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Comentarios de CINE
Por Elsa Bragato

BRAGATISSIMO
www.arinfo.com.ar

Sábados de 16 a 17

ELSA BRAGATO Y CARLOS PIERRE

 

*Colaboración del crítico y productor Carlos Pierre

http://www.elsabragato.blogspot.com  El site de Elsa Bragato

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JUEVES 23 DE FEBRERO DEL 2017.-

Varios estrenos de cine entre los que se destaca la oscarizada “Manchester by the sea”. Como estreno nacional está “5 AM”, con guión y dirección de Ezio Massa, con Cristina Alberó, Ximena Fassi, Adrián Spinelli, entre otros. Film de terror sobre un extraño juego que debe hacerse “5 minutos antes de la medianoche” y un altillo que convoca a la curiosidad.

 

MANCHESTER JUNTO AL MAR

                                              Guión y dirección de Kenneth Lonergan. Con Casey Affleck, Lucas Hedges, Michelle Williams, Kyle Chandler, Matthew Broderick y Gretchen Mol. Música de Lesley Barber. Productor: Matt Damon. Duración: 137 minutos.

XXXXX-PROFUNDO ANÁLISIS SOBRE LA RESIGNACIÓN

Kenneth Lonergan regresa con su tercera película en la que desarrolla una extrordinaria habilidad para conmovernos al plantear temas como la resignación, el dolor ante la pérdida de seres queridos, la capacidad o no de subsistir con culpas. Es decir, nos habla de la aflicción profunda, ésa que se pega en el alma y que condiciona la vida para siempre.

“Lee Chandler” es el personaje de Casey Affleck, en una de las actuaciones más notables que hemos visto en los últimos tiempos: encargado de edificios, es hosco y rotundo, práctico y hierático. La muerte de su hermano por un infarto múltiple lo obliga a hacerse cargo de su sobrino “Patrick” encarnado por un soberbio Lucas Hedges, joven actor hijo de un reconocido escritor, Peter Hedges.

La vida de “Lee” cambia rotundamente. Deja Boston, donde trabajaba, y se instala en Manchester para ayudar a su sobrino y ver cómo reorganiza su propia vida. Cada movimiento suyo lo remite a un pasado que el director Lonergan va mostrando en cuentagotas a través de flashbacks. Muchas veces, el film no tiene diálogos y son sustituidos por obras clásicas como el “Adagio” de Albinoni, entre otras. No es lo mejor para esta excelente narración. Sin embargo, las actuaciones superan con creces esta fallida intervención de la banda sonora. “Lee” está separado de su esposa, “Randi”, extraordinaria Michelle Williams, reencontrándose en el funeral de su hermano y luego, de casualidad, en una de las calles de Manchester, cuando ella está casada nuevamente y con un bebé. He aquí una de las mejores secuencias, diría inolvidable, entre Williams y Affleck: el llanto por la tragedia vivida, la necesidad de perdonarse mutuamente, y “Lee” que logra demostrar que su tono hosco solo esconde una enorme fragilidad por tanta aflicción profunda. Otro de los grandes momentos del film de Lonergan es el diálogo desesperado entre “Patrick” y su tío, luego de realizar el papeleo para el entierro del padre del primero. Llanto, frases de un inmutable “Lee”, ponen a prueba la sensibilidad del espectador.

“Manchester junto al mar” o tal vez mejor “desde el mar” es un drama intenso que Lonergan va generando de a poco, en una narración muy diferente: desde un comienzo idílico en una barcaza en un lago, la risa de un niño, los dos hermanos juntos, hasta la fría morgue del hospital donde yace “Joe”, el hermano de Lee y padre de “Patrick”. Por sobre el dolor, que nos mostrará una tragedia límite para cualquiera, está la dosificación de las pérdidas a través de la resolución de los diferentes problemas cotidianos de “Lee” y su sobrino. 

A veces la resignación tarda en llegar, el dolor arrastra, la vida se puede transformar en una pesada carga de la que nada se disfruta. “Lee” lo sabe y debe reconvertirse, congeniar con su sobrino adolescente, reparar su propio espíritu, recuperar la capacidad de la esperanza a pesar de que tanto él como su ex esposa “Randi” tienen “el corazón roto”. Lonergan nos deja pocas palabras en escasos diálogos para explicar el pasado de los personajes pero se apoya en la actuación de Casey Affleck, protagonista absoluto, utilizando su expresión y hasta su inexpresión para contarnos el dolor de su alma. Michelle Williams tiene una acotada aparición pero perfecta: está en su personaje el explicitar esa tragedia pasada que la une a “Lee” desde el perdón o la comprensión. “Patrick” es el futuro, es el lazo humano que encuentra “Lee”, ante una circunstancia inesperada de la vida, para volver a vivir a pesar de todo.

Ciertamente, existe cierto prurito a la hora de elegir un drama para ir al cine. Sin embargo, el tratamiento de Lonergan de una historia de complejidad existencial hace que este film nos atrape lentamente, con profunda empatía: hay maestría en la narración planteada.

Es una de las mejores películas que hemos visto en muchos años. Sin estridencias, sin excesos, pero profunda en su análisis del alma humana, sus culpas y sus tristezas, algunas infinitas, sus dolores más intensos y callados con una actuación de Casey Affleck que obliga a la reflexión sobre la utilización de los recursos histriónicos: la parquedad frente a la expresividad extrema, la intensidad en la mirada y la gestualidad ajustada. Una soberbia clase de actuación.

Elsa Bragato

 

FRAGMENTADO

Guión y dirección de M. Night Shyamalan. Con James McAvoy, Anya Taylor.Joy, Betty Buckley, entre otros. Música de James Newton Howard. Duración: 116 minutos.

XXXXX- REGRESO ESPERADO

M. Night Shyamalan regresa con un film de suspenso que tiene un excelente hilo conductor: el actor escocés James McAvoy en el personaje de “Kevin”, un joven que tiene 23 personalidades y una a punto de surgir. Sin embargo, a su psiquiatra, la doctora Fletcher (Betty Buckley), le ha demostrado que puede manejarlas, que su recuperación está progresando.

El suspenso va creciendo, al mejor estilo de Shyamalan, y McAvoy crece como actor de manera notable. Una de sus personalidades lo obliga al secuestro de tres adolescentes, y esto va emparentado con la confusión mental de “Kevin” en quien los compartimentos mentales de cada personalidad se van quebrando. Shyamalan utiliza este recurso nada fácil, valiéndose de la capacidad actoral de McAvoy, para generar terror en la platea, cada vez en mayor grado.

Lo que suceda con las tres chicas raptadas, la orden de “La bestia” , logran que la aparición de “Kevin” sea aterradora, generándose una perturbación creciente en el espectador: “Kevin” es él y también sus múltiples personalidades.

Si bien la idea es clara, no es simple de desarrollar: el secreto del director y guionista está en su primer actor quien, con cabeza calva, atemoriza con sonrisas letales y la enorme capacidad actoral para encarnar a tantas criaturas que posee su disociada mente.

Tanto para Shyamalan como para los productores del film, esta película es un “spin-off” lejano de “El protegido”, con Bruce Willis, quien no aparece en los créditos de “Fragmentado” pero sí en el film como “David Dune”, personaje que interpretó en el film antes mencionado. Tensión intensa, adrenalina pura, suspenso psicológico, y una gran actuación de James McAvoy son algunos de los ingredientes de esta película que merece atención del público. Es uno de los buenos estrenos de esta semana.

Elsa Bragato

 

MONSTER TRUCKS

De Chris Wedge. Con Lucas Till, Jane Levy, Thomas Lennon, entre otros. Música de David Sardy. Duración: 104 minutos.

XXXX-SIN DAÑO COLATERAL

El cine simplista en su concepción basado en arquetipos y en fórmulas de filmación es inocuo y resulta un válido entretenimiento, especialmente cuando no cae en la escatología a la que es tan afecta Hollywood. Es el caso de “Monster Trucks”, que va dirigida a chicos de hasta 12 años.

Se basa en la vida de Tripp (Lucas Till), estudiante, quien construye un gran camión utilizando piezas descartadas de otros coches. Necesita algo que lo ayude a salir de la rutina de su pueblo. Pero no tiene en cuenta que un monstruo de un pantano, Creech, es un enamorado de los autos así que será una visita inesperada e ineludible.

Basada en la línea de juguetes de Hasbro, el monstruo viene a ser una suerte de delfín con pulpo de ojos gigantescos pícaros que ayudará a su amigo en carreras insólitas y en una serie de acontecimientos simpáticos y pueriles que mueven a risa. Y nada más. Hay efectos especiales básicos, monstruos adictos a la gasolina, y un sinfín de aventuras que divierten. Tiene cierta nostalgia narrativa de los 80 cuando no existían los efectos digitales que nos atrapan pero que también arruinan muchos films. Aquí todo es simple y para entretenerse. No hay daños colaterales.

Elsa Bragato

 

ESTEROS

De Papu Curotto. Guión Andi Nachon. Con Ignacio Rogers, Esteban Masturini, Renata Calmon, Joaquín Parada, Blas Finardi Niz, María Merlino, Marcelo Subiotto, entre otros. Coproducción Brasil Argentina. Música original: Rudi y Nini Flores. Banda de sonido: Leo García. Duración:83 minutos.

XXXXX- BUENA IDEA CON FALLIDA REALIZACIÓN

Esta ópera prima de Papu Curotto está basada en su primer cortometraje de 2014 titulado ‘Matías y Jerónimo’, situando la historia en los exuberantes Esteros del Iberá y Paso de los Libres, de la provincia de Corrientes.

El film viene precedido por una prensa muy elogiosa habiendo ganado múltiples premios por el tema abordado: la relación gay de dos adolescentes que, después de diez años de separación motivada por circunstancias domésticas de sus padres, vuelven a encontrarse. Una de las familias permaneció en Corrientes, y la otra se radicó en Brasil por un mejor y más retributivo trabajo: Matías (Ignacio Rogers), más aggiornado, y Jerónimo (Esteban Masturini), anclado en su terruño.

Matías adolescente está interpretado por Joaquín Parada, y Jerónimo por Blas Finardi Niz: a ambos se los ve en una continua alternancia como jóvenes y ya adultos, basándose en una edición “por corte” sin ningún “flashback”. Presente y pasado se unen en la narración propuesta.

La naturaleza vibrante de los esteros, las aves, los yacarés y los aguará-guazú (no se los ve), las lluvias repentinas, son un gran atractivo visual, sin abandonar el centro de la acción que es la relación gay. Con juegos adolescentes se van acercando, se busca una impronta de ingenuidad y vivaz, pero queda en el intento. El peso de la historia es esta relación, como decíamos, que crece a espaldas de las respectivas familias, en tierras y tiempos donde la sociedad conservadora no admite elecciones sexuales libres.

Vamos a destacar algunos errores muy notables: primero, Esteban Masturini como “Jerónimo” carece de buena dicción por lo que sus parlamentos no se entienden. Muchas secuencias donde habla quedan en la nada preguntándose el espectador qué habrá dicho. Además, los diálogos de los protagonistas, tanto en la adolescencia como en la adultez, son monosilábicos con un forzado compromiso verbal por lo que resultan declamados y no sentidos. Lamentablemente, el tema es muy interesante pero la narración carece de pasión, de emoción, y no logra empatizar con el espectador.

Carlos Pierre

 

MOISÉS Y LOS 10 MANDAMIENTOS

De Alexandre Avancini. Con Guilherme Winte, Sergio Marone, Camila Rodrígues, Giselle Itié, Petronio Gontilo, entre otros. Música de Daniel Figueiredo. Duración: 120 minutos.

XXXXX- NADA DE CINE

Hace pocos años vimos “Exodo” de Ridley Scott con Christian Bale como “Moisés”, una superproducción que tuvo buena realización pero se quedó en el desarrollo de los personajes. Desde hace un año y medio vemos en televisión “Moisés y los 10 mandamientos”, superproducción brasileña que, con escenas inéditas que no se vieron en la pantalla chica, acaba de ser lanzada como película de dos horas de duración. En televisión es un éxito que le permite a Telefé seguir siendo el canal líder en rating. En el cine, la cuestión es diferente.

Hay muchas razones para afirmar que hay motivos que no hacen a este montaje de secuencias televisivas una verdadera película: el trabajo y los recursos de la televisión son mucho menores que los del cine. De allí la inexactitud del vestuario, de los cortes de pelo de muchas protagonistas, de los extraños vestidos modernos de las actrices, de los collares hindúes que utilizan, y de la escenografía de cartón prensado, bien decorado, que rodea las acciones.

Nadie duda de la historia en sí que es atrapante. Pero el rigor que exige el cine no está en estas grabaciones televisivas aunque se haya invertido mucho dinero. Detrás de la película está la Iglesia Üniversal y otras más pertenecientes al Brasil. Un lanzamiento que moviliza la fe de judíos y cristianos debería tener una realización y actuaciones acordes a la pantalla grande, tan diferente de la televisión en todos los aspectos atinentes a lo actoral y a la producción en sí. No nos convenció como traspaso de la tele al cine. Muy poco.

Elsa Bragato

 

LO QUE NO SE PERDONA

Dirección de Cristian Maximiliano Barrozo. Con Roly Serrano, Alvaro Massafra, Carolina Guerrero, Angel Collante, Luciano Ochoa, entre otros. Música de Alejandro Millán Pastori. Fotografía de Luis Millán Pastori. Duración: 76 minutos.

XXXXX- MALA JUNTA

El realizador salteño Cristian Maximiliano Barroso, coautor del guión de “Lo que no se perdona”, reflejó la vida de los jóvenes adolescentes de su provincia, Salta la linda, quienes, como en el resto del país, no tienen contención ni familiar ni escolar. Fuera de la asistencia a clase, se ve a los chicos deambular por las calles salteñas, jugar en un potrero y acercarse a los peores, tener “mala junta”. Como es el caso del protagonista “Leandro”, interpretado por un excelente Alvaro Massafra, quien pasa gran parte del día con “Gustavo” (Roly Serrano).

En medio de prostíbulos, de juegos ilegales, “Leandro” se aleja de la educación familiar recibida y ausente en esta etapa, y acepta las normas de “Gustavo”, quien lo provee de un revólver y ordena un robo.

