de Match-Point). Un piano,
una mansión, y pocos personajes
más que van desapareciendo
mientras el film desarrolla una
narración morosa, con fruición
por el erotismo en los más
mínimos gestos de los
personajes.
El secreto
de ese tío atrae a la sobrina,
pero en el medio está su madre,
que se abandona la sensualidad
de la amistad que el hombre le
propone. A partir de la mitad
del film, empezamos a enterarnos
de otros personajes, sus
relaciones con el tío, y una
idea argumental que conocemos,
previsible. No obstante, la
maestría de Chan-Woo logra que,
aunque se intuya, disfrutemos de
un goce estético visual y
temporal que hacen que este film
de género sea muy atractivo, muy
fascinante, especialmente para
sus fans. Un aire fresco
sangriento, brutal, con
sensualidad y gestos de deseos
contenidos nos atrapan en
una historia que, sin la
perfección estética del director
surcoreano, no se habría
logrado.
Elsa Bragato
TU AMOR, MI
PERDICIÓN
De Louis-Do
de Lencquesaing. Con Louis-Do de
Lencquesaing, Ada Cervi, Marthe
Keller, Alice de Lencquesaing,
entre otros. Música de Emmanuel
Deruty. Duración: 93 minutos.
BUENA. LA
VIDA QUE CORRE SIN DARNOS TREGUA
Louis-Do de
Lencquesaing debuta en el
largometraje, luego de ser
protagonista y de codearse con
los grandes realizadores del
cine francés actual, y lo hace
con guión, dirección y
actuación. Trabaja con su hija
en la vida real, Alice, como
Camille, compone a un escritor
que debe convivir no solo con su
hija sino con su madre Mina (Marthe
Keller) que acaba de enviudar, y
un amor que se le cruza, Ada, a
cargo de la italiana Valentina
Cervi. Ada es una mujer fuerte
pero vulnerable y, a pesar de
tener pareja e hija, se enamora
de este hombre que tiene el
aspecto de un perdedor, de
alguien que ve la vida pero, por
alguna razón profunda, teme
vivirla aunque la vive.
El título en
francés, Al Galope, resume esta
idea: la vida nos pone frente a
opciones de las que no podemos
escapar en forma constante. El
título en castellano, Tu amor-Mi
perdición, trivializa la
relación de este protagonista
masculino que nos cuenta en off
lo que le sucede, además de
padecerlo y disfrutarlo con su
hija, su amante y su madre.
Pero, haciendo honor al título
en francés, la vida nos corre,
corre por sí misma.
Hay una
excelente realización de de
Lencquesaing, técnicamente
fluido, rápido, y un mirar un
poco por arriba de tantas
situaciones que nos complican
aún cuando no lo deseamos ni lo
buscamos. La profundidad de los
personajes se logra a través de
sus vivencias más que con el
hurgar de la cámara en el
monólogo interior. Es un
interesante planteo: la vida
corre, está en nosotros dejarla
correr o vivirla. Un film con un
protagonista masculino puesto a
develar su pasión, su razón de
ser, sus ansiedades y sus
temores, interesante, diferente.
Elsa Bragato
LA ESPERANZA
DE UNA NUEVA VIDA
De Andrea
Segre. Con Tao Zhao, Rade
Sherbedgia, Marco Paolini, entre
otros. Música de Francois
Cuturier. Duración: 93 minutos.
BUENA. DOS
ALMAS SOLITARIAS EN EL CORAZÓN
DE VENECIA
Andrea Segre
se presenta ante nuestro público
con un film romántico diferente,
filmado en Venecia y su
espectacular marco natural.
Desarrolla la historia de un
amor que hoy es posible: una
joven china (Tao Zhao) debe
trabajar en un bar en la ciudad
de los canales y encuentra un
relación paternal con algo más
en otro inmigrante, ex
yugoslavo, adoptado por los
italianos, Bepi (el serbio Rade
Sherbedgia, que fue el
fabricante de las varitas en
Harry Potter y las Reliquias de
la Muerte). La poesía les sirve
de unión en esta amistad
profunda, empática, con la
soledad de los inmigrantes, la
adaptación a otras tierras, la
pérdida de los afectos
familiares: un poeta chino, Qu
Yuan, con este Bepi, apodado “el
poeta” por hacer rimas.
El film
comienza auspiciosamente pero
luego decae en largas charlas de
los habitués al bar (atendido
por chinos), en el que trabaja Shun
Li en grado de esclavitud. Comen
camarones al aire libre, hacen
la clásica filosofía de bar y,
si bien resultan simpáticos, los
diálogos son consabidos,
quitándole mucho ritmo a una
historia preciosa que se diluye.
Hay una
secuencia que sí nos toca el
corazón: la visita de Shun Li a
la casucha de Bepi en medio del
Gran Canal, entre la isla
Giudecca en el fondo y la Piazza
San Marco, alejado de todos,
como la misma protagonista de su
hijo de 8 años hasta que pague
lo impuesto por sus patrones.
En ese encuentro semipaternal
hay mucha poesía, desde la
convincente actuación de Tao
Zhao hasta la atractiva
composición de Rade Sherbedgia
de este “Bepi”, padre y abuelo,
pescador y rimador compulsivo,
solitario y generoso.
Hay saltos
narrativos que, si bien se
comprenden, resultan un tanto
exagerados y nos alejan de ese
núcleo prearmado: la relación de
dos almas solitarias. La
fascinación del espectador por
esa pareja protagónica, una
china y un serbio, se pierde en
un final previsible y lejos de
la poesía planteada en el
inicio.
Elsa Bragato
21, LA GRAN
FIESTA
Guión y
dirección de Jon Lucas y Scott
Moore. Con Miles Teller, Justin
Chon, Sylar Astin, Sarah Wright,
entre otros. Música de Lyle
workman. Duración: 92 minutos.
REGULAR.
FIESTA DESCONTROLADA, MÁS DE LO
MISMO
Un joven
americano, de origen oriental
(Justin Chon) cumple 21 años y
sus dos amigos de la infancia
(Miles Teller y Skylar Astin) lo
llevan a festejarlo en una
alocada rueda de bares
nocturnos. El descontrol se
apodera de los tres, haciendo
peligrar la entrevista del
aventajado estudiante
cumpleañero para ingresar a la
facultad de medicina.
Jon Lucas y
Scott Moore, conocidos por el
guión de la irreverente y
exitosa “Qué pasó en Las Vegas”,
encaran este primer largometraje
con un argumento harto repetido
y, por lo tanto, desteñido,
pletórico de viejos y conocidos
clishés basados en las bromas
juveniles, con desbordes
etílicos y amorosos. Aquí no se
descontrolan treinteañeros como
en “Qué pasó en Las Vegas” sino
chicos del secundario que caen
en secuencias escatológicas, en
fiestas con abundante alcohol y
consecuencias previsibles. No
obstante, es un film que puede
funcionar para los más jóvenes,
de impetuosas hormonas, que van
a reírse con situaciones que los
adultos, si no las pasamos tal
cual, las conocemos de alguna
manera. No vale la pena abundar
en más detalles ni argumental ni
de realización: es una más.
Carlos
Pierre
ROA
De Andrés
Beiz. Con Mauricio Puentes,
Catalina Sandino, Santiago
Rodríguez, Rebeca López, entre
otros. Coproducción
Colombia-Argentina. Música de
Iván Wyszogrod. Duración: 91
minutos.
BUENA. UNA
MIRADA HACIA EL “BOGOTAZO” DE
LOS 40
Basado en
los hechos violentos, ocurridos
en la década del 40 en Bogotá,
Colombia, a raíz del asesinato
del político y abogado Jorge
Eliécer Gaitán, esta ficción
histórica de Andrés Beiz intenta
analizar esa muerte, colocando
en el centro de la historia,
como “pivot”, a Juan Roa Sierra
(Mauricio Puentes).
Roa fue un
personaje ambiguo que cabalgó
entre una personalidad endeble y
un afán de alcanzar una meta
sobresaliente en el mundo
político de su época. Falto de
trabajo, extremadamente pobre,
deambuló por Bogotá en búsqueda
de algo para sobrevivir. Y se
acercó al líder Gaitán, gestando
su plan criminal.
Rasgos
importantes de esta película son
la fotografía de la
Bogotá de los 40, una recreación
generada con pocos recursos pero
eficaces (Guillermo Nieto,
director de fotografía), que nos
muestran el colorido de las
calles, la vegetación prodigiosa
y las montañas imponentes.
Destacando también el
vestuario de época y los usos y
costumbres de aquellos años,
con excepción de algunas frases
que son actuales.
Las escenas lentas y minuciosas
son importantes en este film y
hay que valorarlas en su justa
medida porque reflejan,
de manera indirecta, el carácter
dubitativo y sumiso del
protagonista. Roa es un
empedernido violento pero
camuflado en su carácter opacado
y gris. El director Andrés Beiz
no se mete en los detalles del
asesinato y sí, en cambio, en la
personalidad de Roa, el asesino
material o el ideólogo de un
hecho que marcó a fuego a la
sociedad colombiana de entonces.
Es una
película interesante que nos
muestra un hecho histórico a
partir de uno de sus
protagonistas, un argumento
infrecuente en los films
latinoamericanos que, además,
poco se difunden en la
Argentina.
Carlos
Pierre
LA VIDA
ANTERIOR
Guión y
dirección de Ariel Broitman. Con
Elena Roger, Sergio Surracco,
Esmeralda Mitre, Juan José
Camero, Adriana Aizenberg, entre
otros. Música de Pablo Sala.
Duración: 94 minutos.
REGULAR.
TRAICIÓN AMOROSA EN CLAVE
MELANCÓLICA Y FATAL
El
matrimonio entre una joven
alumna de canto (Elena Roger) y
un chelista (Sergio Surracco) se
ve sacudido por una cantante
misteriosa y extraña (Esmeralda
Mitre). Ambas estudian con una
avezada maestra de canto
(Adriana Aizenberg), pero en ese
ambiente musical surgen juegos
de seducción, celos y
admiración, entre las dos
jóvenes alumnas y el chelista,
donde la traición sale a relucir
de un modo determinante y fatal.
Entre las
aguas musicales, Elena Roger
navega con acierto realizando un
contrapunto entre el tango y la
ópera; Juan José Camero compone
a un bandoneonista anciano y
decadente, sus solos fueron
interpretados por el maestro
Néstor Marconi para el film.
En líneas
generales, es un film muy
pretencioso, con una morosidad
que atenta contra el desarrollo
natural del guión. En alguna
medida, debido a la inclusión de
extensos pasajes cantados. Esto
rallenta el film que no es
musical pero pretende serlo, que
es un melodrama y a gatas llega
a serlo basándose en el
triángulo amoroso. De todas
maneras, son logradas las
locaciones interiores y también
muchos exteriores rodados en la
ciudad de Colonia, Uruguay. En
todas estas secuencias, y como
idea subyacente fundamental, hay
un dejo melancólico y fatal que
contribuye a la morosidad
apuntada.
El argumento
está basado en la novela La
maestra de canto de Silvia Arazi,
ex modelo y cantante lírica, que
presenta una alteración lineal
del tiempo, según la
protagonista (Elena Roger),
quien consigue triunfar y
permanecer en el canto con la
Serenata de Shubert, leit motiv
que se escucha a lo largo de la
película.
Destacamos que la alusión al
violoncellista del Octeto Buenos
Aires es un dato inexacto en el
tiempo: fue el maestro José
Bragato el único cellista de
ese octeto quien hoy tiene 97
años por lo que no se condice
con la edad del protagonista. Si
se mencionó, debió hacerse con
veracidad y teniendo en cuenta
el tiempo transcurrido: el
Octeto Buenos Aires debutó en
1955 y duró casi dos años más
bajo esa denominación.
Estamos
frente a un producto inhabitual
dentro de la cinematografía
nacional, que reproduce la vida
de cantantes y músicos, cayendo
en la trajinada historia del
triángulo amoroso más elemental.
Luego no hay una evolución
narrativa ni psicológica que nos
permita hablar de un desarrollo
que nos toque el corazón y nos
sobresalte. Todo lo
contrario: los pasajes musicales
aletargan la historia de manera
contundente y, aunque en algún
caso se trate de una magnífica
voz, no produce el efecto
buscado. Nadie duda de la
eficiencia de los actores. Pero
el resultado (argumento,
técnica)no nos tocó el alma.
Carlos
Pierre
JUGANDO POR
AMOR
De Gabriele
Muccino. Con Gerard Butler,
Jessica Biel, Uma Thurman,
Catherine Zeta-Jones, Judy
Greer, Dennis Quaid, entre
otros. Música de Andrea Guerra.
Duración: 105 minutos.
BUENA.
COMEDIA LIGERA SIN PRETENSIONES
Comedia
ligera y previsible, sale a
flote por el carisma de su
multiestelar elenco y por la
reconocida trayectoria de su
director, Gabriele Mucchino,
ahora en las huestes de
Hollywood. Muccino aborda el
caso de un jugador de fútbol
reconocido en Europa, que
regresa a su país para
reconquistar a su hijo y a su
esposa, quien ya tiene otra
pareja. Este jugador viene sin
bienes por lo que necesita
trabajar e ingresa como
entrenador del equipo de fútbol
del colegio donde está su hijo,
al que quiere reconquistar.
