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Crítica On Line
Los estrenos de la semana
Por Elsa Bragato

BRAGATISSIMO
www.arinfo.com.ar

Sábados de 15 a 16

ELSA BRAGATO Y CARLOS PIERRE


 

*Colaboración del crítico y productor Carlos Pierre

http://www.elsabragato.blogspot.com  El site de Elsa Bragato

 Ver estrenos anteriores

 

JUEVES 10 DE MARZO DEL 2014.-

Hay seis estrenos que incluyen dos nacionales sin privadas para la crítica: “Señales”, de Guido Rosetti, y “María libre”, de Leandro Baqueta. Entre las extranjeras, está “Las novias de mis amigos”, con Zac Efron como atracción, una comedieta americana sobre las relaciones actuales de pareja y, muy floja, con conocidas situaciones que rayan en el ridículo aunque arranquen alguna risa.

 

RÍO 2  en 3D

De Carlos Saldanha. Con las voces de Jesse Eisenberg, Anne Hathaway, Leslie Mann, Jamie Foxx, entre otros. Música de John Powell. Duración: 90 minutos.

BUENA. HISTORIA SIMPÁTICA PERO DESHILVANADA

Suele ocurrir que segundas partes no son tan buenas como las primeras. Río 2 no es la excepción. El simpático loro azul Blue vive ahora en Río con su mujer y sus chicos y, por cierta impensada manipulación del guión, deciden vivir en el Amazonas, donde las cosas no son tan simples.

Blue y familia se enfrentan a pájaros muy bellos (guacamayos) y presumen que hay otra familia de pájaros “blu” muy cerca. El argumento se complica con una pareja de exploradores americanos: de pronto aparece el malo que ataca la selva y esto cambia absolutamente el planteo inicial. Hay un cambio de ruta bastante inesperado en la trama.

Sería injusto decir que Carlos Saldanha no dota al film de color y de música: la secuencia inicial donde se ve una magnífica bahía de Río de Janeiro es una perfección, el ritmo de la ciudad, el samba, la alegría de su gente. Maneja muy bien el diseño del 3D para divertirnos con simpáticas coreografías y canciones. Pero esto dura poco y es lo que apuntamos. Le falta “nervio” a pesar de secuencias agradables y simpáticas como la de la Cacatúa que canta “I will survive” imitando a Gloria Gaynor.

La inclusión del Amazonas trae aparejado otro tema: el ecológico. El tema, el quid, pasa por la narración: hay mucho parlamento a raíz del salvataje que se debe enfrentar. Y “Blu” pierde protagonismo, superado con no pocos zigzags en el guión, por lo que todo luce interesante pero deshilvanado.

Ni dudar de que los chicos van a disfrutar el film, y les va a encantar Blu como su familia y seguramente se mostrarán atraídos por el Amazonas y su desmonte, un tema que debe hacernos razonar. El 3D funciona.

Elsa Bragato

 

GATO NEGRO

Dirección y guión de Gastón Gallo. Con Luciano Cáceres, Luis Luque, Leticia Bredice, Lito Cruz, Juan Acosta, Pompeyo Audivert, Paloma Contreras, Fabio Posca, Roberto Vallejos, entre otros. Duración: 120 minutos.

BUENA. IRREGULAR Y EFECTIVO POLICIAL

“Gato negro” es un policial con fuerte acento costumbrista. Nos relata la vida de “Tito Pereyra” (Luciano Cáceres), ubicando la historia en 1956 en Tucumán. Quiere salir de la pobreza y superar al padre ausente (Lito Cruz). Esta imperiosa necesidad de Tito está declarada desde el comienzo de la película, opera prima de Gastón Gallo, viéndoselo correr al costado de un tren. No le importa nada: solo superar su modo de vida. Changas, propinas, lustrabotas ya en Buenos Aires, algún pillaje, Tito será hasta polizón para llegar a Mar del Plata, donde está su padre, un dandy y jugador empedernido. Luego se lo verá en los 80 como un peleador de la vida y padrino del “hampa”.

Gastón Gallo pone todo y más al servicio de su opera prima. Se juega por una producción ambiciosa, costosa, por un elenco fantástico. Hay tumbos, hay “mareos” narrativos, que no deslucen las actuaciones ni tampoco la médula de la propuesta. Los primeros años tienen una pátina costumbrista que nos puede parecer muy de otra época pero, sin embargo, el realizador logra meternos en la atmósfera del “Tito niño”. Mientras que al “Tito adulto” le falta más desarrollo. Leticia Bredice, contundente aunque en una fugaz aparición, es la esposa de Tito. Soberbia la actuación de Luis Luque como un pertinaz delincuente, mientras que Luciano Cáceres como protagonista muestra su enorme solvencia actoral. Su personaje está bien delineado (otro de los méritos de Gastón Gallo), una persona que superó todos los obstáculos, hasta los afectivos, para dejar de ser pobre.

Estamos frente a una película nacional que tiene pasión, clima por momentos muy envolvente, con desniveles y con un título que puede confundirnos. El gato negro está pero no es determinante. Sin embargo, bien se pueden fundir las características de su pelaje con el alma atormentada del protagonista. Hay excesos pero no opacan esta megaproducción con la que Gastón Gallo se lanzó el mundo del largometraje.

Carlos Pierre

 

UNA DAMA EN PARÍS

Guión y dirección de IImar Raag. Con Jeanne Moreau, Laine Mägi, Patrick Pineau, entre otros. Música de Dez Mona. Duración: 94 minutos. Coproducción Francia-Estonia-Bélgica.

MUY BUENA, EL REGRESO DE UNA ACTRIZ INOLVIDABLE

A los 85 años, la inolvidable actriz de “Jules et Jim”, Jeanne Moreau, regresa a la pantalla con un protagónico cargado de sensibilidad. Es la “dama de París” que rescata el estoniano y multifacético realizador Ilmar Raag. Se basó en la propia historia de su madre quien, a los 50 años, divorciada y sola, se sintió abrumada por la vida.

Ilmar Raag le suma años a la protagonista para llevarnos a Jeanne Moreau y su “Frida”, una dama estoniana que dejó su país y se instaló en París. A instancias de un hombre muy menor, que encarna Patrick Pineau, convoca a una joven inmigrante de Estonia para que la cuide, y aquí aparece una fantástica Laine Mägi.

Sin mucha originalidad, Raag nos mete en la vida de estas dos mujeres, Frida y Anne, la primera con el despotismo de una anciana y la segunda, confundida por tantas exigencias y berrinches. Serán las caminatas a orillas del Sena, el hechizo metálico y consagrado de la Tour Eiffel, quienes le den alguna paz.

Se produce un fuerte y tirante duelo vivencial, y actoral, entre las dos mujeres, vehementes y creíbles en cada uno de sus gestos. Emociona ver a Jeanne Moreau componiendo a una mujer de su edad, retratando sus miedos y manías. “Frida” es una corona laudatoria para una imagen de mujer que representa la vanguardia del cine mundial, ese snobismo en el amar, ese rostro sensual e inconfundible. Nunca la olvidaremos. No se pierda esta película que refresca la estereotipada cartelera cinematográfica de los últimos años.

Carlos Pierre

 

JUEVES 3 de ABRIL DEL 2014.-

Hay cuatro estrenos de cine, incluso dos adelantados al miércoles 2. Entre ellas, “Nadie Vive”, de Ryuhei Kitamura, la clásica semanal de asesinatos que es para fans del género. Y “Violetta, en concierto”, de Matthew Amos y Diego Bliffeld, exaltando el fenómeno de “Violetta” a cargo de la estupenda Martina Stoessel, quien encabeza la serie de Disney CHannel con éxito mundial. Un recital, sus participantes y la oportunidad de ver en pantalla grande a la estrella actual de los adolescentes. No mucho más.

 

LA POCHOCLERA DE LA SEMANA

 

Noé (Noah) 3D

De Darren Aronofsky. Con Russell Crowe, Jennifer Connelly, Anthony Hopkins, Emma Watson, Nick Nolte, entre otros. Música de Clint Mansell. Duración: 138 minutos.

REGULAR. SOMBRÍA VERSIÓN LIBRE SOBRE EL ARCA DE NOÉ

Darren Aronofsky fue el director de “El luchador” y “El cisne negro”, la primera fue un gran film, la segunda quedó en un fiasco pseudopsicológico.  En “Noé”, con un gordito Russell Crowe quien luce dos cortes de pelo diferentes en medio de la nada, la mezcla entre la Biblia, la redención, la misoginia, la crueldad, la moralina (real y que habría que escuchar pero no a partir del film sino de nuestros principios) sobre el cuidado de los animales y el fin de la Humanidad, provoca en el espectador sensaciones encontradas y confusas.

En líneas generales, los efectos especiales cumplen su función de ampulosidad, de fotografías hiperbólicas y todo lo que ya conocemos. En particular, la historia hace agua como el mismo Arca de Noé o Noah, y resulta una historieta sombría donde Matusalén, encarnado por un extraño Anthony Hopkins (¿necesitará dinero el gran actor para cumplir con estas actuaciones especiales tan poco verosímiles?), aparece misteriosamente entre rocas gigantescas de “computadora” para  definir el destino de Noé, el diluvio y la desaparición de la Tierra, como se indica en los libros sagrados.

La situación menos real y más oscura se produce dentro del Arca, donde el malvado Akkad, a cargo de Ray Winstone, le arranca la cabeza a una serpiente con su boca y, casi escupiendo sangre, explica por qué lo hace y cómo concretará su venganza contra Noé. La hija adoptiva de éste es una joven parturienta, una Emma Watson sin convicción, quien tiene mellizas y aquí surge la misoginia “espartana” (con las licencias conceptuales del caso). El drama familiar de Noé “ensucia” la historia planteada y, lejos de ser un cuentito amable, se transforma en un mix de pesadillas, de mensajes del “más allá” y de mandatos a cumplir realmente espantosos. Pocos personajes, un drama familiar en el que se incluye a una llorosa Jennifer Connelly - con una delgadez extrema- como la esposa de Noé, y los animalitos bien olvidados, o a merced de Akkad que se los come o los degüella sin más. Destacamos a los “vigilantes”, hombres de piedra que nos recuerdan a los Transformers. Ya la inventiva de monstruos de softwares no da para más.

La banda sonora es estridente por momentos, exasperante, pertenece a Clint Mansell, preanuncia los desastres, es incidental como debe ser, pero no agrada, no provoca empatía.

Es un film oscuro, una mixtura de textos bíblicos con afirmaciones que no están mal pero que, en este caso, no logran su objetivo porque se diluyen o en el agua que rodea al arca o bien en la complejidad de un guión que quiso abarcar mucho, además de algunos bloopers que dan idea de cierto apuro en la postproducción. Si no, no se comprenden ante tamaña inversión de millones dólares. Agregamos que, en diferentes reportajes, el director Darren Aronofsky, de religión judía, ha comentado su afición por los textos bíblicos y, en especial, por la figura de Noé a quien considera el primer ecologista. Y estos conceptos personales de Aronofsky están en el film con los apuntes de crueldad y misoginia indicados. Aburrida película.

Elsa Bragato

 

EL FILM NACIONAL SEMANAL

 

BETIBÚ

De Miguel Cohan. Con Daniel Fanego,  Mercedes Morán, Alberto Amman, Gerardo Romano, Osmar Nuñez, Mario Pasik, Norman Briski, Lito Cruz, Carola Reyna, entre otros. Música de Federico Jusid. Duración: 99 minutos.

BUENA. INTERESANTE POLICIAL CON ELENCO CORAL MULTIESTELAR

Miguel Cohan se planta en la redacción de un diario, El Tribuno, sección policial. El periodista de antes a cargo de un magnífico Daniel Fanego y el principiante encarnado por Alberto Amman (ganó el premio Goya como revelación por el film “Celda 211” en el 2010, nació en Córdoba, Argentina) tienen que averiguar un insólito caso de asesinato en un country, La Maravillosa (recordemos que el libro del film pertenece a Claudia Piñeiro, con guión de un equipo de autores que incluye al director). Muy bien logrado el clima periodístico de la gráfica, y, en general, el clima del film, intenso, con vericuetos, y una sola pista: el faltante de una foto al lado del asesinado “Chazarreta” (Mario Pasik). La periodista estrella es “Betibú”, sobrenombre de una misteriosa redactora que encarna Mercedes Morán y que accede a instalarse en el country para resolver un asesinato que, en definitiva, esconde oscuras razones de poderosos y un hecho del pasado.

Interesante planteo, una narración atrapante y un elenco estelar, que transforma al film en “coral” aunque con personajes principales muy bien perfilados. Daniel Fanego hace uno de sus mejores papeles en el cine, con profundidad y simpatía. Amman es casi una revelación para el público argentino, sólido en su interpretación. Quien no nos convenció fue Mercedes Morán a quien le encontramos latiguillos ya escuchados en sus múltiples pasos televisivos: “Apurate porque me tengo que ir” fue la frase más común  tanto en tevé como en este caso y a uno se le ocurre pensar que es una actitud actoral propia. Cierto desdén en su personaje, parlamentos sin modulaciones, deslucen su trabajo que parece de “taquito” cuando pudo ser lo contrario. Hay un viejo refrán que dice que no se debe dormir sobre los laureles… Tampoco es positiva la inclusión del español José Coronado como director del diario. El resto del multiestelar elenco, otro logro de Miguel Cohan, aporta densidad a la trama con actuaciones excelentes.  

Un párrafo aparte merece la banda sonora de Federico Jusid, hijo de Luisina Brando y Juan C. Jusid, afincado en España. Trabajó lo incidental con fuerza y contando con una gran orquesta europea. Gran compositor joven argentino y es para destacar.

Los desniveles actorales apuntados especialmente en uno de los personajes protagónicos quitan fuerza a un relato policial bien planteado. No obstante,  es para ver,  más allá de estas consideraciones que comentamos.

Elsa Bragato

 

JUEVES 27 DE MARZO DEL 2014.-


Hay siete estrenos, incluyendo cuatro nacionales (presentados en los festivales de cine de Buenos Aires): la opera prima del mendocino Matías Rojo titulada “Algunos días sin música”, “Tan cerca como puedas” de Eduardo Crespo con Daniel Laferrara y Giovanni Pelizzari, buena fotografía en una historia con tintes costumbristas modernos, “En la punta”, documental de Lucas Riselli, una buena reseña de los pueblos jujeños y su esencia cultural, y “Condenados”, de Carlos Martínez, con un superelenco encabezado por Alicia Zanca y Raúl Rizzo, entre otros, sobre la dictadura militar del 76 y su accionar contra los ciudadanos, torturas, campos de concentración. Esta película ha sido considerada de interés cultural por la Unión Europea.
Las tres restantes son extranjeras. “Berberian sound studio”, de Peter Strickland, es un placer para los cinéfilos por su historia y los notables rubros técnicos (sonido y fotografía) que la enmarcan en el cine-arte. Claustrofóbica, con un estilo rebuscado y perfeccionista, nos introduce en el mundo de la postproducción cinematográfica cuando un técnico inglés viaja a los famosos estudios que dan nombre al film en Italia para poner el sonido al último film del gran maestro del cine “giallo” Santini. El resto es un fino juego de gritos de horror y sutilezas. El protagonista es nada menos que el actor Toby Jones, tan peculiar en su fisonomía como en su actuación. Fue ganadora del BAFICI 2013.


LA SAGA DE LA SEMANA


CAPITÁN AMÉRICA Y EL SOLDADO DEL INVIERNO

De Anthony y Joe Russo. Con Chris Evans, Scarlett Johansson, Robert Redford, Samuel L. Jackson, Sebastián Stan, Anthony Mackie, entre otros. Música de Henry Jackman. Duración: 136 minutos. Se ofrece en 40 salas.