Es muy interesante y rica la fotografía propuesta, con diferentes tomas, planos, y un seguimiento especial de “Leandro” en varias oportunidades, así como la falta de largos parlamentos y el ocupar esos silencios con imágenes. Roly Serrano, también salteño, es quien tiene dos monólogos, a manera de “educación” para el joven “Leandro” a quien considera un “pichón”.

Es una denuncia verosímil sobre la situación de los jóvenes de hoy dejados a la buena de Dios tanto en nuestra ciudad capital como en todas las provincias. Hay un esmero especial de Barrozo por hacer valer las imágenes sobre el protagonista pergeñando un policial inesperado que cambia la vida del joven.

No hay mayor complejidad argumental pero, como decíamos antes, se destacan la fotografía y la actuación de Alvaro Massafra, sin dejar de lado a Roly Serrano quien tiene un rol central al que dota de una gestualidad desagradable, acorde al estilo de vida y educación que tiene. Es un film que duele, sincero, y convincente.

Elsa Bragato

 

CONTRATIEMPO

Guión y dirección de Oriol Paulo. Con Mario CASAS, Bárbara Lennie, José Coronado, Ana Wagener, Francese Orella, Paco Tous, David Selvas, entre otros. Música: Fernando Velázquez. Duración: 104 minutos.

 

XXXXX- TEOREMA DE DIFÍCIL RESOLUCIÓN

“Contratiempo” es un thriller basado en el vasto sustrato del género. Positivo por los efectos retrospectivos del guion, por el nudo en el que se ven envueltos los personajes, y los vertiginosos giros narrativos. Pero es imposible no achacarle las licencias que el director se toma y que el espectador debe sobrellevar hasta el final. Esa pirotecnia de sucesos, de escenas nerviosas y desmedidas con un final tan poco creíble, desmadran todas las buenas intenciones iniciales.

Con el actor Mario Casas a la cabeza, baluarte eficaz que arrastra al resto del elenco, el film repunta, sumados a los bellos paisajes catalanes, el mar, los bosques nevados y el entorno de la ciudad, acertadamente fotografiados y editados; no en vano el montaje fue nominado a los Premios Gaudí.

Como decíamos, el guion se las trae: es oscilante, plantea secuencias creíbles y otras que no lo son. Adrián Doria es un joven y exitoso empresario, adinerado e influyente de alto rango, a quien la vida le juega una mala pasada, un ‘contratiempo’ inesperado de índole amorosa.

El diablo mete la cola y, en un suceso fortuito, en una despoblada carretera, en medio de los bosques catalanes, se ve envuelto junto a su amante en la muerte de un joven.

El guion se puebla de hechos, entredichos, entre la pareja infiel, un testigo, los padres desesperados y litigantes por la desaparición de su hijo, la policía incrédula, los abogados “carroñeros”. De la nada, guion y vida se complican en demasía. La historia es atractiva pero hay tantas idas y vueltas, tantas licencias argumentales, que se hace difícil sobrellevarlas. Es un “puzzle” de 100 minutos que obliga a una máxima atención y a creer lo que el realizador Oriol Paulo propone con mucho oficio pero entre aciertos y desaciertos, de manera muy pareja.

Carlos Pierre

 

JUEVES 16 DE FEBRERO DEL 2017.-

Siete títulos ingresan a la cartelera de cine. Desde un film nominado a los Oscars hasta terror convencional y animación. Además, la nacional “Vigilia”, de Julieta Ledesma, con Osmar Núñez, sobre un perro sacrificado que “vuelve” de la tumba, y la animación “Rock Dog”, de Ash Brannon, sobre un mastín tibetano que sueña con ser músico.

 

JOHN WICK 2: UN NUEVO DIA PARA MATAR

De Chad Stahelski. Con Keanu Reeves, Bridget Moynahan, John Leguizamo, Lawrence Fishburne, Ruby Rose, Franco Nero, entre otros. Música: Tyler Bates, Joel J. Richard.  Duración: ll8 minutos

XXXXX-DANZA DE BALAS

Chad Stahelski es un gran especialista en películas de acción, y lo demuestra en este segundo capítulo protagonizada por el  asesino “John Wick” (Keanu Reeves), invencible e impenetrable con un accionar frío y calculador, sin obviar el mínimo detalle a fin de aniquilar a sus adversarios.

Este guión muestra a John Wick retirado, viviendo junto a su amado perro, pero se ve obligado a actuar a raíz de que un antiguo socio está inmerso en un complot. Hay que controlar a una siniestra hermandad internacional de asesinos, donde no faltan las mafias italianas, rusas y de cualquier otra nacionalidad. Wick debe ayudarlo por un pacto de sangre. Así es que se va a la fascinante y eterna Roma con su mochila cargada de adrenalina y ganas de matar.

Keanu Reeves sigue tan hierático como siempre pero consigue su objetivo: ser un “John Wick” que enfrenta y  aniquila a puro tiros a cualquier adversario que se le ponga a su alcance, de frente, detrás, por los costados; mata de a uno, de a diez, de a veinte.

El realizador Chad Stahelski, ex doble de riesgo, supo cómo manejar estas danzas de balas, que son el quid de la trama, dirigiendo con mano firme las secuencias de sangrientas coreografías. Muertes y sangre por doquier durante casi las dos horas de duración. Lo curioso es que no hay personaje que note lo que pasa. Ni policías ni un inesperado intruso. John Wick hace lo que quiere con su revólver. Es decir, y sintetizando, son ciento veinte minutos de matanza sin ton ni son, por matar. La trama es invisible, elemental: un juramento de sangre provoca la brutal reacción de Wick para ayudar a su colega. Suficiente para que la platea se meta en balaceras que aturden y que no tienen otro fin que la exaltación de la adrenalina. Esto colabora con la capacidad actoral de Keanu Reeves, quien es solvente desde su rostro sin gestualidad alguna. De este film rescatamos la fotografía porque permite disfrutar de la Ciudad Eterna, de Roma y su historia.

Carlos Pierre

 

UN CAMINO A CASA (LION)

De Garth Davis. Con Nicole Kidman, Dev Patel, Sunny Pawar, Rooney Mara, David Wenham, Abhishek Bharate, Divian Ladwa, entre otros.Música: Volker Bertelmann y Dustin O´Halloran. Duración: l58 minutos

XXXXX- BUSCANDO LAS RAÍCES

‘Lion’ es el título en inglés de este film basado en una historia real, ocurrida entre Calcuta (India) y Australia. El protagonista es un niño hindú, Saroo (el maravilloso Sunny Pawar, grata revelación humana y actoral) que se pierde en el conglomerado de la gran Calcuta buscando a su hermano mayor y debe sobrevivir como puede. Se pierde en un tren, de los tantos que existe en la India como herencia directa del dominio inglés. Viaja, deambula perdido unos 400 kilómetros, lleno de miedo e incertidumbre.

La película, dirigida por Garth Davis, permite dividirla en dos partes bien definidas. En la primera, más sensorial y visceral, el paisaje juega un rol importante entre la vastedad y la miseria. El pequeño Saroo, inquieto, un verdadero leoncito, se defiende del entorno hostil en el que ha quedado hasta que un matrimonio australiano lo adopta, llevándoselo a su país.

La segunda parte se inicia con un violento flashforward imprevisto, que sobresalta fuertemente. Pasaron más de 20 años. Irrumpen Nicole Kidman, con una peluca negra y recogida, su esposo, otro joven adoptado, y Saroo (Dev Patel), y su novia (la magnética y dulce Rooney Mara de “Brooklyn”). La fortaleza de estas secuencias está en los diálogos más que en el paisaje generoso de Australia. “Saroo” siente que debe volver a su casa natal, encontrar a su madre, si es que vive, en aquel descampado de la India. Se vale de su memoria, traza un mapa con los supuestos kilómetros que recorrió siendo niño.

La credibilidad y la emoción de las actuaciones del niño Sunny Pawar, como de Nicole Kidman y Dev Patel, se destacan por mérito propio, en sus respectivos roles, junto a un elenco que acompaña muy bien. Como toda biopid, y hay que reconocerlo, “Un camino a casa” tiene aciertos y tropezones, más que errores. El acierto está en la seriedad y dedicación del realizador, la estupenda dirección actoral, además de los magnéticos paisajes de la India y Australia. El tropezón es el flashforward de zopetón que marca el nuevo rumbo narrativo.

Hay un enriquecimiento extra de esta historia cuando se muestra a los verdaderos personajes, la madre biológica de Saroo, la familia y la madre adoptiva australiana, en medio de la persistente pobreza de la India. Es una historia real que alecciona sobre la sensibilidad social y el altruismo, así como la necesaria búsqueda de la identidad, derecho que todo ser humano tiene. Recordamos que la película está nominada a los premios Oscar.

Carlos Pierre

 

“LA GRAN MURALLA”

De Zhang Yimou. Con Matt Damon, Willem Dafoe, Pedro Pascal, Andy Lau, Jing Tian, entre otros. Fotografía de Stuart Dryburgh y Xiaoding Zhao. Música de Ramin Djawadi. Duración: 103 minutos.

XXXXX- TECNOLOGÍA MÁS QUE NOVEDAD

Zhang Yimou es el director de “La gran Muralla”, el mismo de la notable animación “Rango” entre muchos éxitos. Con su trabajo en este film puso en marcha a la productora Legendary East, filial de la homónima de Hollywood. Y, por cierto, estamos frente a un producto hollywoodense, a un blockbuster con una supuesta leyenda china que busca públicos occidentales para crecer.

“La gran muralla” se inició en la Dinastía Qin, varios siglos Antes de Cristo, para contener a los mongoles y otras tribus nómades que incursionaban en el territorio chino. Yimou y sus guionistas tomaron una leyenda que habla de reptiles monstruosos que azotaban a las poblaciones resguardadas por la muralla. Hay muchas leyendas sobre el por qué de la Muralla china, pero ésta, de ser cierta, viene al dedillo para la máquina de postproducción computarizada, una de las patas de la industria cinematográfica hollywoodense y ahora también china.

Matt Damon y Pedro Pascal componen, respectivamente, a William y Tovar, dos mercenarios expertos en el arco y la flecha que se unen a las fuerzas locales para ayudarlos a combatir a la horda de siniestros “aliens”.

Es decir, el guión se reduce a la nada y se vive, desde la platea, una larga secuencia de batallas de todo tipo, siempre bien coreografiadas, con utilización de computadoras y cuanto chiche tecnológico nuevo exista. Esto significa que los actores tuvieron un entrenamiento especial de meses. Pero, si el film se basa en las luchas contra invasiones de monstruos, los diálogos se acortan, no tienen profundidad y los efectos especiales le ganan a las actuaciones y al guión. De esto se trata, de luchas, de esplendores visuales sangrientos, de una magnífica puesta tecnológica con buen elenco. No se puede pedir más para el entretenimiento salvo hacerse alguna que otra cuestión sobre William y Tovar, sobre la leyenda en sí y sobre un tema que dio que hablar a mucha prensa: dos blancos ayudaron a salvar el reino de los chinos. ¿Tendrá todo esto alguna razón política muy actual?

Elsa Bragato

 

 

LA CURA SINIESTRA

De Gore Verbinski. Con Dane DeHann, Jason Isaacs, Mia Goth, Susanne Wuest, entre otros. Música de Hans Zimmer. Duración: 156 minutos.

 

XXXXX-TERROR VOLUPTUOSO

Gore Verbinski recae en un estilo de horror voluptuoso, de cierto erotismo en el terror, que hace semi soportable la duración del film. Un joven de Wall Street, Lockhart, debe buscar al CEO de la empresa que descansa en un centro de bienestar en los Alpes suizos. Es este momento inicial del film el que más realismo y verosimilitud tiene.

La llegada al viejo y suntuoso hotel, convertido en spa para millonarios, indica, con una banda sonora como latiguillo ambiental, que el terror está in crescendo. La búsqueda que hace Dane DeHann de su jefe lo lleva a un mundo de locura: aguas termales repletas de anguilas, ancianos vestidos con saltos de baño blancos, llamados a las “curas diarias” extrañas, y una jovencita (Mia Goth) que deambula por los parques mentalmente perdida o bien anestesiada.

Es inevitable pensar en la fantástica “Isla Siniestra” de Martín Scorsese y en la búsqueda de similitud actoral que Dane DeHann hace de Leonardo Di Caprio en esa película. En el caso de Verbinski, mantiene una estética muy especial, elegante, que transforma muchas secuencias desagradables en terror erotizado. Hay falta de empatía buscada entre la forzada toma de agua a la que obligan al protagonista mientras en un salón los ancianos danzan un vals enloquecido. Es decir, se buscan situaciones opuestas, que son el sustento del relato.

Además, la remisión a las torturas nazis es inevitable. Aunque con mucho blanco, jardines verdes, y pulcritud avasallante, las torturas remiten a los horrores vividos en el siglo pasado. Escenas dantescas con cuerpos humanos en cápsulas llenas de un líquido especial, fetos en frascos, y el relato que inquieta, perturba, son elementos preponderantes en este film. El final es previsible y tonto, tira por la borda las larguísimas dos horas donde se estuvo en vilo. Desagradable desde lo ético, suerte de vampirismo que deja sin explicación todo lo visto hasta el momento.

Elsa Bragato

LA LLAMADA 3

De F. Javier Gutiérrez. Con Matilda Anna Ingrid Lutz, Alex Roe, Johnny Galecki, Laura Wiggins, entre otros. Música de Matthew Margeson. Duración: 102 minutos.

XXXXX-MÁS DE LO MISMO

La historia del video maldito sigue su camino. La maldición de Samara Morgan continúa en una saga que va incorporando elementos tecnológicos pero cuya esencia es la misma. F. Javier Gutiérrez trae a la pantalla “Rings”, o “La llamada 3”  en la que una joven, Julia (Matilda Lutz), vive preocupada por la investigación que realiza su novio, Holt, sobre un misterioso video. Descubrimientos horribles, sacrificios, y maldiciones, son los elementos recurrentes de la narración. Los personajes protagónicos cambiaron sus nombres pero, en definitiva, existe la grabación que tiene el susurro de la muerta Samara Morgan, con la frase clave: “Siete días”. La “vieja amiga” de los seguidores de la saga.

En este caso, se complejizó la trama al llevar el caso a una universidad donde un profesor, “Gabriel” (Johnny Galecki), decide investigar el video junto a un grupo de alumnos. Y allí está Holt (Alex Roe). Seguir los pasos de la narración es caer en lo ya conocido. Se le reconoce una pizca de novedad porque el director ingresa en la era digital, y son los elementos que le darán la continuidad a la saga. Si no, ya estaba cerrada.