En primer
lugar, el tema del fútbol es muy
novedoso para el público
norteamericano y está tratado
con solvencia narrativa y
protagonizado por un galán como
Gerard Butler, quien conquistó
al público con “300”, que atrae
a las demás mamás de los chicos
del colegio, sedientas de
pasión. Así aparecen Uma Thurman,
Catherine Zeta-Jones y Judy
Greer, quienes no escatiman en
hacerle proposiciones amorosas
al carismático entrenador.
Dennis Quaid, un sólido actor
pocas veces reconocido como tal,
compone al sponsor del equipo de
pequeñas estrellas escolares.
Calificamos
de bueno al film porque
tiene un gran peso su elenco
multiestelar y la eficacia de
sus actuaciones, por el director
europeo que es un gran conocedor
del fútbol y tiene una dúctil
mano como realizador, y por la
novedad del guión en tratar el
tema del fútbol y no del
béisbol. Finalmente, hay
gracia y soltura en una comedia
que no tiene más pretensiones
que las de hacer pasar un buen
momento.
Carlos
Pierre
ESTRENOS JUEVES 11 DE ABRIL DEL 2013
JUEVES 11 de
abril del 2013.-
Hay seis estrenos, que incluye la
nacional “Puerta de Hierro, El
exilio de Perón”, de Víctor Laplace
y Victoria Carreras. No la
comentaremos como tampoco
“Ausencia”, un film de Mike Flanagan
del 2011 que incursiona en el terror
con pequeñas variantes.
OBLIVION, EL TIEMPO DEL OLVIDO
De Joseph Kosinski. Con Tom Cruise,
Morgan Freeman, Olga Kurylenko,
Melissa Leo, entre otros. Música de
Anthony González y M.8.3. Duración:
126 minutos.
REGULAR. UNA PELÍCULA QUE NO ES CINE
Ciencia-ficción híbrida por su
convergencia con los juegos de la
famosa play-station que distrae a
nuestros pequeños, Oblivión, El
tiempo del olvido ha tenido una
difusión extrema que trajo al
mismísimo Tom Cruise a la Argentina
generándose gran expectativa.
Lástima que el film es sumamente
aburrido y no aporta nada, ni
siquiera la línea o idea argumental
es diferente a tantos otros films
sobre la devastación de la tierra
que hemos visto. Aquí tiene un
agravante: la poca capacidad actoral
de Tom Cruise aunque siga siendo
galán y figurón carismático de
Hollywood.
Tom Cruise encarna a Jack Harper
quien vive en la tierra devastada
del 2074 por encarnizadas guerras
nucleares. Supuestamente, los pocos
humanos sobrevivientes están
viviendo en una luna de un alejado
planeta mientras aquí aparatos como
conos invertidos suspendidos en el
aire succionan el agua de los
océanos para trasladarla hacia la
comunidad cósmica. Su compañera (Vika,
encarnada por Andrea Riseborough) es
otra sobreviviente con quien forma
“una pareja perfecta” y están
comunicados con los lejanos
congéneres (Sally a cargo de Melissa
Leo) a través de un sofisticado
sistema holográfico de computación
que se abre generosamente sobre un
escritorio y un panel vertical. Con
solo hacer un “touch”, se corren
aparatos, se orientan otros. Hay en
la tierra una zona prohibida por la
radiación pero Tom y su compañera
pueden vigilarla porque cuentan con
unas esferas gigantes que vuelan a
enorme velocidad, se detienen y, si
no reconoce, liquida con rayos
láser. Hasta que Tom-Jack descubre
que están matando a humanos y se
hace alguna pregunta. ¿Oblivión,
olvido, limbo? Morgan Freeman
aparece en la 2da parte, bien
marcada, y le da un poco de pimienta
a este videojuego, luce anteojos
oscuros, está vestido con harapos
entre estilo romano e invención
hollywoodense indicándole que pronto
sabrá quién es porque, al parecer,
Tom no sabe “algo”. Eso sí, tiene
sueños extraños con una chica (Olga
Kurylenko) en el mirador del Empire
State, ahora a ras de la tierra y a
escasos minutos (esto sí que es
ciencia-ficción) de Los Angeles.
No se entiende cómo Tom-Jack se
refugia en un pequeño paraíso donde
hay una cabaña, un lago, y montañas
que, en sus laderas, ostentan
preciosos árboles. ¿Cómo llega? ¿Por
qué él sabe que existe ese oasis en
medio de una tierra árida? Preguntas
que quedan sueltas y que no generan
ningún subtema a analizar.
Eso sí, el film hace ostentación de
los paneles holográficos a pantalla
plena, de los tiroteos con rayos
láser, y uno tiene la sensación que
se puso a jugar con su hijo en el
living con algún entretenido juego
de la “play” más moderna. Larga hora
en medio de paisajes que no dicen
nada, entre gris, tierra ahumada y
plateado. Hasta que “algo” que se
transforma en una lucha a puñetazos
entre Jack y “otro” ser da la clave
de que ahí está pasando algo más.
¡Por fin!
Lo único no previsible es la
tecnología que siempre aporta algo
más para fascinación del público más
joven como el avión estilo
“mosquito” de alta gama que Tom-Jack
pilotea a la perfección.
Es un film que no es película sino
playstation. Tom Cruise tiene
parlamentos elementales, cara de
pócker la mayoría de las veces, y un
buen adiestramiento físico que le
permite lucirse como un cincuentón
apetecible.
Morgan Freeman debe haber aceptado
por el cachet, si no, no se entiende
su presencia, y el resto del elenco
hace lo que puede, muchas veces con
muy poca convincente actuación de
manual. Realmente nos defraudó
porque, por si fuera poco, la
historia no es nueva.
Elsa Bragato
TADEO EL EXPLORADOR PERDIDO EN 3D
Film de animación de Enrique Gato,
ganador de tres premios Goya 2012.
Música de Zacarías Martínez de la
Riva. Duración: 90 minutos.
BUENA. ATRACTIVA PARODIA DE LA SAGA
INDIANA JONES
“Tadeo Jones”, del 2004, es el
primer cortometraje que España tuvo
con este personaje creado por
Enrique Gato. Se trata de un gran
esfuerzo de la animación hispana que
parodia “Las aventuras de Indiana
Jones”. En el 2008 se comenzó a
gestar este film, basado en el cómic
Tadeo Jones y el secreto de Toactlum.
Referentes directos son “El secreto
de los Incas” de Jerry Hooper,
protagonizada por Charlton Heston y
la saga de Indiana Jones que ya
mencionamos.
En este caso, el personaje
protagónico, Tadeo Jones, es un
soñador empedernido que tiene la
veleidad de la arqueología. Trabaja
en una grúa en Chicago y un
imprevisto lo lleva al Perú, en
búsqueda de la ciudad perdida de
Paititi. Tadeo no está solo sino que
lo secundan su perro Jeff, Sara,
Belzoni, y Kopponen, además de Max
Mordon, académico equivalente a una
estrella del rock.
Se considera a este film español
técnicamente brillante y, desde el
punto de vista del guión, muy
original dado que el personaje cruza
el Atlántico hasta ubicarse en el
Perú y el imperio de los Incas, tan
caro al gusto español por el buen
curso que le han dado a los tesoros
históricos peruanos (subsisten
juicios internacionales).
Hay elementos que producen gran
empatía con el personaje: su
simpatía y simplicidad; además, la
pasión que tiene para llegar a ese
mundo mágico que busca sin dejar de
lado el gran talento de sus
creadores que han invertido algo más
que dinero: creatividad.
Un buen entretenimiento para los
chicos y grandes.
Carlos Pierre
911 – LLAMADA MORTAL
De Brad Anderson. Con Halle Berry,
Abigail Breslin, Morris Chestnut,
Michael Emlund, entre otros. Música
de John Debney. Duración: 95
minutos.
BUENA. THRILLER SOBRE EL “911”
A la hora de buscar argumentos, los
creativos de Hollywood no se dan
tregua. Si la idea no es original,
le buscan la marquita en el orillo y
la dan vuelta. Ya vimos lo que pasa
cuando una mujer es secuestrada en
Santa Mónica, la bella Kim Bassinger,
y solo un celular la salva (había
que lanzar esa marca de celulares y
no hubo mejor forma que inventar un
film). Ahora es el 911. Hay 188
millones de llamadas anuales a este
número en Los Angeles, una ciudad
sitiada por la pobreza que muy poco
se muestra. El centro de operaciones
es llamado “la colmena” por los
operadores porque se asemeja a un
panal frenético. Y es el centro
también de suspenso de este thriller.
La protagonista es Halle Berry,
quien también visitó la Argentina
para el lanzamiento aunque concedió
pautadas entrevistas y logró poca
repercusión. Una pena para quien es
la primera actriz afroamericana en
ganar un Oscar, mujer de notable
belleza. En la película es una
veterana operadora del Call Center
del 911. Recibe una llamada
apremiante de una joven que fue
secuestrada por un peligroso sujeto
(Michael Eklund), enfrentando una
carrera contra la muerte. Este caso
está separado del siguiente por una
“impasse” de 6 meses. “Jordan”
(Halle Berry) regresa al trabajo
(hay que ver la película para
enterarse qué le pasó!) y recibe una
llamada semejante por lo que se
aplica aún más al caso. Se involucra
de manera personal, con la ayuda de
su novio (Morris Chesnut), que es
policía.
El film tiene a su favor el ritmo
del thriller, la angustia que genera
por los casos presentados, y deja
pegados literalmente a los
espectadores a la butaca. Nadie se
va a aburrir si bien estamos ante un
guión y actuaciones rutinarias.
Halle Berry es una actriz con gran
fibra emotiva y esto salva en gran
medida a la escasa investigación
psicológica que hay. Sin embargo,
hay que recordar que los films de
acción pura presentan secuencias a
tal efecto y son escasos los que
detienen la cámara para algo más que
no sea lo previsible. “911-Llamada
mortal” cumple con el objetivo de
entretener desde el thriller, está
bien realizado y es suficiente para
atraer a los aficionados a la
adrenalina pura.
Carlos Pierre
PROFESOR LAZHAR
De Philippe Falardeau. Con Mohamed
Fellag, Sophie Nélisse, Emilien
Néron, entre otros. Música de Martín
León. Duración: 94 minutos.
MUY BUENA. UNA LECCIÓN DE CINE
“Profesor Lazhar” viene esperando
unos seis meses su estreno. Se trata
de un film notable en muchos
aspectos, que recibió varios premios
“Genius” en su país de origen,
Canadá. Y se basa en la obra de
Evelyne de la Cheneliére.
El suicidio de una maestra congela,
literalmente, la actividad de un
colegio altamente preocupado por la
educación en la escuela primaria,
por la información que reciben los
chicos y el cómo, por lo que el
hecho de que dos pequeños hayan
visto a la maestra colgada del techo
les ha generado honda consternación
pedagógica. Un hombre que busca
asilo, Bachir Lazhar (Mohamed Fellag),
consigue el cargo de maestro
suplente. Pero no está de acuerdo
con las medidas del colegio de no
hablar de lo sucedido, del control
que se ejerce sobre su actividad
justamente por haber observado su
rebeldía ante un “status quo” muy
estricto. Sin embargo, se gana el
corazón de ese grado de la escuela
primaria y es algo contra lo que los
directivos no pueden ir.
El secreto de esta película que es
notable en muchos aspectos reside en
la continuidad del “tempo” inicial,
en ese ir plasmando la vida escolar,
las charlas de los niños, la
relación maestro-alumno y la
relación directivos-maestros, con
una gran sabiduría de lo que es
hacer cine. No hay altibajos, no hay
nada que haga saltar de la butaca a
nadie, salvo los minutos iniciales
que, en realidad, son de profundo
dolor ante el suicido de la maestra.
Y, muy sabiamente, se descubre el
sufrimiento de Lazhar: el asesinato
de su familia horas antes de viajar
a Canadá. Una suerte de parangón
entre la amargura que ha causado la
muerte de la maestra y el dolor de
Lazhar por lo vivido.
Por momentos, el film es duro e
implacable, sin perder el tono
amable. Duele ver la vida de Lazhar
mientras que, como contrapartida,
está la intensa actividad de los
chicos, sus preguntas y la actitud
del maestro frente a ellas.
Preguntas nada fáciles que muestran
otras pequeñas tragedias cotidianas.
Es una película muy bien realizada
en todos sus aspectos, sin fisuras,
con un ritmo interior que se mete en
el corazón de la audiencia. Conmueve
y nos obliga a la reflexión.
Elsa Bragato
ESTRENOS JUEVES 4 DE ABRIL DEL 2013
Hay cuatro
estrenos que incluye uno
nacional, “Quién mató a
Mariano Ferreyra?”, de
Alejandro RAth y Juan Morcillo,
un semi documental interpretado
por el periodista Martín
Caparrós, basado en el libro
homónimo de Diego Rojas. Se
intenta dar una explicación al
crimen de Mariano Ferreyra
ocurrido el 10 de octubre del
2010, perteneciente al Partido
Obrero, al ser atacado por una
patota sindical. Es un aporte
más al caso, que puede gustar o
no.
CONTRARRELOJ
De Simon
West. Con Nicolas Cage, Malin
Akerman, Josh Lucas, entre
otros. Música: Mark Isham.
Duración: 96 minutos.
BUENO.
ENTRETENIMIENTO DE RITMO
VERTIGINOSO
Diez horas
frenéticas durante la
celebración de las fiestas del
Mardi Gras en Nueva Orleans, o
sea el Martes de Carnaval que
conocemos, es el tiempo
perentorio de este thriller
con Nicolas Cage puesto a
liberar a su hija adolescente
(Sami Gayle), secuestrada en el
baúl de un taxi que conduce un
ex cómplice. Este sujeto
realmente peligroso está
encarnado por Josh Lucas, quien
tiene una grotesca pierna
ortopédica, producto de un
fallido asalto en conjunto con
el personaje de Cage a un banco.