MUY BUENA. ENTRETENIMIENTO DE PRINCIPIO A FIN
Capitán América reaparece viviendo en Washington. Intenta adaptarse al mundo moderno y luce muy joven a pesar de declararse con 95 años. Agregamos que los héroes de los cómics no tienen edad… Es el símbolo de la libertad norteamericana con su escudo como una rodela, su traje con bandas y la estrella en el pecho. Si en sus comienzos estuvo involucrado contra los nazis, ahora lo está contra el terrorismo desatado luego del 11 de setiembre del 2001. HIDRA, la organización terrorista ficticia del universo de Marvel Cómics (también una organización terrorista con muchas cabezas, se corta una y aparece otra en otro lugar, como la mitológica Hidra de Lerna) vuelve a atacar a S.H.I.E.L.D, y es donde actuará Capitán América. En este caso, HYDRA (en Alemania) está dirigida por un fantástico Robert Redford como “Alexander Pierce”, quien trata, mediante aviones ultrasofisticados, eliminar a 20 millones de personas en defensa de 7 mil millones de humanos. Y cuenta con un enemigo especial contra Capitán América: su otrora amigo Bucky Barnes en el rol del “Soldado del invierno”. Pero nuestro héroe no está solo: la Viuda Negra – Black Widow- encarnada por una estupenda Scarlett Johansson, y el nuevo aliado “Falcon”.
Para quienes no vieron el primer film, hay ilustrativos momentos donde se muestra los comienzos de Capitán América como un esmirriado ciudadano que solo gracias a un tratamiento especial del doctor Erskine logra ser un superdotado. La realización cuenta con la maestría de un equipo técnico que logra profundidad con el 3D en batallas muy bien coreografiadas, estallidos y explosiones (excesivos), una cámara veloz con planos inclinados en los comienzos y finales de las secuencias, estupendos encontronazos de S.H.I.E.L.D y los representantes de HYDRA. No cabe duda de que el espectador queda magnetizado por los efectos especiales y por las artes marciales desplegadas con perfección. Y está la banda sonora muy presente a lo largo del film, con dejo de aquella memorable composición de “La guerra de las galaxias”, de John Williams, y también con algo de la “Fanfarria para un Hombre Común”, de Aaron Copland. Sabia combinación melódica del compositor inglés Henry Jackman, además de su propia creación musical para esta película.
Recordamos que Capitán América se remonta a finales de 1940, cuando los Estados Unidos aún no había ingresado a la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, existía un espíritu combativo y antinazi en la sociedad norteamericana. Joe Simon y Jack Kirby idearon este personaje, adherido a The Shield (escudo) que, a su vez, aglutinó a los combatientes contra la tiranía en el mundo. La primera versión del personaje apareció entre 1941 y 1954. Steve Rogers (el futuro Capitán América) creció en el Lower East Side de Nueva York durante los años de la Gran Depresión (1929-1930). Al descubrir la amenaza del nazismo, intentó alistarse en el ejército pero fue rechazado repetidas veces por su físico esmirriado hasta que apareció el doctor Erskine y lo transformó. Desde entonces, Capitán América debió luchar con diferentes enemigos, cambiando su objetivo a partir del 11 de setiembre del 2001.
Un film para entretenerse de principio a fin, con personajes con ciertos altibajos, con un potente Robert Redford, y con efectos especiales que siempre nos seducen.
Carlos Pierre


EL FILM FRANCÉS DE LA SEMANA


LO MEJOR DE NUESTRAS VIDAS
Guión, producción y dirección de Cédric Klapisch. Con Ropmain Duris, Audrey Tautou, Cecile De France, Kelly Reilly, entre otros. Música de Christophe Minck. Duración: 117 minutos.


BUENA. VIVAZ Y COMPLEJA COMEDIA
Este film de Cédric Klapisch se llama “Rompecabezas chino” en francés y tiene que ver con la complejidad narrativa propuesta. Se trata de la tercera parte en la alocada vida de Xavier Rousseau (Romain Duris). Las anteriores fueron “L’auberge espagnole” (“Piso compartido”, 2002) y luego “Les poupees russes” (“Las muñecas rusas”, 2005). Una década después, el protagonista se traslada a Nueva York, al famoso Chinatown. Su esposa lo abandonó junto a sus dos hijos para vivir con un hombre en aquella ciudad norteamericana.
En esta entrega, Cédric Klapisch no se priva de nada para mantener amablemente entretenido al espectador. Los personajes son chispeantes y caóticos como la propia New York. Introduce acicates en el guión desde separaciones hasta padres gays, trabajo en negro y diferentes subtemas que transforman el guión en un rompecabezas. Audrey Tautou deja su París para vivir un romance con el ahora padre soltero, dedicado a sus hijos.
El realizador contó que él comenzó sus estudios cinematográficos en New York y quería cumplir con su sueño de filmar allí. No fueron pocas las dificultades que afrontó, entre ellas, al Huracán Sandy.
Respecto del film, hay una verborragia visual, cierto snobismo intelectual cuando el protagonista habla con los filósofos Schopenhauer y Hegel, relacionándolos con temas globales que, en definitiva, caerán sobre los personajes. Una novela paralela, un editor incisivo y exigente, completan una galería de personajes poco comunes, en medio de alocados albergues, que entretienen y dejan un dulce sabor de amores y amistades. Una película vivaz y diferente.
Carlos Pierre

 

JUEVES 20 DE MARZO DEL 2014.-

Hay 9 estrenos de cine. Entre ellas, “Tarzán 3D”, de Reinhard Looss y Holger Tappe, retomando la tradicional historia de Tarzán; “El pasado”, de Asghar Farhadi, con Berenice Bejo, sobre las familias disfuncionales; y “Motín en Sierra Chica”, de Jaime Lozano, ficcionando los sucesos de 1996 en versión libre.

LA NOVEDAD DE LA SEMANA

El GRAN HOTEL BUDAPEST

De Wes Anderson, octavo film del realizador. Con Ralph Fiennes, Tony Revolori, Adrien Brody, Bill Murray, Tilda Swinton, Owen Wilson, bob Balaban, Jude Law, entre otros. Música de Alexandre Desplat. Duración:

MUY BUENA. REGRESO DE ANDERSON CON NOSTALGIOSO Y FASCINANTE RELATO

Un hotel en un país inexistente, Zabrowka, llamado Budapest, ubicado en una escarpada colina a la que se accede con funicular, es el centro de esta historia exótica, hilarante aunque flemática y nostalgiosa del realizador Wes Anderson, el mismo de Moonrise Kingdom y Los excéntricos Tenenbaum, entre otros 7 films anteriores.

Wes Anderson tiene fans seguidores de su peculiar estilo con el que desgrana historias en las que destila un humor negro solapado, una burla a determinado estilo de vida o bien de concepción de la vida, rodeada de dramas que no afectan a quienes ostentan el poder del dinero. Puede sonar a “mucho” esta definición pero, en definitiva, el conserje Gustave y su joven discípulo Zero desgranan este tipo de historias en un hotel otrora lujoso, en el que desfilaron las mujeres más bellas, los momentos más voluptuosos, mientras el mundo se acercaba a la primera guerra. Anderson ha reconocido una empatía profunda con Stefan Zweig (reconocido escritor nacido en el imperio austrohúngaro) y Ernst Lubitsch, realizador nacido en Alemania que emigró a los Estados Unidos, comenzando a filmar en su país natal en 1914. Tenía una particular visión del nazismo que influyó en Anderson, según sus palabras. De ellos ha tomado muchos conceptos cinematográficos y los ha volcado en el film.

Diferentes enfoques, variedad de planos, riqueza visual, escenografías espectaculares, conforman una narración que es lenta por momentos pero no menos atrapante por las historias que va descubriendo como una gran caja de sorpresas, muchas veces ayudada con un relato en off. Un gran diseño de arte y una estupenda dirección actoral son las características sobresalientes de esta película.

Solo un realizador de gran renombre pudo congregar tamaño elenco, a veces para performances breves pero siempre gratas para el espectador. Law, Murray, Swinton, desfilan engalanando una narración muy diferente, con un toque snob, alrededor de Ralph Fiennes, quien ya demostró que el drama como la comedia le caen a la perfección. Por detrás, se advierte un tinte de crítica social “a lo Anderson”. No es puro oropel…

Elsa Bragato



EL POLICIAL DE LA SEMANA

AIRES DE ESPERANZA

De Jason Reitman. Con Kate Winslet, Josh Brolin, Gattlin Griffith, Tobey Maguire. Música de Rolfe Kent. Duración: 111 minutos.

BUENA. POLICIAL ROMÁNTICO CLÁSICO

Jason Reitman es el realizador de la fantástica “Juno” y también, entre otros films, de “Gracias por fumar”. En “Aires de esperanza” o “Labor day” –título original- despliega un matiz distinto: un policial previsible aunque de gran intensidad, con romance incluido. La historia se sitúa en 1987 y está basada en la novela “Aires de esperanza” de Joyce Maynard.

Es muy interesante el “tempo” del film, sin duda el mayor logro de esta historia, donde un prisionero se escapa y recala en la casa de una mujer divorciada con un hijo preadolescente, con conflictos con su padre por el abandono familiar, si bien mantiene buena relación.

Josh Brolin está un tanto desconocido: atlético, barbado y muy delgado, este actor que ganó un premio SAG por su trabajo en “Sin lugar para los débiles” (Hnos Coen), compone a un delincuente que no quiso serlo siendo perseguido por la policía.

Kate Winslet, inolvidable heroína de “Titanic” o de la menos mencionada “Revolutionary Road”, ambas con Leonardo Di Caprio, ensaya gestos de terror sin una gran convicción, aunque su mirada habla más que alguno de sus gestos. Sin embargo, no resulta tan convincente como este malvado-que-no-lo-es de Brolin. El hijo es el espectador de tensas situaciones generadas por vecinos y policías que husmean el hogar y los alrededores. Tobey Maguire compone al niño ya adulto.

Hemos perdido la sana costumbre del romance y del policial, dos géneros que han sabido combinarse con maestría desde los tiempos del blanco y negro. Por lo que suponemos lo que va a suceder, acontece, y desilusiona. Analizando con otros ojos, más benevolentes, es un buen policial, clásico, que desconcierta por quien la dirigió. Pero resulta entretenido y, como dijimos, tiene intensidad dramática.

Elsa Bragato
 


EL HECHO REAL DE LA SEMANA

EL SOBREVIVIENTE

De Peter Berg. Con Mark Wahlberg, Emile Hirsch, Taylor Kitsch, BenFoster, Bric Bana, entre otros. Música de Steve Jablonsky. Duración: 120 minutos.

MUY BUENA. VIBRANTE FILM BÉLICO

Mark Wahlberg, el mismo de “El luchador”, personifica a Marcus Luttrell, único sobreviviente del grupo comando de fuerzas de operaciones especiales enviado a Afganistán en el 2005 bajo el nombre de “Operación Red Wing”, para matar a un líder talibán. Junto a sus tres compañeros, en las escarpadas montañas de ese país, se toparon con pastores de cabras por lo que debieron tomar la decisión de matarlos o no, corriendo el riego de ser delatados, que es lo que ocurrió. Es así como se entabla una batalla feroz y desigual entre los guerrilleros talibanes y los “seals” norteamericanos.

El film está basado en esta historia real, escrita por el propio Marcus Luttrell en un libro que fue best-seller del The New York Times. Fue el propio Luttrell quien asesoró en las secuencias de guerra al director Peter Berg. Y, aunque tentado por Hollywood, optó por vivir con su familia en su Texas natal.

Las escenas bélicas son impactantes, aunque sepamos de antemano el poderío de las tropas norteamericanas, el entrenamiento que tienen y la resistencia al dolor que lograron. El despliegue fotográfico y los efectos especiales se conjugan para hacer vibrar al espectador.

La guerra lleva muchos años en Afganistán y en Irak, motivadas luego del ataque a las Torres Gemelas el 11 de setiembre del 2001. Sin embargo, se atribuye esta intervención en especial a estrategia política por el petróleo de la zona. Aún hoy la guerra tiende a convertirse en una guerra sinfin. Recordemos que de estas tierras tuvieron que retirarse las tropas soviéticas.

Marcus Luttrell fue el único sobreviviente de la feroz lucha contra los talibanes a partir de la delación de los pastores. Pudo sobrevivir gracias a los habitantes de una aldea. Se puede desconfiar del relato, similar a tantos otros que nos contaron en el cine, pero tengamos en cuenta que en la guerra hay motivos que desconocemos.

El film es demoledor por su potencia visuales desgarrador al mismo tiempo por la resistencia al límite de los “seals”, más allá de cualquier consideración política, y la ferocidad de los talibanes. Puestos en la guerra cuerpo a cuerpo, hay soldados más preparados que otros para semejante lucha. Para fanáticos del cine bélico.

Carlos Pierre



UN BUEN DOCUMENTAL

NACIDOS VIVOS

Documental guionado y dirigido por Alejandra Perdomo. Música de Manuel García. Duración: 78 minutos.

MUY BUENO. EL DERECHO A CONOCER EL ORIGEN

Alejandra Perdomo es una documentalista de vasta trayectoria que, en este caso, transita por un guión muy bien estructurado. Expone con rigurosidad cinematográfica la lucha de todos aquellos cuya identidad fue sustituida que tomaron y toman la decisión de conocer su verdadero origen.

En la Argentina se reconocen alrededor de 3 millones de personas que buscan su identidad, hecho similar a lo que ocurre en Valencia y Cataluña, España, que también muestra el film.

La exposición se sustenta en la labor de la Mercedes Yáñez, creadora de la Oficina de Derechos Humanos del Registro Civil de la Ciudad de Buenos Aires, ubicada en el conocido edificio de la calle Uruguay. Yáñez lucha incansablemente para arribar al origen biológico de quienes lo solicitan. También brinda su aporte científico la prestigiosa doctora Eva Giberti, de amplia experiencia en el ámbito de las adopciones.

El documental ha sido declarado de interés por el INCAA y es un reconocimiento más que justo. Agregamos que hoy en día existe en nuestra televisión un ciclo dedicado a estas búsquedas, “Los unos y los otros” por América, sucedáneo del que condujese Franco Bagnato. A su vez, hace unos 10 años la televisión española puso en el aire “Quién sabe donde”, ciclo que se destinó a la búsqueda de niños dados en adopción durante la Guerra Civil Española. Esto significa que la búsqueda del origen biológico es una necesidad que no conoce fronteras ni épocas. Y el trabajo de Perdomo es una mirada esclarecedora y necesaria sobre el tema. Más que interesante.

Carlos Pierre
 


UN BUEN FILM NACIONAL

INEVITABLE

Guión y dirección de Jorge Algora sobre la obra original de Mario Diament. Con Darío Grandinetti, Federico Luppi, Carolina Peleritti, Mabel Rivera, Antonella Costa, entre otros. Música de Berrogüetto. Duración: 97 minutos.

BUENA. HISTORIA DE PASIONES EN UN RELATO SINCERO Y EFICAZ

Drama romántico de tono severo y pasional, que trata el cambio inevitable que se produce en las relaciones y en las sensaciones amorosas a lo largo de la vida, incluyendo la propensión a cambios radicales en el comportamiento cotidiano y la rutina matrimonial.

Es el caso de un adusto ejecutivo que trabaja en una sucursal bancaria (Darío Grandinetti). Al morir un compañero, siente un sacudón emocional que hace trastabillar su estilo de vida. Su esposa está encarnada por Carolina Peleritti, psicóloga abocada a su profesión que no tiene tiempo para el hogar. Una de sus pacientes, a cargo de Mabel Rivera, tiene un particular resentimiento por lo que se entabla una conflictiva relación entre ambas.

Un encuentro casual con un no vidente, que personifica Federico Luppi, lo arroja a los brazos de un amor clandestino (Antonella Costa), amorío descontrolado que pone sobre el tapete la complejidad de los vaivenes de la vida y la pérdida de la estabilidad emocional por razones que a veces no comprendemos.

Atraen las actuaciones del elenco, fuertes y de gran magnetismo, dentro de esta historia de amor donde surgen subtemas interesantes como el desgaste de un matrimonio y la corrosión fría e inconciente de las relaciones humanas. El realizador Jorge Algora imprimió una credibilidad sincera y eficaz, que deja un sabor agridulce: la vida, sus caminos y las diferentes etapas del amor. Muy interesante.

Carlos Pierre



NOVEDAD ERÓTICA FRANCESA

EL DESCONOCIDO DEL LAGO

Guión y dirección de Alain Guiraudie. Con Pierre Deladonchamps, Christophe Paou, Patrick D’Assumsao, Jérome Chappatte, Mathieu Vervisch, entre otros.

REGULAR. HOMBRES ENARDECIDOS ALREDEDOR DE UN LAGO

Una muy poco creíble trama que se diluye sin misterio y con la quietud lacustre del título hacen de “El desconocido del lago” una sesión de voyeurismo de sexo entre hombres que puede incomodar al espectador desprevenido. Es sexo explícito, con el que Alain Guiraudie ha logrado un paseo más que exitoso por diferentes festivales. Único mérito porque la trama hace agua, acorde con el lago. El aparente thriller sucede en un lago francés y sus alrededores, durante un verano, frecuentado por hombres que gustan de hombres y que buscan un fin sexual, carnal, para cada día. Es decir, la compañía ocasional que les proporcione satisfacción a la obsesiva compulsión de sus impulsos. Éstos se verán en todos sus aspectos, en solitario y en pareja. Dos personajes se enamoran, tornándose peligrosamente mortal el flechazo, especialmente porque en uno anida un asesino. Aquel que intercepte su itinerario, caerá. El thriller no es más que esto luego de un largo paseo, involuntario para el espectador, por diversas “sábanas”, si es que pueden llamarse así… En síntesis, muy pobre trama con exceso de impulsos sexuales explícitos.

Carlos Pierre

 

Jueves 13 de marzo del 2014

Hay siete estrenos. “Need for Speed”, de Disney, dirigida por Scott Waugh, está basada en los videojuegos de Electronic Arts. “La segunda muerte”, de Santiago Gómez Calvete, nos presenta el primer largometraje del director, dentro del género del terror. Y “El infierno”, de Luis Estrada, es un film mexicano de 2010, del género policial, que se estrenó en su país de origen antes del Bicentenario de la Independencia de México. Llega con bastante retraso a nuestra cartelera.