Recordemos que el primer film fue “The ring” (2002), le siguió “The Ring 2” (2005) y ahora llega “Rings” o “La llamada 3” de este año. La más interesante fue la primera porque el tema era diferente. Las dos siguientes, incluyendo la actual, es “más de lo mismo”. Basadas en un cuento de Suzuki, dando origen a una extensísima saga japonesa.

En síntesis, estamos viendo lo mismo de hace años con diferentes rostros.

Elsa Bragato

 

JUEVES 9 DE FEBRERO DEL 2017.-

Cinco estrenos llegan a la cartelera del país. Entre ellos, la animación “Lego Batman”, de Chris Makey, continuación de “La Lego película”. Es muy divertida y resulta una maravilla de la tecnología. No supera a la primera. En The Guardian, Steve Rose afirma: “Expresiva, cinematográfica y subversiva sátira de Gotham City”. También se puede ver “Yo sé lo que envenena”, de Federico Sosa, film nacional presentado en el 2014 en la 29 edición del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata. Está dirigida a los jóvenes metaleros, narración bien construida con interesante fotografía.

 

NERUDA

De Pablo Larraín. Con Luis Gnecco, Gael García Bernal, Mercedes Morán, Diego Muñoz, Emilio Gutiérrez Caba, y Alejandro Goic. Música de Federico Jusid. Duración: 107 minutos. Buena Vista Internacional.

XXXXX – POETA EN APUROS

Nunca se habla de Delia del Carril, la esposa argentina de Pablo Neruda, el poeta chileno que conmocionó la cultura de este continente por su poesía, romántica y expresionista a la vez. Coincidentemente, el director chileno Pablo Larraín contrató a la actriz argentina Mercedes Morán, quien cumple el rol de “Delia”, la esposa argentina del poeta chileno.

Delia y Pablo se conocieron en Madrid en 1934; ella venía de una familia aristocrática argentina y él era un poeta joven chileno que tenía cargos oficiales (cónsul, embajador) siendo la voz libertaria del Comunismo. Delia del Carril fue el soporte de Neruda y le dio el impulso para que su nombre brillara en el mundo. Fue Delia quien lo llevó a editorial Losada, gracias a sus conexiones, siendo nuestro país el primero que editó los poemas del chileno.

El film narra la persecución de la que fue objeto Pablo Neruda cuando asumió el gobierno Gabriel González Videla (apellido siniestro si los hay para los argentinos) y proscribió al Partido Comunista (1948) al que Neruda y su mujer pertenecían, cumpliendo él con un cargo como funcionario. Vale recordar que Delia fue la segunda esposa ilegal del chileno, dado que nunca se le concedió el divorcio de Maruca, la holandesa con quien tuvo una niña a la que abandonó en Londres. La pequeña falleció a los 8 años sin ver a su padre.

Larraín toma no solo la persecución política, encarnada por Gael García Bernal como “Juan” el detective, sino que exagera el estilo de vida pantagruélico, barroco, que Pablo Neruda llevaba. Solo con visitar su casa de Isla Negra se observa su afición por las reuniones, los disfraces, los licores, y la desbordante sexualidad de la que hacía gala. Le gustaban las fiestas con amigos, las colecciones de caracoles, y las mujeres. Neruda consigue ser, en manos del excelente Pablo Larraín, un personaje valioso para el cine. Y uno de los valores de esta película reside en los climas, en la atmósfera, que recrea Larraín, así como en la ambientación de la década del 40.

Neruda fue un burgués con ideas comunistas, que se valió de sus contactos políticos para ser embajador o cónsul en distintos países del mundo. Esto no le quita ni un ápice de mérito a su grandiosa poesía. Larraín lo sabe pero va más allá y recurre a una superficción, sin abrir juicio alguno. La narración, en este sentido, habla por sí misma. La persecución transforma la biografía en un policial. Y refleja un intenso momento en la vida de Pablo Neruda.

Para Pablo Larraín (Oso de Plata en Berlín por “El club”), es una película “nerudiana” más que una biografía. Y, aún con voz en off y diálogos excesivos, surge la figura de Neruda menos conocida, aquél que fue extremadamente burgués en sus costumbres, aunque amó el comunismo y no soportó la última dictadura militar de su país, que le destrozó su casa en Santiago, La Chascona. Extravagante en la narración, Larraín capta el espíritu de Neruda con muchas secuencias que caen en la exageración. Mercedes Morán cumple con un rol magnífico y reparador al encarnar a Delia del Carril, la mujer que toleró las infidelidades de su amado esposo y que murió en la pobreza a los 104 años en Chile, país que adoptó.

Es una película loable, irreverente, que muestra la cara del Nobel de 1971 más desconocida (la que se descubre al visitar sus tres famosas casas en Chile). Aún con alegorías extremas, Larraín muestra a un Neruda más real, aquél que no se descubre en “Los versos del Capitán”.

Elsa Bragato

 

 

50 SOMBRAS MÁS OSCURAS

De James Foley. Con Dakota Johnson, Jamie Dornan, Kim Basinger, Eric Johnson, entre otros. Música de Danny Elfman. Duración: 118 minutos.

XXXXX – MORBO SIN EROTISMO

Frente a “50 sombras más oscuras” sentimos lo mismo que en la anterior, “50 sombras de Grey”: nada. O bien la exposición de sadomasoquismo con cierta complejidad de personajes, o sea, más caracteres que ingresan a la vida de “Anastasia Rose Steele”(Dakota Johnson) y “Christian Trevelyan Grey” (Jamie Dornan). Las ex del apuesto millonario entran a tallar en la historia.

Salvo esta complejidad, si es que lo es, estamos frente a una narración que exprime el morbo y, con la pátina de “film comercial prohibido para menores de 16 años”, James Foley da rienda suelta a la inexpresiva relación sexual de los protagonistas. Dakota Johnson lleva en sus genes la actuación pero el bello de Jamie Dornan mantiene su hierático rostro de modelo, al que no se le mueve un músculo. Frío como el guión mismo, o la dirección que Foley impone a secuencias que deberían hacer derretir a la platea.

Es la segunda película de la trilogía “50 sombras de Grey” escritas por la inglesa  E.J. James, faltando el estreno de la tercera película, o spin-off, de ésta, titulada “50 sombras liberadas”, ya en rodaje.

“Anastasia” vuelve a caer en las redes de “Grey” quien logró que la joven estudiante de literatura no pudiese olvidar la mezcla de sexo con masoquismo. Ese “bichito” le quedó en el alma, y, a pesar de que se trata de sexo sin compromiso, algo pasará en el alma del frío Grey. No mucho más.

Llama la atención el armado narrativo, que no sale de ese trucho minimalismo, por no decir ausencia de creatividad, para mostrar una historia en la que el sexo es el motor de diálogos y acciones, aunque se hayan buscado otras opciones. La falta de diálogos superadores es aplastante. En estos tiempos, la captación de la voluntad de una joven inexperta tiene leyes condenatorias, por lo que la intención de “captar” la ilusión de miles de jóvenes espectadoras es una forma poco digna de atraer al público. Ni clima ni “climax” ni actuaciones rescatable, ni erotismo. Es una película prescindible. Las entradas están caras.

Elsa Bragato

 

INTRUSOS (SHUT IN)

De Adam Schindler. Con Beth Riesgraf, Rory Culkin, Jack Kesy, entre otros, Música de Frederik Wiedmann. Duración: 90 minutos.

XXXXX- CLAUSTROFÓBICO ABURRIMIENTO

La película “Intrusos” está dividida en dos partes: la primera es la intrusión de tres forajidos en una mansión destartalada; su único fin es el robo de un dinero guardado por la dueña. La segunda parte, sumamente impredecible, es la decisiva reacción de esta mujer que padece de agorafobia desde hace diez años.

Con muchos elementos a entera disposición del terror, el realizador no supo congeniarlos, utilizarlos con profundidad y tino. En primer lugar, no desarrolló los personajes: los tres ladrones carecen de fuerza y de verdadera brutalidad, características que se mantienen durante toda la narración. Otro personaje, el del joven delivery de la comida, está desaprovechado, mostrándose con una exagerada languidez si bien es, de alguna manera, el “quid” o la llave para que suceda lo previsto en el guión. Solamente la protagonista, Anna, sostiene el suspenso de esta suerte de policial que intenta virar hacia el terror. Su padecimiento y luego su reacción la salvan de la endeblez que arrastra este thriller aburrido, aún con muertes y sangre, y la deplorable matanza a martillazos de un loro, inocente mascota. Aunque se haya hecho por computación, el hecho es deleznable e innecesario.

La falta de un ‘pathos’ agresivo en los forajidos, resultando así unos verdaderos papanatas, el giro del film mostrando a Anna con insólitos recursos para desalentar a intrusos y violadores, son el verdadero motivo de toda la narración. Existe un inexplicable derroche de elementos dramáticos que hubiesen otorgado realismo al drama en la mansión. El encierro, el “shut-in” del título en inglés es la trampa para el espectador más que para Anna o sus tontos ladronzuelos. Claustrofobia y aburrimiento, además de una gran frustración, son las sensaciones que tiene el espectador al salir de la sala: el terror prometido nunca apareció. Sin embargo, para el realizador Schindler se abre un mundo interesante laboral a partir de esta ópera prima. Sin duda, mejorará en las próximas producciones.

Carlos Pierre

 


JUEVES 2 DE FEBRERO DEL 2017.-
Con nueve estrenos el mes de febrero abre los cines nacionales. Entre ellos, films que van a los Oscars. También ha películas nacionales que se lanzan al mercado en forma directa.

“Cuatreros” es la última película de Agustina Cherri, una muy buena directora argentina de mano firme y temas difíciles. Aquí aborda el género documental. El estimado colega Horacio Bernades dijo en Página 12:
“Es un objeto anómalo e inspirado”
Decime qué se siente: la venganza” es una coproducción Argentina-Brasil, su director es el brasileño Fernando Frahia y retrata, a partir de la canción del Mundial 2014”, la rivalidad entre los hombres del hermano país y el nuestro por las mujeres y por el fútbol. Comedia ligera.
“XXX Reactivado" solo se da en supersalas, fue dirigida por DJ Caruso y su protagonista es Vin Diesel como “Xander Cage”. La colega norteamericana Jeannette Catsoulis expresó en The New York Times:
“Los personajes son solo excusas para las agitadas secuencias de acción”
“La idea de un lago”, de la argentina Milagros Mumenthaler, recorrió varios festivales con éxito. La crítica italiana Giorgia Del Don afirmó en CineEuropa:
“Mumenthaler es capaz de hablarnos con infinita sinceridad del complejo mundo interior de la mujer contemporánea”.
Finalmente llega “Bailarina”, animación de Eric Warin y Eric Summer, para todo público. Javier Cortigo, crítico de cine de Cinemanía, asevera que es
“Pieza delicadamente tallada, sencilla pero encantadora.”


SIN NADA QUE PERDER
De David Mackenzie. Con Jeff Bridges, Chris Pine, Ben Foster, entre otros. Guión de Taylor Sheridan. Fotografía de Giles Nuttgens. Música: Nick Cave, Warren Ellis. Duración: 102 minutos


XXXXX – DE LOS MEJORES FILMS DEL AÑO
El realizador escocés David Mackenzie encaró el film sobre un guión del afamado Taylor Sheridan (Sicario). En inglés se titula”Hell or high water”, frase popular que significa algo así como “pase lo que pase”, o el nuestro “vale todo”. Mackenzie se metió de lleno en la idiosincrasia de los texanos, en especial, del noreste de Nuevo México y oeste de Texas. Logró capturar con su cámara en esas almas tan singulares y viscerales, tan diferentes al resto de los estadounidenses. Tarea nada fácil.
Los protagonistas son dos hermanos ladrones: Tanner (Ben Foster), ex convicto, y Toby (Chris Pine), sin prontuario alguno, el “bueno”. Se dedican a robar bancos para poder mantener las tierras de su familia, que están por perder.
Es muy interesante el planteo narrativo de David Mackenzie: se ubican claramente dos temas: los hermanos que aman lucharán por la supervivencia económica y la usura de los bancos. “Quien le roba a un ladrón tiene cien años de perdón”, dice el adagio. El eje, el pivot de la historia, es el tercer personaje en cuestión, el jefe de los ‘rangers’, Marcus Hamilton quien está a punto de jubilarse. En este caso puntual añadimos que Jeff Bridges es injustamente olvidado en las premiaciones de Hollywood porque, tanto como protagonista como en calidad de actor secundario, da solidez, solvencia, verosimilitud, a cualquier personaje.
La película tiene enorme impacto, aún con un formato clásico pero con la fotografía de Giles Nuttgens que se derrama en las áridas llanuras de Texas, sembrada por cientos de excavadoras de petróleo. Jeff Bridges compone a un texano de pura cepa, rústico, rudo, y Ben Foster y Chris Pine están a la altura del gran actor por sus convincentes performances, amparados por el guión de Taylor Sheridan. Y es en este autor donde reside uno de los valores del film: los ladrones provocan empatía, y, aún con malas acciones, el espectador llega a quererlos. Por supuesto, la atinada dirección actoral de Mackenzie es otro punto a resaltar.
El film es arrollador, estremecedor, electrizante, dentro del formato del western, redescubriéndonos el desierto texano. Vale agregar que fue el territorio de los Comanches, nombre que significa “enemigo” o “aquéllos que luchan siempre contra mí”. O sea, para los comanches no hubo ni hay pueblo amigo alguno.
La rica atmósfera creada por la fotografía, la música folk (acompaña muy bien al personaje de Jeff Bridges, quien, como todos sabemos, tiene una banda folk con la que suele realizar giras por su país y hasta varios CD grabados), invita a que se viva emocionalmente toda la acción propuesta. Novena obra del escocés David Mackenzie, muestra su enorme capacidad para aunar un paisaje agreste, árido, como el texano, con personajes en los que convive la pureza de los sentimientos y la dureza de la acción como consecuencia de la vida misma. Perseguidor y perseguidos, o viceversa, se asiste a una puesta en escena que quiebra el espíritu, es a todo o nada, y es pase lo que pase. La película ha sido nominada a 4 Oscars. No deje de verla.
Carlos Pierre


MOONLIGHT (LUZ DE LUNA)
Guión y dirección Barry Jenkins. Con Mahershala Ali, Shariff Earp , Duan Sanderson, Naomie Harris, ente otros. Música: Nicholas Britell. Duración: 111 minutos.


