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TRAICIONES, INSULTOS Y LOCK-OUT
Tardamos en volver a hacer nuestras acostumbradas críticas porque la
televisión ofreció más de lo mismo. Escandaletes con figuras que
recién empiezan y ausencia de las grandes figuras de la escena
nacional que no se prestan a la discusión o al manoseo con pátina de
discusión de "notables". El primer caso que nos conmovió fue el del
querido colega Jorge Lafauci,enviado por Ideas del Sur a México
junto a Laura Fidalgo, en el Danzando internacional que el canal de
México internacional pone en pantallas todos los domingos a las 22
horas, más o menos, de Argentina. Una cámara o dos o tres, no
importan cuántas, a sabiendas o no de Jorge Lafauci, junto al
periodista Angel De Brito, tomaron expresiones de Lafauci en un alto
en el camino, en este caso en Panamá. Lafauci, conocedor de las
trampitas del medio, indicó "esto no lo pongás...", más o menos. No
tenemos por qué ser memoriosos de la frase completa, cuando se
refirió a los mexicanos pero más en son de broma que de otra cosa.
Ni lerdos ni perezosos, ese material fue difundido por Ideas del Sur
y finalmente recayó en el programa de Roberto Pettinato, pero fue en
segundo o tercer término.
A la televisión le estaba faltando un "escándalo" nuevo, fuera de
los cotidianos entre estrellitas que lloran por la puntuación
alcanzada en algunos de los shows berretones de Tinelli. Carmen
Barbieri, Reina Reech, tuvieron sus respectivos momentos de
"des-gloria" que es lo mismo que "desgracia" televisiva. Barbieri es
una talentosísima actriz, completísima, que no mereció quedar en el
medio de una discusión "generada". Cuando a los periodistas nos
falta material, tratamos de crear alguna situación que nos permita
seguir con el mismo ritmo del "escandalete" semanal. No todos nos
avenimos a generarlo. Menos a determinada edad, creemos que, después
de los 40, hay que buscar nuevos rumbos periodísticos, máxime cuando
no tenemos un "jefe periodístico" que nos exija ningún "sobresalto".
Luego vino el "caso Lafauci" que no debió producirse si el material
era editado. Muchas veces, cuando hacemos reportajes, se nos pide
que no pongamos tal parte. Y uno cumple porque hay que seguir
conviviendo con las figuras y porque "nobleza obliga".
Qué habrá motivado a poner en el aire esa frase poco airosa de
Lafauci? Aquí nadie puede decir que el periodista fue "forzado" a
darla. Además, a ningún periodista que se precie de tal se le saca
material. Antes, se destruye. Eso es cuidar las fuentes y la
dignidad profesional. Por lo tanto, Lafauci ha sido traicionado por
un colega, un joven colega que está tratando de defenderse por
televisión y por radio cuando su posición es indefendible. Más allá
de que Lafauci supiera o no que lo estaban grabando, damos por
sentado que sí, pidió que esa frase no fuese puesta al aire. Y eso
debió respetarse. Se editan tantas cosas en la televisión, se
"cortan" tantas partes importantes de películas y telenovelas que
esa frase debió ser cortada porque lo pedía quien la había emitido.
Realmente, una traición que solo se ve en algunos jóvenes
periodistas, catapultados como periodistas de espectáculo, que
desprecian a los que hemos hecho camino en este medio desde hace 30
años. Somos viejos, anticuados, nos quedamos en los 70. Pero si
quedarse en los 70 significa tener ética (no "códigos" como se dice
ahora que resulta una terminología mafiosa), bienvenida esa
"antigüedad". Entre colegas, no hay que traicionarse, hay que
convivir, respetar. De Brito parece desconocer este tipo de
actitudes de vida dada su juventud, que no envidiamos porque los
resultados están a la vista.
El otro caso fue el de los insultos. Roberto Piazza, a quien
conocimos allá por los 90 haciendo notas para la Revista Caras,
concretamente en 1992, es una persona de mente amplia y de gran
generosidad. Verse sometido al término "payasezco" de parte de Lucho
Avilés fue realmente desagradable. A su vez, Piazza devolvió
gentilezas diciéndole que desde hacía "40 años" decía estupideces lo
que exaltó aún más a Avilés.Nos sigue extrañando la pasividad de
Marcelo Tinelli que jamás detiene estas conductas frente a cámaras.
Lo que haga en su "cuarto piso", ya famoso por el triste personaje
de "Zulma" a cargo de la excelente actriz Gladys Florimonte, no lo
sabemos. Jamás fuimos invitados a ese "pisito" del influyente
empresario televisivo para darnos trabajo. Todo lo contrario.
Finalmente, está la actitud que aprobamos de la Asociación Argentina
de Actores contra empresarios como Adrián Suar, especialmente, que
no quieren ajustar los sueldos a la realidad. Total, a ellos no les
falta nada, es más, les sobra tanto que, como no tienen otra cosa
para pensar, piensan en cómo "joder" al trabajador. Ellos dejaron de
serlo hace mucho tiempo. Por eso desde aquí felicitamos a Gastón
Pauls que se retiró de Pol-ka diciendo que las paredes de la empresa
estaban "forradas con la piel de los actores". Dijo la verdad y se
mantuvo en su posición. Felicitaciones por su compromiso social y su
ética!
El viernes hubo destrozos en Telefé, en el exterior, por grupos de
asambleístas de actores que reclaman lo que les pertenece: un sueldo
digno. Dicen que, a partir del lunes que viene (estamos a 24 de
noviembre), Telefé levantaría las repeticiones de telenovelas como "Montecristo".
Nos parece mal y bien. Mal porque no pagaría más el mínimo bolo que
se paga por repeticiones, y bien porque se está, y esto es para
todos los canales, usufructuando el trabajo de los actores. Qué
pasará con VOLVER, por ejemplo, si le caen encima los sindicatos de
los músicos y actores respectivamente? Tendrá que cerrar sus
persianas. El "lock-out" entonces se refiere a esta posibilidad de
levantar las ficciones tanto en Telefé (se habló de las
repeticiones) como en Canal 13 (no hay repeticiones sino las
"novedades" de este 2007 que ya termina).
Esto que sucede con Actores y con Músicos (aunque todavía no hayan
estallado como debieran) ocurre también con todos los periodistas
que no estamos en la televisión. Y en este caso debo incluirme.
Quienes no hemos ingresado a la "máquina de picar carne" somos
excluídos automáticamente de todos los trabajos de televisión y
radio. Y no estamos sangrando por la herida sino que estamos
diciendo la verdad. En el medio hay una gran discriminación contra
las mujeres y contra los homosexuales, aunque se nutran de mujeres y
homosexuales talentosos.
Elsa Bragato
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