 

LOS DOS MEJORES FILMS DE LA SEMANA

 

1.-

BALADA DE UN HOMBRE COMÚN

Dirección, guión, producción y montaje de Ethan y Joel Coen. Con Oscar Isaac, Carey Mulligan, Justin Timbrlake, Robin Bartlett, entre otros. Música de Marcus Mumford con inclusión de música de Mozart, Beethoven y Schumann. Duración: 104 minutos.

EXCELENTE.  OTRA NARRACIÓN INSUPERABLE DE LOS COEN

Con el sello de los hermanos Coen, este film nos describe la vida de un cantante de música folk, recreando el estilo de vida previa a la eclosión de los 60 del Greenwich Village neoyorquino, y basándose en la vida real De Llewyn Davis a partir de su disco “The Mayor of Macdougal Street”. Una semana en su vida, triste y divertida a la vez, que transcurre entre ese barrio y Chicago, recorriendo con desesperación un itinerario musical en espera de la redención, bajo el rigor del invierno del Norte.

Pocos realizadores podrían haber creado a este personaje entre omnipotente y mínúsculo a la vez, que busca el reconocimiento para su ignorada música chocando con la negativa cruel de los sellos discográficos.

Oscar Isaac (portorriqueño) compone a “Llewyn Davis”, de una manera superlativa lo que nos habla de la dirección de actores de los Coen, siempre al borde de la excelencia misma. Y es el propio Isaac quien interpreta los temas musicales, poniéndose en la piel del cantautor.

Lejos de ser una biopic, la historia se presenta como un emble agrisado de aquel movimiento folk que fuera común en los clubes y bares neoyorquinos, sin trascender o alcanzar popularidad, y es también un elogiable tributo a los realizadores de ese estilo músical popular, a veces socarrón, otras tristón, sin caer nunca en el “malditismo”, ni en el melodrana, pero sacando de la galera mágica de los Coen los sueños y las querencias de esos artistas cuyos nombres ni se recuerdan.

En los 60, la modestia todavía era común en la vida de todo el mundo, no había lujos ni tecnología para la inmensa mayoría, y, en New York, se estaba a merced de un invierno rígido que atentaba contra la vida de estos menesterosos cantantes folks, a veces compartiendo un mísero cuarto, pero siempre perdidos en la indiferencia de la gran ciudad.

Contrarrestando la palidez de una vida y el brutal desamparo, los Coen le brindan a la historia una cierta gracia irónica que nos sacude la tristeza a través de algunos personajes como el gato rubión, un tibio hálito de compañerismo. No hay duda alguna de que esta generación de cantantes folks está borrada de los almanaques y solo logró consagración con Bob Dylan, el compañero de Joan Báez en aquella época, y aún vigente.

De comienzo a fin estamos frente a un film inteligente, emotivo, perfecto en su narración y en la dirección actoral. La mano de los Coen siguen siendo vectoras de una cinematografía excelsa (recordar “El hombre que nunca estuvo”, “Temple de acero” entre otros films). El disfrute está en la calidad de la realización, tarda en llegar pero se sale con el alma satisfecha.

Carlos Pierre

 

2.-

ELLA (HER)

De Spike Jonze. Con Joaquín Phoenix, Amy Adams, Rooney Mara, Olivia Wilde y la voz en off de Scarlett Johansson. Música de Arcade Fire. Duración: 126 minutos.

EXCELENTE. MARAVILLOSA  HISTORIA SOBRE EL AMOR

Spike Jonze es el rubio director de “Being John Malcovich” donde mostró su capacidad creativa y logró un gran éxito (en su vida privada fue el esposo de Sofia Coppola). En “Her”, “Ella”, nos lleva a un mundo que algunos califican de ciencia ficción pero lo sentimos muy cercano en el tiempo porque la necesidad del amor, de mitigar la soledad, es el pan corriente de las sociedades modernas. Eligió a un gran actor que alguna vez quiso retirarse del cine y no pudo, Joaquín Phoenix, notable en la composición de personajes a los que dota de una sensibilidad que impacta en la audiencia. En el rol de Theodore, Phoenix recurre a todas sus emociones más profundas y no hay gesto en su rostro que no denote lo que siente. El personaje que interpreta responde cartas a pedido de familiares, de amigos, de esposos, de novios, en una gran oficina. Su entretenimiento son las supermodernas WI que generan hologramas en el cuarto. La “invención” de una realidad lo acerca a la realidad que no vive aún Teodoro. Separado, sin superar el divorcio, Theodore sucumbe a una moda: las relaciones sentimentales con sistemas operativos. Un programa le proporciona la voz de una mujer, Samantha, con la que comparte sus días y hasta sus relaciones íntimas. El amor que destilan sus cartas por un momento le permite vivir algo parecido. Pero en definitiva ese personaje no es real, surge de una computadora.

El film enternece, emociona, esa voz que lo acompaña a reuniones, a picnics con sus amigos de oficina, que participa de su intimidad, se vuelve algo rutinario, común incluso para el espectador.

El clima creado por Spike Jonze es un hallazgo: cálido, colores vivos, amplios ventanales, nos dan una idea de la vida en una gran ciudad y de la soledad de sus habitantes. En el caso de Theodore nos acerca a otra realidad: la falta de comunicación real, tangible, la falta de compromiso con alguien de carne y hueso por temor a otro fracaso, los sueños vividos como tales y lejos del día a día. ¿Cómo bajar a la tierra y esperar que también aquí ocurra algo similar? He aquí el “quid” del guión. Acotamos que Amy Adams es nuevamente elegida como compañera de rubro, lejos de la voluptuosa mujer que encarnó en “Escándalo americano” y que Spike Jonze tuvo participación en otro film nominado a los Oscars, “El lobo de Wall Street”.

La película obtuvo el Oscar al mejor guión original y estuvo nominada a mejor película. Le faltaron otras nominaciones, pero lo logrado nos da idea de la grandeza de esta película que nos conmueve profundamente y nos hace pensar en nosotros mismos, en nuestras soledades, en la rutina cotidiana, y en el amor que todos necesitamos. No se la pierda.

Elsa Bragato

 

 

LA NOVEDAD DE MARTÍN SCORSESE

 

LA TERCERA ORILLA

De Celina Murga, presentada por Martín Scorsese. Con Alián Devetac, Daniel Veronese, Gaby Ferrero, Irina Wetzel, Dylan Agostini Vandrbosch, Tomás Omacini. Duración: 92 minutos.

MUY BUENA. PADRES AUSENTES, HIJOS DESOLADOS

La entrerriana Celina Murga irrumpió en el cine con “Ana y los otros”, “Una semana solos” y “Escuela normal”, perfilándose como una de las nuevas y buenas directoras nacionales. Fue becada por la Rolex Mentor and Protege Arts Iniciative, tomando contacto con Martín Scorsese, nada menos, que auspicia este film, muy elogiado en el último festival de Berlín.

Son varios los abributos que tiene esta cuarte entrega de Murga: el manejo de cámaras, el clima creado en la narración, la ausencia de un subrayado en los caracteres de los personajes, la dirección de la trama, resaltados por Scorsese. Los dos protagonistas debutan como actores: el novel Alián Develac como el hijo mayor de 17 años, proveniente de un hogar desunido por su papá (Daniel Veronese, el conocido autor y director teatral) porque lleva una doble vida.

Este padre, médico exitoso en una pequeña ciudad entrerriana, dueño de un laboratorio y de un campo, todo lo soluciona con el dinero que le da a su ex pareja, se preocupa por solventar los gastos de la casa abandonada, sin pensar en el odio que alimenta en su hijo mayor. El “quid” del film.

Con ausencia de música incidental, salvo la música que cantan los jóvenes en los bailes y en el día del cumpleaños número 15 de una hermana del protagonista. Éste danza un vals, en ausencia de su padre, interpretado pr la mítica orquesta de Juan D’Arienzo.

El clima va in crescendo, es imprevisible, algo se percibe como una bomba a punto de estallar en medio de la atmósfera pueblerina.

Pocos diálogos, clima denso e intenso, muestran a una Celina Murga compenetrada en los dramas de los pequeños y de los adolescentes, un mundo tan especial que maneja con perfección. Muy buena realización.

Carlos Pierre

 

 

LO ESOTÉRICO YA VISTO

 

LA HERENCIA DEL DIABLO

De Matt Bettinelli-Olpin y Tyler Gillett. Con Allison Miller, Zach Gilford, Sam Anderson, entre otros. Duración: 89 minutos.

 

REGULAR. UN “DEJÁ VÚ” ANGUSTIANTE

“El bebé de Rosemary” fue la primera película que nos habló de la gestación de un hijo de Satanás. Había entonces una narración densa, sin fisuras. En el caso de “La herencia del diablo” se aggiornó la técnica: cámara en mano, de las supuestamente familiares, narrando todos los acontecimientos de una pareja que contrae matrimonio, Zach y Samantha. Un raro viaje de bodas, y una maldición. Todo previsible salvo algunos sustos.

Hay que destacar que la cámara en mano, a veces un tanto molesta para el espectador, retrata la vida de los recién casados en detalle y nos avisa de cada paso de los protagonistas como del mismísmo diablo. Sabemos lo que pasará.

Es la novedad del film en el que uno encuentra numerosos “dejá vú”, será aquel film, será este otro… Nada nuevo bajo el sol. Gritos, un niño que nace en condiciones sangrientas, una madre que va enloqueciendo a lo largo de la gestación. Y un joven padre que no sabe lo que le espera.

La concepción de un film con cámara en mano no es novedosa, por cierto, pero sí para la recreación de esta historia que ya vimos, si bien las anteriores tuvieron otro perfil cinematográfico. Los “anticristos” están gestándose y nadie sabe dónde nacerá el siguiente.

Más de lo mismo, solo para fans del género. No nos pareció una película significativa ni aún dentro de su género.

Elsa Bragato

 

Jueves 6 de marzo del 2014

Hay siete estrenos de cine. Entre ellos, “Escuela de vampiros”, de Mark Waters, un pálido intento de imitar a los vampiros de “Crepúsculo”. Película mediocre; “En la casa”, de Francois Ozon, otra comedia negra que tiene seguidores por los notables climas que crea el gran director francés; “El verano siguiente” es el documental de la semana sobre el proceso creativo del nuevo CD de la banda “No te va a gustar”.

 

 

“300: EL ORIGEN DE UN IMPERIO” 3 D

De Noarn Murro. Con Sullivan Stapleton, Eva Green, Rodrigo Santoro, Lena Headey, Hans Mathesoon, Callan Mulvey, entre otros. Música de Junkie XL. Duración: 102 minutos.

BUENA. BUEN PACKAGING PARA DUDOSA HISTORIA

Esta segunda parte de “300” con dirección de Noarn Murro, contando con la participación en la producción de Zack Snyder que fuera el director de “300”, atenta contra la historia antigua, en especial, contra las Guerras Médicas (Persia vs Grecia, 499 AC hasta 449 AC) al ubicar a héroes y heroínas en diferentes espacios a los que tuvieron en la realidad, según los historiadores del período Helénico. Confusión adrede de personajes y hechos que no benefician el relato audiovisual.

La profusión de efectos especiales al mejor estilo cómic inaugurado por la anterior, “300”, es rítmica: cada tantos minutos, se produce una refriega donde volvemos a ver gotas de sangre sobre el lente de la cámara, un slow que fue aplaudido en la primera y que ya resulta un recurso abusivo.

La historia cuenta los hechos supuestos (dada la confusión por alteración de datos históricos) luego de la derrota de Leónidas (rey de Esparta muerto en combate en Termópilas durante la segunda guerra médica). “Temístocles” (Sullivan Stapleton), héroe de la primera guerra médica y general ateniense, se enfrenta a las fuerzas persas y a la viuda del rey de Persia (él ha sido el asesino de Darío, rey de Persia, según esta versión sobre la Primera Guerra Médica), Artemisia (Eva Green), con quien mantiene una suerte de “sexo salvaje” en una secuencia extensa, como gancho inesperado. No es que los griegos no tuviesen sexo, simplemente es una escena burda porque existe solo para darle sentido al guión. Aunque se esté en el subgénero “fantasía histórica”.

La aparición de Rodrigo Santoro en el rol de Jerjes I, Rey de Persia es insólita: emerge de un manantial transformado física y mentalmente, y nos recuerda a Flavio Mendoza en su performance de “Waters in arts” durante el reciente verano de Villa Carlos Paz. Excesiva fantasía para la vestimenta de la época, un rey pelado vestido con traje de luces.

La reiteración de las luchas con los mismos efectos torna aburrido al film hacia la mitad de la narración. El guión ha sido escrito en función de una historia que no tuvo a esos héroes en la realidad, “Gorgo” (Lena Headey) –viuda de Leónidas- fue una importante mujer política de Esparta pero no encabezó ninguna batalla como se muestra. Podría ser lo de menos a la hora de disfrutar de este entretenimiento. Sin embargo, hoy en día la difusión de historias, que atrapan en especial a los más jóvenes, con semejantes cambios de los datos históricos es una amenaza cultural que no se puede pasar por alto. Y en esto debemos ser muy claros, precisos: no es la historia lo que se ve sino un entretenimiento, reiterativo, con personajes que atrapan pero que no tuvieron, en especial los roles femeninos, esos lugares en la historia real.

No se discute la excelencia técnica (más allá de las repeticiones para que nos quede bien grabado el trabajo de computación en postproducción), ni la presentación del film que es apabullante ni la riqueza de matices en la fotografía, como tampoco el “look” de los personajes aunque resulte extravagante. Pero ponemos en tela de juicio este tipo de guiones donde la verdad pasa a un segundo plano. Para entretenerse. Más de lo mismo en 3D estilo cómic.

Elsa Bragato

 

 

TRAS LA PUERTA

De István Szabó. Con Helen Mirren, Martina Gedeck, Károly Eperjes, entre otros. Música: Robert Shumann. Duración: 97 minutos.

REGULAR. INTRIGANTE Y OSCURO RELATO

Dos mujeres aisladas, una la patrona (la alemana Martina Gedeck), y la otra, su empleada doméstica (Helen Mirren), que entablan una relación amistosa poderosa, inefable, en contraste con sus diferencias culturales, sociales y emocionales, más allá de la relación ama-sirviente.

Situada en la Hungría de posguerra, en la mitad del siglo XX, esta novela de Magda Szabó muestra las sombras reinantes de la desconfianza, resabios de una contienda mundial sangrienta, plena de horrores.

István Szabó, realizador más que reconocido (ganador de un Oscar), imprime su estilo de innegable influencia de la Europa Central. E intenta fluir, entre el rigor del frío y la nieve, una rústica belleza a través de una Helen Mirren que barre, que aparta la nieve de la casa de los patrones, que le pone garra a su rol. Todo gira entre la patrona y su empleada doméstica. La primera es una escritora refinada que busca reconocimiento en su país. La otra, ensimismada, desconcertante, se maneja como una autómata inaccesible que oculta su pasado detrás de la puerta de su casa. Nadie ha tenido acceso a su intimidad. Salvo los privilegiados espectadores que sabemos lo que cría y a quiénes esconde. Y es allí donde se escurre su pasado. Con esta manera de ser en la que hay mucho autoritarismo implícito, la criada irrumpe en la vida del ama hasta imponer su presencia a través de una comida o un halago.

Un pequeño gran elenco, la diestra mano de un gran realizador, y un guión basado en una novela reconocida, no logran cristalizar en un film atrapante. Las causas son muchas: o faltó dirección actoral para manejar la relación entre ambas mujeres tan diferentes o bien hay una excesiva crudeza en las secuencias que obra como algo tajante dado que nadie puede acceder más allá de lo que ve. Esta lejanía impuesta por una determinada realización impide obviamente que el espectador logre empatía con alguno de los personajes. Se los intenta comprender, se los racionaliza, pero todo queda allí. Lejanas, los dos personajes se mueven en mundos que se chocan y que dejan entrever subtemas muy interesantes apenas esbozados.

Aunque así fuse concebida la ficción cinematográfica, el hecho de que el espectador no logre traspasar esa invisible muralla destruye cualquier tipo de relación. Lejana, fría, The door obra de la misma manera con la audiencia. Podemos decir que detrás de cualquier puerta se cuecen habas. La cuestión es llegar a saber de qué tipo. No es el caso de este film, intrigante y sin sabor definido.

Carlos Pierre

 

 

LUNA EN LEO

De Juan Pablo Martínez. Con Ismael Serrano y Carla Pandolfi. Música de Federico Travi. Duración: 71 minutos.

REGULAR. DOS A QUERERSE

Juan Pablo Martínez dirigió este film, “Luna en Leo” (los anteriores fueron el documental sobre Aníbal Troilo “Los guardianes del Angel”, “Desmadre”) siendo el segundo con Ismael Serrano, cantautor español, protagonista de su anterior trabajo “El hombre que corría tras el viento”.

La idea es buena aunque se ha visto en el cine hasta hace muy poco (“Antes de la madrugada” y la insuperable “Interview” de Steve Buscemi). En el caso de Martínez, dos jóvenes se citan e intentan superar los escollos de la timidez a lo largo de una noche. Para bien o para mal, se gustan, no se lo dicen, charlan animadamente, visitan a amigos, una larga madrugada que tiene relación con el horóscopo (Leo consigue trabajo para hacer el horóscopo en un diario) dado sus nombres, Luna y Leo. Según los astrólogos, la luna en leo produce una emotividad a flor de piel, los nativos con luna en Leo difícilmente oculten lo que sienten y lo expresan vivamente.