XXXXX – CONMOVEDORA HISTORIA DE VIDA
Segundo film de Barry Jenkins, cuenta con un desarrollo de plena madurez y potencia expresiva. Ubicado en los años 80 y 90, “Luz de Luna” es un atrapante drama sobre la afroamericanidad y las elecciones de vida en una sociedad que aún discrimina. Ir de lo particular a lo general, convertir una historia personal en un mensaje general, universal, es el mérito mayor de Jenkins. Su aguda cámara refleja la problemática de un joven afroamericano gay pero no se queda en la negritud ni en la homosexualidad sino que expone, con grandiosa habilidad, temas que hoy están en el tapete de todas las sociedades, sin ser maniqueo. Nada es blanco o negro, los grises son los que ayudan a vivir. Y hay que lucharlos.
El protagonista es Chiron, afroamericano que vive en Miami. Padece de la incomprensión de su familia y la violencia de los chicos del barrio a lo largo de su niñez, adolescencia y adultez. La hostilidad social existe, persiste, y la maestría del guión y de la dirección van graduando el efecto dañino en su personalidad. Es aquí donde la narración muestra dos facetas estupendas confrontando la realidad lacerante y un profundo lirismo espiritual, haciendo honor al título: una luz de luna brillante en la oscuridad de la noche.
Es infrecuente que una película nos retrate de manera tan verosímil la identidad afroamericana, sin estereotipo alguno, que ha sido lo más frecuente hasta ahora. Aquí no hay facilismo visual ni tampoco un tratamiento ligero de un personaje acuciado por una lucha interior y otra social. Y se descubre, en este tratamiento exquisito de temas tan sensibles, una vida muy difícil que es capaz de evitar el abismo porque se hace coherente. Chiron enfrenta el hecho de ser afromaericano y su elección sexual. “Prima facie”, está condenado al bullying de todo tipo.
Es una narración maravillosamente sencilla y épica a la vez, crece en sentimientos que son manejados con realismo sutil. Y es en este planteo existencial donde logra Jenkins ese atributo primordial, el de la sutileza, el del trazo fino, que no pasó inadvertido. Chiron golpea el corazón por su tenacidad y por la búsqueda de su identidad.
Hollywood viene consagrando a su protagonista, Mahershala Ali, como el mejor actor del año, habiendo recibido el SAG awards y teniendo ya ocho nominaciones a los premios Oscars, nominaciones a los BAFTA, a los Independent Spirit Awards, entre otras premiaciones. Ali realiza una performance soberbia. La película en sí es una obra maestra, tallada hábilmente a partir de los conflictos que vive el personaje. “Luz de luna” posee desbordante sensibilidad. No deje de verla.
Carlos Pierre


TALENTOS OCULTOS
De Theodore Melfi. Con Taraji P. Henson, Octavia Spencer, Janelle Monae, Kevin Costner, Mahershala Ali, Kirsten Dunst, entre otros. Música de Benjamín Wallfisch, Pharreell Williams y Has Zimmer. Fotografía de Mandy Walker. Duración: 127 minutos.


XXXXX – GESTA HISTÓRICA DE TRES MUJERES
Hollywood se había olvidado de sus actores afroamericanos hace dos años. Y, luego de feroces críticas, revirtió la situación de maneja más que elocuente. Los elencos que participan este año de una gran cantidad de películas, muchas de ellas nominadas a los Oscars, tienen protagonistas afroamericanos. Es el caso de “Talentos ocultos”, que nos descubre la biografía de tres científicas afroamericanas brillantes quienes fueron fundamentales con sus cálculos científicos para que la NASA pudiera empatar la carrera espacial con la entonces Unión Soviética. Se trata de “Katherine Johnson” (maravillosos 98 años), “Dorothy Vaughan” (1910-2008) y “Mary Jackson” (1921-2005), encarnadas por Taraji P. Henson, Octavia Vaughan y Janelle Monae, respectivamente. Recordemos que el elenco de este film, que incluye una participación del también ganador Mahershala Alí en rol secundario, es uno de los tres grandes ganadores de los SAG Awards con actores afroamericanos: Denzel Washington por “Fences” y Viola Davis por el mismo film en rol secundario.
La película es clásica, una estructura narrativa directa, llana, con los inserts de films de la época desde discursos del presidente John F. Kennedy, hasta otros que incluyen la lucha de los afroamericanos en la década del 60. La ubicación temporal es 1961 en una de las varias sedes de la NASA en los Estados Unidos: NASA Langley Research, ubicada en el estado de Virginia. Tres notables matemáticas afro, mujeres jóvenes, algunas con hijos, se presentan en la NASA y dejan boquiabiertos al director del equipo matemático, “Al Harrison”, encarnado por un siempre notable Kevin Costner. Cada una de ellas está formando parte de un equipo de matemáticos que deben encontrarle la vuelta para que los lanzamientos de los cohetes no sean fracasos y ganarle o empatarle a la Unión Soviética que ya envió a Yuri Gagarin al espacio, luego de su Sputnik y la perra Laika que se perdieron en el cosmos.
Si bien hay situaciones previsibles, las historias de estas tres mujeres acapara la atención. Son matemáticas, enfrentan discriminaciones de todo tipo (no poder acceder al baño de mujeres blancas y tener que caminar 800 metros para encontrar el destinado a las “negras”). Sin embargo, el escándalo en sí mismo fue la inteligencia de cada una de ellas que, con los años, pasaron a ocupar cargos altísimos en la NASA. ¿”Negros” con inteligencia y sagacidad mayores a la de los blancos? He aquí la cuestión.
La recreación de la época es fantástica por lo fidedigna, así como los parámetros culturales de entonces también, desde aquella primera televisión en blanco y negro hasta las primeras radios a pila, invención que asombró. El vestuario y las situaciones también corresponden a un riguroso trabajo de investigación. El “combo” es perfecto, interesante, atractivo, con un muy buen mensaje, excelentes actuaciones y repara un olvido histórico inaceptable.
Elsa Bragato


LA RAZÓN DE ESTAR CONTIGO
De Lasse Hallstrom. Con Dennis Quaid, Britt Robertoson, KJ Apa, Peggy Lipton, Juilet Rylance, Luke Kirby, entre otros. Música de Rachel Portman. Fotografía de Terry Stacey. Duración: 120 minutos.


XXXXX – PARA LAGRIMEAR…
Las historias con perros siempre conmueven, hacen llorar, recuerdan a las mascotas queridas. “La razón de estar contigo”, o “El objetivo de un perro”, tal la traducción literal del inglés, no escapa a este denominador común. Tampoco es el desastre que se anunció desde la prensa extranjera ni hay un maltrato a los caninos. En todo caso, hubo alguna secuencia de riesgo que los pichichos muy bien entrenados sacaron a flote con perfección. Está basada en la novela homónima del escritor y periodista W. Bruce Cameron, su mayor éxito literario.El subtítulo es “Una novela para humanos”, y tanto su historia como el film dan cuenta del por qué.
Estamos frente a la historia de Beigley, un cachorro que prontamente pasa al cielo de las mascotas, un golpe bajo que no se ve pero que se siente en el corazón. Sin embargo, renace en varios perritos más, de diferentes razas pero sin hacer hincapié en que los perros deben tener pedigree o se simplemente ser raza perro. El alma de Baigley sobrevive, y en esto, si queremos darle profundidad a esta película del siempre cuestionado Lasse Hallstrom (recordamos su hermosa comedia “Chocolat”, 2000, entre otras): existe la teoría de la reencarnación de las almas, a las que se les atribuye siete vidas para llegar a su perfección. Hasta Will Smith tomó el tema en justamente el film “Siete almas” (lamentable…).
En estas reencarnaciones, Baigley va recibiendo diferentes nombres por las diferentes familias que lo van adoptando, pero no olvida quién es, sorteando las dificultades de conocer a familias y circunstancias disímiles. El alma recuerda todo lo bueno y lo malo y ésta es una razón kármica aceptada por muchos. La novedad estriba en que también se suma a las personas no humanas como poseedoras de esta condición. En este caso, los perros.
El relato de Hallstrom es prolijo, clásico, y no ofrece secuencias de mal gusto aunque sí algunas muy tristes donde el lagrimón no se hace esperar. Hay un tono entre triste y dulce, como la vida misma, y buenas perfomances, rescatándose a una figura emblemática como Dennis Quaid. Las mujeres de la película conforman un elenco muy afiatado: Peggy Lypton, Jiliet Rylance, Britt Robertson, Gabrielle Rose, como las principales. Y se destaca un joven actor con futuro: K.J. Apa como Ethan (Dennis Quaid compone al Ethan maduro), el pequeño que adopta a Bailey por primera vez. La voz de los pichichos está a cargo de Josh Gad; es la única voz en off que nos cuenta en primera persona las vivencias de “Bailey” a través de sus distintos cuerpos. Conmovedora, agradable, familiar.
Elsa Bragato

 

JUEVES 26 DE ENERO DEL 2017.-

Hay siete estrenos en esta última semana de enero. Incluyen tres películas nacionales, entre ellas, “La valija de Benavídez”, de Laura Casabe, con Norma Aleandro, Jorge Marrale, y un gran elenco: se trata de una comedia negra basada en un cuento de Samanta Schweblin (Foto de portada: Julián Merlo). Y también llega a las pantallas el documental “Pueblo verde”, de Sebastián Jours, algo así como una “road movie”, documental en relatos de vida.



LA LA LAND, UNA HISTORIA DE AMOR (LA CIUDAD DE LAS ESTRELLAS)

Guión y dirección Damien Chazelle. Con Ryan Gosling, Emma Stone, J. k. Simmons, Finn Wittrock, Rosemarie De Witt, John Legend, entre otros. Música de Justin Hurwitz. Duración: 128 minutos.

xxxxx. CARTA DE AMOR AL MUSICAL

El segundo film musical del joven realizador Demian Chazelle es un verdadero atrevimiento por elegir la música esencial americana, el jazz, unida a una historia de amor y a la danza. Gloriosos ejemplos hay como Fred Astaire y Ginger Rogers o Gene Kelly, ejemplos jamás superados. Chazelle había dado su puntapié inicial con “Whiplash”, sorprendente historia de un estudiante de batería, donde aportó datos de su propia vida.

El título del film alude a LA , abreviatura de Los Angeles, y a LAND, tierra. No fue fácil concretar la película, en principio, por el género musical que no le fue aceptado durante mucho tiempo por las productoras. Chazelle explicó que la idea (anterior a la autobiográfica “Whiplash”) fue concebida cuando estudiaba en Harvard junto con su compañero Justin Hurwitz; tiempo después Hurwitz terminó siendo el compositor de la banda sonora. Y otro gran obstáculo fue la férrea convicción de Chazelle de no aceptar que protagonista encarnara a un roquero. Exigió siempre el personaje de un músico de jazz, piedra basal del proyecto. Y, como una curiosidad que hace a la calidad, rodó en 35 mm y en un muy moderno Cinemascope, como en los viejos tiempos. Sin duda, Chazelle tuvo razón en sus exigencias porque acaba de conseguir 14 nominaciones a los premios Oscar, igualando a “Titanic”.

Es una historia con recuerdos musicales que, en este tercer milenio, son hallazgos narrativos: desde la pareja protagónica, Ryan Gosling y Emma Stone, con una química formidable que ilumina la pantalla, hasta el juego entre lo viejo y lo nuevo, la música, las canciones, los bailes, la admirable fotografía de Linus Sandgren, el jazz, la tácita alusión a films como Cantando bajo la lluvia, Un americano en París, Sombrero de copa, y el sobrevuelo de los Astaire, Rogers y Kelly, que mencionamos al comienzo, como guardianes de los mejores musicales de Hollywood ( barrio de Los Angeles ).

La historia refleja vívidamente la lucha de los jóvenes músicos, en este caso, un pianista de jazz (Ryan Gosling).: tocar en locales pequeños mientras se sueña con un lugar propio para revivir el jazz. Emma Stone es la aspirante a actriz que trabaja como camarera en un bar sin suerte en los castings. Ambos se enamoran mientras las aspiraciones individuales corren por caminos diferentes que pueden quebrar el equilibrio entre el arte y el amor.

Si bien ni Ryan Gosling ni Emma Stone son eximios bailarines, tienen la juventud y el espíritu para hacerlo en forma más que digna. A nivel musical, esta encomiable película de Demián Chazelle fue cuestionada por no tener un “leit motiv”. No es así: hay una canción muy bella titulada “City of Stars”, que emociona al espectador y que es la guía melódica de la narración. El clima, la historia en sí, las actuaciones, así como la habilidad técnica del realizador, confirman que Demian Chazelle es uno de los jóvenes directores con capacidad para devolverle al género musical el esplendor que supo tener. Tradicional y no convencional, “La La Land” tiene magia, dulzura, e inteligencia. Chapeau!

Carlos Pierre


UN MONSTRUO VIENE A VERME

De Juan Antonio Bayona. Con Liam Neeson, Felicity Jones, Sigourney Weaver, Lewis MacDougall, Geraldine Chaplin, Tom Holland, entre otros. Música de Fernando Velázquez. Duración: 108 minutos. España-Estados Unidos.

xxxxx- ALERTA: LAGRIMÓN FÁCIL

Este film cierra la trilogía de Juan Antonio Bayona sobre la relación madre-hijo, que inició con “El orfanato” y continuó con “Lo imposible”. Será la fantasía, en este caso las tres fábulas en boca de un monstruo, la que ayudará a un niño a sobrellevar la enfermedad terminal de su madre.

Basada en la novela de Patrick Ness “A monster calls” de 2011, quien realizó también el guión de la película, cuenta la historia de un arbóreo monstruo (voz de Liam Neeson y captura de movimiento del actor Tom Holland) que se convierte en sostén esencial de un niño de 12 años, Connor (Lewis MacDougall). La separación de sus padres lo transforma en el hombre de la casa, ayudando a su madre (Felicity Jones) a enfrentar un cáncer terminal. Solo con el sostén del monstruo va sobrellevando los miedos, las pérdidas, lo irremediable. Fantasía, cuentos de hadas e historias imaginarias, chocan con la fría y calculadora abuela (Sigourney Weaver) y el acoso despiadado de sus compañeros de colegio.