Ahora el reclamo de uno al otro
es de 10 millones de dólares
para liberar a la hija. Éste es
el quid argumental, suficiente
para generar adrenalina a granel
en el espectador fanático de los
thrillers policiales.
Desde hace
un buen tiempo, Nicolás Cage
viene encarnando una serie de
personajes de acción de una
manera especial: rostro impávido
pero, indudablemente,
carismático para estos
personajes. Buen actor no es. No
obstante, con pocos parlamentos,
impone su figura como eje de
este tipo de historias,
convirtiéndose en el símbolo o
ícono de la acción actual, sin
mayores profundidades. Sin
embargo, en esta película
titulada en inglés “Stolen”
(Robado/da) hay un leve giro
hacia lo sentimental porque la
acción que desarrolla es para
liberar a su hija en la ficción,
aunque no haya mantenido una
buena relación con ella. Un
subtema, si se quiere, a tener
en cuenta: los padres que siguen
siéndolo aunque estén alejados
físicamente de su descendencia.
El Mardi
Gras de Nueva Orleans, su
singular colorido y fastuosidad,
las espectaculares
persecuciones, los dos atracos a
bancos con precisión
sofisticada, le imprimen al film
un ritmo vertiginoso y una
adrenalina ininterrumpida a lo
largo de las horas que, según el
guión, el protagonista tiene
para reunir el dinero y salvar a
su hija.
Este
thriller propone un nuevo
desafío de acción en un tiempo
de ficción limitado, y resulta
atractivo como entretenimiento.
Carlos
Pierre
POSESIÓN
INFERNAL
De Fede
Álvarez. Con Jane Levy, Shiloh
Fernández, Lou Taylor Pucci,
entre otros. Música de Roque
Baños. Duración: 91 minutos.
BUENA. BAÑO
DE SANGRE A LA URUGUAYA
La remake de
Posesión Infernal de Sam Raimi,
1981, en manos del cineasta
uruguayo Fede Álvarez, haciendo
además su gran debut en
Hollywood, es sorprendente por
la solidez del guión, el
encabalgamiento de las
secuencias, el suspenso y el
terror crecientes hasta llegar
al paroxismo del “gore”, estilo
Tarantino, con lluvia de sangre
y vísceras que saltan por
doquier.
Como en el
film inicial, cinco jóvenes se
aventuran en una casa solitaria
para curarle la adicción a las
drogas a una de las chicas. No
advierten que será poseída por
un espíritu infernal que irá
trastocando la vida de todos
ellos en medio de sierras
eléctricas, de lenguas que
brotan de la boca como
serpientes negras y repugnantes,
de máquinas disparadoras de
clavos que destruyen al
contrincante de manera brutal,
entre otros acertados clishés
del “gore”. Aquí Fede Alvarez
planificó cada elemento conocido
para conferirle un verismo que
es brutal y que logra su
objetivo: asustar, sobresaltar,
disgustar, aterrorizar, al
espectador. No vale la pena
agregar nada más ni de argumento
ni de efectos especiales.
Esta opera
prima de Fede Alvarez es
significativa porque se
transforma en un gran paso del
cineasta uruguayo en la Meca del
Cine, y tiene la solidez de
cualquier film del género, aún
superando en muchos casos a los
clásicos del género. Para
quienes disfruten del susto, del
horror, del “gore”, en su máxima
expresión.
Elsa Bragato
BIENVENIDO A LOS 40
De Judd
Apatow. Con Paul Rudd y la
familia del realizador Apatow.
Música de Jon Brion. Duración:
134 minutos.
REGULAR.
MATRIMONIOS DE 40 QUE NO SON UN
RETRATO
Judd Apatow
es reconocido por un par de
films, no muchos, tan solo
cuatro, de los que nosotros
destacamos “Ligeramente
embarazada”, una película muy
atractiva y diferente. Otros
pueden recomendar “Virgen a los
40” que tuvo un gran éxito. E
incluso “Funny People”, también
muy buena..
En “This is
40” o “Bienvenido a los 40”,
Judd Apatow busca un “alter
ego”, el actor Paul Rudd, para
interactuar con sus hijas y
mostrar cómo se vive en un
barrio de California, que puede
estar ubicado en Los Angeles
como en cualquier otro “county”,
así escrito, de ese estado
norteamericano. Casas amplias,
mobiliario moderno y de primer
nivel, un estilo de vida que
cuesta mucho mantener por los
altos impuestos y por lo que
significa vivir en semejante
estado, considerado alguna vez
la quinta economía del mundo. El
matrimonio llega a los 40 con
una escena de sexo inicial y
luego las diferencias entre el
hombre y la mujer, una pelea
común, cotidiana, que no va más
allá de marcar las diferencias
entre uno y otro sexo, a veces
con lenguaje adulto abusivo y,
en algún momento, desagradable.
De allí pasa
al entorno del vecindario, las
necesidades de generar un
pequeño emprendimiento para
subsistir en ese lugar y de ese
modo, los abuelos, los chicos y
su problemática, es decir, este
matrimonio no tiene un minuto de
sosiego por causas propias, por
causas ajenas. Es un retrato de
cómo se vive en California, más
que en cualquier otro estado de
los Estados Unidos. Pagando
impuestos, generándose un
estándar de vida que no nos
retrata en nada ni siquiera en
la problemática familiar que
podría tener puntos en común: la
generación de dinero, el pago de
las cuentas mensuales, la
educación de los hijos. Pero en
general. Aquí se retrata a un
matrimonio de 40 de California,
y nada más.
Al film le
falta nervio, pasión, y tiene
demasiados minutos extra que no
aportan nada. Es un telefilm
para emitir por cable un sábado
lluvioso por la tarde y verlo
aquí, en Buenos Aires, soñando
con una casa de ese estilo pero
sin tantos problemas cotidianos
de toda índole. No nos
convenció.
Elsa Bragato
ESTRENOS JUEVES 28 DE MARZO DEL
2013
Hay siete
estrenos esta Semana Santa, que
incluyen a tres films
nacionales. No comentamos “La
memoria del muerto”, de Valentín
Javier Diment.
BEIRUT-BUENOS AIRES- BEIRUT
De Hernán
Belón. Guiòn de Hernán Belón y
Grace Spinelli. Música de Juan
Pablo Mendonza. Duración: 83
minutos.
MUY BUENO.
BUEN DOCUMENTAL SOBRE UN
INMIGRANTE LIBANÉS
Estamos
frente a un documental de Hernán
Belón que realiza un buen
rescate del pasado de un
inmigrante libanés que, tras
algún tiempo, regresó a su país
natal. Una mujer de origen
libanés decide averiguar por qué
su bisabuelo, Mohammed Alí Musa
Haitan, quien vino a la
Argentina en 1885, formó familia
en la Argentina hasta que, un
buen día, regresó a su país,
dejando seres queridos,
pertenencias, todo.
Grace
Spinelli, su bisnieta, debió
recorrer un intrincado camino,
documental y afectivo para
tratar de desentrañar esa
actitud tajante de su lejano
pariente. Unas cartas escritas
en árabe, jamás leídas,
facilitadas además por una tía
abuela, encendió la hispa de
esta travesía a través del
tiempo y las distancias.
Hernán Belón,
joven de vasta trayectoria en el
cine (Sofía cumple 100 años, El
Campo, El tango de mi vida,
entre otros títulos) realizó una
trabajosa tarea documental en el
Hotel de Inmigrantes de la
ciudad de Buenos Aires y en el
propio Líbano, buceando en la
historia oculta del bisabuelo
libanés de la protagonista.
Así retrató
a muchos familiares tanto
porteños como libaneses,
testigos de aquella incógnica
que dejó el inmigrante. Las
escenas del Líbano tan herido
por las guerras nos estremecen y
se suman a las sensaciones de
tristeza, nostalgia y afectos
perdidos y otros ganados que
jalonan la vida de todos los
inmigrantes. Sus herederos
argentinos reclaman sus raíces,
su identidad, y es el caso de la
protagonista del film. Muy bien
narrado, muy interesante.
Carlos
Pierre
LA
RECONSTRUCCIÓN
De Juan
Taratuto. Con Diego Peretti,
Claudida Fontán, Alfredo Casero,
entre otros. Duración: 93
miniutos.
BUENA.
USHUAIA COMO EPICENTRO DE LA
RECONSTRUCCIÓN FAMILIAR
Es el tercer
trabajo conjunto de Juan
Taratuto y Diego Peretti,
quienes ya hicieron “No sos vos,
soy yo”, excelente comedia, y
luego “Quién dice que es
fácil?”. En esta oportunidad, en
la soledad luminosa y cambiante
de Ushuaia, un duro empleado
petrolero, encarnado por Diego
Peretti, de Río Grande, asume el
rol de un amigo que muere para
sostener a la familia de éste
mientras, de alguna manera,
reconstruye en parte su propia
historia dado que su mujer
falleció.
Rodada con
la vistosidad de la geografía
tan singular de Ushuaia, con sus
carreteras zigzagueante y la
solidez de las estepas heladas
del sur, el film gana en
ampulosidad. Los personajes se
debaten en ese ámbito diferente
e intenso, solitarios y
encendidos de vida con el afán
de recuperar de la muerte y del
abandono. La idea es muy
interesante, sin lugar a dudas.
Pero la calificamos de “regular”
por diferentes motivos que
enumeramos: el protagonista es
demasiado tosco y el guión es
muy previsible. Tampoco resulta
convincente la canción en inglés
que acompaña a Peretti tanto en
el comienzo como en el final del
film. Detalles que se suman para
que el film tenga, frente a
nuestros ojos, elementos muy
positivos (las actuaciones) y
otros que no lo son y que
desbaratan la buena idea
inicial.
Carlos
Pierre
PROYECTO
43
De los
Creadores de “Tonto y Retonto”,
entre otros films, Peter
Ffarrelly y Charles Wessler. Con
Hugh Jackman, Kate Winslet,
Naomí Watts, Emma Stone, Uma
Thurman, Halle Berry, Gerard
Buttler, Seann William Scott,
Josh Duhamel, Richard Gere,
entre otros.
MALA.
DEMASIADA ESCATOLOGÍAI PARA
MOVER A RISA
Llama la
atención la cantidad de
estrellas de Hollywood que
integran esta película, armada
en base a once historias
entrelazadas. Tres jóvenes
adictos a la computadora buscan
un proyecto secreto, el Proyecto
43 o la Movie 43, topándose con
once historias que van armando
la narración audiovisual con una
gracia obscena y de mal gusto,
exageradamente zarpado humor
plagado de segmentos
escatológicos.
Llama la
atención el poder de convicción
y participación de los
productores de “Tonto y retonto”
al lograr convocar a un elenco
coral de gran nivel artístico,
ganadores de numerosos premios,
para representar secuenias
desagradables y de muy poco arte
en sí mismas.
Citas a
ciegas, romances desvariados,
testículos adosados a la
gargante de un protagonista, por
ejempo, o la joven enamorada
que, lejos de pretender flores
de su prometido, solo ansía sus
excrecencias.
Es, en
definitiva, una batería
disparatada de situaciones bien
realizadas, no lo vamos a negar,
pero tan desagradables en su
mayoría que pensamos seriamente
que el cine está para divertir,
entretener y enriquecernos desde
otro lugar. La irreverencia está
destinada a los más jóvenes, un
target que siempre se busca para
estos films. Y para los adultos
de muy mal gusto.
Carlos
Pierre
JACK EL
CAZAGIGANTES EN 3D
De Bryan
Singer. Con Stanley Tucci y
Edward McGregor, entre otros.
Música de John Ottman. Duración:
114 minutos.
BUENA. VIEJO
CUENTO REMOZADO CON EFECTOS
ESPECIALES
Los cuentos
infantiles siguen dando pasto
para películas con efectos
especiales, superespectáculos
que siempre tienen público. En
el caso de Jack, el Cazagigantes,
se toma como base un cuento
anónimo, el de Las habichuelas
mágicas, erróneamente atribuido
a Anderson. Es interesante que
esté actuado por artistas de
carne y hueso y no sean solo sus
voces. En este caso, Jack
escucha de la voz de sus padres,
antes de dormir, el cuento de
los gigantes desterrados de la
Tierra, quienes habitan en un
lugar por allá, a lo alto, cerca
del Cielo. Ya adolescente, y de
casualidad, cuando necesita
vender su caballo (en el cuento
original es una vaca), recibe a
cambio varias habichuelas que
son “mágicas” y que no deben ser
mojadas. Pero no sería cuento
ni película si, por un percance,
una habichuela no se moja.
Le cae una tormenta de aquéllas
y crece un monstruoso árbol,
como el que vimos en “El gato
con botas” (la misma base de
habichuelas…), que llega hasta
el cielo y, por otro percance
propio de la acción narrativa,
queda en lo alto la joven
princesa, enamorada del plebeyo
Jack.
Bajar a la
princesa de aquel monstruoso
árbol que se mete entre los
gigantes, quienes se comen a los
humanos como si fuesen
manzanitas, es el objetivo a
cumplir, aunque siempre hay un
enemigo oculto entre los que
quieren traerla a la tierra y es
otro elemento para intensificar
el suspenso. La lucha con los
gigantes es la acostumbrada,
malos, remalos, pisan esqueletos
humanos, cuecen humanos vuelta y
vuelta, insensibles y feos.