No es lo que ocurre en el film. Los dos protagonistas se entregan a charlas, trabajadas con medios planos, durante los 71 minutos de la película. Con las palabras ocultan las ganas de besarse, de abrazarse, se estudian como dos rivales (aunque sin violencia) en un ring-side. Del futuro trabajo de él nadie volverá a hablar y tiene estrecha relación con el título, bien buscado. Falta la empatía de “Antes de la medianoche”, por ejemplo, o la profundidad de “Interview”. El desarrollo de los diálogos es absolutamente trivial.

El trabajo en medio plano de principio a fin le quita fuerza a la historia haciéndola televisiva, si bien tanto Ismael Serrano (debutó como actor en un film boliviano en el 2003 y luego trabajó, como indicamos al comienzo, con Juan Pablo Martínez) como Carla Pandolfi tienen frescura, la falta de una historia que los enmarque y que les dé carnadura es tal que el film termina por aburrir. Es un ensayo llevado al cine sobre un diálogo entre “dos a quererse” en esta parte del mundo. Debió superarse lo ya conocido.

Elsa Bragato

 

 

MIKA, MI GUERRA DE ESPAÑA

De Fito Pochat y Javier Olivera. Música de Alfonso Herrera. Duración: 77 minutos.

MUY BUENA. INTERESANTE DOCUMENTAL SOBRE UNA ARGENTINA LUCHADORA

La historia de Mika Etchebehere, nacida en Moises Ville, Santa Fe, y su marido, Hipólito Etchebere, resulta atrapante y un verdadero descubrimiento. Se trata de los tíos abuelos de Fito Pochat quien nos comentó, en una entrevista del 2013, que se había enterado de este tema familiar, un secreto del que casi no se podía hablar, a través de parientes que están radicados en España, donde había salido un libro, hasta entonces desconocido en nuestro país.

Mika era odontóloga, y marxista junto con su marido Hipólito. Se sintieron atraídos por Europa y sus luchas pre Segunda Guerra Mundial y, luego de ahorrar dificultosamente dinero para el viaje, se trasladaron. Al poco tiempo de estar, descubrieron la lucha de la izquierda más dura en Barcelona y hasta allí se dirigieron. Hipólito formó parte, igual que Mika, de las luchas armadas contra Franco. Y murió en la primera gran batalla durante la Guerra Civil española. La férrea voluntad y el temperamento especial de Mika la transformaron en la “capitana”. Esta mujer hasta participó en el mayo francés de los 60.

Hay dos entrevistas fantásticas de la época, que valen el oro del mundo. Un documental de enorme valor histórico dado que la figura de Mika se agranda a niveles como la alcanzada por el Che Guevara, sin difusión hasta ahora, en el exterior.

Elsa Bragato

 

JUEVES 27 DE FEBRERO DEL 2014.-

Seis estrenos de cine esta semana que incluyen la oscarizada “Dallas Buyers Club” y la última película de George Clooney, “Operación monumento”. “Tinker bell, hadas y piratas” es la animación semanal de Disney para los chicos; “Una familia numerosa” con Vince Vaughn es la comedia clase B que bien podría emitirse por cable, y la nacional es “La corporación”, de Fabián Forte, con la actuación del gran actor Osmar Nuñez y Moro Anghileri.

 

EL PELICULÓN DE LA SEMANA

 

DALLAS BUYERS CLUB (EL CLUB DE LOS DESAHUCIADOS)

De Jean-Marc Vallée. Con Matthew McConaughey, Jennifer Garner, Jared Leto, Steve Zahn, entre otros. Música contemporánea. Duración: 117 minutos.

EXCELENTE. ESTREMECEDOR RELATO SOBRE UN CASO REAL

“Dallas Buyers Club” o “El club de los Desahuciados” es una de esas películas que asquean y conmueven al mismo tiempo, fuerte, cruda, revulsiva y aterradoramente verídica. Se basa en la vida del vaquero texano Ron Woodroof, que encarna estupendamenta Matthew McConaughey (bajó más de 20 kg para este papel), un drogadicto homofóbico con adicción al sexo casual que contrajo SIDA en 1985. Su caso fue emblemático, en aquellos años en los que también fallecía Rock Hudson por una “enfermedad desconocida” hasta ese momento, producto de la promiscuidad. Los médicos le dan, por un imprevisto que lo lleva al hospital, solo 30 días de vida. Pero Ron sobrevivirá 7 años más por su activa participación en la búsqueda de medicinas alternativas.

El AZT, primera droga conocida en el mundo contra el HIV, es el otro gran tema del film: dura crítica a las corporaciones médicas y farmacéuticas que la utilizaron como negocio sabiendo que tenía tremendos efectos secundarios. Ron Woodroof comprueba en su cuerpo que el AZT lo está matando. Y decide buscar lo alternativo, en este caso, un médico al que se le quitó la matrícula, que vive en México y le da a sus pacientes otras substancias que no intoxican sus organismos. Ron se transforma en un contrabandista de estas drogas, logrando que una importante comunidad de homosexuales tenga acceso a las mismas a través de un abono. Así se forma este “Club de compradores de Dallas”, traducción literal del título en inglés. De homofóbico Ron pasó a establecer relación comercial con un homosexual que conoció en el hospital. Ambos serán la base de este singular club, que fue real.

La performance de Matthew McConaughey (a quien vemos también en la otra nominada a los Oscar “El lobo de Wall Street”) tiene características de excelencia, de entrega total a un personaje difícil de interpretar, de aceptar para desarrollarlo actoralmente. La droga y la prostitución son los puntales de su vida, no tiene ningún otro objetivo, el alcohol es tan solo un matiz dentro de su degradación humana, estado y estilo de vida compartida con otros trabajadores a destajo como él.

Sin pausas, de principio a fin, sin fisuras narrativas, Vallée desarrolla una historia que nos retuerce en la butaca, que nos conmueve, que nos perturba. Es, lejos, la mejor película de las nominadas a los premios Oscar aún a pesar del personaje principal con quien no se tienen puntos en común, salvo su desesperada búsqueda de salud y de vida y su conmovedora lucha contra las corporaciones. Excelente, aunque hay escenas de sexo y de droga que pueden herir. Nadie sale incólume del cine luego de ver Dallas Buyers Club. Un plato muy fuerte.

Elsa Bragato

 

 

UN BUEN FILM HISTÓRICO

 

THE MONUMENT MEN – OPERACIÓN MONUMENTO

De George Clooney. Con George Clooney, Matt Damon, Bill Murray, Cate Blanchett, John Goodman, Jean Dujardin, Hugh Bonneville, Bob Balaban, entre otros. Música de Alexandre Desplat. Duración: 120 minutos.

BUENA. RELATO HISTÓRICO CLÁSICO

George Clooney se abocó hace dos años al libro del historiador Robert M Edset, quien relató la tarea de los llamados Monument Men, un grupo de artistas devenidos en soldados que rescataron, desde 1943 hasta 1945 (la tarea duró hasta 1950), millones de obras de arte incautadas por los nazis. La idea de Hitler era crear el Museo Führer (el film muestra una impresionante maqueta) y ordenó requisar museos y viviendas, comenzando por las de los judíos desde 1938 (“la noche de los cristales rotos”) robando obras. El museo iba a funcionar en Linz, Austria, donde había fracasado en sus estudios como pintor. Quedan sus cuadros. El presidente Roosevelt escuchó a los hombres de Harvard y del Museo Metropolitano de New York, alertados por los ingleses, para formar un grupo de expertos e iniciar el camino de Normandía a Berlín recuperando obras de arte y restituyéndolas.

Habiendo ocurrido el desembarco de Normandía el 6 de junio de 1943, los primeros “Hombres de los monumentos” fueron hasta las playas de Dunquerque para iniciar su tarea. Los sitios de acopio de los nazis fueron, en principio, las ciudades de Siegen y Merker, además del castillo de Neuschwanstein y, en especial, la ciudad de Altausse, donde se encontró un “arsenal” artístico. Los nazis ocultaron las obras en minas en desuso, que los valientes Monument Men lograron descubrir aunque no en su totalidad.

El caso que narra el film de Clooney se refiere al primer contingente de expertos que viajó a Europa y logro recuperar 5 millones de obras de arte, así como 100 toneladas de oro, incluyendo las coronas de oro extraídas a los millones que murieron en los campos de concentración. Impresiona, choca, ver los barriles llenos de ese oro arrancado a seres humanos.

El film es clásico y nos recuerda el género de películas como “Los cañones de Navarone” o “Los Doce del patíbulo”, que faltan de las carteleras, afectadas por el crecimiento de las pochocleras. Estamos frente a la historia y un caso específico dentro de la Segunda Guerra Mundial que es poco conocido. Coincidentemente al lanzamiento del film, en algunos países europeos se informó sobre la aparición de miles de obras que los nazis sustrajeron. Un tema no resuelto pero iniciado por los Monument Men.

George Clooney como realizador tiene el mérito de encarar un tema histórico, con un presupuesto acotado pero bien empleado. Alternó secuencias bélicas, las menos, con otras de gran emotividad como el encuentro entre la directora de arte francesa (Cate Blanchett) y el restaurador afectado a París (Matt Damon) o bien el escultor (John Goodman) junto a su compañero de tareas (el francés Jean Dujardin, “El artista”) en medio de un bosque y la repentina presencia de tropas enemigas. Tampoco ahorró escenas en hospitales y centró la búsqueda en dos obras: la escultura “La Virgen y el niño” de Miguel Angel, que está en la Catedral de Brujas (Bélgica), única escultura del genial artista fuera de Italia, y el “Políptico de Gante (”Adoración del cordero místico”) del flamenco Jan Van Eyck (Gante es una ciudad histórica ubicada entre Brujas y Bruselas, Bélgica).

Los personajes no fueron inventados por Clooney (coescribió el guión junto con Grant Heslov) sino que tomó de la realidad a algunos de los integrantes del primer grupo: George Stout, James Rorimer, Walter Hancock, Richard Balfour, Robert Posey, Lincoln Kirstein. Clooney tuvo la sabiduría de mostrar debilidades: el bebedor, por ejemplo, que se redime con esta búsqueda, el timorato que se transforma en experto tirador, el marido responsable que no cede a las tentaciones de París o el experto gruñón que reconoce los originales casi sin mirar, variedad humana que enriquece el relato y atrapa.

La banda sonora de Alexandre Desplat es contundente, con marchas militares por momentos y hay pasajes en los que se tiene la sensación de volver a escuchar las bandas sonoras de las películas de “guerra”, como se decía, que han hecho historia en el cine. Excelente partitura.

El gran dilema político e histórico que plantea el film es si una obra de arte vale una vida. Para estos grupos de “salvataje del arte” sus vidas valían menos que un Picasso, un Rubens, un Rembrandt o un Michelangelo. Buen film para disfrutar y, de paso, conocer en detalle una operación rescate de la que no se habla nunca. Agregamos que es el caso de una película cuya idea de guión es más atrapante que el film en sí.

Elsa Bragato

 

 

EL BUEN POLICIAL DE LA SEMANA

 

NON STOP SIN ESCALAS

De Jaume Collet-Serra. Con Liam Neeson, Julianne Moore, Michelle Deckery, Lupita Nyong’O, entre otros. Música de John Ottman. Duración: 106 minutos.

MUY BUENA. INTENSO POLICIAL QUE PONE LOS PELOS DE PUNTA!

Tratando de repetir el éxito de “Desconocido”, 2011, el realizador catalán Jaume Collet-Serra, afincado en Hollywood desde 1992, volvió a convocar a Liam Neeson y al productor Joel Silver. “Non Stop” es un film sobre secuestro y extorsión en un avión 767, donde surgen sorprendentes propuestas y giros durante un vuelo desde New York a Londres.

El agente es Liam Neeson, alcohólico ex policía de New York, blanco de los secuestradores. El “quid” es la transferencia de 150 millones de dólares a una cuenta secreta. De no hacerlo, los secuestradores matarán a un pasajero cada 20 minutos. Julianne Moore (reaparecida luego de la catastrófica “Carrie”) es su “compañera” de asiento en el avión, estableciéndose un juego de “gato y ratón” en tan pequeño espacio a través de mensajes extorsivos al ex policía neoyorquino.

El relato audiovisual plantea interrogantes al espectador que van generando adrenalina y ninguna previsibilidad. ¿Quién envía los mensajes? ¿Quién extorsiona a quién? Esto genera una gran dosis de dramatismo que, con el estilo de edición actual, transforma un tema bastante conocido en un guión atrapante.

En el frenético derrotero aéreo hasta aparecen aviones de la Real Fuerza Aérea británica por el peligro inminente no solo de la matanza de los pasajeros sino de que estalle el avión. Es realmente un papel a la medida de Liam Neeson quien, en los últimos años, se transformó en un protagonista ideal de films policiales. Esta película pone los pelos de punta, literalmente, resulta un hábil entretenimiento y está  muy bien realizada dentro de su género.

Carlos Pierre

 

JUEVES 20 DE FEBRERO DEL 2014.-

Hay ocho estrenos de cine este jueves. Entre ellas, “Las aventuras de Peabody y Sherman”, animación de Rob Minkoff con el protagonismo del “perro más inteligente del mundo”. Y las tres nacionales “De trapito a bachiller”, de Javier di Pasquo, documental sobre la vida de un joven que limpia autos y logra terminar el secundario; “Errata”, de Iván Vescovo, ficción con buena idea argumental, y “La Paz”, de Santiago Loza, nueva ficción del talentoso director cordobés.

 

 

 “RAREZA” DEL CINE ITALIANO

LA GRANDE BELLEZZA

De Paolo Sorrentino. Con Tino Servillo, Carlo Verdone, Sabrina Ferilli, gAlatea Ranzi, Giorgio Pasotti, entre otros. Música de Lele Marchitelli. Duración: 142 minutos.

MUY BUENA. FRESCO ALUCINANTE DE ROMA

“La grande belleza” nos da esa visión de la Roma eterna y decadente en un estrato social acomodado, pleno de desencanto y cinismo, y nos remite al glorioso blanco y negro y, en especial, a la mítica “Dolce vita” de Federico Fellini. Paolo Sorrentino, realizador napolitano, expone un fresco alucinante de Roma y le agrega esa pátina entre intelectual y sofisticada que conocimos en los films de Michelangelo Antonioni.

Con una honestidad intelectual ineludible, Sorrentino en ésta, su sexta película, explica que se orientó en el cine de vanguardia de su país, y, específicamente, en los dos realizadores mencionados.

Jed Gambardella (Toni Servillo) es el protagonista que, desde su magnífica terraza, que da al Coliseo, se transforma en el observador de las luces y sombras de la ciudad. Periodista y escritor frustrado, autor de un libro con el que ganó un premio, se asoma a la Roma de las fiestas, donde hay brillos y, a la vez, desencantos amargos. Nos muestra las antinomias más dolorosas de la gran ciudad que van desde lo profano hasta lo místico. Oropeles y miserias, Sorrentino se vale de una fotografía monumental (Luca Gigazzi), de una edición compleja y ardua (Cristiano Travagliosi) y de la música de Michele Marchitelli, donde hay una mezcla sabia de acentos religiosos y otros profanos, incluyendo composiciones de los clásicos como la célebre y encantadora sinfonía de Georges Bizet, plena de melancolía.

Es una obra minuciosa y actual sobre un tópico que siempre atrajo a los realizadores italianos: Roma, la ciudad eterna. Acaba de ganar el BAFTA como mejor película en idioma no inglés y está nominada en el mismo rubro a los Oscars. No nos sorprende, nos deslumbra por la ampulosidad fotográfica. No llega fácilmente al corazón pero nos renueva este contrato tácito del cine con la “cittá eterna”. De todas maneras, es más para fans del cine italiano de los 60 aunque el público en general disfrutará de muchas secuencias espléndidas.

Carlos Pierre

 

 

LA PELÍCULA DE LA SEMANA

 

NEBRASKA

De Alexander Payne. Con Bruce Dern, Will Forte, June Squibb, entre otros. Música de Mark Orton. Duración: 114 minutos.

EXCELENTE. UNA JOYA EMOTIVA Y BELLA

Los argentinos casi nos quedamos sin ver Nebraska (nominada a los Oscars como mejor película y en varios rubros más) por una disposición de los distribuidores. La presión de los críticos logró que podamos disfrutar de esta joya en blanco y negro de Alexander Payne, el mismo realizador de “Entre copas” (entre otros films) donde mostró su enorme talento para desentrañar las relaciones humanas con una dirección de actores que deslumbró. Nebraska tiene esos dones tan particulares de Payne.