La mesa está puesta, lista, para el lagrimón fácil. No obstante, la técnica narrativa de Bayona y su creatividad permiten aligerar el dramón con la preponderancia de la técnica al recrear animaciones en acuarela relativas a las tres leyendas. Surgen elementos conspirativos tales como la letanía argumental y los pasos consabidos hacia la sensiblería.

El joven Lewis MacDougall se carga al hombro el protagonismo con acierto, secundado por Felicity Jones, quien encarna a la madre con cáncer. También aparece Geraldine Chaplin como la directora del colegio (una actriz fetiche de Bayona), y Sigourney Weaver. Solvente y, por lo visto, acostumbrada a los monstruos cinematográficos.

Liam Neeson y Tom Holland, uno por la voz y el otro por la actuación, contribuyen con eficacia a darle vida al monstruo arbóreo. Es ese ser tan extraño el que más empatía genera en el espectador, al que le espera un instintivo llanto, bien pergeñado por Bayona y su equipo. No obstante, se deja ver.

Carlos Pierre



VIVIR DE NOCHE

De Ben Affleck. Con Ben Affleck, Elle Fanning, Sienna Miller, Zoe Saldana, Chris Cooper, Brendan Gleeson, entre otros. Música de Harry Gregson-Williams. Producción: Leonardo Di Caprio, Jennifer Davisson, Ben Afflek, Jennifer Todd. Duración: 128 minutos.

xxxxx- SIN PASIÓN DELICTIVA

Ben Affleck es el ganador del Oscar por “Argo”, gran película basada en un hecho real, con mucha acción. En este caso, el actor y director toma por segunda vez una novela de Dennis Lehane (la anterior fue “Gone Baby Gone”sin olvidarnos de “Atracción peligrosa”) para llevar al cine. Con narración en off, Affleck nos ubica en la primera guerra mundial en la que su personaje(Joe Coughlin) lucha, y las marcas en el alma que le quedan. No volvió hecho un santo sino un forajido. Y se une a las mafia irlandesa de Boston de la década del 20, aunque su padre (un notable Brendan Gleeson) sea un oficial de alto rango de la policía de la ciudad. Asesinatos y un amor prohibido: la novia del capomafia “Alberto White” (Robert Glenister), la bella alocada “Emma” (Sienna Miller) lo llevan a un camino sin salida. Abandona la ciudad y se une a la mafia italiana de la ciudad de Tampa (Florida) que capitanea “Maso Pescatore” (Remo Girone).

La recreación de la época de los años 20 y luego de la Ley Seca es impecable, contando con la fotografía de Robert Richardson, colaborador de Oliver Stone y Quentin Tarantino, entre otros realizadores. La atmosfera oscura y definida es también otro logro de la película así como las balaceras, las destrucciones de edificios, y las persecuciones automovilísticas.

El “pero” de la película está en la pureza estilística de Ben Affleck que termina por alisar a su personaje. “Joe” aquí es un niño grande, de casi dos metros, que no tiene nervio o pathos delictivo. Es la recreación de algún gangster, pero sin espíritu para serlo. La narración transita por una intensidad que no termina de explotar aunque las escenas de luchas estén magníficamente coreografiadas y los tiros hagan saltar de la butaca.

La banda sonora de Harry Gregson-Williams, compositor inglés que llegó a Hollywood por el gran Hans Zimmer, tiene una fuerza arrolladora pero justa, atinada, consecuente con la historia. Es decir, aquí los violines no suenan, y sí está la fuerza de la percusión de manera preponderante.

La película de Ben Affleck es interesante, bien realizada, y hace honor al género pero tiene una pasión delictiva pasteurizada. Pero… se puede ver. Producción y esfuerzo están al servicio de una historia de aquéllas, las de antes.

Elsa Bragato



RESIDENT EVIL, CAPÍTULO FINAL

De Paul W. S. Anderson. Con Milla Jovovich, Ali Larter, Shwn Roberts, Fraser James, Rola, Ruby Rose, entre otros. Fotografía de Glen MacPherson. Música de Tomandandy y Bassnectar. Duración: 110 minutos.

XXXXX. ROAD MOVIE ESPELUZNANTE

Llega el capítulo final de la saga “Resident Evil”, que comenzó en el 2002 con la dirección de Paul W. S. Anderson, a cargo de las tres finales también. Todas parten de la serie de videojuegos del mismo nombre, resultando una franquicia taquillera. Si bien ninguna de las películas sigue a pie juntillas las secuencias del video juego, se ha tomado la esencia de las mismas dentro de la recreación similar del ambiente.

Milla Jovovich es la heroína en el papel de “Alice”. La Humanidad está devastada por el Virus T. Quedan pocos sobrevivientes que no sean zombies. Tras una persecución que dura los 20 minutos iniciales del film, llega a una Washington en ruinas. Son notables los logros de la computación y estremece el resultado al que puede llegar el ser humano. Perseguida por la corporación Umbrella, debe llegar a Raccoon City para obtener el Antivirus T de manos de uno de los asesinos de su padre.

Los zombies, muertos vivos, persiguen en masa a cualquier sobreviviente sin virus: son su alimento perfecto. De allí que Anderson no ahorra estas escenas, muchas veces con virajes en el color que colaboran en la creación de una atmósfera siniestra. Hay que sobrevivir a estos ataques, aunque Alice sabe que tiene inoculado el virus T y esparcir el Antivirus T salvará a la Humanidad pero terminará con su vida.

Cada 10 minutos de reorganización de Alice y sus amigos para contraatacar, vuelven las escalofriantes escenas de luchas, que incluyen caminos tortuosos como playas de estacionamiento plagadas de muertos-vivos colgando de ganchos o un estremecedor y espeluznante ventilador de aspas gigantescas que succiona y tritura a objetos y seres humanos. Llegar al corazón del laboratorio es una “road movie de terror”.

Bien dosificada la narración, con un estilo muy determinado basado en tantos minutos de acción y tantos otros de intensa calma, este final de la saga conforma a sus seguidores. Tiene todo y más, desde los personajes que se conocieron en el 2002 hasta el final como debe ser. Para fanáticos del terror en la ciencia ficción.

Nota de Redacción: los films anteriores son “Resident Evil”, 2002; “Resident Evil, Apocalipsis” 2004; “Resident Evil, Extinción”, 2007; “Resident Evil, ultratumba”, 2010; y “Resident Evil, venganza”, 2012.

Elsa Bragato



VAPOR

Guión y dirección Mariano Goldgrob. Con Julia Martínez Rubio, Julián Calviño, entre otros. Música: Diego Petrecolla y Martín Garrido Duración: 78 minutos.

XXXXX. INTENTONA QUE PROMETE

Mariano Goldgrob quiso crear una historia de amor, pequeña y fugaz tal vez, y sintió una iluminación, un chasquido espiritual, para encarar el guion de este primer largometraje. Sin originalidad, buscó las razones amorosas de un hombre y una mujer.

Dos ex amantes se encuentran en el velatorio de la madre de ella (Julia Martínez Rubio). La aparición en escena de él (los personajes no tienen nombre propio, son “él” y “ella”) está desencajada de la narración, es sorpresiva. Y es uno de los primeros traspiés del film. La desolación de la circunstancia que enfrentan los lleva a recorrer la ciudad nocturna, en un verano sumamente cálido.

Transitan la soledad de la noche, peregrinan por bares y cervezas, y vuelven a amarse cometiendo (al menos uno de los personajes) una flagrante infidelidad. Caminan, caminan, ella canta una canción, van en subte y colectivos llegando al cementerio de día. Son dos seres anónimos, cargados de indecisiones, deseos y frustraciones, pasajeros fugaces de un pasado amoroso.

Es inevitable recordar la trilogía “Before” de Richard Linklater: “Antes del amanecer”, “Antes del atardecer” y “Antes del anochecer”, elaboradas en un lapso de 19 años (la última fue en el 2013) donde la dialéctica y el amor fueron de la mano. En el caso de Mariano Goldgrob no ocurre lo mismo si bien el guion tuvo puntos muy a favor a desarrollar y, como suele suceder en el cine nacional, se refieren a los diálogos y la oportunidad de los mismos. La película recibió el premio a la Innovación Artística del BAFICI 2016. Para nosotros, Goldgrob tiene todos los atributos para descollar como realizador, solo debe hacer unos pasitos más para tocar el corazón del espectador. Esto fue tan solo “vapor”. Careció de solidificación.

Carlos Pierre
 

JUEVES 19 DE ENERO DEL 2017.-


Seis estrenos llegan a los cines nacionales. Entre ellos, la muy valorada animación “Moana”, de la factoría Disney, la número 56 luego de Zootopia, una de las favoritas para los Oscars. Además, hay dos nacionales que se presentan tímidamente, sin mayor difusión: “Línea de 4”, de Diego Bliffeld y Nicolás Diodovich, filmada entre 4 paredes y con 4 personajes femeninos, y finalmente la ficción “Interludio”, de Nadia Benedicto.


NIEVE NEGRA
Guión y dirección Martín Hodara. Con Ricardo Darín, Leonardo Sbaraglia, Laia Costa, Dolores Fonzi, Federico Luppi, entre otros. Música de Zacarías de la Riva. Duración: 87 minutos. Coproducción Argentina-España


BUENA. DARÍN-SBARAGLIA, DUELO ACTORAL


 recordada “Nueve reinas” y “El aura”, expone un fuerte relato dramático de apretado suspenso, desgranando a cuentagotas el nudo central narrativo. Es una hora y media de estar en vilo, sobre una nieve blanca que es negra por los oscuros y sombríos sucesos que ocurrieron en el invierno de l978, en la Patagonia.
Muere el hijo de una familia en un accidente de caza y culpan a Salvador (Ricardo Darín). Este acontecimiento terrible lo afecta transformándose en un hombre retraído, peligroso y maleducado. Sabrina (Dolores Fonzi), su hermana menor, también padece las consecuencias del trágico hecho, presuntamente cubierto u oculto por las nevadas de los años pasados. Si bien la presencia de un actor como Ricardo Darín hace pensar en su protagonismo absoluto, no ocurre así en este film: Leonardo Sbaraglia ocupa ese lugar, como “Marcos”, su otro hermano, quien llega a visitarlo con su esposa “Laura” desde España (la ascendente Laia Costa) con dos ideas para llevar a cabo: una de ellas, vender el terreno heredado de su padre y enterrar las cenizas de éste en el bosque. Pero está su hermano “Salvador” (Darín).
Los enfrentamientos, los secretos familiares, los celos, el resquemor por un pasado que se avizora y un presente teñido de mentiras y codicias van generando una tensión argumental que, en principio, no es develada aunque en poco más de cinco minutos Hodara revela el secreto familiar profundo dejándole poco trabajo al espectador. Es aquí, en medio de un paraje inaccesible y solitario, donde los roles de víctima y victimario se trastocan una y otra vez, creando intenso suspenso. Hermetismo, cuentagotas, y la aparición breve de Federico Luppi como el amigo del padre fallecido, conforman un elenco de notables de la escena nacional, demasiado contenidos por la dirección actoral. Es un complicado juego de naipes donde cada personaje se reserva una carta salvadora sobre el suceso luctuoso ocurrido tiempo atrás.
Esta coproducción argentina-española fue filmada en los Pirineos Catalanes y Andorra (España), completándose el rodaje en Buenos Aires, en una cabaña con gigantografías de fondos y nieve artificial. Ciertamente, el frío del invierno nevado es mucho, mortificante, y se trasunta al espectador porque, aunque hay una buena mano del realizador, la historia no toca el corazón.
Siendo la primera vez que Ricardo Darín y Leonardo Sbaraglia comparten protagónicos (en “Relatos Salvajes” tuvieron esqueches diferentes), ambos son vasos comunicantes que se equilibran y se complementan. En algún momento, Leonardo Sbaraglia resulta ser el protagonista y Ricardo Darín, quien compone a la contrafigura. En definitiva es un duelo actoral que el cine nacional merecía tener.
Destacamos la fotografía de Amau Valls Colomer, deslumbrante que funciona como un personaje más al iluminar el oscuro drama en parajes desoladores. La música incidental es escasa compensada por un trabajo de sonido que a veces resulta excesivo. Es una historia complicada, intrincada, que obliga a mantener la atención en forma constante. Martín Hodara logra una película muy bien realizada con un elenco extraordinario pero no consigue movilizar los sentimientos. El thriller está.
Carlos Pierre


ES SOLO EL FIN DEL MUNDO
Guión y dirección Xavier Dolan. Con Gaspard Ulliel, Marion Cotillard, Vincent Cassel, Nathalie Baye, Léa Seydoux, entre otros.Basado en la novela de Jean-Luc Lagarce. Música de Gabriel Yared. Duración: 95 minutos. Coproducción Canadá-Francia (Gran Premio del Jurado en el Festival de Cannes yen el Festival de Hamburgo 2016) .


MUY BUENA. CUANDO LA VIDA SE NOS VA


El realizador Xavier Dolan (seis películas, entre ellas “Mommy”, 2014) es dueño de un estilo de gran despliegue visual, exuberante y sensual, donde la fotografía, el encuadre y las tomas, son fundamentales para lograr el envase estético que desea.
Dolan se basa textualmente en la obra de Jean-Luc Lagarce, fallecido en 1995, logrando un film teatral. La historia se centra en un joven escritor, homosexual, que regresa a la casa materna tras 12 años de ausencia. “Louis” (Gaspard Ulliel). Retraído, de escasa comunicación con su familia, padece una enfermedad terminal y quiere despedirse de los suyos.
La impronta teatral está dada por los diálogos de a dos personajes, los primeros planos, la soledad del personaje que cavila sobre su destino. “Louis” mantiene charlas con su cuñada (Marion Cotillard), con su hermana (Léa Seydoux), su hermano mayor (Vincent Cassel), y su madre Nathalie Baye). Muchos años sin visitarlos, una partida que conmocionó a todos, dan lugar a velados reproches. El drama de “Louis” queda marginado siendo sus seres queridos quienes se apoderan del protagonismo, enfermos como están de una histeria desbordante por la lejanía del hijo que nunca terminaron de aceptar: dos realidades afectivas se enfrentan. El jardín de la casa y un paseo en coche son los únicos dos exteriores del film.
En este sentido, el clima que logra Dolan es perfecto: mantener al público dentro de una asfixiante atmósfera, apoyado en la fotografía (André Turpin) de sensualidad irresistible, mágica, con una fruición especial en tomas de los elementos que hacen a la vida cotidiana de la familia.
El elenco estelar elegido por el realizador tiene duelos actorales de gran nivel, compiten unos con otros, logrando una cohesión dramática y brillante a la vez. Hay, también, una sinceridad extrema en los diálogos, dolorosa, punzante, así como metáforas fotográficas relevantes sobre la fugacidad del tiempo: por ejemplo, el reloj cucú y su pájaro que escapa enloquecido. La finitud de la vida y cierto dejo existencialista muy francés en los diálogos, conforman la urdimbre del drama.
La narración tiene notables logros técnicos, aunque se queda más en los efectos visuales que en el desarrollo de los personajes. Hay dos problemáticas: la de “Louis” y la de su familia. Resulta una historia perturbadora.
Carlos Pierre


ASSASSIN’S CREED
De Jones Kamapola. Con Michael Fassbender, Marion Cotillard, Michael K. Williams, Jeremy Irons, Brendan Gleeson, entre otros. Fotografía de Adam Arkapaw, Música de Jed Kurzel. Basada en “Assassin’s Creed” de Ubosoft. Duración: 115 minutos. Coproducción Estados Unidos-Francia.