No hay
ningún aporte especial salvo la
actuación de Edward McGregor y
Stanley Tucci, quien compone al
enamorado de la princesa,
codicioso y malvado. Más de lo
mismo, para perder tiempo y
dinero. Y, en alguna escasa
medida, algo entretenida. La
sensación es que “esto ya lo
vimos antes”.
Elsa Bragato
VERANO
DEL 79
De Julie
Delpy. Con Emmanuelle Riva,
Julie Delpy, entre otros.
Duración: 113 minutos.
MUY BUENA.
LOS CAMPANELLI A LA FRANCESA,
ADORABLE COMEDIA
La caída a
tierra de la primera estación
espacial norteamericana, Skylab,
el 11 de junio de 1979, tuvo al
mundo en vilo. La directora
Julie Delpy se basa en su propia
historia para narrar un momento
de su familia, durante un verano
en la Bretaña, especialmente por
el miedo que sentía la abuela
ante el bólido que se esperaba
desde el cosmos. Todos tenían
miedo de morir trágicamente.
Además de
este hecho, que fue real
(finalmente el SKylab cayó en
Australia, país que demandó a la
NASA por 400 dólares), la
película da pie para contraponer
la vida de los adultos con los
chicos, las diferentes
posiciones políticas (es muy
común en Italia y España el
enfrentamiento entre
“comunistas” y “fascistas”,
mucho más que en nuestro país),
la reunión familiar alrededor de
la mesa, y se tiene la sensación
de que es un film italiano y no
francés. Sin embargo, ambos
países hacen gala de este tipo
de reuniones y las trasladan al
cine con frecuencia.
Está el
“sentido Campanelli” por
llamarlo de alguna manera y
también las situaciones
individuales que se transforman
en un muestrario simpático y
afectivo de las relaciones
familiares, con sus pro y su
contra. Es una película
agradable, simpática, para
sentirnos, muchas veces,
retratados y otras no tanto.
Elsa Bragato
G.I.JOE,
EL CONTRAATAQUE
De Jon M.
Chu. Con Dwyane Johnson, Bruce
Willis, Channing Tatum, entre
otros. Música de Henry Jackman.
Duración: 110 minutos.
REGULAR.
EFECTOS ESPECIALES PARA UNA
HISTORIA YA VISTA
Habría que
plantearse, creemos
modestamente, si los efectos
especiales y la tremenda
tecnología alcanzada no están
destruyendo los buenos guiones
de Hollywood. Es el caso de esta
película G.I Joe El
Contraataque, continuación de la
primera que conocimos en el
2009. Los malos son “COBRA” y
los buenos, un grupo de
militares especiales que
intentan, ahora, sacarlos nada
menos que de la Casa Blanca.
Las luchas
son lo más interesante, tal como
están coreografiadas y los
trucos utilizados. La aparición
de Bruce Willis es un agregado
que funciona como tal. Y da la
impresión de que Willis viene
haciendo esto en algunos últimos
films como para no perder
pantalla ni honorarios. CHanning
Tatum es la nueva estrella que
aquí vimos en su esplendor
masculino en “Magic Mike”
mientras que el resto se
desenvuelve como puede en un
guión endeble, ya visto, que
solo tiene como gran atractivo
los efectos especiales. Las
secuencias de alto riesgo en las
montañas, ésas que nos mostraron
en los avances en cualquier
cine, son las mejores.
Aclaremos
para las jóvenes generaciones
que JOE fue el nombre dado a los
soldados norteamericanos en la
Segunda Guerra Mundial y que, en
1942, Stanley Weston creó los
muñecos militares para
reemplazar a los queridos
soldaditos de plomo. En 1945 se
estrenó el film “La historia de
G.I. Joe” y desde entonces los
muñecos fueron bautizados así.
Es decir que GI Joe es el héroe
anónimo americano y tiene gran
valor patriótico. En relación a
los dos films que empiezan por
formar una saga estamos en
condiciones de afirmar que no
hacen mérito a semejante
tradición.
Elsa Bragato
ESTRENOS JUEVES 21 DE MARZO DEL
2013.-
JUEVES 21 DE MARZO DEL 2013.-
Hay cinco estrenos en soporte
fílmico. No vamos a comentar
“Los croods”, de Kirk DeMicco y
Chris Sanders, film de
animación.
EFECTOS COLATERALES
De Steven Soderbergh, con Jude
Law y Rooney Mars, Channing
Tatum, Chaterine Zeta Jones,
entre otros. Música de Thomas
Newman. Duración: 106 minutos.
MUY BUENA. DESCHAVE SOBRE
OSCUROS MANEJOS DE LABORATORIOS
Thriller inquietante y
devastadoramente actual sobre la
manipulación de los grandes
laboratorios medicinales cuando
lanzan un nuevo medicamento, en
este caso, relativo a los
antidepresivos. No es la primera
vez que el cine se interna en
estos temibles vericuetos que
hacen a la salud del ser humano.
Pero, sin lugar a dudas, la mano
de Steven Soderbergh es
diferente por lo aguda y
punzante.
Este gran maestro del cine, con
una treintena de títulos
memorables (Traffic, Erich
Brockovich, entre otros), aborda
sin tapujos y con valor el mundo
multimillonario de los
laboratorios medicinales, que
prueban sus productos,
gratificando a los médicos, en
pacientes prácticamente
indefensos ante este tipo de
procedimientos.
Un nuevo producto es utilizado
por el psiquiatra que
protagoniza Jude Law en una
joven desesperada, quien ha
intentado suicidarse (Rooney
Mars) luego de un episodio
policial por el que su esposo
fue arrestado por cuatro años.
Esta medicina que aplica el
psiquiatra tendrá, justamente,
efectos colaterales en su
paciente, incontrolables y
desastrosos para la vida de la
joven. La situación se complica
porque una psiquiatra que la
atendió antes, personaje que
encarna Catherine Zeta Jones,
enturbia el drama de la
paciente, plasmado, narrado con
maestría por Soderbergh.
Rooney Mars es aquella actriz
que nos deslumbró en el film “La
chica del dragón rojo”. Ahora es
la paciente que padece los
efectos colaterales de esta
prueba de un medicamento en su
cuerpo.
La locación elegida es la
inconmensurable Nueva York, al
norte de la isla de Manhattan, y
está narrado de tal manera que
no hay respiro para el
espectador. La ciudad se presta
para la historia propuesta
porque allí pululan los
laboratorios medicinales más
importantes del mundo.
Y hay un cierto paralelismo
entre la enorme ciudad y la
ambición desmedida, enorme
también, de la farmacología que
prioriza sus intereses por sobre
la salud de la gente. El drama
es intenso, el thriller es
apasionante, de principio a fin.
Dicen que es la última película
de Soderbergh, quien, de ser
así, nos deja un documento que
trasciende la mera anécdota
planteada. Más que recomendable.
Carlos Pierre
Y DÓNDE ESTÁ EL FANTASMA?
De Michael Tiddes. Con Marlon
Wayans, Cedricthe Entertainer,
Essence Atkings, Nick Swardson,
Marlene Forte, entre otros.
Suprvisión musical de Andy Ross.
Duración: 85 minutos.
REGULAR. PARODIA DEVALUADA SOBRE
LA ACTIVIDAD PARANORMAL
Ni con la ayuda de un sacerdote
exorcista ni con la terapia de
un psiquiatra, el supercómico
Marlo Wayans (Malcom), logra
sacar a flote esta parodia
fallida del suceso “Actividad
paranormal”. El sobresalto que
produjo en el público la
filmación supuesta de algunos
fenómenos paranormales no es, en
esta búsqueda de un fantasma,
cómico, reidero o simpático tan
siquiera.
El nudo argumental se centra en
la unión de Malcom con una joven
llamada Keisha (Essence Atkins)
y la decisión de filmar la vida
sexual que llevan. El quid está
en que Malcom descubre que su
novia está poseída por un
espíritu maligno.
Se toma en solfa la serie de
hechos paranormales que la saga
“Actividad paranormal” narró,
produciéndose una sucesión de
situaciones desagradables,
escatológicas, que tienen como
epicentros las excrecencias del
ser humano. En definitiva, esta
película no logra provocar risa
sino nerviosismo de malestar
ante lo que se va viendo. Falta
de ingenio y exceso de mal
gusto.
Carlos Pierre
UNA PISTOLA EN CADA MANO
De Cesc Gay. Con Ricardo Darín,
Luis Tosar, Javier Cámara,
Eduardo Noriega, Leonardo
Sbaraglia, Eduard Fernández,
Jordi Mollé, Alberto San Juan,
entre otros. Música de Jordi
Prats. Duración: 95 minutos.
BUENA. COMEDIA CORAL SOBRE LAS
CRISIS MASCULINAS
Esta película del buen director
catalán Cesc Gay intenta
realizar una radiografía
sentimental de los hombres
actuales cuarentones, que cargan
con un conflicto sentimental
sobre sus espaldas y corazones,
están perdidos y confusos y son
renuentes al llanto.
Estos 8 hombres vagan dispersos
por una envolvente y casi mágica
Barcelona. Están bien
diferenciados, dispersos como
dijimos, pero reunidos a manera
de rompecabezas al enfrentar
cada uno a sus parejas por
diferentes motivos. Las mujeres
que Cesc Gay nos muestra han
tomado otros rumbos, son más
terrenales que sus maridos, a
quienes da la impresión de que
les falta una razón valedera
para tanto conflicto interior.
Un hallazgo del guión del propio
Gay es que ninguno de los
personajes tiene nombre: son, en
definitiva, un mismo hombre,
desairado y agónico.
Es, también, una comedia
tragicómica sobre los hombres y
sus modos de encarar sus
relaciones, a veces fallidas,
otras quebradas por la
infidelidad o bien desgastadas
por los años. La narración es,
en definitiva, coral pero, a la
vez, individual porque, como
expresamos, cada personaje da la
impresión de ser un aspecto de
los sentimientos que afloran,
por diferentes motivos, en un
mismo hombre.
Una verdadera pléyade de actores
brilla con sus actuaciones,
destacando a los argentinos
Ricardo Darín y Leonardo
Sbaraglia, con trayectoria
cinematográfica en España, así
como a otros artistas que han
trabajado para nuestro cine como
Eduardo Noriega. O el muy
reconocido Javier Cámara, actor
fetiche de Almodóvar.
Destacamos la originalidad del
guión y de estos personajes a
quienes la cámara de Cesc Gay
descubre sin compasión, los
desnuda ante los ojos de sus
compañeras de vida mostrándonos
ese otro lado masculino, el de
la sensibilidad.
Carlos Pierre
MATRIMONIO
De Carlos M. Jaureguialzo. Con
Cecilia Roth, Darío Grandinetti,
Manuel Vicente, Susana Lanteri,
Rafael Spregelburd, entre otros.
Música de Federico Marrale.
Duración: 85 minutos.
BUENA. VUELTA DE TUERCA PARA EL
“ULYSES” DE JAMES JOYCE
Inspirada muy libremente en el
intrincado libro escrito por
James Joyce “Ulyses”, publicado
en Dublin en 1922, surge esta
versión argentina ubicada en
pleno Buenos Aires donde vive un
matrimonio que lleva dos décadas
de unión y padece una crisis.
Ella es Molly (Cecilia Roth)
está en plena desesperación
emocional muy profunda. Es
compositora de música pero vive
postrada en una cama. Y surge la
posibilidad de una nueva
infidelidad a su esposo, Esteban
(Darío Grandinetti), un
publicista sin ideas.
¿Qué se debe rescatar de este
relato? Sin duda, el monólogo
interior que acertadamente
eligió el realizador Carlos
Jaureguialzo. Es el fluir de la
conciencia de la esposa, a
manera de un río, vital en el
relato de Joyce. Esta corriente
lleva a los esposos a encarar
una salida, a buscar una orilla
donde aferrarse y no naufragar.
Recordamos que una gran
escritora inglesa, la visionaria
Virginia Woolf, desarrollo
justamente el monólogo interior
en el libro “Al faro”,
influyendo posteriormente en
muchos guionistas de cine.
La hora y media de este relato
están contagiadas por esta
característica literaria que, en
este caso, se relaciona con la
obra “Ulyses”, y que torna la
narración un tanto tediosa.
Las actuaciones de Cecilia Roth
y Darío Grandinetti son creíbles
y logradas, verdaderos sostenes
de esta historia agrisada de un
viejo matrimonio que trata de
descubrir por qué aún sigue
unido.
La dirección de Jaureguialzo es
pulcra, inteligente, audaz al
encarar un texto difícil. La
tarea emprendida es correcta, la
sustancia está presente: son dos
almas sufridas que buscan la
salvación terrenal. Muy
interesante aunque intrincado
relato.
Carlos Pierre
ESTRENOS JUEVES 14 DE MARZO DEL
2013.-
Hay ocho estrenos. No comentamos “La
nana” film chileno de Sebastián
Silva ni la nacional “Villa” de Ezio
Massa.
Y SI VIVIMOS TODOS JUNTOS?
De Stephane Robelin. Con Guy Bedoz,
Geraldine Chaplin, Jane Fonda,
Pierre Richard, entre otros. Música
de Jean Philippe Verdin. Año 2011.
Duración: 97 minutos.