Un anciano, encarnado por Bruce Dern (nominado a los Oscars), recibe una engañosa publicidad donde se indica que ha ganado un millón de dólares. Y emprende un larguísimo viaje a pie desde Montana hasta Nebraska. Su mujer (notable June Squibb) piensa que debe internarlo, su hijo mayor otro tanto. La cuestión reside en el menor (Will Forte) que, de pronto, decide acompañar a su padre en esta travesía. No es una travesía más. En ella, el hijo descubrirá su relación filial, se acercará al brillo escaso de la mirada de su padre, comprenderá que, a determinada edad, la necesidad de objetivos de vida son esenciales para subsistir.

Nebraska es mucho más que esta maravillosa pintura de relación padre e hijo. Es una película que no busca la ampulosidad fotográfica sino la narración en blanco y negro sencilla, clara, precisa. No hay hechos extraordinarios sino la vida ordinaria, cotidiana, de una familia con problemas comunes: el anciano ha tenido algún amor clandestino, la mujer no deja de tener sus pies en la tierra sin mucha comprensión sobre la necesidad de su marido, el hijo mayor hace la suya.

Alexander Payne nos regala un retrato de familia conmovedor, sutil, más asentado en los diálogos breves que en los parlamentos exagerados, busca esa frase cotidiana que lo dice todo en los labios de un anciano, o la mirada triste del hijo que comprende que ya no queda mucho tiempo para recomponer la relación con su padre. La vida tiene finitud y, en la ancianidad, es palpable. Ese hijo lo ve. Payne ha hecho cine, tan simple y complicado como eso, ha extraído de sus actores los mejores recursos para que expresen melancolía, obstinación y humor (la secuencia del “generador” es sublime). El marco es el glorioso blanco y negro que parece haber sido creado para esta película. Algo del lejano Oeste, algo de la Norteamérica actual, y una estupenda comprensión de las divisiones generacionales. Una joya para coleccionar.

Elsa Bragato

 

 

LA POCHOCLERA SEMANAL

 

POMPEII (LA FURIA DEL VOLCÁN) EN 3D

De Paul W.S. Anderson. Con Kit Harrington, Emily Browning, Carrie-Anne Moss, Adewale Akinnueye-Abgaje, Jared Harris y Kiefer Sutherland, entre otros. Música de Clinton Shorter. Duración: 105 minutos.

REGULAR. LOS ROMANOS EN TELA DE JUICIO…

Paul W. S. Anderson, de vasta notoriedad por “Resident Evil” en las cuatro versiones, como guionista y productor también, encaró “Pompeii” como espectáculo visual más que social. Pompeya fue una ciudad muy especial en la cultura romana. Pero aquí es un fabuloso show para entretenerse con la más alta tecnología. No mucho más.

El film se puede dividir en dos partes: la de acción y aventuras en el año 79 DC donde un esclavo (Kit Harington, el mismo actor de Game of Thrones) es llevado de Londres a Pompeya por los conquistadores romanos (las ruinas romanas quedan por toda Inglaterra). El esclavo deviene en gladiador y junto a su amigo (Adewale Akinnueye-Agbaje) debe luchar contra el yugo romano de un emperador corrupto (Kiefer Sutherland). Las secuencias de luchas son poderosas y tienen el aditamento de las artes marciales. En la segunda parte, la furia desatada en Pompeya por el volcán Vesubio es un plato fuerte que entra en la categoría de “catástrofe”. Recordemos que el 24 de agosto del 79 DC, en pleno verano meridional, la lava arrasó con la ciudad. El film muestra esta explosión volcánica feroz, a través de proyectiles de fuego, rocas y lava que el Vesubio lanzó sobre habitantes y ciudad. Historia de amor incluida, “Pompeii” es una película de neto entretenimiento con algunas consideraciones históricas un tanto “sui generis”. Veamos: el guión tiene una intencionalidad extraña, hasta ahora, desde el punto de vista histórico favoreciendo el poderío de los celtas. Ambas culturas fueron poderosas pero, sin duda, la romana fue decisiva para la cultura occidental no solo por las conquistas en sí sino por la cultura en todos sus aspectos que legó. Los celtas tuvieron sus virtudes, nadie lo pone en duda, pero poner en tela de juicio la capacidad de los romanos nos parece una exageración que falsea la historia. En esto debemos reconocer la mano del realizador que ha trabajado siempre en guiones de videojuegos donde se simplifican historias, personajes, y se busca el impacto por sobre la verdad. Destacamos que se haya mantenido el nombre de la ciudad en latín, Pompeii, una rareza para un film que intenta desbaratar la historia de los romanos. Para comer pochoclos y distraer la vista… Nada más.

Carlos Pierre

 

 

EL TERROR SEMANAL

 

EXTRAÑAS APARICIONES 2

De Tom Elkins. Con Chad Michael Murray,. Emily Alyn Lind, bigail Spencer, Kette Sackhoff, entre otros. Musica de Michael Wandmacher. Duración: 101 minutos.

REGULAR. MÁS DE LO MISMO

“Extrañas apariciones 2” le da una vuelta de tuerca al film anterior. En este caso es una niña (Emily Alyn Lind) quien recibe la vista de los fantasmas. La locación es Georgia, en Estados Unidos, un sitio especial y bellamente arbolado donde está la casa recién alquilada de sus padres. Buscan sosiego… Los fantasmas se hacen presenten y la calma se destruye. Lo curioso (si es que lo es…) reside en que la pequeña no se asusta. Espectros de habitantes del lugar en 1850, trataron de escapar a la esclavitud de entonces. Hay una vuelta a un tema en boga: la esclavitud de los negros en la Norteamérica pre Guerra de Secesión.

Fantasmas del siglo XIX, un niña como imán, terror en los padres, la casa recién alquilada, son los ingredientes de esta película que produce un “dejá vú” importante. Todo fue visto antes, todo es previsible, aunque los sustos siempre son tales y logran el efecto buscado en el espectador. Nada de razonamiento, solo estimulación de los sentidos. Para fans del género.

Carlos Pierre

 

JUEVES 13 DE FEBRERO DEL 2013.-

Hay seis estrenos de cine. Entre ellos, las argentinas “Rodencia y el diente de la princesa”, de David Bisbano, coproducción nacional y peruana que ganó el premio a la mejor película infantil en BAFICI 2013, es una apuesta más que digna en 3D al buen cine animado latinoamericano. “Los desechables”, de Nicolás Savignone, se ofrece en Arte Cinema, sobre la violencia femenina. Un director con buen futuro.

 

 

LA HISTORIA DE LA SEMANA

 

PHILOMENA

De Stephen Frears. Con Judi Dench, Steve Coogan, Bárbara Jefford, Ruth McCabe, entre otros. Música de Alexandre Desplat. Duración: 98 minutos.

MUY BUENA. PEQUEÑA GRAN HISTORIA

Este film, Philomena, nominado a los Oscar, nos cuenta un hecho real: Philomena Lee quedó embarazada en su adolescencia, 1952, su familia la abandonó por vergüenza y la envió a un convento irlandés, en Roscrea. Su hijo Anthony fue vendido a una familia desconocida norteamericana. Philomena nunca abandonó la idea de reencontrar a su hijo y, con el tiempo, se contactó con un periodista, ex agente de la BBC, Martin Sixsmith, quien había trabajado también en el gobierno del premier Tony Blair. A partir de este contacto, Philomena inició la búsqueda de su hijo.

La película de Stephen Frears tiene numerosos aciertos. El principal, es contarnos una historia de vida, de ésas que en el cine se llaman “pequeñas”, con fruición por el relato contando con las actuaciones de Judi Dench y Steve Coogan. El realizador logró marcar claramente la diferencia de personalidades de ambos: ella sencilla y devota, con los pies en la tierra, y el periodista como un hombre culto, cínico y ateo. Mala confraternidad que van superando a lo largo de la narración. Y he aquí otros de los “quid” de este film.

La historia se basa en el libro del propio Martin Sisxmith titulado “The lost child of Philomena Lee”, que tuvo enorme repercusión. Las locaciones elegidas fueron Irlanda y Washington. Como clásico melodrama, la película trasciende esos límites y se transforma en una búsqueda esencial que gana en altura dramática, emocional. La tristeza y la alegría, el ímpetu y la desazón, son ingredientes que movilizan profundamente a lo largo del film. E incluye una crítica a las monjas del convento irlandés del Sagrado Corazón de Jesús. El film narrando este caso real ha tenido consecuencias más que gratas en tiempos en que la Iglesia Católica ha resuelto tomar el toro por las astas: la verdadera Philomena Lee y el actor Steve Coogan se reunieron con el Papa Francisco. Buen augurio para tantas madres a las que se les ha arrebatado los hijos estando en entidades eclesiásticas como la mencionada.

Recomendamos esta película. Es de esas historias que el cine nos regala de vez en cuando donde la realidad y la emoción nos golpean el corazón.

Carlos Pierre

 

EL REGRESO DE UN CLÁSICO

 

ROMEO Y JULIETA

De Carlo Carlei, basado en los textos de William Shakespeare, con guión de Julian FEllowes. Con Douglas Booth, Haille Steinfeld, Paul Giamatti, Ed Westwick, Christian Cooke, Laura Morante, entre otros. Coproducción ítalonorteamericana. Música de Abel Korzeniowski. Duración: 118 minutos.

BUENA. “REBOOT” DEL CLÁSICO DE SHAKESPEARE DE ESPLENDOR VISUAL

Esta nueva adaptación del clásico de William Shakespeare, Romeo y Julieta, cuenta con un deliberado aggiornamiento: la propuesta es menos teatral y tiene muchos exteriores, lográndose la impronta cinematográfica. Esto la acerca a las generaciones de los más jóvenes, sin acartonamiento de ningún tipo.

El guión de Julian Fellowes no se apartó de la riqueza literaria de Shakespeare que fluye en cada secuencia. La música de Abel Korzeniowski evitó el período de Elizabeth Primera, y buscó cánones actuales, incluso para la famosa escena del baile en la casa de los Capuletos.

Douglas Booth compone a Romeo y Hailee Steinfeld a Julieta, muy jóvenes tal como los imaginó y creó Shakespeare. Dos locos de amor, atrevidos, tristes destinatarios de la rivalidad de dos familias de Verona. Como siempre, se destaca la labor de Paul Giamatti como Fray Lorenzo, artífice de intrigas y brebajes, según los conocimientos de la época.

A diferencia de otras versiones (la versión de Leonardo Castellani de 1954 con Laurence Harvey y Susan Shentall, la versión de Franco Zeffirelli de 1968 con Leonard Whiting y la argentina Olivia Hussey, la versión de Baz Luhrmann de 1996 con Leonardo Di Caprio y Claire Danes), el director Carlo Carlei contempla la magnificencia y la amplitud de los palacios de las dos familias en pugna. Sin menoscabar las versiones mencionadas, Carlei logró un planteo escenográfico más contundente, con una fotografía espléndida y sólida de David Tattersall. Resulta ocioso explayarnos sobre los caracteres de otros personajes notables como Teobaldo y Mercucio, Benvolio y el ama de Julieta. La famosa escena del balcón y la secuencia del final trágico de la pareja son de una riqueza visual conmovedora. La opción para el lector es simple: si se quiere una versión teatral, ésta no es la película. Si, en cambio, buscamos emocionarnos con los dos amantes inmortales, tendremos dos horas de intensidad y belleza, además de releer con el corazón un texto insoslayable.

Acotamos que hay una deliberada puesta a favor de los jóvenes donde el erotismo no aparece porque no fue la base del amor narrado por Shakespeare sino la espontánea ebullición del amor entre los jóvenes. Véala.

Carlos Pierre

 

LA VUELTA MÁS ESPERADA

 

ROBOCOP

De José Padilha. Con Joel Kinnaman, Gary Oldman, Michael Keaton, Samuel L. Jackson, Jennifer Connally, Will Smith, William Hurt, entre otros. Música de Pedro Bromfman. Duración: 118 minutos.

 

MUY BUENA. SÁTIRA INTELIGENTE CON NUEVO ROBOCOP

 

José Padilha es el excelente director de Tropa de Elite, film brasileño que le abrió las puertas de Hollywood, y que recomendamos ver. Para reversionar “Robocop” de Paul Verhoeven de 1987, se unió a un buen equipo de guionistas (Zetumer, Neumeier, Miner) que lograron un Robocop humanizado, y, especialmente, afecto a su familia y a su pequeño hijo. La historia se ubica en 2028 si bien no hay una visión futurista y, a veces, incómoda para el espectador. Samuel L. Jackson abre el film como el conductor de tevé Pat Novak, que, a través de impresionantes y gigantescas holografías en el estudio, puntualiza el papel de “vector de la paz” en el mundo de los Estados Unidos al plagar a los países con robots que “controlan” que haya paz y liquidan sin piedad a aquel ciudadano que no está registrado como tal. La primera muestra es Teherán, oh casualidad. La ironía se desprende no solo del guión sino de la actuación de Jackson que esboza una de esas sonrisas que nos hace pensar que no cree justamente lo que está diciendo.

Alex Murphy es el personaje principal, a cargo del nórdico Joel Kinnarman, un policía que es herido brutalmente en un atentado y que, para salvarle la vida, es trasladado a la empresa Omnicorp, cuyo dueño es Raymond Sellars, avejentado Michael Keaton (el Batman de Tim Burton, visitó nuestro país en la década del 80). El científico que genera estos robots es el doctor Norton, que encarna el siempre magnífico Gary Oldman (inolvidable Beethoven de “La amada inmortal”). La nueva versión de Robocop es espeluznante para el espectador: al policía Murphy solo le han quedado el cerebro, el rostro, una mano, su tráquea y los pulmones y corazón. Y esto se ve a través de la nueva tecnología, y resulta impactante.

La historia se centra luego entre la lucha entre el bien y el mal, entre los científicos escrupulosos y los empresarios que no lo son. Entre una esposa que quiere que su marido viva como sea y un niño que espera a su padre tenga cuerpo humano o de metal. Por sobre esta historia, que es la preocupación del nuevo Robocop, está el tema de la paz mundial a manos de los Estados Unidos, narrada con ironía poco usual y con una actuación breve pero riquísima de Samuel L. Jackson.

¿Es conveniente acaso que el país del Norte llene el mundo de robots espías, hay científicos que ya están pensando en este tipo de “seguridad” mundial, es ésta la que asegura la “paz de los norteamericanos” y la guerra para el resto de la Humanidad? El film tiene un guión inteligente y superior al de las anteriores versiones, porque no se trata de tirar tiros porque sí ni aún con la premisa de la paz mundial según un país. Se trata de que, por sobre todo, hay una familia. No es poco para el “entertainment”. Le va a gustar.

Elsa Bragato

 

EL MELODRAMA DEL MES

 

UN CUENTO DE INVIERNO

De Akiva Goldsman. Con Colin Farrell, Jessica Brown Findlay, William Hurt, Russell Crowe, Will Smith, Eva Marie Saint, Jennifer Connelly, entre otros. Música de Hanz Zimmer, Rupert Gregson-Wiliams y KT Tunstall. Duración: 118 minutos.

 

REGULAR. FANTASÍA SOBRENATURAL PARA UN AMOR DE UN SIGLO

 

Ganador del Oscar por “A beautiful man”, hacedor de “Soy leyenda”, Akiva Akerman es un hombre de prodigiosa imaginación y de recurrente esperanza sobre el poder de la mente, la energía cósmica y las capacidades paranormales. En “Un cuento de invierno”, se basa en el libro del periodista Mark Helprin, de 1983, de igual título que el film, en el que se narra una historia sobrenatural y real al mismo tiempo: la llegada en una canasta a las orillas de New York con un bebé a fines del siglo XIX es el comienzo de la vida de Peter Lake (Colin Farrell), que no será precisamente un hombre de buena vida sino un ladrón de poca monta para sobrevivir. Un demonio, Pearly Soames, encarnado por Russell Crowe, a su vez comandado por Lucifer, un extraño Will Smith (conocedor de la imaginación de Goldsman) lo persigue, pero un caballo blanco (Listo, de origen andaluz que “encarna” a Athansor) se le aparece y, volando, lo salva del acoso de Soames. Ese caballo aparecerá varias veces y es el símbolo de los milagros que en esta oportunidad utiliza el realizador Goldsman.

La historia se ubica en 1916 y en el presente, en New York. La historia de amor que persigue a este inmortal Peter Lake tiene un tratamiento completo en una primera parte de la película, contando con la actuación de William Hurt como el padre de la joven que enamora a Peter pero que está a punto de morir por tuberculosis, mientras que, en lo que llamamos la segunda parte, en pleno siglo XXI, el protagonista busca con desesperación la misión de su vida, ese milagro que lo redimirá y lo dejará morir en paz. Curiosamente, ha sobrevivido más de un siglo…

Las idas y vueltas entre la casa de los “Penn” (Tarrytown) donde vive la bella Beverly a comienzos del siglo XX, y el Central Park siglo XXI neoyorquino donde Peter – Farrell dibuja con desesperación el retrato de una joven pelirroja, confunde. El relato se hace denso. Se entiende que Lucifer sobreviva y que su despiadada mano armada (Crowe) lleve un siglo o más sobre sus espaldas. Pero el relato cae en inverosimilitud cuando aparece el personaje de Jennifer Connally, madre de una niña… pelirroja en pleno siglo XXI en un camino del Central Park. Se mezcla el cuento de invierno (relacionado con la nieve que rodea al amor entre Peter y Beverly Penn) con el tradicional relato de la Bella Durmiente.