REGULAR. REGRESO A LA EDAD MEDIA


Si no se frecuentaron los videojuegos “Assassin’s Creed”, la película de Jones Kamapola ofrece desafíos de información al espectador novato en el tema. Primero, hay que explicar que “El credo de los Asesinos” es una orden de Oriente Medio, rama de la religión chií-ismaelita. El nombre de “asesinos” proviene del árabe “hashshashin” o fumadores de “hashís”. Ubicados en Irán y Siria aunque con sede en El Cairo, tuvieron (y tienen) reglas a seguir estrictas como pelear por la libertad de la humanidad y desterrar a reyes, califas, presidentes, que quieran dominarla. La muerte y el degollamiento son los métodos empleados. Asimismo fueron enemigos acérrimos de Los Templarios, los caballeros (clérigos- soldados) que cuidaban el Templo de Salomón y que llegaron a ser más importantes que el Papa mismo por lo que fueron exterminados luego de la primera cruzada.
“Callum Lynch” (Michael Fassbender) es un criminal que, en el momento de ser ejecutado, obtiene una segunda oportunidad de vida. La sociedad “Abstergo” lo necesita dado que es el último representando vivo de los “Assassin’s Creed” y han perfeccionado su proyecto “Animus” por el que inducen a una brutal regresión y se logra saber exactamente lo que pasó. La persona, en este caso “Callum”, que es llevada a la tremenda aparatología revive los recuerdos en acciones que toma y no en un simple ensueño. Hay flashbacks puntuales muy interesantes, aparece Marion Cotillard (la estrella de esta semana en el cine) en el papel de una médica que le explica donde está y qué pasará con él. De manera involuntaria, “Callum” es llevado a la máquina de la regresión (monstruosa, con enormes brazos mecánicos). Las sesiones se repiten una y otra vez, y “Callum” termina por ser voluntario del sistema.
Las luchas con los Templarios, siendo “Callum” el último representante del “Credo de los asesinos”, llegan en secuencias muy fuertes pero que no despegan jamás de la violencia, de la máquina de regresión, de las luchas cruentas y asesinatos. Ahí se mantiene la acción que, finalmente, aburre por su medianía narrativa.
Marion Cotillard no se luce, ni tampoco Jeremy Irons. Michael Fassbende rmuestra su trabajado físico pero no es un rol donde pueda demostrar su capacidad actoral. Solo sus músculos al servicio de un videojuego trasladado al cine, primer paso de lo que se intuye como una saga.
Elsa Bragato

 

JUEVES 5 DE ENERO DEL 2017.-

Con nueve estrenos de buen nivel se inicia el año en novedades fílmicas en todo el país. Entre ellas, la animación “Sing, ¡ven y canta!”. De Garth Jennings, que nos cuenta la vida del koala “Buster Moon”. El usuario Castillero, de FilmAffinity, España, le puso 9 puntos sobre 10 y dijo lo siguiente: “Para mí la mejor película de animación de los últimos años...... y sí, tú también sonreirás sin querer cuando empiece a sonar la canción que te gusta”.



PASAJEROS

De Morten Tyldum. Con Jennifer Lawrence, Chris Pratt, Michael Sheen, Andy García, Vince Foster, entre otros. Música de Thomas Newman, Fotografía de Rodrigo Prieto. Duración: 116 minutos.



BUENA. CHIQUILINADAS EN EL COSMOS

Cuesta creer que este film de ciencia ficción y romance haya sido filmada por el director noruego Morten Tyldum, el mismo de la notable “El código enigma”. Ni siquiera la oscarizada Jennifer Lawrence logra superar la medianía de un guion que termina siendo en una catástrofe de romanticismo sensiblero.

La calificación de “buena” es por la producción y lo que se ve en pantalla: la fotografía de Rodrigo Prieto, el mismo de films notables como “Argo” y “El lobo de Wall Street”. El cosmos, tal como lo pinta Prieto, es de una maravillosa espectacularidad. Hay una belleza extrema al ubicar una pileta de natación dentro de la estilizada nave espacial sobre una ventana que da a la Vía Láctea. Superlativa belleza espacial. De ahí en más, todo irá haciendo agua de a poco.

La película comienza mostrando la nave espacial con piloto automático y va hacia el planeta Homestead II trasladando a seres humanos que se mantienen con vida bajo hibernación: 252 miembros de tripulación y 5000 humanos voluntarios. Son unos 40 minutos de éxtasis espacial. Hasta que un meteorito produce una falla y se despierta “Jim Preston” (el bonito Chris Pratt). Aquí comienza la consabida historia del hombre solo en una isla, ahora en el cosmos. La soledad carcome al bueno de “Jim” y encuentra refugio en los tragos del barman “Arthur” (Michael Sheen), un seudohumano “armado” sobre un robot. De alguna manera, que no queremos contar, aparece “Aurora Lane” (Jennifer Lawrence) y la ciencia ficción propuesta pasa a ser una historia de amor edulcorada, con enojos, celos, sexo, cócteles, y hasta pedido de casamiento. Muy en el fondo queda el buen mensaje de cuidar la tierra y su ecosistema. Son 90 años de viaje por lo que surge inevitablemente el tema de la finitud de la existencia y de cómo vivir este “rato” de vida que se tiene.

El guion desbarranca abruptamente. Jennifer Lawrence compone a una chica caprichosa y tonta, muy lejos de sus notables papeles, mientras que Chris Pratt (Jurassic World, Los siete magníficos) no tiene fuerza dramática alguna. Visualmente, es un gran espectáculo. A nivel historia, tiene muchos momentos de supina tontería.

Elsa Bragato



HASTA EL ULTIMO HOMBRE (HACKSAW RIDGE)

De Mel Gibson. Con Andrew Garfield, Vince Vaughn, Hugo Weaving, Teresa Palmer, Sam Worthington, entre otros. Música: Rupert Gregson-Williams. Fotografía: Simon Duggan. Duración: l3l minutos.

EXCELENTE. OBRA CUMBRE DE MEL GIBSON

Después de diez años en los que los escándalos de violencia, el alcoholismo, el antisemitismo, lo mantuvieron alejado del cine, el australiano Mel Gibson mantiene intactas sus creencias cristianas, su personal y aferrado manejo del espíritu antibelicista que lo nutre. Como muestras de este notable talento para crear la ficción-realidad, basten mencionar “La pasión de Cristo” y “Corazón Valiente”. Regresa con toda su creatividad en “Hasta el último hombre”, basado en la vida de Desmond Doss encarnado por el actor Arthur Garfield, biopic plena de heroísmo y fe inquebrantables que surge de la segunda guerra mundial, específicamente en la batalla de Okinawa, risco empinado en cuyo interior estuvieron atrincheradas las tropas de Japón.

El fiim puede dividirse en tres partes: la primera, retrata la niñez de nuestro héroe, Desmond Doss, su vida difícil en Virginia con un padre alcohólico que había combatido en la primera guerra mundial llevándose todos los honores. Hombre brutal que volcaba el horror de lo vivido en su esposa y sus dos hijos. Desmond tomó un arma para matarlo el día de una brutal agresión a su madre, y esto lo marcó para siempre, prometiéndose que jamás volvería a empuñar una. Como adolescente, con la segunda guerra ya en curso, donó sangre enamorándose de la enfermera que luego sería su esposa. Este amor y el dolor de la guerra lo llevaron a recibirse de médico (este hecho es el único no detallado por Mel Gibson).

La segunda parte es su alistamiento en el ejército para combatir pero sin portar arma. Quería salvar vidas con coraje y medicina. La actitud de no querer “matar al enemigo” le generó agresiones de los otros combatientes y superiores, siendo tildado como cobarde y sometido a un juicio marcial.

La tercera parte, ya liberado, se desarrolla en el frente de batalla. Mel Gibson muestra sin tapujos el horror de la guerra. El batallón de nuestro héroe rdebía tomar un risco muy empinado, en cuya extendida cima estaban apostados los japoneses, obstinados en la lucha ante la cercanía de la derrota. La ascensión de esa suerte de acantilado le permite a Mel Gibson mostrar la brutalidad de la guerra, las mutilaciones, la muerte de los soldados. Por un lado, los norteamericanos tratando de encontrar a los pertrechados y escondidos japoneses, y por el otro, las fantasmagóricas irrupciones japonesas. Luchas cuerpo a cuerpo, lanzallamas, ametralladoras, en apabullantes secuencias. Desmondo Doss logró salvar a 75 soldados heridos, sin armas, arriesgando su propia vida.

Estamos ante un film ejemplar, de postproducción, montaje, edición, de altísimo nivel, con fotografía de Simon Duggan estremecedora e imponente. Nacido en Nueva Zelanda, se amoldó al trabajo de Gibson destacando los storyboards de las batallas que el director realizó para esta película. Duggan explicó que las escenas de batallas se dividieron en tres secciones: el asalto al risco, la utilización del color en la fotografía, decolorándola, o bien, en una tercera etapa, virándola al blanco y negro. Asimismo, Gibson retomó la misma técnica que en “La pasión de Cristo” al teñir el rostro del protagonista con agua y tinte de sangre. Los “shots” o fotografías de cada escena se hicieron muy puntualmente para lograr dramatismo y realismo al mismo tiempo.



Por sobre la técnica y el sentido estético de Mel Gibson y de su fotógrafo Duggan, la película emociona profundamente, sobresalta, perturba por el realismo logrado, trasuntando –y esto es lo curioso y maravilloso a la vez- un altísimo grado de espiritualidad y de heroísmo. El horror que Mel Gibson nos muestra es para que se tome conciencia de lo contrario: no más guerras. Añadimos que Desmond Doss, héroe real del film, fue el primer “objetor conciencia” (quien se niega, especialmente en el servicio militar, a realizar acciones por sus convicciones religiosas) en recibir la Medalla de Honor del Congreso norteamericano (recordemos a Muhamad Alí, quien se negó a pelear en Vietnam, siendo encarcelado).

Contundente regreso de Mel Gibson quien mantiene intactas sus virtudes cinematográficas y sus convicciones, resiliente de sus propios errores a los que trasmutó en arte cinematográfico.

Carlos Pierre



AQUARIUS

Guión y dirección Kleber Mendonsa Filho.Con Sonia Braga, Jeff Rosick, Irandhir Santos, Maeve Jinkings, Julia Bernat, Carla Ribas, entre otros. Fotografía de Pedro Sotero y Fabricio Tadeu. Duración: 140 minutos. Presenta Zeta Films.

MUY BUENA. RESCATE DE UNA GRAN ACTRIZ

Este film viene precedido por múltiples premios: Cannes, Lima, y Mar del Plata, entre otros. Este segundo producto de Kleber Mendonsa Filho, luego de “Sonidos vecinos”, tiene muchos puntos para destacar pero el principal es el rescate de la gran actriz Sonia Braga, relegada por muchos años a la televisión. Añadimos la temática del realizador que construye un film bien brasileño, con modernismo despiadado, fluctuando entre el “status quo” y progreso en una sociedad marcada por la política y el desencanto.

“Clara” (una descomunal Sonia Braga), ex crítica de Recife, vive retirada en un edificio particular, Aquarius, construido en la década de 40 sobre la avenida elegante Boa Viagem, bordeada por el océano. Un importante promotor llega con aires renovadores de Los Estados Unidos (impecable Humberto Carrao como “Diego”) sobre el edificio, comprándole a los habitantes las propiedades. “Clara” se niega a vender el suyo, quedando como la única habitante de “Aquarius”, que recibirá todo tipo de “aprietes”.

El film se divide en 3 capítulos: “Los cabellos de Clara”, renegridos, base de su historia personal. El segundo es “Los amores”: su viudez, sus encuentros fortuitos, y el tercero, “El cáncer”, que sufrió y superó con la amputación de una mama.

La impertérrita resistencia al creciente avasallamiento de la empresa, está salpicada con la vida muy rica y musical de la sociedad brasileña. En sí, el nudo de este drama es la negación de “Clara” a abandonar su departamento, acosada por operarios que remodelan Aquarius y un fuerte simbolismo en las termitas, algo que el lector deberá descubrir. Se establece un dueto actoral entre Sonia Braga y el joven Humberto Carrao que lleva a vivencias de otros niveles, adultos vs. Jóvenes, avances del progreso por sobre la historia personal y social, y, en ello, la síntesis del sentimiento colectivo del brasileño. Acecho y avasallamiento versus resistencia. Hay un detalle que obra en contra del film, y es su duración: 140 minutos que incluyen secuencias que pudieron obviarse.

Entre los atributos del film, basado en un aguafuerte de las contradiciones sociales del Brasil, debe destacarse que no impera ningún aire panfletario. Tal vez, como contrapartida, hay mucho ruido con la falta de algunas de las nueces prometidas: Sonia Braga carga con el peso de la historia, pasando ésta a ser casi secundaria. Es, por cierto, una actuación monumental que atrapa y subyuga, a pesar de las termitas y personajes que forman un elenco coral pero que se desvanecen ante la impronta actoral de la actriz brasileña.

Carlos Pierre



POR QUÉ ÉL?

De John Harburg. Con Bryan Cranston, James Franco, Zoey Deutch, Megan Mullally. Griffin Gluck, Andrew Rannels, entre otros. Música de Theodore Shapiro- Duración: 111 minutos. Presenta Fox.