BUENA. COMEDIA SOBRE LA ANCIANIDAD Y
UN FUTURO DIGNO
En este film francés, ligero,
simpático, se ha reunido a varias
estrellas del cine europeo y
norteamericano, septuagenarios, que
asumieron sus roles con naturalidad:
tienen más de 70 y no quieren ir
a parar a un geriátrico. Sin
duda, no es el caso de los actores
en la vida real pero fueron capaces
de asumir esos personajes dejando un
mensaje social muy interesante y
actual. El título nos describe
claramente la idea del guión: irse a
vivir juntos para ayudarse hasta el
final. Un joven etnólogo se les une
para estudiarlos. Pero los ancianos,
más que proporcionarle materia para
estudiar, le enseñarán que la
vida digna siempre es posible.
Es otro film francés ligero, de ésos
que están llegando a nuestras
pantallas con mucho retraso de parte
de las distribuidoras. Sin embargo,
no ha perdido vigencia la idea del
guión, que resulta agradable, no
cae en rispideces y nos muestra
historias de vidas comunes a todos
los mayores de cualquier parte del
mundo.
Las actuaciones de Pierre Richard,
aquel alto y rubio de hace 40 años,
así como de Geraldine Chaplin y Jane
Fonda, por mencionar a los más
famosos, son verosímiles, sinceras.
Un gran elenco para darle vida a
personajes queribles. No es un film
que marque tendencia, que tenga
alguna secuencia notable por sobre
otra. Hay un fluir de la narración
muy bien logrado que la hace amena,
digerible, simpática. Nada más que
eso. El subtema es profundo: la
ancianidad merece otro trato de
parte de la sociedad. Y he aquí la
cuestión, más allá del tono
propuesto de comedia.
Elsa Bragato
ANNA KARENINA
De Joe Wright, con Keira Knightley,
Jude Law, Aaron Taylor Johnson,
Kelly Macdonald, Domhnall Gleeson,
Alicia Vikander, entre otros. Música
de Darío Marianelli. Duración: 130
minutos.
MUY BUENA. OSADA ADAPTACIÓN DE
TOLSTOI CON RIQUEZA VISUAL Y NOTABLE
SENTIDO ESTÉTICO
Anna Karenina fue la primera gran
novela de León Tolstoi, publicada en
1877, inspirada en María Hartung,
primogénita del padre de la
literatura rusa Pushkin. La
adaptación del libro es de Tom
Stoppard (Shakespeare enamorado) y
la heroína vuelve a ser Keira
Knightley, quien ya trabajó para
Joe Wright en “Orgullo y
prejuicio” y “Expiación”, uno de sus
títulos en castellano. Keira
Knightley compone a Anna con enorme
entrega.
El film retrata lo que quiso
Tolstoi: la decadencia de la alta
sociedad rusa envuelta en amoríos e
infidelidades, en rigores
absurdos y honores familiares a
ultranza. Pero, como bien dicen los
diálogos de Stoppard, “todo se
trata del amor”.
Para dar una idea cabal de la
descomposición de esa sociedad, tan
capitalista como las actuales, Joe
Wright ubicó la historia en un viejo
teatro desde donde, con gran
magia de la técnica y un artificio
inusual en el cine, el escenario
sirve como ventanal para la vida
real en algunas secuencias, mientras
que el auditorio, sin butacas, es un
lujoso lugar para el vareo de los
caballos de carrera. Dicho así se
puede pensar que se asistirá a un
invento cinematográfico poco real.
Pero no. Es aquí el “quid”
técnico del film: desde ese
lugar cerrado se accede a la misma
realidad, desde el escenario se abre
el campo florecido o la ventanilla
del tren donde Anna se escapa. Para
el director Wright “la acción en
un hermoso teatro en decadencia es
una metáfora de la sociedad rusa de
la época que se corrompía desde
adentro”. Y lo emplea para
determinadas secuencias sin que se
afecte el realismo de la historia.
Es novedoso y artístico.
Anna está casada con un funcionario,
Alexei Alexandrovich Karenin (Jude
Law), con quien tiene un hijo. Se
enamora del conde Alexei Kirillovich
Vronsky (Aaron Taylor-Johnson) y,
luego de un amor escondido, decide
abandonar su familia. Esta historia
central de amor acapara el film
aunque hay lugar para otros tipos de
amores, como el de Kitty y Levin
(Domhnall Gleeson y Alicia Vikander),
que transita por carriles normales
de rechazos y unión respectivamente.
Aún en la aristocracia decadente
rusa, la familia sigue siendo el
pivot social, y los personajes lo
dicen reiteradas veces.
Hay secuencias muy bien logradas
como las escenas de amor de
Keira Knightley y Aaron Taylor
Johnson, donde la cámara toma una
espalda, por ejemplo, y luego un
rostro, pero no cae en la
vulgaridad. Hay un concepto estético
más que valorable en Joe Wright. Así
como destacamos ésta, decimos que la
secuencia del baile, donde Anna
sellará su traición matrimonial, es
excesivamente larga y produce
tedio.
Más que un drama, es una tragedia en
el sentido estricto aristotélico: el
amor genera la vida y la muerte, sin
cortapisas. Destacamos la
reconstrucción de época, la notable
banda sonora de Darío Marianelli, de
gran envergadura con solos de
violoncello, el sentido estético del
film y esta travesura técnica y
metafórica de iniciar la función en
un teatro para saltar a la vida
plena. Muy atractivo film.
Elsa Bragato
ELENA
De Andrey Zvyagintsev. Con Nadezha
Markina, Andrey Smirnov, Igor
Ogurtsov, entre otros. Música de
Philip Glass. Duración: 109 minutos.
MUY BUENA. LA SUPERVIVENCIA POR
SOBRE LA ÉTICA
El progreso actual implica una
vuelta al primitivismo brutal,
alejado de cualquier idea
humanitaria como sería de esperar.
El portentoso realizador Andrey
Zvyagintsev (El regreso, 2003,
ganador del León de Oro, Venecia)
nos demuestra justamente esta idea
que da origen a un guión fuerte,
realista, con una protagonista,
Elena.
Con un estilo veraz, parsimonioso en
algunas secuencias, pleno, detenido
en detalles pequeños, saca a escena
a un matrimonio mayor, en segundas
nupcias, donde el hogar está
supeditado al buen pasar de su nuevo
marido, un hombre frío, quien
sojuzga a Elena, que es modesta y
dócil, con el peso de su dinero.
Elena aporta al matrimonio un hijo
de una unión anterior. El realizador
Zvyagintsev apunta entonces a la
psicología del personaje, la
mujer dominada, el poder del dinero,
la falta de un verdadero amor, y la
necesidad de asegurarse el futuro.
Hay dos secuencias importantes
para que el espectador tenga en
cuenta: el orden establecido,
la aparente tranquilidad, se
quiebra con un ataque nocturno de
una pandilla a otra donde hay un
despiadado salvajismo con la
complicidad de la noche. La otra, la
más trascendental, cuando el
esposo sufre un infarto y Elena
encuentra la oportunidad (que no se
la contamos) para asegurar su futuro
económico.
¿Por qué Elena quiebra códigos de
vida, por qué aceptó la sumisión,
por qué aún hoy las mujeres aceptan
estar relegadas en la sociedad? Es
decir, por qué aún existe tamaña
desigualdad económica que invita a
lo peor a los seres más desesperados
por sobrevivir?
La música incidental de Philip Glass,
machacona y efectiva, irrumpe en
cada secuencia donde se hace
necesario subrayar el primitivismo
atávico del ser humano. Lo logra
este gran compositor inglés a través
del género musical que creó, el
minimalismo, donde la reiteración de
tonos se utilizan, en los films,
para acentuar situaciones.
Estamos frente a un film riguroso e
inquietante, que nos muestra una
realidad muy vigente sobre la
situación de las mujeres en las
modernas sociedades del siglo XXI.
Carlos Pierre
PARKER
De Taylor Hackford. Con Jason
Statham, Jennifer López, Nick Nolte,
Michael Chiklis, entre otros. Música
de David Buckley. Duración: 118
minutos.
BUENA. CATARATA DE ADRENALINA A PURA
BALA
Jason Statham, actor inglés que
actúa en los teatros de su país, es
el ladrón audaz e implacable de
accionar frío y meticuloso,
encontrando un glamoroso escenario
en la deslumbrante Palm Beach. El
film es una catarata sin
interrupción de pura adrenalina con
los más sofisticados métodos
delictivos que este ladrón,
ávido de venganza hacia la banda que
lo traicionó, emprende provocando
ríos de sangre y balas.
El toque femenino lo aporta Jennifer
López, más delgada que de costumbre,
como la agente latina de bienes
raíces que tiene un gran
conocimiento de la zona. Es quien
ayuda al protagonista a adquirir una
casa, desde donde “Parker” se
propone atrapar a la banda que ha
venido desde Chicago.
Palm Beach resulta ideal,
insuperable, como marco para este
policial, por su entorno de lujosas
embarcaciones y mansiones
grandiosas. Todo fue aprovechado en
plenitud por Taylor HAckford.
No hay calma, no hay un resquicio de
tregua en la narración. El andar
vertiginoso propio de los personajes
que encarna Jason Statham en cine
está presente y es, sin duda, el
actor para la acción pura de estos
tiempos.
El film no defrauda en su objetivo:
acción de principio a fin. Jennifer
López, más una heroína de
edulcoradas comedias que actriz de
peso, compone un personaje
diferente, menos sensual y con mayor
densidad actoral, todo un logro.La dupla Statham-López sorprende,
se ajusta al guión policial y
consolidan una dupla acertada para
este género.
Carlos Pierre
MI NOVIO ES UN ZOMBIE (Warm Bodies)
De Jonathan LEvine. Con Nicholas
Hoult, Teresa Palmr, John Jalkovich,
Rob Corddry, entre otros. Música de
Marco Beltrami y Buch Sanders.
Duración: 98 minutos.
BUENA. ATREVIDO GIRO AMOROSO ENTRE
UN ZOMBIE Y UNA BELLA JOVEN
El título en inglés del film, Warm
Bodies, nos adelanta algo de lo que
veremos: los zombies no son los
mismos de antes. Jonathan Levine
encara una historia de amor entre un
zombie, “R” (Nicholas Hoult) y una
joven humana, “Julie” (Teresa
Palmer), con tinte netamente
shakespiriano, incluida la famosa
escena del balcón entre Romeo y
Julieta.
Una plaga mundial convirtió a los
seres humanos en muertos vivientes y
solo un pequeño grupo puede
sobrevivir, atrincherado, para no
ser devorados por sus ex congéneres.
El guión está basado en la novela de
Isaac Marion y literalmente se
cambian los vampiros por los
zombies, seguramente con la idea de
imponer una nueva saga.
“Warm bodies” nos habla del cambio
de los zombies: hay uno, “R”, que
tiene sangre “caliente”, su cuerpo
tiene respuestas diferentes a las
del resto de los muertos vivos. Y es
aquí donde la historia se hace
diferente: con acierto, el director
combina el género “gore” con la
historia de amor, siguiendo la
huella de “Romeo y Julieta”. Las
canciones juveniles, supervisadas
por Alexandra Patsavas, contribuyen
al atractivo de esta película, que
tiene un público joven asegurado.
Es curioso ver cómo el corazón de
“R”, el zombie, comienza a latir con
fuerza, rojo y palpitante. Y, entre
las feroces luchas entre zombies y
humanos, surge la esperanza, la
redención. Apocalíptica y plena
de humor, la narración se
desarrolla entre el horror y la
desolación, entre barricadas y
un deshabitado aeropuerto, en el que
un solitario avión abandonado sirve
de lugar de encuentro para los
enamorados.
Terror y amor, canciones juveniles,
un género inteligentemente
trastocado, son los condimentos de
este film diferente y atractivo.
Carlos Pierre
EN LA MIRA
De David Ayer. Con Jake Gyllenhall,
Michael Peña, América Ferrera, entre
otros. Música de Davidi S. Sardy.
Duración: 108 minutos.
BUENA. INTENSO POLICIAL CON RIBETES
PSICOLÓGICOS
Una patrulla policial, conformada
por Brian Taylor (Jake Gyllenhaal) y
Zavala (Michael Peña) recorren en
móvil la zona del sur de Los Angeles,
donde la precariedad está a la orden
del día y está habitada por
narcotraficantes y asesinos. A la
manera de “Día de entrenamiento”,
brutal y claustrofóbica y lo mejor
en su género, “En la mira” apunta
más a la psicología y la vida
personal de los dos hombres
afectados a patrullar un barrio
marginal, plagado de peligros, aún
conociendo a muchos de los dealers y
hasta teniendo cierta familiaridad
con ellos.
David Ayer hace “pivot” en los
dos personajes centrales más que en
el suburbio, al que tiene como
marco de hechos que surgen
imprevistamente y que obligan a los
dos policías a actuar, desde
derribar puertas hasta tirotearse,
salvando sus vidas muchas veces de
casualidad. Este anclaje en los
dos protagonistas le permite a Ayer
descubrir la relación de cada uno
con sus sentimientos más caros:
para Zavala, es la familia. En
cambio, Brian duda todavía en
casarse, si bien se enamora de una
joven con la que empieza a
planificar su futuro.
Por momentos, la felicidad de la
vida cotidiana, de la rutina, parece
ser el objetivo de la narración,
saliéndose de los parámetros del
policial. Sin embargo, una
encerrona cambiará drásticamente el
destino de los dos policías. Tal
vez, la película debería haber
terminado allí sin esa vuelta de
tuerca que se suele dar en Hollywood
para redondear y hacerlos menos
densos. Éste era un film para un
final denso, sin morigerar el
dramatismo. De allí nuestra
calificación de buena y no muy
buena.