Es cierto que no se le puede achacar que no haya imaginación, que no emocione en varias secuencias, y que es muy noble el objetivo de la historia. El problema está en el guión, que no resuelve con claridad las idas y venidas en el tiempo  provocando confusión con vueltas de tuercas que alargan innecesariamente la historia. Se fuerza una búsqueda del final y esa búsqueda la sufrimos en la plantea. El director debió saber qué final darle!!!!!Hay gran belleza visual y un elenco poderoso. Pero el guión hace agua. Una historia de amor desperdiciada.

Elsa Bragato

 

 

 

JUEVES  6 DE FEBRERO DEL 2014.-

Hay varios estrenos de diversos géneros. El épico e histórico está representado por “La leyenda de Hércules”, un film basado especialmente en los efectos especiales sin mayor fuerza en el guión. “Deshora” es un film coproducido por Argentina, Colombia y Noruega, donde se luce Luis Ziembrowski. Un matrimonio es sacudido por la llegada del primo de la esposa, mientras tanto la pareja se dedica a la cría de gallos para riña, actividad no permitida. Cruel. También se estrena ”El ojo del tiburón”, del argentino Alejo Hoijman, donde nos narra la vida de dos adolescentes y sus primeras experiencias en la caza del tiburón en Nicaragua. Para cinéfilos. “Horas desesperadas” nos parece una película interesante, es la última del fallecido Paul Walker donde se aleja de las carreras automovilísticas. Narra la búsqueda y el esfuerzo de un padre por mantener viva a su hija luego del huracán Katrina. En este sentido, Walker fue uno de los actores que colaboró con la población arrasada por el huracán, igual que Sean Penn y Leonardo Di Caprio. Interesante. Para los más chicos está la superproducción “La gran aventura Lego 3D” que ofrece Warner Bros, siempre efectiva.

 

DOS FILMS MUY ESPERADOS

 

AGOSTO OSAGE COUNTY

De John Wells. Guión de Tracey Letts, autor del best-seller homónico ganador del Pullitzer. Con Meryl Streep, Margo Martindale, Julia Roberts, Ewan McGregor, Chris Cooper, Sam Sheppard, Juliette Lewis, Julianne Nicholson, Abigali Breslin, Benedict Cumberbatch, Dermot Mulroney, Misty Upham. Música de Gustavo Santaolalla. Duración: 121 minutos.

 

MUY BUENA. ELENCO EXCEPCIONAL PARA UN DRAMA FAMILIAR

 

Quienes vieron la obra de teatro “Agosto”, que aquí interpretó Norma Aleandro, conocen de qué va este almuerzo familiar y los pecados del pasado que afloran en diálogos memorables. Para quienes ven el film, enfrentan una profunda comedia dramática que reúne a las hijas de los Weston con sus respectivos esposos e hijos alrededor de la matriarca que enviudó, Violet a cargo de Meryl Streep. Julia Roberts compone a Bárbara, la mayor, separada de su marido (Ewan McGregor) pero que la acompaña con la hija de ambos (Abigalil Broslin), Jean. El patriarca fallece repentinamente, un papel que realizó Sam Sheppard, breve pero insuperable. Llegan también la hermana de Violet (la gran actriz Margo Martindale) con su marido y el hijo (Chris Cooper, enorme actor que aquí puede demostrarlo), y Benedict Cumberbatch (los “Arkin”). Las hijas de Violet se suman a “Bárbara” (Roberts): Ivy (Julianne Nicholson (muy buena actriz) y Karen (Juliette Lewis, notable actuación).

Con este menú actoral y el texto de Tracey Letts, el realizador John Wells tiene la mesa tendida, la misma que se organiza en la ficción luego del funeral y que muestra los caracteres de las mujeres. Es de destacar la secuencia en la que Meryl Streep y Julia Roberts se trenzan en una tremenda pelea. En este sentido, la Violet de Streep cuenta con una dosis exagerada de locura que se devela como gancho para evitar la soledad en la que vive. A medida que transcurre el film, esta Violet gana en solidez, pierde aparatosidad. Streep consigue darle la profundidad que merece.

Nada quedó al azar: la dirección actoral es perfecta. Los silencios, los gestos de preocupación, el llanto contenido, la furia, surgen de manera espontánea, como solo pueden lograrlo los grandes actores.

Uno de los problemas que enfrentó John Wells fue la traslación, aún con la ayuda del autor Letts, al cine de una obra teatral. Éstas son el sustrato del que resulta difícil apartarse, generalmente con una cámara estática. No es el caso. Wells incorpora muchos exteriores y toma el hogar de los Weston como un punto de partida para desarrollar la trama. Diferentes escenografías, incluso naturales, sirven de apoyatura para diálogos entre las hermanas y entre la madre y las hijas, secuencias que destacamos. O entre una sobrina y la tía, cuando se devela uno de los secretos familiares.

Profundamente conmovedora, perturbadora, “Agosto…”, ubicada en Oklahoma, mes de intenso verano en los Estados Unidos, demuestra ser una vez más una pieza antológica en su género.

La banda sonora es de Gustavo Santaolalla. Un film de estas características necesitaba otro tipo de orquestación, intensa como la historia. Si bien la música subraya momentos importantes, no está a la altura de la obra de Letts.

El enfrentamiento, el ocultamiento, los divorcios, el suicidio, la locura, la soledad, la vejez, la inmadurez, los amores a destiempo, afloran desde el alma de este enorme elenco de manera tan creíble que el espectador siente una profunda empatía con la historia que ve. Aquí hay pasión, hay entrega, aún en la inmoralidad que los personajes intentan olvidar. Estamos frente a un drama intenso que, pese a sus exageraciones, nos hará vibrar.

Elsa Bragato

 

 

12 AÑOS DE ESCLAVITUD

Guión y dirección de Steve McQueen. Con Chiwetel Ekiofor, Michael Fassbender, Lupita Hyong’o, Benedict Cumberbach, Paul Giamatti, Paul Dano, Brad Pitt, entre otros. Música de Hans Zimmer. Duración: 134 minutos.

BUENA. DESGARRADOR RELATO SOBRE LA ESCLAVITUD EN LOS ESTADOS UNIDOS

Este film de Steve McQueen nos relata un hecho real, ocurrido en 1859 y nos muestra sin vueltas la brutalidad de los estados del sur de Estados Unidos donde consumían y mataban a piacere a los afroamericanos. La condición humana es mostrada en el límite de su tolerancia física y psíquica y, por otra parte, esa misma condición humana es capaz de maltratar con terrible sadismo a otro ser humano. El film nos shockea, las escenas son muy fuertes y, en alguna medida, nos recordó a “La pasión” de Mel Gibson, sin comparar a los protagonistas. El sufrimiento humano está mostrado en primer plano.

La historia nos cuenta la vida de Salomón Northup (Chiwetel Ejiofor), músico negro violinista, hombre libre, que vivió en New York. Allí fue engañado con un futuro mejor por dos desconocidos y vendido como esclavo en el Sur a una plantación de Louisiana.

La fotografía de Sean Bobbitt es espléndida e inquietante, aún con cierta exageración al mostrar el horror de las torturas en planos conmovedores que provocan furia e indignación: el ambiente exuberante de los pantanos del sur, la sádica golpiza que Michael Fassbender, a cargo del rol del esclavista, aplica sistemáticamente a los negros y en especial al protagonista, los insultos a los esclavos tratados como “simios venidos de Africa”, nos revelan la situación social preguerra civil norteamericana. A estos dos personajes fundamentales (el esclavista y el esclavo), se le suman su esposa (Sarah Paulson) y la joven esclava (Lupita Nyong’g) en un trío amoroso que no aplaca el disgusto y el dolor que siente el espectador. La Biblia como cabecera de semejantes torturadores y la tortura como práctica de vida: antagonismo real que el film muestra en detalle.

Engrandecen la propuesta las actuaciones de Paul Dano como un temible capaz y Paul Giamatti como el vendedor de esclavos. Brad Pitt aparece en cuatro secuencias como el constructor canadiense que termina siendo el redentor de Salomón, anticipando las ideas que terminaron en la Guerra de Secesión.

El film es, por sobre todo, un conmovedor relato (dejando de lado las brutales torturas, golpizas y latigazos) del vector humano que guía a Salomón durante 12 años crueles: su espíritu irrefrenable para sobrevivir, para volver con su familia, para recuperar su libertad.

La música creada por Hans Zimmer es una gran partitura que acompaña cada secuencia con la intensidad que merece, desde el sufrimiento de los esclavos hasta la magnificencia de los famosos pantanos del sur. Aunque se encuentren puntos en común con otras partituras, Zimmer tiene un estilo y es su profundidad melódica.

Destacamos la presencia de dos actores que aparecen en otros films ya en cartelera: Paul Giamatti (El sueño de Disney) y Benedit Cumberbatch (Agosto Osage County). Esta historia bien puede resumirse como la potente voluntad de sobrevivir y de mantener la dignidad. Las dos horas del film son un ininterrumpido golpe al corazón porque no hay un resquicio de bonanza. Al mismo tiempo, es una honesta muestra de aquel Estados Unidos violento y desigual.

Carlos Pierre

 

EL DOCUMENTAL DE LA SEMANA

 

EL ALMANAQUE

De José Pedro Charlo. Documental del Uruguay, 2012. Música de Daniel Yafallán con la participación del pianista Miguel Angel Estrella. Duración: 73 minutos.

REGULAR. PARSIMONIOSO RECUENTO DE DÍAS

La dictadura militar tampoco estuvo ajena en el país vecino Uruguay, donde funcionó el penal de Libertad (vaya contrasentido), la mayor cárcel política en América Latina.

Jorge Tiscornia, debido a su militancia como tupamaro, permaneció alojado en ese penal durante 12 años. Gracias a sus estudios de arquitectura, elaboró una suerte de almanaque donde graficó y documentó con pormenores los hechos que ocurrían: visitas, comidas, acontecimientos dentro y fuera del penal. Fue un registro somero y pormenorizado del horror que se vivía en el lugar, donde solo se le permitía ver la luz del sol una hora por día.

Este estudiante universitario sobrevivió luego de 4646 días interminables que forman “su almanaque”, realizado con una pulcritud propia de sus estudios, datos que ingeniosamente llevó escritos en unos zuecos que también se hizo. Entre dos planchas rústicas de madera, escondía en una ranura los papeles donde iba registrando lo que vivía.

Aficionado también a la fotografía, luego de su liberación tomó fotografías del penal que, a la distancia, no daba la impresión de ser tan horroroso como los argentinos.

El documental tiene una buena factura técnica, que incluyen fotografías muy buenas de los atardeceres en las zonas de los faros uruguayos. Y hay cierta belleza.

Sin embargo, al documental le faltan rabia y dolor. Es un parsimonioso recuento de un almanaque, como su título.

Carlos Pierre

 

 

Hay cinco estrenos de cine este jueves con nuevas y “viejas” figuras. Entre los estrenos, está el documental sobre el tour de Justin Bieber, que acaba de dar un “paseo” por las cárceles de Miami. Solo para fans.

 

LOS FIGURONES DE LA SEMANA

AJUSTE DE CUENTAS

De Peter Segal. Con Robert De Niro, Sylvester Stallone, Kim Bassinger, Alan arkin, Kevin Hart, y LL. Coll J, entre otros. Música de Trevor Rabin. Duración: 113 minutos.

BUENA. ROCKY Y TORO SALVAJE FRENTE A FRENTE

El film que reúne a dos pesos pesados del cine como Sylvester Stallone y Robert De Niro es, en definitiva, el encuentro de dos superhéroes: el Rocky Balboa de Stallone y el Toro Salvaje de De Niro. Un triángulo amoroso con Kim Bassinger (ambos se enamoraron de la misma mujer, uno le dio un hijo y la abandonó) le pone la cuota romántica al guión.

Es, sin duda, una película nostalgiosa, clásica en su estilo, de la que no podemos esperar más que el encuentro de dos colosos, cada uno en su género y ahora compartiendo un deporte, el boxeo, en un match que esperó 30 años.

El director Peter Segal tuvo cuidado de no mostrar primeros planos de Sylvester, Robert y Kim, hasta el momento de la pelea, brutal, fuerte, que fanatizará a los espectadores. Que Stallone es durísimo frente a cámaras no es ningún descubrimiento. Que De Niro recurre a roles que hace de taquito, tampoco. Pero es un film entretenido que nos permite tener nostalgia y, también, admirar a estos dos monstruos sagrados que se ríen de sí mismos, de sus cuerpos, y del paso del tiempo, no sin lamentarlo (lamento común a todos los seres humanos). Llegado el momento del encuentro, con una Basinger dividida por los dos amores, Segal se decide por los primeros planos del match, con el que agrega dramatismo a las escenas fuertes de por sí de un encuentro de boxeo.

Nada fuera de lo común, un “paseo” de Stallone y De Niro por la pantalla grande para divertirse y divertirnos.

Elsa Bragato

 

 

LA BIOPIC SEMANAL

 

“EL SUEÑO DE DISNEY”

De John Lee Hancock. Con Tom Hanks, Colin Farrell, Emma Thompson, Paul Giamatti, Annie Rose BUckley, entre otros. Música de Thomas Newman. Duración: 120 minutos.

MUY BUENA. BIOPIC SOBRE LA GESTACIÓN DE “MARY POPPIINS”

Lo primero que hay que aclarar es el título en inglés porque nos dice mucho más que en castellano: “Saving Mr. Banks”. O sea “Salvando al señor Banks”. Banks que es el personaje central del libro “Mary Poppins”, de Pamela L. Travers, y quien pide una niñera para sus hijos, y será Mary Poppins. La “salvación” de Banks está justamente en esta película: trayendo a la memoria la historia de Mary Poppins y la gestación del film.

Tom Hanks interpreta a las mil maravillas a Walt Disney, un empresario misógeno y discriminador que solo tuvo un film sobre su persona en toda la historia de Hollywood, y ahora éste (¿quién se atrevería a contar cómo era en la pantalla grande sin sufrir la “descarga” del “poderío Disney”?). Se narra las largas diligencias de Disney para lograr el permiso de la autora inglesa-australiana P.L. Travers y llevar al cine la saga de Mary Poppins. Solo consiguió cinematografiar el primero de los ocho libros.

Emma Thompson compone a Pamela L. Travers con todos los matices histéricos de su personalidad logrando la apoyatura de su físico en un papel comprometido. Paul Giamatti, siempre grato en cualquier rol, encarna al chofer de la empresa Disney encargado de trasladar a la insoportable Travers.

Disney logró que la escritora dejara su mansión inglesa solo por 15 días en 1961 y visitara Los Angeles y su parque Disneyland, muy cerca de allí. La irascible Travers no deseaba que la “máquina de hacer dólares” desdibujase su personaje, no quería ni música ni dibujos animados, dos protagonistas fundamentales del film de 1964 que perduran en la memoria paradójicamente.

Es realmente un duelo actoral el que entablan Hanks y Thompson, con flashbacks de la niñez de Travers encarnada por la pequeña canadiense Annie Rose Buckley. Su padre, Travers R. Goff está a cargo de Colin Farrell quien compone uno de sus mejores roles, dotándolo de una sensibilidad y locura que conmueven. Es en la niñez donde se descubre el origen de este carácter hosco e irascible de la señorita Travers. Y tardíamente Disney sabrá que no se llama así y que no es inglesa: Helen Lyndon Goff de Maryborough, Australia.

Encontramos mucha emoción y grandes actuaciones dentro de un formato clásico y atractivo por el minucioso diseño de arte, con aportes de Richard Sherman, uno de los dos compositores del film original. Y la colaboración de la empresa Disney y sus maravillosos archivos de los que algo se ve en los créditos finales. No se apela a hechos de la vida personal de Travers (Travers también fue hosca y déspota en su vida personal) ni de Disney, sino a esta larga negociación donde el empresario desplegó toda su seducción para que la escritora confiase en el producto final y salvar su mala situación económica. Es un film para disfrutar y conocer el “backstage” antes que la película, que cumple 50 años, comenzara a rodarse. Quince días claves en la historia del cine.

Elsa Bragato

 

 

LA VUELTA DEL CINE NACIONAL

 

POR UN PUÑADO DE PELOS

De Nestor Montalbano. Con Nicolás Vázquez, Carlos “El Pibe” Valderrama, Rubén Rada, Norma Argentina, Ivo Cutzarida, entre otros. Música de Pablo Borghi. Duración: 96 minutos.