BUENA. DOS ACTORES EN PUGNA

Sin ser una comedia navideña, “Por qué él?” es una buena comedia con gags que pueden llegar a lo escatológico pero súbitamente no lo son, con situaciones convencionales dentro de un clima de irreverencia y desparpajo que llevan adelante dos grandes actores: Bryan Cranston y James Franco. Es un “stand-off” o empate actoral o bien un duelo entre dos generaciones actorales. Cranston y Franco se sacan chispas y salen airosos por sobre el simple guion y las actuaciones secundarias que el director John Harburg deja en ese lugar. Aquí deben brillar los dos varones: uno, el padre de la novia, “Ned Flemming” (Bryan Cranston) y el otro el novio rico e inculto, “Liard Mayhew” (James Franco).

Se mira con simpatía y cierto reclamo social la posición del famoso “Silicon Valley” de California, de donde surgen los nuevos genios de las “apps” y “videogames”. Casas inteligentes, paredes de musgos que se abren, escaners para el ingreso, comida que se ingiere con inyecciones y toilettes japoneses que hacen ruborizar, son solo algunas de los “tips” que se muestran como ridiculeces de una generación con capacidad de innovar a la que se acusa hábilmente de falta de formación intelectual.

La suerte para el espectador es que John Harburg no va más allá de lo que sus actores dicen: van al baño, pero no muestra escatologías; hablan pornográficamente vía Skype pero la cámara se corta cuando los genitales están por “llegar” a pantalla; las señoras adultas se drogan, pero se ven las consecuencias y no el acto en sí. En esto reside el pequeño hallazgo de esta comedia que transita por lugares comunes sin desbarrancar en la grosería, que se anuncia pero no estalla.

Elsa Bragato



REINA DE KATWE

De Mira Nair. Con Lupita Nyong’o, Madina Nalwanga, David Oyelowo, entre otros. Música de A.R. Rahman. Duración: 124 minutos. Presenta Disney y ESPN, entre otros. Basada en la novela “The Queen of Katwe” de Tim Crothers.

BUENA. INSPIRADORA BIOGRAFÍA

“Reina de Katwe” es la historia real de Phiona Mutesi, de menos de una década, oriunda en Uganda, en uno de sus distritos más pobres. Como un milagro, nace superdotada para el ajedrez, teniendo una singular habilidad de anticipar ocho movimientos en el tablero. Sostenida por su madre, viuda y de nula formación, la pequeña irá dando pasos gigantescos en lo que sí sabe que será ganadora: el juego del intelecto.

El film está concebido como una película de deportes, hace honor al heroísmo de sus protagonistas, cómo superan escollos, cómo se transforman en ejemplos para todo el mundo. Y tiene un trío interpretativo de gran valor: Lupita Nyong’o (“12 años de esclavitud”) como la esforzada mamá, la debutante Madina NAlwanga como “Phiona” y el actor David Oyelowo (“Selma) como el coach. Desde diferentes ángulos, el familiar y el deportivo, la madre y el coach lograron que “Phiona” haga realidad su sueño.. Paradoja o milagro de la vida, desde esa condición de nacer africana, marginada en una tierra infértil, llena de necesidades básicas, esta joven fue compitiendo y triunfando en el arte del ajedrez.

Siendo un producto de la factoría Disney, el film enfatiza las carencias de Phiona Mutesi, sin profundizar en su psicología. No vemos cómo funciona su mente sino su mirada sobre el tablero, lo que le resta parte de la emoción. Al quitarle ese toque de sensibilidad, la historia se hace previsible, si bien no pierde el mérito de aleccionar y de no discriminar entre razas, algo que hoy en día se tiene muy en cuenta en Hollywood. Volviendo a esa carencia que aludimos, no se ve la pasión abrumadora del pobre con ganas de ser lo que sueña sino que hay un barniz hollywoodense que quita matices. Se destacan, por cierto, la buena fotografía y las buenas actuaciones. Le falta el golpe al corazón.

Carlos Pierre



EL CADÁVER DE ANNA FRITZ

Guión y dirección de Héctor Hernández Vicens. Con Alba Ribas, Cristian Valencia, Bernat Saumell, Albert Carbó, entre otros. Música deTolo Prats. Duración: 76 minutos

REGULAR. EXCESIVA INMORALIDAD

Esta ópera prima del catalán Héctor Hernández Vicens fue promocionada como un thriller minimalista, relacionado peligrosamente al “macguffin” acuñado y utilizado por Alfred Hitchcock, que designa una excusa argumental como motivador del desarrollo de una historia y que, en realidad, carece de relevancia por sí misma. Está el macguffin, pero falta el desarrollo…

Vicens nos lleva a la peor pulsión humana: la violación de un cadáver para provocar repulsión. Vaya si lo logra porque, aunque el guion tiene una y otra vuelta, que le dan vida, no se logra salir del asco. La historia solo se involucra en la perversión de tres individuos, dejando de lado el desarrollo de la protagonista, Anna Fritz (Alba Ribas): su cadáver está en la morgue, fue una famosa y bella actriz, cuyo destino es la cremación o un ataúd.

Junto al celador de la morgue, Pau (Albert Carbó), dos amigos, Iván (Cristian Valencia), el malo de la película, y Javi (Bernat Saumell), un poco menos malo, se reúnen en el hospital munidos de cámaras fotográficas para graficar la belleza de la famosa difunta, luego de disfrutar de largos tragos.

Desde tiempo inmemorial se afirma que meterse con la paz de los muertos tiene consecuencias impensadas. Estos tres hombres no son la excepción a esta regla y, al ingresar a la morgue y violar el cadáver, se meten en un infierno del que no podrán escapar. Llama la atención que el hospital donde está la morgue en cuestión esté sospechosamente vacío, sin enfermos ni guardias. Dato a tener en cuenta.

Si por minimalista se tiene en cuenta que hay solo cuatro personajes, vaya y pase que la película sea considerada así. Sin embargo, aún con aciertos que no le encontramos, la morbosidad explícita sin más objetivo que ella misma resulta desagradable. Tiene una “validez cuestionable”.

A todas luces estamos en presencia de un primer largometraje con ausencia de pathos. Apenas genera inquietud por la morbosidad de los personajes, con secuencias sin rigor y una pobreza franciscana para un hospital sin enfermos ni médicos. Las vueltas de tuercas están y es lo único que se rescata de la película. Anna Fritz se remueve en su ficcionada tumba. Y vaya cómo.

Carlos Pierre



SONATA PARA VIOLONCHELO

Guión y dirección Anna M. Bofarull. Con Montse Germán, Jan Cornet, Juanjo Puigcorbé, Marina Salas, Josep María Blanco, entre otros. Versión original en catalán, subtitulada al español. Música de Gerard Pastor. Violoncellista: Lluis Charet, alumno de Pablo Casals. Duración: 111 minutos

BUENA. TRAGEDIA ALREDEDOR DE UN VIOLONCHELO

La realizadora catalana Anna M. Bofarull crea la historia de una supuesta famosa chelista, Julia (Montse Germán), quien padece de fibromialgia, enfermedad que afecta los brazos, principalmente la articulación de los codos, provocando constantes e irremediables dolores. La madre de la realizadora padeció este mal y este hecho la llevó a escribir el guion de la película aunque como punto de partida dado que la vida de la protagonista es diferente a la de su progenitora. Y es curioso, como ya hemos apuntado en otras críticas, que sea el violonchelo el instrumento elegido para este drama.

El film no tiene golpes bajos, se muestra distante, sin mayor pasión en su desarrollo. La fotografía tiene tonos suaves y exquisitos, con un “slow” en varias secuencias que tornan muy parsimoniosa la narración y le agrega cierto snobismo.

La vida de “Julia Fortuny” (Montsé German) son su violonchelo y la música. Pero la fibromialga es el tormento que se agiganta con el paso del tiempo, alejándola de la profesión que ama. Ni siquiera sus amoríos pasajeros con un alumno y con un pianista así como su fracasado matrimonio del que a su única hija, la animan para enfrentar un futuro incierto. La música, la enfermedad, la hija alejada por el tremendo ego de “Julia”, el regreso intempestivo ante la enfermedad de la madre, la muerte de un familiar cercano, conforman un panorama dramático intenso que, aún con tanto dolor intrínseco, no llega a conmover.

La rica literatura musical para violoncello la obliga a afrontar el difícil concierto para orquesta y ese instrumento solista de Antonin Dvorak, en Si Menor (Opus 104). Es aquí donde todo realizador cinematográfico debe sortear la dificultad del actor o actriz en cuestión para simular que ejecuta el violonchelo. La mala posición de las manos sobre las cuerdas o cómo se tome el arco indican la preparación de la o del protagonista resultando muchas veces en una experiencia ridícula ante cámaras. En este caso, Boferull escabulle los planos concretos de una ejecución con brevísimos planos cortos o con alejados planos generales.

La realizadora ha buscado revestir la pasión musical y la enfermedad con múltiples paisajes, la playa, el mar, la montaña, la nieve, la bella Cataluña, el contraste de la arquitectura del pasado con la linealidad moderna de Barcelona. El “todo” conforma una película atractiva, que no llega a emocionar y que inevitablemente nos lleva a dos casos emblemáticos en la música: la vida y muerte de Jacqueline Du Pré (ex esposa del director argentino israelí Daniel Barenboim), la mejor intérprete del afamado concierto de Dvorak, y la relación madre e hija de la genial pianista argentina Marta Argerich con su hija mayor sin que -en este caso- medie enfermedad alguna. La narración se presenta como potente al comienzo y se va diluyendo, pasa del fuerte óleo a la pálida acuarela.

Carlos Pierre



TERROR 5 – HISTORIAS ENMARAÑADAS

De los hermanos Sebastián y Federico Rotstein. Guión de Sebastián Rotstein en colaboración con Nicolás Gueilburt. Con Rafael Ferro, Gastón Cocchiarale, Walter Cornás, Lu Grasso, Nai Awada, Marcos Woinsky, entre otros. Música de Pablo Borghi. Duración: 77 minutos

REGULAR.

Esta ópera prima de los hermanos Rotstein tiene las características de toda ópera prima. Lo positivo es el esmero con que cada escena fue elaborada . En este sentido, Sebastián Rotstein cuenta con su “background” en la participación y adaptación de “Vientos de agua”, de Juan José Campanella, o la serie “La casa” de Diego Lerman, entre otras. Lo negativo es, en nuestra modesta opinión, el enmarañado guion donde se quiso reunir la experiencia de ambos realizadores antes de lanzarse a este primer largometraje. Falta decantación de historias que habría redundado en mayor claridad narrativa.

El título “Terror 5” es engañoso porque no es un film de terror sino el entrecruzamiento de 5 historias de sexo, violencia y caos de hombres y mujeres, en medio de una tragedia urbana en la que mueren quince personas y donde un político es acusado de ser responsable de ello.

Estas cinco propuestas van y vienen en medio de reclamos en la Plaza de los Dos Congresos. El efecto buscado está logrado y, a nivel técnico, hay que destacar que la postproducción se realizó en Argentina, Colombia y Estados Unidos. Sí lamentamos que se busque siempre el impacto de las escenas sexuales, un “hincapié” en las sábanas innecesario. En este sentido, hay que señalar que las escenas de sexo así como la iglesia del lugar, el párroco vecinal y los cementerios, son elementos ineludibles en el cine nacional.

Difícil encontrar un protagonista, un faro que guíe al espectador en medio de tantas secuencias. Habrá que aguardar otros films los hermanos Rotstein, fanáticos de Brian De Palma. Nada es imposible de alcanzar…

Carlos Pierre

 

JUEVES 22 DE DICIEMBRE DEL 2016.-

Solo dos films se incorporan a la cartelera porteña y, de acuerdo a las fechas (las tradicionales fiestas de fin de año), llama la atención que sean dos argumentos de terror. En otros tiempos, las películas tenían motivos más acordes con las festividades de Navidad.

 

 

INTRUSO

De Travis Nicholas Zariwny. Con Louise Linton, Moby, John Robinson, Zach Myers, entre otros. Diseño de producción: Melainie Rein. Música de Nathaniel Levisay. Duración: 91 minutos.

REGULAR. EL VIOLONCELLO SE LAS TRAE…

Ni piano ni violín. Violoncello, uno de los instrumentos más difíciles, y hermosas músicas tocando. Seguramente, sea uno de los instrumentos más sensuales para las mujeres por la postura: piernas abiertas (SIC) para sostenerlo.

En este caso, es “Elizabeth” quien intenta tocar nada menos que el dificilísimo concierto de Dvorak. Lástima que no le avisaron a la actriz Louise Linton que los dedos hay que ponerlos sobre las cuerdas… Dejando estas cuestiones técnicas, el director Zariwny construye un thriller con todos los elementos clásicos que conocemos aunque con una fotografía cercana al “close-up” sobre frutas, platos, pavas chillando, el cajón de cocina con una cuchilla grande, el rostro de un gato que la música debe cuidar, detalles que suman intensidad pero hasta ahí.

Hay un intruso en la casa. Alguien que se enamora de “Elizabeth”, bellísima escocesa Linton, se introduce en la casa. Y el director se ocupa de que solo veamos su sombra, su acercamiento a “Elizabeth” cuando duerme y le corre el cabello del rostro, mientras sueña con viajar a Londres para incorporarse a su orquesta filarmónica. Su novio llega, pero tiene otros intereses. Es profesor universitario en Portland. Sexo, propuestas de seguir juntos, y el “intruso” mirando.

La narración es lenta, minuciosa por esos “close-up”, pero también elemental. Muy pronto tendremos idea de quién es el “intruso” y pocas certezas porque el final no está donde debe estar. Está luego de los créditos, y allí se derrumba el film, se torna pueril y consabido.  Si bien el director se ha tomado el trabajo de elaborar un relato con una fotografía poco común para el género por su minuciosidad, es cierto también que hay elementalidad en los personajes y que el final resulta un agregado tonto a este “voyouerista thriller”. Para fans no exigentes.

Elsa Bragato

 

 

“ELLOS TE ESTÁN ESPERANDO”

De Bo Mikkelsen. Con Mille Dinesen, Ole Dupont, Mikael Birkkjaer, Troels Lyby, Benjamín Engell, entre otros. Música de Nis Bogvad. Duración: 81 minutos. Dinamarca.