Las actuaciones de Jake Gyllenhall y
Michael Peña son excelentes, nadie
puede dudar de que estamos frente a
dos policías de la calle, que
patrullan exponiéndose a todos los
peligros. En algo, falla la
narración por ese giro hacia la
psicología de los personajes que le
da. No está mal pero alarga
demasiado, por ejemplo, la secuencia
del compromiso de Brian. Tal vez en
oposición al dramatismo que poco
después se vivirá. No obstante, es
casi un quiebre del guión. El
desenlace nos pareció excelente. El
final, muy de Hollywood.
Para destacar: la técnica empleada
que hace un mix entre la cámara del
director y la cámara de video casera
con la que Bryan graba cada paso que
da en su vida profesional y privada.
De todas maneras, no siempre queda
en claro quién es el que filma, lo
que complica un poco la narración.
Elsa Bragato
ESTRENOS DEL JUEVES 7 DE MARZO DEL
2013
Hay seis estrenos, que incluyen dos
nacionales. “Los días” de Ezequiel
Yanco, es un buen documental sobre
dos hermanas gemelas, sencillo,
silente, que augura buen material
del realizador.
HITCHCOCK
De Sacha Gervari. Con Anthony
Hopkins, Hellen Mirren, Scarlett
Johansson, Danny Huston, Toni
Collette, entre otros. Música de
Danny Elfman. Duración: 98 minutos.
REGULAR. SUPERFICIAL COMEDIA SOBRE
EL FILM “PSICOSIS” DE HITCHCOCK
No es una biopic de Alfred Hitchcock
sino la historia del proceso de
filmación de “Psicosis”(1959),
según el libro que dio origen al
guión, “Alfred Hitchcock and the
making of Psycho”, 1990 de Stephen
Rebello. Es un film entretenido y
superficial, periférico, una
película para pasar el rato sin
tener en cuenta a ningún personaje.
Ni Anthony Hopkins, metido en un
fastidioso maquillaje con rellenos,
ni Hellen Mirren, logran lucir sus
talentos. Aquí dicen parlamentos,
diálogos, como quien lee el diario
en voz alta. ¿Oficio? Sin duda, con
notable falta de dirección actoral.
Está bien armadito el story board:
Anthony Hopkins abre el film como lo
hacía el gran Hitchcock en sus
memorables series de televisión en
blanco y negro y lo cierra de la
misma forma. El proceso de “Psycho”
o “Psicosis” es el resto.
En un momento de su vida, el gran
Alfred no tuvo el apoyo de la
Paramount y se creyó que el guión
elegido para “Psycho” iba a ser un
fracaso. Su mujer, Alma Reville,
encarnada por Hellen Mirren, era su
mano derecha en guión, en filmación,
su verdadera asistente. Y se
sobrepuso a los flirteos (no
ahondados en el film y el “quid” de
los problemas del realizador) de su
marido manteniendo un romance
efímero con el guionista
Whitfield Cook (su libro
Extraños en el tren fue filmado por
Hitchcock), aquí a cargo de Danny
Huston.
Hitchcock aparece como un hombre con
el padecimiento de la obesidad,
asexuado, amorfo incluso en su
capacidad de decidir, que mella la
relación con Alma, pero de la que
depende hasta para dar una opinión a
sus elencos.
La película se realizó gracias a su
mujer, que suplantó a su marido aún
en la filmación. Y fue un éxito que
reverdeció los laureles del
director. La secuencia que
impacta y que pensamos que debe
haber sido real es la del baño de la
entrañable Janet Leight,
personificada por una desconocida
Scarlett Johansson, en la que es el
mismo Hitichcock quien empuña el
cuchillo mientras ordena la toma y
se acerca amenazante a la actriz que
estalla en alaridos. No hay nada
más para destacar.
Sí, en cambio, es justo decir que el
make-up de Anthony Hopkins es
desparejo, y, por momentos, se nota
tanto el “entramado” de su máscara
que se hace muy poco creíble. Las
poses de Hopkins ante cámara mirando
hacia arriba son excesivas y no
retratan en nada el espíritu del
personaje.
Así, entre make-up “rápidos” y las
ganas de hacer algo sobre Hitchcock
que atraiga al público, se llega al
final del film. Es entretenido,
insistimos, y pochoclero. Lástima
que Toni Colette, gran actriz
australiana, pase sin pena ni
gloria, y que no se disfrute de los
personajes que rodearon al maestro
del terror. Todo está hecho en
función del entretenimiento fácil.
Válido pero engañoso. Como película,
su narración es deficiente; como
producto es atractivo por el tema,
funcionará. Periférico relato sobre
Hitchcock.
Elsa Bragato
LAS EDADES DEL AMOR
De Giovanni Veronesi. Con Robert De
Niro, Monica Bellucci, Riccardo
Scamarcio, Carlo Verdone, Vittorio
Emanuele Propizio, entre otros.
Música de Paolo Buonvino. Duración:
127.
MUY BUENA. LA ESCUELA ITALIANA
RETOMA SU TRADICIÓN
“Manuale d’amore 3” o bien “Las
edades del amor” es la recuperación
del buen cine italiano, aquél de
trípticos memorables como
“Matrimonio all’ italiana”, por
ejemplo, entre otros. La falta
de una buena distribución del cine
de Italia hace que no conozcamos
mucho más a sus actores y actrices
en su mayoría pero que, en esta
película de Giovanni Veronesi,
muestran tal carisma que uno siente
que son amigos frecuentes de la
pantalla.
Es una película entretenida, bien
realizada, plagada del humor itálico
y sus exageraciones, tan nuestras
también. Además es una
producción de los herederos de De
Laurentiis, Luigi y Aurelio, primos
hermanos, que, entre otras
actividades, manejan una productora
cinematográfica. Y se nota la mano
familiar en el concepto
narrativo: el film no apunta a
hacernos razonar sobre difíciles
cuestiones sino a divertirnos con
momentos de la vida que pueden
ocurrir. El pragmatismo de los
romanos se cuela en esta película de
Veronesi.
“Cupido”, a cargo del joven Vittorio
Emanuele Propizio, es el enganche
del tríptico, sutil, sin exagerar la
división entre las historias. La
primera parte nos habla del amor
en la juventud, y está protagonizada
por Riccardo Scamarcio, Valeria
Solarino y Laura Chiatti. El amor
joven que puede sucumbir ante la
tentación de la belleza. La
segunda historia es
divertidísima y la encarna un
fantástico Carlo Verdone, hombre
maduro que comete una infidelidad
con consecuencias tragicómicas. Lo
acompaña Donatella Finocchiaro como
la tercera en discordia que se las
trae.
Finalmente, llegamos al momento de
Robert De Niro con Monica
Bellucci en una historia
previsible pero que hace bien, que
nos recuerda que el amor entre una
joven y un hombre maduro es posible
y que, si bien conocemos el final,
es el que anhelamos ver y sentir en
el corazón. Robert De Niro, a quien
vemos seguido en la pantalla,
compone a un Adrián conmovedor, sin
las muecas que suele hacer cuando
encarna a sus villanos neoyorquinos.
Habla italiano y este hecho produce
gran empatía con el espectador.
Aunque el papel no sea de gran
envergadura, De Niro le confiere una
entidad, una carnadura, que lo
transforma en un gran trabajo
actoral.
Previsible, simpática, hilarante,
esta película nos reencuentra con
algo que nos pertenece, que sentimos
familiar. Y salir del cine con una
sonrisa, en tiempos de monstruos y
efectos especiales, no es poca cosa.
Será una película menor? Puede
ser, pero hace bien y está muy bien
realizada y actuada. Nadie olvidará
a Carlo Verdone ni a este Robert De
Niro.
Elsa Bragato
MAMÁ
De Andrés Muschietti, con producción
de Guillermo del Toro. Con Jessica
Chastain, Nikolaj Coster-Waldau,
Isabelle Melisse, Megan Charpentier,
entre otros. Música de Fernando
Velázquez. Duración: 100 minutos.
MUY BUENA. ESTREMECEDOR RELATO SOBRE
EL ABANDONO DE LOS HIJOS
Este film, “Mamá”, es de gran
excelencia a pesar de algunos baches
narrativos (personajes que quedan
sueltos). La intensidad
dramática, el suspenso sin el común
“gore”, la emotividad que genera y
plantea, la relación entre madres e
hijos, hacen que este film de
horror sea fuera de lo común,
atrapante en sus 100 minutos de
duración que parecen un poco más.
Alguien mata a una mujer madre de
dos niñas, las estupendas Isabelle
Melisse y Megan Charpentier en los
roles de Lilly, la menor, y
Victoria, la mayor. El padre las
lleva a una cabaña perdida en el
bosque luego de un accidente. Pasan
cinco años y son encontradas por la
búsqueda incesante de su tío,
protagonizado por Nikolaj Coster-Waldau
quien compone al padre y al tío
respectivamente de las menores. Y, a
pesar de las reticencias de su
mujer, Annabel (una Jessica Chastain
de pelo corto y negro), las lleva a
su hogar. Nada es fácil: las
criaturas se criaron solas y tienen
actitudes extrañas, de animales, se
arrastran, están llenas de
moretones, visten harapos. La
necesidad de un psicólogo, que sabe
de qué se trata esa casa abandonada,
es imperiosa.
Aquí se mezcla un poco la
narración y no queda en claro el
tema de la madre de las pequeñas.
Si será esa presencia que se
arrastra como una cabellera por el
suelo o bien es una mancha de
humedad negra muy rara en una pared,
o es la madre de una pequeña
fallecida trágicamente en 1877. Sin
embargo, como la historia se centra
en el presente de las niñas y su
aceptación en el hogar de los tíos
incluída la extraña, amenazante y
feroz presencia de la “mama”, este
bache importante narrativo se olvida
y reaparece solo en el final (no se
analiza el tema de la madre de las
niñas ni tampoco la espanto
desaparición del padre).
La intensidad dramática del film
hace honor a la capacidad narrativa
del realizador argentino Andrés
Muschietti quien había hecho un
corto de 3 minutos sobre este tema y
a un futuro notable. Lo vio
Guillermo del Toro, autor mexicano
que trabaja en Europa y Hollywood, y
lo lanzó como director de esta
película. La mano de Del Toro
está presente, la reconocerán
quienes vieron “El laberinto del
fauno”, que tiene un final atroz
por lo schockeante con una niña en
el centro de la escena. El tema
de los chicos y la relación con la
madre sigue siendo esencial para Del
Toro que vio en el corto de
Muschietti el mejor material para
esta película.
“Mama” es una experiencia que hay
que vivir para los que aman el
género del terror y para quienes
deseen ver un muy buen film, a pesar
de los problemas narrativos que
mencionamos. Todo se diluye ante
la espectacularidad del trabajo del
sonido, la música incidental de
Fernando Velázquez, y el clima
generado por la postproducción
sumándole actuaciones que llaman la
atención: las pequeñas Melisse y
Charpentier.
Hay secuencias estremecedoras,
que conmueven porque van más allá
del horror: nos conmueven como seres
humanos. Y nos revelan la
profunda unión de los hijos con las
madres. En este caso, la mayor,
Victoria, es quien tiene en claro
que esa “mama” no es la que ella
necesita, mientras que la pequeña
Lilly es quien se rebela ante el
mundo humano y solo desea la
caricia que le falta desde que nació.
Es infrecuente que un film de terror
busque los resortes psicológicos de
los personajes para hacernos
comprender sus actitudes. Y es
otro logro de la película que
calificamos de algo más que muy
buena por sobre cualquier otra
cuestión narrativa que, como
dijimos, quedan planteadas pero
superadas al mismo tiempo por la
realización.
Hay un subtema muy interesante, en
medio del terror y del horror: el
abandono de los hijos. Para pensar,
aunque estemos dentro del género del
terror.
Complejidad, intensidad dramática,
profunda psicología de personajes,
espectacular trabajo en el sonido
que hará saltar al espectador de la
butaca, banda sonora adecuada a la
narración, actuaciones excelentes.
Nos estrujó el corazón.
Elsa Bragato
OZ, EL PODEROSO, EN 3D
De Sam Raimi. Con James France, Mila
Kunis, Michelle Williams, Rachel
Weisz, entre otros. Inspirada en la
novela de Fran BAum. Música de Danny
Elfman. Duración: 130 minutos.
BUENA. EL MAGO DE OZ EN BUSCA DE SU
DOROTHY
Tres segmentos narrativos
tiene esta precuela de la memorable
“El Mago de Oz”, de 1939,
interpretada por una jovencísima
Judy Garland: se inicia con
una secuencia de títulos de apertura
muy original, a manera de
introducción al relato en blanco y
negro y en aquella vieja pantalla
cuadrada. La otra, ya a puro
color, fotografiada en Panavisión
como nudo de la historia que esta
vez nos cuenta Sam Raimi (la última
“Spiderman” y la serie “Spartacus”),
que nos ubica en la Ciudad
Esmeralda a la que arriba
Oscar Diggs (James Franco),
luego de su huída de Kansas en 1905,
de un modesto y polvoriento circo.
Allí había desplegado toda su farsa,
sus embustes y sus amoríos. Un
tornado, común en los Estados
Unidos, lo deposita, mediante un
globo aerostático, en una tierra
fascinante, la que mencionamos,
donde busca fama, dinero y una
redención ante el mundo y también
ante sí mismo.