BUENA. DELIRIO AL MÁXIMO EN TONO BIZARRO

El realizador Néstor Montalbano, director también de “Soy tu aventura” y “Pájaros volando” protagonizadas por Diego Capusotto, regresa con su estilo delirante, basado en la caricatura y el ridículo. En este caso, parte de un guión alocado: la existencia del Santo Chapí, Patrono de la Buena Vida y del Cabello, en las aguas de una cascada sanadora. Un millonario, que encarna Nicolás Vázquez, se entera por el encargado del edificio de la existencia de esas aguas y, como su cabello está raleándose, pone manos a la obra. Nada será fácil, ni siquiera un pingüe negocio por la resistencia de dos personajes (Rubén Rada y Carlos Valderrama) ni la presunta llegada a esos parajes del famoso Luis Miguel (¡el portorriqueño ha tenido problemas reales con su cabellera!). Dislate, locura total, desparpajo, con actores que se prestan a este juego y lo hacen muy bien. Pretender otro tratamiento narrativo para este film, tal vez con un toque menos bizarro, significaría no aceptar la propuesta y convertirse uno en director de lo que no lo es.

Para fanáticos del estilo Capusotto.

Carlos Pierre

 

 

CINE ARTE

 

ESTO NO ES UN FILM

De Jafar Panahi, Mojtaba Mirtahmasb. Duración: 75 minutos.

 

“Esto no es un film” es exactamente lo que indica. Si queremos categorizarlo, decimos que es un documental sobre un día en la vida del director iraní Jafar Panahi, sentenciado a 6 años de prisión y a 20 de prohibición para rodar un film, sentencia que espera en el momento de llamar a un camarógrafo para retratarlo en su amplio departamento, contándonos un futuro guión, cómo alimenta a la iguana Igy, y los mensajes de sus familiares en el contestador. Resulta muy interesante para cinéfilos.

EB

 

EL “PALO” DE LA SEMANA
 

YO, FRANKESTEIN

Guión y dirección de Stuart Beatti, según la historieta gráfica de Kevin Grevioux. Con Aaron Eckhart, Yvonne Strahovski, Aden Young, Billy Nighy, entre otros. Música de Johnnie Klimek y Reinhold Heil. Duración: 93 minutos.

MALA. INSÓLITO MONSTRUO EN UNA HISTORIA QUE HACE AGUA

Kevin Grevioux, actor y escritor de cómics, ideó este Frankestein que, a 200 años de la creación de Mary Shelley, esposa del poeta Percy Shelley, no tiene nada en común con su historia. Frankestein era el doctor, título que no tenía pero que se le adjudicó, que creó un monstruo cuyo destino fue tan incierto que quiso matarlo. En el caso del film de Stuart Beatti, se toma el nombre del doctor y se le aplica al “monstruo” cuando en realidad se llama “Adam”, que no es otro que Aaron Ekhart, un actor atlético y bello con algún maquillaje que nos indican quién es, o sea la creación del personaje de la autora Shelley, con las modificaciones de Grevioux.

Al guionista y director no le importó mucho esta traslación del apellido. Lo toma como “gancho” o “cazabobos” para que nos creamos que veremos a la creación del doctor Frankestein remozada. “Adam” es  un ser con poderes especiales que domina el “kali”, arte marcial filipino en el que se defiende con dos palos, de origen fantástico en el film. Vamos, todo un superhéroe, y se enfrenta a monstruos, hay peleas muy bien coreografiadas, artes marciales a pleno. Los efectos especiales gozan de muy buena salud y tienen un indudable impacto en el espectador que se sorprenderá por la magra línea argumental, el infantilismo del que se ha dotado a la narración y la apostura de este Frankestein, sin tornillos en la cabeza y con el poder de los dioses. Raro, una mezcla de personajes, de apellidos. La cuestión era traer al siglo XXI la creación del doctor Frankestein. Sin embargo, bien se pudo apelar al libro de Shelley y hacer una remake como la gente. Esta película es un total fiasco.

Carlos Pierre

 

 

JUEVES 23 DE ENERO DEL 2014.-

Hay tres estrenos.

 

DOS PELÍCULAS PARA LOS OSCARS

AMERICAN HUSTLE

De David O. Russell. Con Christian Bale, Jennifer Lawrence, Bradley Cooper, Amy Adams, Robert De Nito, Jeremy Renner, entre otros. Música de Danny Elfman. Duración: 138 minutos.

MUY BUENA. IMPERFECTA CON FASCINANTES ACTUACIONES

David O. Russell (“El lado luminoso de la vida”, “The fighter””) encara un proyecto ambicioso como sus films anteriores y se vale de sus artistas predilectos: Bradley Cooper, Jennifer Lawrence, Christian Bale, Jeremy Renner, Robert De Niro. Tomó el caso real de la llamada “Bascam Investigation 1978” y armó un compacto muy interesante, permitiendo el lucimiento de su elenco.

“Escándalo americano” se basa en un ambicioso agente del FBI que quiere escalar posiciones encontrando en un “sobreviviente” de la pobreza  como Irving Rosenfeld, dueño de varias tintorerías, de una galería de arte trucha y estafador consuetudinario con la fachada de decente prestamista, al chanta perfecto para pescar “in fraganti” a corruptos políticos, coimeros, envueltos en la posible ayuda de un millonario jeque árabe (tan trucho en el caso real como en el film) al flamante Marshall de un condado de New Jersey. Éste necesita inversión para desarrollar la ciudad de Atlantic City y sus atractivos casinos.  La tarea no es sencilla porque inevitablemente aparece la mafia, encabezada por Robert De Niro en el papel de Víctor Tellegio, breve incursión pero toda una “master class”.

Podría ser un policial más de no tener semejante elenco, con actuaciones superlativas que superan y mucho el guión y la cinematografía en sí misma. Soberbios Christian Bale como “Rosenfeld”, notable Jennifer Lawrence como la esposa engañada y despechada, Amy Adams como la amante y socia, Bradley Cooper como el ambicioso y desesperado agente de la CIA. Las secuencias donde las dos mujeres se encuentran (Lawrence y Adams) son enseñanzas de actuación. Conmueve Lawrence, la misma de “Los juegos del hambre”, de “Winter’s Bone”, de “El lado luminoso de la vida” por la que ganó un Oscar el año pasado. A sus 23 años lleva ganados más de 100 premios. Así como Amy Adams trasluce erotismo y pánico de un modo notable, con una expresión en su mirada que suple cualquier parlamento. Christian Bale, que también le otorgó a Batman, bajo la dirección de C. Nolen, una humanidad insuperable, logra una composición de Rosenfeld de tamaña naturalidad que perturba. Bradley Cooper, el agente de la CIA que oculta su pobreza pero no su afán de ganar posiciones, está un poco por debajo de su composición en “El lado luminoso de la vida” pero verosímil.En esto de “estar un poco por debajo” tienen mucho que ver el guión y la resolución del film que lo deja trastabillando en una secuencia previsible. Estamos ante una película de tensión creciente, con un tema caro para los norteamericanos, no tanto para nosotros.

Respecto de la tensión dramática, el “pathos” del relato, distinguimos dos etapas: la primera, en la que el protagonista (también relator en “off” de su vida) se enamora del personaje a cargo de Amy Adams, y una segunda, con la aparición de Jennifer Lawrence, que obligadamente otorga más “nervio” a la historia.

Por lo que hay momentos en las que uno puede sentirse por fuera de la historia pero nunca fuera del drama que viven los personajes. El film es excelente aún con sus imperfecciones narrativas, las menos pero que están. Imperfecto y fascinante, este “escándalo americano” nos conmueve por la mayoría de las actuciones, por ese amor ilegal que quiebra sutilmente los enfrentamientos entre políticos y mafia, y que obliga a los personajes a enfrentarse en la vida que tienen por fuera de la densa situación de estafas que generan. Se cuenta una historia real basándose en las actuaciones en clave de comedia dramática, bordeando el cinismo aún en las secuencias más policiales, retratando los 70  con una presencia curiosa como “gancho” amoroso: la del gran Duke Ellington. Una película para tener en cuenta que está en condiciones de alzarse con varias estatuillas de los Oscars: tiene 10 nominaciones.

Elsa Bragato

 

 

LADRONA DE LIBROS

De Brian Percifal. Con Sophie Nelisse, Georfrey Rush, Emily Watson, Nico Liersch, Ben Schnetzer, Roger Allam, entre otros. Música de John Williams. Duración: 131 minutos.

BUENA. UNA HISTORIA CONMOVEDORA CON SUS MÁS Y SUS MENOS

El libro best-seller de Markus Zusak, publicada en Australia en el 2005, llega al cine con esta coproducción de Estados Unidos y Alemania. Nos cuenta la historia de Liese que es adoptada por la pareja de alemanes de Hans y Rosa en 1936, cuando el nazismo invade Alemania y la persecución a los judíos es un hecho. Su hermano muere en brazos de su madre, y la niña es llevada al hogar de Hans y Rosa. Conserva el libro que se le cayó a un sepulturero en el momento de enterrar a su hermanito, un Manual para Sepultureros, pero no sabe leer y no sabe de qué se trata ese tesoro que aprieta entre sus manos. Será su padre adoptivo quien le enseñe a partir del manual, despertando en la niña una pasión por las palabras. Será el joven Max, judío que la familia de Hans acoge en el sótano, será la biblioteca del alcalde para quien trabaja su madrastra Rosa planchándole las camisas, quienes le descubran el secreto de las palabras y la pasión por escribir.

Brian Percifal logra momentos de enorme belleza visual. El gran plano secuencia inicial, que vimos en películas como “Amor sin barreras” y la reciente “La invención de Hugo Cabret” (capolavoro de Martin Scorsese) con la banda sonora de John Williams, basándose en un murmullo de violines y violoncellos, es de una estética sublime.

Pocas veces hemos visto en el cine, no en la literatura, que sea la muerte quien nos indique el camino de los personajes. En la voz de Rober Allam, esta enemiga pertinaz y amiga de nuestro Final es la narradora en ‘off’ que nos cuenta la historia de Liese y cómo las almas se le entregan, algunas dulcemente, otras sabiendo a rabia. Tal como en el libro.

El film fue rodado en Alemania. Y se debió construir la Calle Himmel (significa “cielo” en alemán) donde la familia de Hans y Rosa viven. También se rodó en el pueblo Gorlitz, al este de Alemania, a la vera del río Lusatian Neisse, en la Bundesland de Saxony.

Hay secuencias muy tocantes, retratos perfectos de la cruel realidad que vivió la Alemania de Hitler (y el mundo entero). Hay también algunos blancos argumentales que los adaptadores (Michael Petroni y su equipo) han explicado: resultó muy difícil reunir en un guión el relato de Markus Zusak. No obstante, para tan preciosa y preciada historia, debieron tenerse en cuenta algunos aspectos de postproducción como el corte abrupto de cuatro secuencias.

La actuación de Geoffrey Rush vuelve a conmover profundamente en el papel de este padre vago y amante de la pequeña Liese a quien llena de motivaciones intelectuales a pesar de la simpleza de su propia instrucción. Cálido, generoso, Rush compone a un Hans inolvidable. Emily Watson lo acompaña a la perfección en esa madre dura que solo esconde un profundo amor por su familia. El pequeño Nico Liersch como Rudy logra gran performance, mientras que Ben Schnetzer, como el refugiado Max, enternece. Hay una secuencia maravillosa: mientras los pueblos son bombardeados y todos se han escondido en un sótano habilitado como refugio, Max- Schnetzer tiene oportunidad de salir y ver el cielo estrellado pleno de los relámpagos de las explosiones. La cárcel de unos es su libertad por algunos segundos. La quema de libros y el bombardeo final a la calle Himmel son otras dos secuencias de gran conmoción. No es necesario describir la horrorosa Segunda Guerra Mundial porque el protagonista no es la historia en sí sino la biografía de una niña que aprende a amar las palabras.

Sophie Nelisse es aquella niña canadiense que nos tocó el corazón en “Profesor Lahzar”. Aquí se logra una caracterización de su niñez hasta su adolescencia que es mérito ineludible de los “trucadores” del film. Y Nelisse vuelve a componer un buen personaje, que conmueve, que llega al corazón.

Para quienes leyeron el libro, probablemente el guión sea imperfecto. Para quienes no lo leímos, el guión tiene flaquezas que, de existir en el libro, no debieron trasladarse al cine. Y se notan. En el cine se necesitó saber algo más de la familia natural de Liese y menos cortes abruptos de secuencias (al menos ocurren en 4 oportunidades). Pero, como dijimos, las actuaciones y varias secuencias de belleza y espanto al mismo tiempo logradas por Brian Percifal superan estas debilidades, sumándose las actuaciones apuntadas. La banda sonora de John Williams, a diferencia de otras tantas que realizó, es menos estridente y subraya la intención buscada por el director en el relato. Con imperfecciones, pero para disfrutar, para enternecerse, para ver.

Elsa Bragato

 

 

EL SUPERPOLICIAL DE LA SEMANA

 

JACK RYAN, CODIGO SOMBRA

De Kenneth Branagh. Con Chris Pine, Keira Knightley, Kevin Costner, Kennet Branagh, entre otros. Música de Patrick Doyle. Duración: 105 minutos.

MUY BUENA. TECNO-THRILLER  CON ROMANCE INCLUIDO

Por quinta vez nos llega un personaje creado por Tom Clancy, fallecido tempranamente el año pasado. Antes de Chris Pine, protagonista de este aggiornado Jack Ryan, fueron Alec Baldwin en 1990, Harrinson Ford en 1992 y 1994 y Ben Affleck en el 2002. La historia de Clancy no fue tenida en cuenta pero sí sus personajes y, obviamente, el entorno del protagonista, un héroe en este caso de Afganistán devenido en agente de la CIA gracias a sus conocimientos de análisis de sistemas. Kevin Costner (como el agente Thomas Harper) es quien lo detecta como experimentado marine con título superior y lo mete de lleno en una misión en Moscú. Kenneth Branagh, notable actor y director shakespereano, dirige un film con fluidez sobre espionaje global. Y su papel del ruso Kikroch Cherevin está dotado de la grandeza de este actor que habla en ruso y adquirió el acento ruso para hablar en su propio idioma inglés.

La historia se sitúa en el 2001 cuando ocurre el ataque a las Torres Gemelas y estoy pone en alerta a Jack Ryan. En el 2003 sirve a su país como marine en Afganistán, sufre un terrible accidente y, luego de meses de recuperación, logra superar la parálisis de sus piernas y tiene amor: su médica, la exquisita Keira Knightley. El agente de la CIA Harper lo lleva a las oficinas del organismo donde Ryan descubre que empresas rusas provocarán una devaluación del dólar, lo que determinaría un “default” de los Estados Unidos además de un atentado en el centro de Wall Street.

Moscú y los zares rusos del capitalismo reciben a Jack Ryan, provocándose situaciones límites como el rapto de su novia y persecuciones y explosiones, así como luchas notablemente coreografiadas, que le dan marco policial al film. Hay una gran similitud con Jason Bourne, saga que protagonizó Matt Damond (de las mejores en su tipo), con la diferencia de que Ryan no tuvo lavaje de cerebro. Así se unen el entrenamiento del marine con las habilidades del exitoso universitario.

Secuencias muy impresionantes se suceden con explosiones de vidrios, palizas y muertes brutales, además de electrizantes escenas en Wall Street cuando se alerta sobre el atentado. A partir de la media hora del film, nadie permanece impasible en su butaca. La habilidad de Kennet Branagh es indiscutible para filmar: abona la narración con espléndidos “sights” aéreos de Moscú, con variedad de tomas, y no pierde nunca el nervio del guión salpicado con la historia de amor de Ryan (no está casado como Harrison Ford en sus dos films con este personaje) y su pareja (Knightley). Romance y acción, un dúo imbatible para pasarla más que bien. Novedoso? No. Muy bien realizado.

Elsa Bragato

 

JUEVES  16 DE ENERO DEL 2014.-

 

Hay cinco estrenos. “Dos pavos en apuros” es la animación semanal de Kimmy Hayward. La historia de un pavo que es salvado por el presidente de los Estados Unidos el Día de Acción de Gracias y la llegada de otro, rebelde, que intenta cambiar el destino del sacrificio de los pavos en ese día volviendo al pasado. No hay elementos que redescubran la animación, es más de lo mismo y, si bien a los adultos no nos conformó, sabemos que será un film bien recibido por los chicos. En cuanto a “El tiempo de los amantes”, de Jerome Bonnell, es una historia de amor entre adultos, con el fondo de París, las idas y venidas del amor al estilo Linklater, una relación fugaz, el “permiso” de dos que se flechan. No es Truffaut ni es un David Lean. Buena sin sorprender. Finalmente, “Familia Peligrosa”, de Luc Besson, nos remite a “Casada con la mafia”, con Michelle Pfeiffer, quien aquí es la pareja de Robert De Niro, el “hombre para estos papeles”, sin duda alguna. Con un tercero que es nada menos que Tommy Lee Jones. Una pareja es “testigo protegido” en Francia, pero él (De Niro) se las ingenia para engañar al cuidador (Jones). Parodia, gángsters, tiros. Las películas de De Niro siempre tienen, salvo que el actor posea algún interés especial, una suerte de clishés en los últimos tiempos que nos da la impresión de ver un mismo personaje en todas. La “saga” de De Niro, pero es… De Niro. Buena, sin enloquecernos.

 

CIENCIA FICCIÓN PARA LA SEMANA

 

EL JUEGO DE ENDER

De Gavin Hood. Basado en el libro de Orson Scott Card. Con Harrison Ford, Asa Butterfiel, Viola Davis y Ben Kingsley, entre otros. Música de James Horner. Duración: 113 minutos.