Aquí nos detenemos porque el
realizador Sam Raimi despliega un
enorme potencial visual, efectista,
alucinante, contando con el soporte
de dos personajes potentes: una
muñeca de porcelana y un mono alado.
Sin embargo, Diggs deberá sortear a
tres brujas: dos morochas y malas,
Theodora (Mila Kunis), Evanora (rachel
Weisz) y a la bruja buena y rubia
Glinda (Michelle Williams). El
entretenimiento está logrado pero
decae en esta parte medular,
central, a pesar de la riqueza
visual potenciada por el 3D y de que
la acción sigue. En el tramo final,
revive la trama con fuegos de
artificio, especialmente cuando el
mago logra liberar a un pueblo
sojuzgado y a su propio corazón.
El globo aerostático es aquel que
trasladó a Dorothy (Judy Garland)
hasta la Ciudad Esmeralda donde
conoció al Mago de OZ, Oscar Diggs.
Todo cierra para que este film sea
una verdadera precuela.
Una consideración especial merece la
música instrumental creada por Danny
Elfman, quien elaboró una sinfonía a
lo largo de todo el film, gran
soporte para los artilugios de Oz,
el poderoso. Un film disfrutable,
ameno, a pesar de todo.
Carlos Pierre
ANTES
De Daniel Gimelberg. Con Nahuel
Viale, Nahuel Pérez Biscayart,
Carlos Portaluppi, Verónica Llinás,
Guadalupe Ocampo, entre otros.
Canciones de Fito Páez y Luis
Alberto Spinetta. Duración: 94
minutos.
REGULAR. BUENA IDEA QUE CAE EN EL
TEDIO
Dos planos bien definidos divide los
tiempos de la vida de un joven común
y corriente (Nahuel Viale), un ANTES
en un verano familiar con fiestas,
novia, estudios y felices 21 años,
normales en cualquier muchacho. El
otro plano temporal, el DESPUÉS,
surge en un invierno oscuro y
triste, dos años luego de aquella
reunión, cuando está a punto de
cometer un hecho que podría
cambiarle la vida de manera fatal.
Esos dos planos temporales se
entremezclan en la narración y en la
vida del protagonista, ahora muy
solitaria, sin trabajo ni estudio,
con el único afán de vengarse de un
estafador que trampeó a sus padres.
Daniel Gimelberg trabaja con el
protagonista de manera especial,
ahondando en su vida en la fría
ciudad, con recuerdos de canciones
de Spinetta o Páez. En su psicología
volcada a la venganza.
Cuesta percibir, sin embargo, un
asomo de emoción a lo largo de la
narración y este guión ameritaba
algo más que mostrarnos la vida del
joven en su antes y su después. El
film pide a gritos una actitud más
visceral, por lo que la muy buena
idea inicial se traduce en un relato
sin fuerza.
Hay una buena fotografía de Buenos
Aires y una música muy distintiva
para los porteños, con lo cual el
relato tiene un buen soporte
especialmente porque “Nacho”, el
protagonista, no tiene pasión ni en
sus pensamientos ni en sus acciones.
Y se cae en el riesgo del tedio.
La película puede tener buena
repercusión en los jóvenes, resulta
difícil imaginar una empatía con los
espectadores. Si algo distingue a
los jóvenes es la pasión para lo
bueno y lo errado.
Carlos Pierre
ESTRENOS DEL JUEVES 28 DE FEBRERO DEL
2013
THE MASTER
De Paul Thomas
Anderson. Con Joaquín Phoenix,
Philip Seymour Hoffman, Amy Adams,
entre otros. Música de Johnny
Greenwood. Duración: 137 minutos.
EXCELENTE.
COMPLEJO RELATO CORAL, ÁSPERO, SOBRE
LA LIBERTAD INDIVIDUAL
Cuando la vida
nos echa al ruedo, la vida puede ser
un vagabundeo espiritual tortuoso
hasta el final. “Freddie” (Joaquín
Phoenix) es un ex combatiente de la
Marina luego de la Segunda Guerra
Mundial. El alcohol y extraños
brebajes que prepara con todo tipo
de alcoholes son su sustento
espiritual así como el sexo
ocasional. Huyendo de diferentes
trabajos donde su presencia termina
por ser desechada, cae en un yate,
donde Lancaster Dodd (Philip Seymour
Hoffman) está reunido con sus
seguidores. El buen trago es lo
primero que une al líder del grupo
con el desolado Freddie, un
polizonte perdonado.
De aquí en más,
Paul Thomas Anderson nos describe un
deambular penoso de alguien que
busca un ancla para vivir, una razón
para existir, en medio de vahos
etílicos que lo confunden. En el
fondo, Freddie sabe lo que quiere,
conoce su destino de desamparo.
Anderson retoma sus elencos corales,
aunque en este caso apuntala a la
pareja protagónica en un duelo
estupendo: Hoffman-Phoenix.
El planteo del
film va más allá de la historia que
nos cuenta y surge de los
parlamentos del mandamás Dodd, quien
maneja “La causa”(muchos quisieron
ver una representación de la
Cientología), una orden
pseudoespiritual de dominio sobre
sus seguidores entre los que Freddie
no termina de encajar: si Freddie
consigue vivir sin un amo, será el
primer ser humano que lo consiga.
He aquí el quid de esta historia,
por momentos atrapantes, en otros
lenta pero siempre interesante.
En todo caso,
Anderson nos quiere mostrar que
las libertades individuales existen,
pero cuestan y pueden estar
condicionadas por nosotros mismos.
Que si no hay un gran sustento
espiritual, se cae fuertemente. Si
las adicciones atormentan nuestros
cuerpos, el camino será aún más
difícil. Y si nuestro amo no es otro
semejante con poder económico, será
nuestra Fe la que nos dirija.
Imposible vivir sin un dueño o guía.
Anderson se juega aquí con un axioma
profundo. Y encarna este peregrinar
por la vida en Freddie, un Joaquín
Phoenix soberbio, que adaptó su
cuerpo a las exigencias del rol, con
la espalda semiencorvada y con los
brazos doblados casi siempre sobre
su cintura, muy delgado.
El trabajo
cinematográfico de la narración
cuenta con planos secuencias
extensas que le dan una continuidad
especial a la historia, un montaje
efectuado en base a este tipo de
tomas que, aún hoy, sale de lo
común, del montaje rápido en base a
tomar cortas, breves. Otro aporte al
cine muy especial.
Como película,
es la mejor del 2012. Pero resulta
difícil , compleja, y tiene un
sustrato muy movilizador y doloroso.
Es, ciertamente, el film más
inteligente que hemos visto en mucho
tiempo, lejos de la acción y los
efectos especiales y cerca del
ser humano y sus necesidades más
cruciales, aunque sean las que menos
se ven: las del espíritu. ¿Estamos
predestinados? Film áspero y maduro
del realizador de “Petróleo
sangriento”.
Elsa Bragato
BROKEN CITY
De Allen Hughes.
Con Mark Wahlberg, Russell Crowe,
Catherine Zeta-Jones, entre otros.
Música de Atticus Ross, Leopold Ross
y Claudia Sarne. Duracion: 108
minutos.
BUENA.
ELECTRIZANTE POLICIAL CON GRANDES
ACTUACIONES
Thriller
netamente neoyorquino donde la Gran
Manzana, el contrastante jardín
Botánico del Bronx y la rudeza de
Brooklyn, se convierten en
escenarios deslumbrantes y prosaicos
donde se pone en disputa la elección
del alcalde o Marshall.
Un guión
inteligente y sostenido sin
resquicios le confieren al film de
Allen Hughes una estrecha
vinculación con el espectador,
provocada por las potentes figuras
del alcalde de New York a cargo de
Russell Crowe, su intrigante esposa
compuesta por Catherine Zeta-Jones y
un magnético protagonista, el
detective privado que encarna Mark
Wahlberg, quien aporta la figura de
un perdedor que no se resigna a
serlo y busca redimirse de un
episodio del pasado. Luego del
planteo argumental inicial, la
narración de Hughes va conformando
una telaraña de situaciones en la
que el Marshall y el detective
privado se ven inmersos, cada uno
buscando lograr su objetivo.
Especulaciones de todo tipo y
traiciones, los manejos
electoralistas, la corrupción, hacen
caer incluso a la esposa del
Marshall, bajo sospechas de
infidelidad.
El relato es
atrapante y envuelve al espectador.
Con una gran variedad de locaciones
(además de New York, se filmó en
Nueva Orleans), la oficina del
alcalde se asemeja a la de Marlon
Brando en ”El padrino”, sumándose la
luminosidad de la gran ciudad en
contraste con su vida nocturna, la
marginalidad que vive en ella,
captadas por una cámara inquieta y
ágil.
La pareja
protagónica es una dupla que lucha
por el poder: Russell Crowe y Mark
Walhberg se enfrentan visceralmente
con una notable fortaleza y
convicción en sus roles que le dan
verosimilitud al relato. Sin duda,
un policial muy bien realizado, que
electriza a la platea.
Carlos Pierre
VILLEGAS
Dirección y
guión de Gonzalo Tobal. Con Esteban
Bigliardi (“Un mundo misterioso”, de
Rodrigo Moreno), Esteban Lamothe
(“El estudiante”, de Santiago
Mitre), Mauricio Minetti, Paula
Carruega, entre otros. Música de
Nacho Rodríguez Baiguera. Duración:
98 minutos.
MUY BUENA. LA
INFANCIA EN EL RECUERDO
Los inexorables
cambios que el tiempo provocan en el
cuerpo y el alma del hombre son los
disparadores de esta ópera primera
del joven realizador Gonzalo Tobal,
quien elaboró un guión simple,
lineal, para situar a dos primos. La
muerte del abuelo en General
Villegas los reúne en el viaje,
donde surge un espacio para el
recuerdo de esas vivencias de la
infancia.
El camino de la
maduración fue diferente, uno más
formal, feliz; el otro, más perdido
y desorientado. A los encontronazos
entre ambos y en el regreso a los
campos de Villegas, perciben el
progreso ocurrido en el lugar, con
tecnología y buen pasar económico.
Mostrar las actividades del campo,
detenerse en las tareas agrícolas y
ganaderas que asombran a los primos,
le restan bastante ritmo a la
narración propuesta por Tobal.
El punto
fuerte del guión reside en cómo dos
personas que se criaron juntas, han
ido diversificando sus objetivos,
sus apetencias en la vida, al
separarse en Buenos Aires. Cada
personaje tiene una actitud
diferente, a pesar del vínculo
inicial, frente a lo que ven. Uno
mantiene su coherencia formal. El
otro intenta buscar algún otro
camino a partir del reencuentro con
el lugar.
La fotografía se
detiene en los campos de General
Villegas, retrata sus múltiples
actividades, así como la vida de los
familiares que aún viven en
el lugar,
confiriéndole al relato una gran
riqueza. Como apuntamos antes, por
momentos también restan agilidad.
“Villegas” es un promisorio inicio
de Tobal, reconocido en Holanda y
Francia, coproductores del film.
Interesante comienzo. Finalmente,
señalamos que es un film intimista,
de seres que buscan su destino en
los recuerdos, bien narrado, con los
altibajos que señalamos.
Carlos Pierre
CIRQUE DU
SOLEIL, MUNDOS LEJANOS, 3D
De Andrew
Adamson. Elenco del Cirque Du soleil.
Productor Ejecutivo: James Cameron.
Música de Benoit Jutras. Duración:
91 minutos.
BUENA. ÉXTASIS
VISUAL SIN HILACIÓN NARRATIVA
La idea de
llevar al cine con la tecnología 3D
no pudo ser mejor. Aquéllos que no
pudieron disfrutar del show en vivo,
tienen la posibilidad de acercarse a
un mundo diferente, de grandes
artistas, bailarines y acróbatas,
que han hecho de la vida del circo
un ejemplo de arte. Las
coreografías, los efectos de mundos
especiales, bajo tierra o bajo el
mar, el vestuario colorido, permiten
disfrutar de un show sin
precedentes.
Hay una historia
mínima central, por ahí se pierde en
medio de las acrobacias, en la que
Mía busca a su enamorado, un
trapecista. La danza de amor en las
alturas de los dos artistas es una
de las secuencias más sublimes por
la unión de música y belleza física
y coreográfica. Notable. Sin
embargo, por un momento, el
espectador pierde de vista al
enamorado, que fue capturado por los
“malos”, y este hecho hace
desaparecer la mínima hilación que,
para quienes tenemos canas, nos
remite a la maravillosa “Lilí” de
hace 40 años.
Lejos de evitar
el entorno técnico, muchas veces
Adamson, el realizador, dejó que se
entreviera el backstage, aunque
sutilmente. Por lo que en secuencias
donde una gigantesca tabla se eleva
casi a 90 grados nos permite ver la
destreza de sus bailarines,
trenzados en la lucha de dos
facciones de guerreros. Por
momentos, la cámara se ubica a nivel
de la tabla y la sensación es que
transcurre así, es decir, a nivel
del mar. Cuando otra cámara se
aleja, observamos que se produce con
la tabla inclinada. Si bien los
artistas tienen arneses, la
ductilidad para sostenerse en ese
plano es sencillamente increíble.
Pero real!
La música de
Benoit Jutras tiene muchos matices
buscados a través de diferentes
instrumentos solistas, en especial,
un violoncello. Es tocante, emotiva,
profunda. Es un hallazgo del film.
No hay parlamentos, apenas unos muy
pocos, que ayudan a ubicar,
especialmente sobre el final, a Mia
en el camino hacia el amado.
Mientras tanto, asistimos a un
homenaje a Elvis Presley y un
círculo de arena que se “traga”
literalmente a los personajes para
llevarlos a ellos y a nosotros a una
laguna donde se vivirá otra
experiencia visual y artística
fascinante.
El
espectáculo visual es potente aunque
con hilación más que endeble. La
riqueza visual es insuperable y allí
se nota la mano de James Cameron
(hay varios videos en Youtube que
nos cuentan cómo se realizó). Es
difícil calificar a un film que no
es narrativo de manera convencional
sino que su narración está dada por
las secuencias de acrobacias, luchas
y la generación de mundos virtuales
plagados de medusas y trapecios.
Por eso, invitamos a una función
especial del Cirque du Soleil, donde
hay varios argentinos trabajando, y
a vivir un momento de éxtasis
visual sin buscarle la quinta pata
al gato, o sea, la hilación.
Disfrute de los cuadros acrobáticos
y no intente saber nada más!
Elsa Bragato
MAGIC-MIKE
De Steven
Soderbergh. Con CHanning Tatum, Alex
Pettyfer, Cody Horn, Matthew
MacConaughey, entre otros. Duración:
110 minutos.
REGULAR.
STREAPPERS, EXCESOS, Y LA BÚSQUEDA
DE UNA VIDA NORMAL
Pudo ser un film
diferente, ahondando en la vida de
los streappers y sus problemáticas
existenciales. Fuera de las
calientes noches donde muestran sus
estupendos físicos frente a
enloquecidas mujeres, tienen algo
más: la vida familiar y la búsqueda
de un trabajo que los ayude a vivir.
Es el caso de Mike Lane, el Magic
Mike del título, a cargo de Channing
Tatum quien, hasta hace poco,
trabajó como streapper o bien como
bailarín nudista en un club. El
encuentro con un amigo al que lleva
al club y las reuniones plagadas de
droga del dueño (Matthew
McConanghey, un muy buen actor
destinado a productos clase B, films
romanticones en su mayoría, o éste,
donde muestra la vileza humana).
Pero se enamoró de Brooke (Cody Horn),
una relación que tendrá idas y
venidas. Hasta aquí algo del
argumento. El film pudo ser mucho
más, aprovechando la ex vida del
protagonista. Luego del
auspicioso comienzo, queda en lo
mismo. Se “retuerce” en los
mismos hechos que van in crescendo,
la droga, los dealers, el sexo
fácil. No hay mayor profundidad.
La cámara de Soderbergh se
desliza desde el escenario donde los
jóvenes se desnudan a sus fiestas
diurnas y los excesos. No hay
búsqueda de la psicología de los
personajes sino un fugaz retrato de
un estilo de vida a raíz de un
trabajo poco común. La música es
chillona y no colabora muchas veces
en tratar de entender algo más.
Tampoco parece haber sido la
intención del afamado director. No
nos convenció pero reconocemos que
puede tener público joven y una
razonable taquilla. Será un “Soderbergh”
pero hay que decir que se quedó en
la periferia de los personajes.
Elsa Bragato
ESTRENOS DEL JUEVES 21 DE FEBRERO DEL
2013
Hay seis
estrenos. No comentamos la consabida
película de terror de la semana,
representada por “Terror en Silent
Hill 2: La revelación” ni la
nacional “Germania” de Maximiliano
Schonfeld, sobre una familia de
alemanes del Volga que dejan
misteriosamente Entre Ríos. Además
se reestrena “Argo”, en vistas a los
Oscar que se entregan el domingo 24.
“AMOUR”
De Michael
Haneke. Con Jean Louis Trintignant,
Emmanuelle Riva, Isabelle Hupert,
Alexandre Tharaud y William Shimell,
entre otros. Música de Alexandre
Tharaud. Duración: 127 minutos.
MUY BUENA.
POTENTE RELATO SOBRE LA ANCIANIDAD
Michael Haneke
es un realizador austríaco que viene
conmoviendo con películas como “La
pianista” y “La cinta blanca”. Es,
además, un regisseur de ópera que
acaba de ganar premios en España por
sus puestas. Y es, esencialmente, un
realizador de sensibilidad sutil, y,
no por eso, deja de mostrar los
lados menos amables de la vida.
“Amour” es un
film duro pero real. Es verosímil la
relación de la pareja de ancianos
compuesta maravillosamente por Jean
Louis Trintignant y Emmanuelle Riva
(nominada al Oscar por esta
perfomance, a sus 84 años), donde
hay devoción de uno al otro pero no
conmiseración, donde hay lucidez y
el orgullo de ser dignos hasta el
final.
Haneke indicó
que se basó en el caso de una tía
suya, de 93 años, quien sufría una
enfermedad terminal. De allí esta
“Anne” de Riva, personaje que supo
ser concertista y profesora de piano
y que ama las “bagatellas” (género
musical). Hay que señalar que el
cine francés se caracteriza por
desarrollar historias relacionadas
con la música y Haneke no es la
excepción aunque sea austríaco.
La música clásica tiene gran
presencia en la educación europea.
Es maravillosa
también la composición del “Georges”
de Trintignant, uno de los actores
fetiche de la “nouvelle vague”
francesa (Anges Varda filmó “La
felicidad” en 1965, siendo
considerada la “abuela de la nueva
ola” francesa, con Trintignant,
film que revolucionó la época).
Isabelle Huppert como “Eva”
personifica a la hija de este
matrimonio con buen pasar y se
retrata en ella la incomprensión por
la vida de los ancianos y el temor
de éstos a ser enviados a un
geriátrico.
En esta película
de “tempo” sostenido, de morosidad
en las acciones de los personajes
acorde a la edad, se muestra una
situación límite que vive “Anne” y
en la que es acompañada devotamente
por su esposo Georges. Se
comprenden, se aman, se respetan y
buscan, hasta el minuto final de sus
vidas, ser dignos y respetados en
sus decisiones, las que éstas
fueren.
El film toca el
corazón profundamente, es una
historia muy dolorosa, y encara la
ancianidad desde otro punto de
vista, el que no tiene “Eva”, la
hija del matrimonio: respeto y
aceptación de quienes están en sus
cabales aunque la sociedad vea en
ellos solamente la decrepitud.
Haneke también
lleva su cámara hacia una situación
límite que, aún con el rechazo que
nos pueda producir, está entre las
variables que dos adultos pueden
elegir. Nada es previsible, podemos
pensar que algo sucederá, pero
Haneke tiene mano firme para
llevarnos hasta el final de manera
acompasada, dolorosa a su vez, sin
que podamos advertirlo. Notable
realizador, preciosista en la
narración elaborada con Darius
Khondji, el mismo que colaboró
en las dos últimas películas de
Woody Allen.
Es una de esas
películas que recomendamos para
mayores de 30 años, que duelen,
que nos remueven la conciencia y
echan luz sobre la vida íntima de
dos personas que transcurren la
última parte de la vida. cinco
nominaciones a los premios Oscar.
Elsa Bragato
LA EXTRAÑA
VIDA DE TIMOTHY GREEN
De Peter Hedges.
Con Jennifer Garner, Joel Edgerton,
CJ Adams (Timothy), David Morse, M.
Emmet Walsh, entre otros. Música de
Geoff Zanelli. Duración: 105
minutos.
BUENA. CUENTO DE
HADAS EDULCORADO PERO EFICAZ
SOBRE LA
ADOPCIÓN
Estamos frente a
una fábula que, más allá de varios
clishés efectivos, nos deja un
subtema muy interesante: la
adopción. Para los pequeños, es
una linda historia mágica. Para los
adultos, si bien puede resultar un
film chico, es movilizadora por el
deseo de la pareja central de ser
papás del corazón.
El tema de la
familia no es ajeno a los intereses
artísticos del director Peter
Hedges. En el Sundance Festival del
2002-2003 presentó “Pieces of April”,
con Katty Holmes, donde ponía el
centro en una adolescente que se va
del hogar y quiere reconquistar a
sus padres, quienes la rechazan.
Película que recomendamos ver.
En este film
toma el caso de una joven pareja que
no puede tener hijos a los que, en
una noche de lluvia muy especial (y
aquí surge la fábula), reciben el
regalo de un niño en cuyas piernas
nacen hojas, justificadas por su
nacimiento. De allí en más, la
relación entre los padres y el
pequeño Timothy está plagada de
novedades, de alegrías y
frustraciones. Es muy buena la
actuación del pequeño CJ Adams, y
siempre resultan verosímiles las
presencias actorales de David Morse
y M. Emmet Walsh.
No convence
mucho la resolución de la historia y
resulta también apresurado su
desenlace y final. Hay “ponchazos”
de la vida en familia más que
linealidad y esto le quita méritos a
un tema muy interesante. La
calificamos como “buena” y no
regular, porque técnicamente tiene
fallas, por el mensaje, porque nos
deja con una sonrisa agridulce. Para
ver en familia.
Elsa Bragato
CARNE DE NEÓN
De Paco Cabezas.
Con Darío Grandinetti, Angela
Molina, Luciano Cáceres, Mario
Casas, Vicente Romero, entre otros.
Música de Julio de la Rosa y Oscar
Araujo. Duración: 105 minutos.
Coproducción España, Suecia,
Argentina.
BUENA. COMEDIA
POLICIAL VISTOSA Y BIZARRA
Comedia
dramática donde se entrecruzan el
hampa callejero y una historia
medular de un niño de 12 años que
fuese abandonado por su madre
prostituta (llamada “Pura”) en la
calle, a punto de salir de la
cárcel. La historia se sitúa 10 años
después del abandono.
“Carne de neón”
alude a esos años vividos por
Ricky a la intemperie bajo la luz de
neón en una ciudad donde pululan
prostitutas, travestis y otros
personajes marginales. “Ricky”
(Mario Casas) decide abrir un club
clandestino junto a sus amigos
callejeros llamado “Hiroshima”, como
regalo para su madre, a quien nombra
“regente”. Ricky vivirá entonces
otras noches de neón en medio de
bailes del caño, compra de mujeres,
entre otras “yerbas”, hasta que
aparecen un tosco matón (Luciano
Cáceres) y un capomafia (Darío
Grandinetti).
El film transita
la comedia en medio de tiros de toda
índole y una marginalidad oscura
bien retratada por Paco Cabezas. El
elenco colabora con sus muy
buenas actuaciones y bien podemos
hablar de una sólida narración de
principio a fin, plagada del
argot delictivo español (Borges
habría escrito un fabuloso informe
sobre este “habla”). Desbocada
película por momentos, transita por
todos los planos de los
sentimientos de estos seres sin
esperanza a partir de sus
acciones “non sanctas”. La
urdimbre narrativa es vistosa y
bizarra a la vez.
Carlos Pierre
HERMOSAS
CRIATURAS
De Richard
Lagravenese. Con Alden Ehrenreich,
Alice Englert, Jeremy Irons, Emma
Thompson, Viola Davis, entre otros.
Música de la banda Thenewno2.
Duración:
BUENA.
LANZAMIENTO DE OTRA SAGA ADOLESCENTE
CON MAGIA Y HUMOR
Basada en los
libros de Kami García y Margaret
Storl, “Hermosas criaturas” es el
comienzo de una saga que abrirá las
puertas a la joven pareja
protagónica, Alden Ehrenreich y
Alice Englert. Tienen un gran elenco
de soporte donde aparecen nombres
como Jeremy Irons y Emma Thompson
nada menos.
Dirigida por
Richard Lagravenese, narra la
historia de amor sobrenatural que
une a un joven harto de una vida
anodina en un pueblo de Carolina del
Sur y una chica con poderes,
perteneciente a una familia de
poderosos brujos (Irons y Thompson).
Ella es una “Caster”, condición de
“casta de brujas” que podría
perjudicar al joven.
A esta película
se le han querido encontrar rasgos
comunes con la saga “Crepúsculo”
pero, en verdad, aquí el amor de
los jóvenes tiene otra índole,
nadie acepta convertirse en lo que
es el otro, utilizándose
elementos góticos y muchas veces
escenarios oscuros que devienen
en hechos mágicos como gran
atractivo. Tienen en común el
hecho de estar dirigido a los
adolescentes a través de factores no
habituales, aunque diferentes en
ambas propuestas.
Emma Thompson
encarna dos personajes: una mujer
ultraconservadora, madre del
mejor amigo del protagonista, y
una bruja malévola con secretos
de alcoba. Jeremy Irons es el tío de
la joven protagonista.
Tanto Irons como
Thompson mantienen un duelo actoral,
que se desarrolla en el interior de
una iglesia y en el que el personaje
de la actriz revela su verdadera
naturaleza. Cabe recordar que Emma
Thompson formó parte de la saga
Harry Potter e intervino en Men in
Black 3. Y que ama los personajes
raros y exigentes, así como el cine
independiente.
Otra secuencia
que destacamos es el cumpleaños
número 16 de la joven, donde todo se
torna incontrolable porque las
fuerzas de la Luz y las de la
Oscuridad se reúnen para reclamarla
para uno u otro lugar. Y este
festejo coincide con el más poderoso
solsticio en 5000 años, por lo que
la “Alice” recibirá una energía
todopoderosa.
Personajes con
cargas mágicas, buenos actores y
novelas como base, confluyen para
dar inicio a una saga destinada a
los más jóvenes. Es una “precuela”,
una introducción a la fascinante
historia de los Casters,
sofisticados brujos, y un joven que
coincide en la vida con la bruja
casadera de una familia. Entretiene,
tal vez le falte un poco de fuerza,
pero tendrá buena taquilla.