BUENA. CIENCIA FICCIÓN DE BUENA FACTURA

Nada puede sorprendernos salvo la perfección alcanzada por la tecnología y cómo los elencos se adaptan a situaciones diferentes en los sets. En este caso, la adaptación del clásico de Orson Scott Card fue la tarea ardua de Gavin Hood, alcanzada con resultados excelentes. La opacidad, en todo caso, se encuentra en el desarrollo de la historia que pudo tener más osadía y crudeza.

El film se ubica en el año 2070 y la Humanidad está en guerra con una raza extraterrestre conocida como los “insectores” por su parecido con los insectos. Tras fracasar la primera invasión por la valerosa acción del héroe que interpreta Ben Kingsley (rostro tatuado como un maorí), los terráqueos forman una flota internacional para luchar contra los invasores.

La novedad de la película de Gavin Hood reside en el libro de Scott Card donde se proclama la inteligencia de los niños y adolescentes que, por la afición a los juegos electrónicos, pueden conformar grupos de avanzada desde puestos de mando, siendo capaces de manejar los más complicados “softwares”.

Harrinson Ford vuelve a interpretar a un personaje de aventuras, ahora en ciencia-ficción, como un duro coronel, secundado por la estupenda Viola Davis en la instrucción del joven genio de la computación, rol a cargo de Asa Butterfield, el protagonista de la inolvidable “La invención de Hugo Cabret” de Scorsese.

Destacamos los efectos fascinantes que logra Hood con la gravedad, uno de los temas técnicos a resolver, así como la banda sonora de James Horner, un clásico del cine. Más allá de la parafernalia futurista, que es atrapante, el texto de Orson Scott Card impone su presencia por rescatar a los jóvenes como los capaces para resolver el futuro de la Humanidad y, además, capaces para lograr la paz en el cosmos. Al no faltar los objetivos del escritor, el film transita por la historia con aciertos y otros no tanto, pero, en definitiva, de manera atractiva.

Carlos Pierre

 

 

LA NACIONAL DE LA SEMANA

 

EL MISTERIO DE LA FELICIDAD

Guión y dirección de Daniel Burman. Con Guillermo Francella, Inés Estévez, Fabián Arenillas, Alejandra Awada, María Fiorentino, entre otros. Música de Nico Cota. Duración: 92 minutos.

REGULAR. COMEDIA SIN SORPRESAS

El costumbrismo porteño de Daniel Burman, con excelentes referentes como “El abrazo partido” se perdió. En el caso de “El misterio de la felicidad”, el guionista y realizador no logra pisar tierra y hace agua.

El comienzo nos da un indicio claro de lo que veremos: los personajes de Guillermo Francella y Fabián Arenillas, dos socios en la vida y en el negocio de electrodomésticos, desayunan el típico café con leche y medialunas, en una secuencia abrumadora de 10 minutos. Pero este hombre desaparece un día de la vida de su socio y de su esposa, a cargo de Inés Estévez, quien no muestra una actitud trágica o de desesperación ante semejante desaparición. El adivino o “chanta”, los personajes y situaciones que parecen abonar la mayoría de las películas nacionales, hacen su aparición. Nada nuevo bajo el sol.

Ni siquiera el final es sorpresivo. Todos sabemos, intuimos, que el marido se fue para vivir la mejor vida y que Francella entonces posará sus ojos donde los amigos no deben hacerlo. Está cantado desde el vamos.

De allí que, más que analizar esta película que no nos conformó ni sorprendió ni en su realización ni en el tema, optamos por analizar el apego a los tics televisivos que seguimos encontrando en nuestros directores de cine. Hasta la música incidental de Nico Cota nos permite rescate alguno, es una apoyatura musical intrascendente y, hoy en día, inadmisible en la industria cinematográfica. Al margen quedan las actuaciones porque nuestros actores son excelentes y pelean con todo los parlamentos que tienen.

No negamos el imán de Guillermo Francella, su calidad actoral, la de Inés Estévez, la de Alejandro Awada. Son, en todo caso, la carta de salvación del film de Daniel Burman.

Carlos Pierre

 

JUEVES  9 DE ENERO DEL 2014.-

 

Hay tres estrenos esta semana en Buenos Aires. “Entre sus manos” es la ópera prima del galán Joseph Gordon-Levitt quien, junto a Scarlett Johansson y Julianne Moore, rescata la leyenda de Don Juan y la adapta al siglo XXI. El no solo dirige sino que también actúa y compone al protagonista del film.  Su adicción son las películas porno, y esto lo lleva a entablar relaciones con dos mujeres de edades muy diferentes (Johansson y Moore). Una de las principales críticas a esta comedia es la ligereza con la que trata los personajes, una pasadita por arriba de sus emociones y conflictos. No obstante, Joseph Gordon-Levitt le otorga empeño y profundidad a su rol. Buena comedia. Como novedad nacional, está el reestreno de “Los bañeros más locos del mundo” en versión 3D protagonizada por  Emilio Disi, Berugo Carambula, Gino Renni, Fernández de Rosa. El film tiene 27 años: fue estrenado el 5 de febrero de 1987.

 

CAMINANDO CON DINOSAURIOS 3D

De Barry Cook y Neil Nightingale. Con la voz en el original de Justin Long para el personaje de Patchi o Patch. Música de Paul Leonard-Morgan. Duración: 87 minutos.

REGULAR. SIMPÁTICO RELATO ESPECIAL PARA ESCUELAS

A manera de documental, esta animación cuenta con la unión de actores de carne y hueso y animación. Está filmada en Alaska, Nueva Zelanda, e incluso Chile, como principales locaciones. Antes de avanzar en nuestro comentario, hay que señalar que parte de seis documentales realizados por la BBC de Londres en 1999 y luego se vio mundialmente a través de Discovery Channel en episodios de media hora.

La idea es muy didáctica: se cuenta la vida de los dinosaurios a partir del nacimiento de un bebé “paquirinosaurio”. El protagonista es “Patch” o “Patchi”, con voz en off de narradores (dos, muy similares, que cuesta distinguir), que nos narra su vida en el último período del Cretácico, habitantes de Alaska especialmente.

El film tiene aspectos demasiado didácticos para el cine: detener las imágenes y mostrarnos las distintas especies de saurios detallando sus partes físicas. Así conocemos a otros gigantes del pasado que fueron enemigos de los paquirinosaurios, desde aves omnívoras hasta amigos herbívoros como ellos. Desde este punto de vista, es interesante pero, insistimos, no es cinematográfico.

Si bien “Patch” es quien nos cuenta su vida, cuenta con la ayuda de un ave, Alex, que lo ayuda a narrar y describir lo que vamos viendo: desde bosques (filmaciones reales fantásticas) hasta lagos congelados, playas, montañas, y el éxodo hacia el sur y el norte respectivamente durante el invierno y el verano respectivamente. Veremos peleas feroces, la muerte del padre de Patch, la rivalidad con su hermano, y una noviecita por la que el protagonista se hará fuerte y peleará.

Hay una historia de amor y de fraternidad que resulta simpática y aleccionadora para los chicos. Sin embargo, dado el costo de las entradas para ver 3D, nos parece poco cine y mucha tele. No dudamos de la taquilla porque el redescubrimiento de los dinosaurios hace 30 años ha resultado más que atractivo para chicos y grandes. Sin embargo, hoy en día resulta poco para el cine, sumándole además que el doblaje al castellano es muy deficiente para nuestro público. Se realizó en Chile pero sin utilizar el “neutro” por lo que hay expresiones que no nos resultan familiares.

Elsa Bragato

 

 

47 RONIN 3d

De Carl Rinsch. Con Keanu Reeves, Horiyuki Sanada, Ko Shibasaki, Cary Hiroyuki Tagawa, entre otros. Música de Javier Navarrete. Duración: 120 minutos.

BUENA. LEYENDA JAPONESA QUE ATRAPA

Los primeros planos secuencias de Carl Rinsch nos recuerdan el estilo del gran Robert Wise. Rinsch ha sido muy criticado por este film así como Keanu Reeves, y nos parece que injustamente. Veamos por qué no compartimos esos comentarios: el argumento se apoya en una historia romántica, la de Kai (Keanu Reeves) y Mika (hija de su protector, a cargo de Ko Shibasaki), para traer nuevamente a la pantalla esta leyenda japonesa con tintes de espectacularidad como un toro animatronic que pone a prueba al protagonista, o los espíritus que habitan el bosque donde fue criado, y el dragón (gran creación por computación) con el que debe luchar. Se han agregado personajes como el de Reeves justamente para acercar una historia que podría resultar remanida (las luchas orientales) a las audiencias del siglo XXI. Y se logró un raro equilibro entre el drama y la acción, sin caer en lo "gore", como podría haberse esperado por el suicidio masivo de los "ronin".

Convengamos con sinceridad que, de no ser por Reeves, el film no tendría mayor atractivo salvo para fans de la cultura oriental. Se habla de su impasividad actoral pero justamente ese rasgo lo ha convertido en una estrella, en una celebridad. Como paria mestizo en su rol de Kai demostrará su valor y sus artes mágicas para, en principio, ser un “ronin” cuando el líder de la familia samurái que lo ha recogido es asesinado. Y, junto al grupo de luchadores, devendrá en samurái, con un destino aciago aunque de honor. El amor que lo une a Mika, hija del líder asesinado, es un acicate para luchar hasta el final, y, si bien es el tema que sobrevuela a la venganza de los ronin, tampoco Carl Rinsch se apoya en ella, salvo para mostrar una profunda fidelidad. Keanu Reeves le da al film un interesante atractivo dado que el actor Hiroyuki Sanada, en el papel de Oishi, verdadero líder de los samurái devenidos en ronin, no es una estrella en el mundo occidental. Reeves, como paria y luego ronin, es la apoyatura a “Oishi”.

Vale añadir que el primer film conocido sobre esta leyenda data de 1941 y pertenece al reconocido Kenji Mizoguchi. Sin embargo, hay decenas de películas sobre esta leyenda en Oriente. La remake de Rinsch se toma libertades que son, en todo caso, un aporte de la tecnología para atraer al público actual, como el agregado del personaje de Reeves que, en un supuesto segundo plano, es el motor de la historia. Hoy en día las tumbas de los ronin se visita en Sangaku- Ji, Tokyo. Aclaramos que son 46, algo que el amigo lector verá en el film. Finalmente, como producto de la cultura oriental, la mujer ocupa un segundo lugar. Es una historia ciento por ciento masculina con la inclusión de una historia de amor que Carl Rinsch agregó con sabiduría para atraer a la platea femenina. Sin ser la mejor película del género, atrapa y va ganando en acción y suspenso a medida que transcurre. Para distraerse y pasarla bien.

Elsa Bragato

 

JUEVES 2 DE ENERO DEL 2013.-

Hay varios estrenos. Comentamos tres.

 

EL LOBO DE WALL STREET

De Martín Scorsese. Con Leonardo Di Caprio. Johan Hill, Matthew Mcconaughey, Jean Dujardin, entre otros. Música de Howard Shore. Duración: 179 minutos.

MUY BUENA. DESPARPAJO SIN SUTILEZAS EN WALL STREET

Desmesurada y excéntrica como la vida misma de Jordan Belfort es esta película de Martín Scorsese, espejo del éxito de un joven veinteañero que, entre drogas, sexo y corrupción, materializó el sueño americano con creces. Está basada en el libro escrito por el propio Jordan Belfort y, en tres horas,  esta película avasallante y excesiva pintan de cuerpo y alma los ascensos económicos en la bolsa neoyorquina a través de un personaje que jugó sin escrúpulos el juego de las lealtades y las traiciones.

¿Qué se puede esperar de este “tótem” del cine llamado Scorsese sino la irreverencia y lo clásico en cada secuencia? Saltan orgías, monos, leones, como de un sombrero mágico que desconoce límites y buenas costumbres. El mundo, sin vueltas, que frecuentó Belfort, quien, a los 26 años, no estaba conforme co haber ganado en el año nada menos que 49 millones de dólares. Y su meta era un millón por semana.

Con la valiosa colaboración del fotógrafo mexicano Rodrigo Prieto y la música del gran Howard Shore, alternada con una selección de rocanrol de Robbie Robertson, la clásica narrativa de Martin Scorsese da un golpe de timón renovador y nos sumerge en la adrenalina de Wall Street y en el estentóreo reinado de la agencia bursátil StrattonOakmont.

Nuevamente Leonardo Di Caprio, a la espera de una justa premiación a sus trabajos, puso lo mejor de sí mismo en una actuación que provoca empatías y rechazos a través de escenas en la que la “sutil” misoginia de Scorsese se desliza, puede chocar, puede producir revulsión, pero, en definitiva, está retratando magistralmente la vida de quien fuera un ícono de la bolsa de New York. Por momentos hay altibajos, propios de un film con tamaña extensión. Una suerte de “apocalipsis now” de Wall Street, retratado con desparpajo. A prepararse!

Carlos Pierre

 

 

LA INCREÍBLE VIDA DE WALTER MITTY

De Ben Stiller. Con Ben Stiller, Shirley Mac Laine, Sean Penn, Kristen Wiig, entre otros. Música de Theodore Shapiro. Duración: 114 minutos.

BUENA. VIVIR DE SUEÑOS EN UNA COMEDIA CON MENSAJE

Ben Stiller ha demostrado a través de cuatro films sus cualidades como director y también su humor entre irónico y melancólico. Warren Mitty es un personaje mítico en los Estados Unidos y significa, a partir del cuento de James Thurder, 1939. Incluso mereció un film protagonizado por Danny Kaye del que Ben Stiller hace la remake, aunque sin musicales. Hay cambios sustanciales.

Mitty significa soñar sin la capacidad de concretar nada. Es ser un perdedor en la vida aunque un ganador solitario en los sueños. Prima facie es la moraleja de este cuento. Sin embargo, se plantea algo más: muchas veces no nos damos cuenta de que la vida misma es un sueño alcanzado y nos empecinamos en soñar desdeñando los logros diarios, no los reconocemos, no nos damos cuenta de que efectivamente son logros.

El film muestra a Warren Mitty como el archivista de fotografía de la revista Time justo cuando es vendida y aparecerá online. El último número gráfico tiene que llevar en la tapa la fotografía que envió Sean O’Connell, interpretado por Sean Penn, un excéntrico reportero gráfico que viaja por el mundo sin dar a conocer su paradero, aunque pueda ser ubicado a través del GPS de su celular. Esa fotografía no aparece. Y es el quid de la historia.

Encontramos dos partes: el comienzo hasta la mitad nos muestran efectos especiales que hacen realidad en la pantalla los locos sueños de Warren Mitty. Pero estos destellos que resultan divertidos (Mitty se queda mirando fijo frente a un interlocutor que no logra despertarlo de esa ensoñación) se van apagando con el correr de la narración y luego se torna un tanto reiterativa, previsible y muy melancólica. Las ansias de Mitty de conquistar a la chica que ama serán su acicate, si bien lo esperarán no pocas decepciones. Mientras tanto, va en busca de esa fotografía que le falta y del fotógrafo en cuestión recorriendo el mundo. No siempre es feliz para el espectador este viaje insólito que emprende Mitty y tampoco resulta verosímil.

Resulta grato ver a Shirley McLaine aunque sea un pequeño papel. Otro tanto ocurre con Sean Penn aquí en un rol trascendental para la historia pero a manera de participación especial. Muchos altibajos, una buena realización, esta remake personal que dirigió y actuó Ben Stiller se deja ver-
 

Elsa Bragato

 

 

ACTIVIDAD PARANORMAL: LOS MARCADOS

De Christopher Landon. Con Carlos Pratts, Richard Cabral, Jorge Díaz, entre otros. Duración: 84 minutos.

REGULAR. UNA SAGA EFECTIVA PERO SIN CREATIVIDAD

Se ha instalado mucho misterio acerca de este film que continúa la saga paralela a la inicial Actividad paranormal, esta vez centrada en un grupo de latinos que viven en los Estados Unidos. Enfrentan a una vecina que utiliza magia para hacer desaparecer personas o bien está “atrapada” por un espíritu maligno.

La película tarda mucho tiempo en introducirnos en la trama. Hay mucho merodeo. Sin embargo, y esto va a favor de esta realización, mantiene la tensión de principio a fin. Al terminar nos damos cuenta de que fuimos “engañados” hábilmente por el director dado que lo que vimos es poco y nada. Y este engaño es un mérito, no se lo vamos a negar.

Como siempre, los adolescentes son las víctimas preferidas de asesinos seriales, de malos espíritus que vagan. Y en esto ayuda la explosión hormonal propia de esa edad.

Los chicos intentarán descubrir qué pasa en la “casa de al lado”, poca y nada inversión en casting, en puesta en escena…, pero sobre todo encuentran un lugar para hacer el amor. De allí en más se desatarán secuencias de sustos y tragedias varias, bien sostenidas por el realizador, pero con absoluta previsibilidad.

Como cinematografía es más que pobre. Como producto efectista, tendrá su buena taquilla.
 

Elsa Bragato