BUENA. ZOMBIES NÓRDICOS

Bob Mikkelsen nos cuenta una historia de zombies nórdicos que, en definitiva, son iguales a los de cualquier parte del mundo. Un virus extraño aqueja a la población de Sorgenfri, que es un barrio de Copenhague, capital de Dinamarca, casas lindas con parques. No se encuentra un antídoto y las fuerzas de seguridad, con máscaras y enfundadas en “bodies negros antivirius” apuntan a los vecinos para que no salgan de sus casas.

En sí misma, la narración es un flashback. Luego de las primeras secuencias, directamente se entra al drama del barrio, la parejita que vive en casas enfrentadas y no podrá verse como quiere, el matrimonio protagonista central con dos hijos que van “regulando” la tensión que Mikkelsen se ingenia en generar.

Se genera un clima creciente e intenso que irá transformando a buenos vecinos en horribles zombies y aquí hay uno de los secretos que el espectador debe tener en cuenta: la paciencia. Si se es paciente, se verá con tranquilidad y ansiedad el devenir de los sucesos que se reúnen en el final, más que previsible pero bien realizado. Una más… para fans.

Elsa Bragato

 

JUEVES 15 DE DICIEMBRE DEL 2016.-

Seis estrenos que vienen con bastante retraso de salida, siendo los dos films de la semana “Rogue One” y “La llegada”. Dejamos los datos de los restantes:

l) LO QUE NUNCA NOS DIJIMOS



de Sebastián Sánchez Amunástegui. Con Ana María Picchio y elenco. Coproducción de Argentina y México. Crítica de Lucero Solórzano, Diario Excélsior México:

"El guión tiene un desarrollo irregular, (...) El riesgo de argumentos con estos elementos es que crucen la línea hacia el melodrama y caigan en otro género, la telenovela, que es lo que le pasa por momentos a 'Lo que nunca nos dijimos'."

2) EL SECRETO DE KALINKA

De Vincent Garent. Francia. Con Daniel Auteuil. Crítica de Santiago Balestra, en Altapeli.com:

“A fuerza de un guion sólido, un ritmo filosamente eficiente desde la narrativa audiovisual y una labor interpretativa que conmueve cada vez que la cámara le dedica un plano, El Secreto de Kalinka es un thriller que agarra al espectador y no lo suelta. Un título altamente recomendable”.

3) BUSCANDO AL DEMONIO

De Scott B. Hansen. USA.

El crítico Colton David Coate, en largo comentario, expresa en el sltio “happypuppudeadpuppy.wordpress.com”: “Más allá de algunas cuestionables actuaciones (…), “Buscando al demonio” es un poco más que la típica película para adultos que se pasa de rosca (suckfest)”.

4) LE CONFESSIONI

De Riberto Andó. Italia. Con Toni Servillo.

La crítica Paola Casella, en el sitio mymovies.it, titula: Lla visión metafísica y estupefacta de Antó está acompañada por una narración luminosa y poética”.

ROGUE ONE: UNA HISTORIA DE STAR WARS 3D

De Gareth Edwards. Felicity Jones, Diego Luna, Ben Mendelsohn, Donnie Jen, Alan Tudyk, Mads Mikkelsen, Forest Whitaker, Valene Kane, entre otros.Música: Michael Giacchino. Música en roll de créditos John Williams. Estados Unidos-Reino Unido.

BUENA. LA SAGA CONTINÚA…

Recordemos que George Lucas vendió su empresa LucasFilm a Disney y que ésta decidió reiniciar la saga mítica “Star Wars” con “El despertar de la fuerza” la tercera parte de la historia. La segunda película que nos llega es “Rogue one: una historia de Star Wars”, dirigida por Gareth Edwards que, si bien retoma elementos de la saga de Lucas, es un “spinoff”, o sea un agregado entre las próximas a venir (serán tres más). El fantástico mundo espacial generado por George Lucas desde 1977 continúa siendo más que atractivo en todo el mundo. Estamos frente a un tanque hollywoodense del género “space opera”, ciencia ficción a ultranza, con un K-2SO, droide imperial recapturado y reprogramado; la proverbial espada que emite rayos, y la variada parafernalia de hechos de esta saga histórica.

La trama es ésta: tiempo después de la caída de la República Galáctica, el Imperio termina de construir La Estrella de la Muerte que destruye planetas enteros. Entonces un grupo de rebeldes debe realizar una misión de alto riesgo: robar los planos de dicha estación militar y entregarlos a los líderes de la Alianza Rebelde, mientras se enfrentan al poderoso Lord Sith Darth Vader, discípulo del despiadado Emperador Palpatine.

El elenco multiestelar lo componen Felicity Jones, una decidida y comprometida joven llamada “Jyn Erso”; el mexicano Diego Luna como el joven capitán Rebelde y oficial de inteligencia; Ben Mendelsohn, como el Director Imperial “Orson Krrennic”, responsable de mantener la seguridad del proyecto Estrella de la Muerte; Donnie Yen como “Chirrut Inwe”, un guerrero ciego, místico y creyente en la Fuerza, campo de energía metafísico y omnipresente que impregna el universo; Forest Whitaker como “Saw Guerrera”, veterano de la Guerra de los Clones que dirige una resistencia contra el Imperio, conocida como “los partisanos”. Y Mads Mikkelsen como “Galen Erso”, el padre de Jyn e ingeniero militar del imperio reclutado para la construcción del superláser de La Estrella de la Muerte, entre otros.

El film es atractivo, con mucha acción, paisajes diversos de los diferentes planetas y de la estrellas, desde tropicales con palmeras hasta áridos, montañosos, escarpados y lluviosos. La música incidental del compositor avezado Michael Giacchino es efectiva y acompaña con vigor la acción, aunque se extraña el gran estilo del maestro John Williams.

Hay que destacar la utilización de la computación y la enorme capacidad tecnológica para realizar espectaculares efectos especiales. En este sentido, es un producto de acción similar a otros. La gran diferencia está en el tema y en los personajes. La profusión de datos, secuencias demasiado breves en algunos casos, en algún momento confunden especialmente al espectador que recién “ingresa” a este mundo cósmico de inusual creatividad. Aventura, acción, superproducción pensada paso a paso: todo indica que hay cuerda espacial para rato, más a lo Disney…

Nota de Redacción. Período de George Lucas: “StarWars, Episodio IV, A new hope” – 1977; “Star Wars: Episodio V, The Empire Strikes Back”-1980; “Star Wars: Episodio VI: Return of the Jedi”-1983; “Star Wars: Episodio 1- The phantom menace”-1999; “Star Wars: Episodio II – Attack of the Clones”- 2002; “Star Wars: Episodio III – Revenge of the Sith”-2005.-

Carlos Pierre



LA LLEGADA

De Denis Villeneuve. Con Amy Adams, Jeremy Renner, Forest Whitaker, entre otros. Basado en el libro “La historia de tu vida” de Ted Chiang. Música de Johann Johannsson. Diseño de Producción: Patrice Vernett. Duración: 116 minutos.

EXCELENTE. MUCHO MÁS QUE PLATOS VOLADORES

El canadiense Denis Villeneuve (“Sicario”) regresa al cine con una versión especial basada en la novela corta “La historia de tu vida” de Ted Chiang, ganador de premios por la misma. Aún con licencias cinematográficas, “La llegada” conmueve profundamente cuando, sobre el final, tanto Villeneuve como Chiang unen los diversos hilos conductores de la narración cinematográfica y literaria.

Las secuencias iniciales golpean al espectador: una madre que asiste a la muerte de una joven hija. Y de pronto, los doce platos voladores que llegan a diferentes sitios de la tierra, conmoviendo a los líderes del mundo que piensan más en atacarlas, destruirlas, que en saber por qué están en nuestro planeta. Esta misión se le encarga a la lingüista “Louise Banks”, esa mujer que ha perdido a su hija, encarnada por una notable y bella Emy Adams a quien hemos visto, en estos días, en otro rol entrañable en el film “Animales nocturnos”. “Louise” es llevada por las Fuerzas Armadas para desentrañar el lenguaje de los Aliens, dado que son aparentes ruidos guturales que no se comprenden. Pero “Louise” va más allá de la decodificación y toma una actitud temeraria, humana y sensible.

Es en este punto donde no se puede extender la crítica pero sí apuntar a las sensaciones que van dejando las secuencias: desde la preparación del terreno alrededor de la nave alienígena hasta la búsqueda del propio destino, de la comprensión de la finitud humana, del acercarse y tender la mano al otro y dejar de lado de agresión. Es, en sí mismo y camuflada bajo naves y trajes espaciales, un canto de paz que Emy Adams interpreta a la perfección, aún sabiendo, desde su personaje, hechos que solo la intuición y la sensibilidad desarrolladas pueden alcanzar. Es aún más: tener la humildad de la comprensión, el esfuerzo de ser más que el propio dolor o la propia soberbia del ser humano.

Elsa Bragato

 

JUEVES 8 DE DICIEMBRE DEL 2016.-

Esta semana llega con nueve estrenos de diversa índole. “Lo and Behold” del gran Werner Herzog, es un documental sobre la influencia de la tecnología en la vida del planeta y en cada uno de nosotros. También está la hollywoodense “Fiesta de Navidad”, comedia más que ligera, con Jennifer Aniston, acostumbrada a estos roles facilistas. En el plano nacional, encontramos “La tierra Roja”, del director argentino, radicado en Bélgica, Diego Martínez Vignatti. Cuenta la historia de un cultivador de pinos que se enamora, en la selva misionera, de una maestra preocupada por los agroquímicos. El protagonista es el belga Geert VanRampelberg. También llegan “Historias breves 13”, del INCAA, que reúne a ocho directores con ocho cortos sobre temas libres, presentados en el última festival de cine de Mar del Plata, así como “2001, mientras Kubrick estaba en el espacio”, de Gabriel Nicoli, sobre el desastre económico del país en el 2001 y cómo tres amigos planean irse del país a través de un estrambótico proyecto. Cabe señalar que los cortos fueron ganadores del último concurso del INCAA en el género.



SNOWDEN

De Oliver Stone. Con Joseph Gordon-Levin, Shailene Woodley, Melissa Leo, Zachary Quinto, Tom Willkinson, entre otros. Música deCraig Armstrong Duración, l34 minutos Alemania –Estados Unidos

MUY BUENA. STONE ACUSA

Oliver Stone no puede con su genio y su férrea convicción política: mantiene sus furibundas críticas al s”establishment”. En este film toma el caso de Edward Snowden, un joven profesional de la informática estadounidense que filtró información clasificada de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) a los principales medios de comunicación a partir de junio de 2013.

El mismo Oliver Stone, junto a Kieran Fitzgerald, escribió el guión basado en dos libros: The Snowden Files de Luke Harding y Time of the Octopus de Anatoly Kucherena, el abogado de Snowden, donde se narran los acontecimientos que siguieron a la publicación por el diario The Guardian de los documentos clasificados que aportó Edward Snowden .

El realizador de JFK, Platoon y Nacido el 4 de julio, regresa (luego del fracaso de su film sobre el atentado de las Torres Gemelas) con fuerza y con su estilo narrativo cargado de datos, de frenesí informativo al que hay que prestarle atención. Filmó en Alemania y, a lo largo de más de dos horas, expone con minuciosidad apabullante este aspecto de la vida del ex colaborador de los servicios de inteligencia norteamericanos. En este sentido, rescata la reacción del joven que se opone al despiadado espionaje que se hace en la primera potencia mundial. Stone, o bien Snowden, acusa, manifiesta, revela, pero no se cuestiona su pertenencia al “establishment”. Es decir, Stone le otorga redención al joven, hoy refugiado en Rusia, por su valentía.

Joseph Gordon-Levin encarna al inteligente Edward Snowden, impetuoso y firme en su rebelión, manejando la narración con un estilo rápido, frenético, informativo, con un soporte por momentos exagerado de la música incidental de Craig Armostrong. El estilo “Stone” es contundente, como lo fue en JFK, redime, cuestiona, informa. De principio a fin, la película mantiene en vilo, aporta datos sobre una actividad del espionaje de la que no se salva nadie. Un ojo gigante al estilo Gran Hermano bajo el rótulo de “seguridad interna”. Se podrá encontrar imperfección conceptual o fáctica pero vale la pena ver esta nueva entrega de Oliver Stone, defensor a ultranza de la libertad de expresión y de las democracias sin dobleces.

Carlos Pierre



EL NOVÍSIMO TESTAMENTO

Guión y dirección Jaco Van Dormael. Con Benoit Poelvoorde, Catherine Deneuve, Francois Damiens, Yolande Moreau, Pili Groyne, entre otros. Música de An Piere. Duración: 113 minutos. Bélgica, Francia, Luxemburgo.

EXCELENTE. EXPLOSIÓN CREATIVA EN UN FILM INTELIGENTE

Comedia religiosa, original, espontánea, y de estética deslumbrante del realizador belga Jaco Van Dormael, quien tiene ya cinco films alternados en el tiempo, pródigos en su estilo diferente. Campea una alocada poesía, provocativa, religiosamente incorrecta, irresistible, que lleva a seguir la historia planteada con avidez sobre este dios grosero y odioso que atiende en Bruselas.

El afamado actor Benoit Poelvoorde compone a un “dios” que ha dispuesto todo lo que pasa en este mundo con malicia y mala voluntad. Sin misericordia para la humanidad, digita la vida y la muerte desde un monumental espacio cerrado dentro de su casa. Está casado y mantiene sometida a la servidumbre a su mujer, encerrada junto a la pequeña hija de 10 años, Éa (Pili Groyne). Ambas no conocen la luz del sol. La vida de todos está en manos de este “dios” belga.

Maneja y dispone el destino de todos los hombres desde su computadora, y nadie puede sospechar lo que él decidirá sobre su vida. Será su hija quien se atreva a escaparse y denunciar a su padre, desconectando la computadora. De una manera muy especial, en una metáfora cuasi astronómica (agujero de gusano, pregonado por Stephen Hawking) sale a las calles de Bruselas. Se propone encontrar a seis apóstoles. La pequeña Ea está en camino de un nuevo testamento, recordando la reproducción de “La última cena”, el fresco de Leonardo Da Vinci, que luce en su casa. Es su madre quien todavía permanece encerrada. La eterna y luminosa Catherine Deneuve (¿moderna Santa Magdalena?). es una de las elegidas por Éa. Abusando de su creatividad, Poelvoorde la hace enamorar de un enorme gorila.

Hay curiosidades muy intelectuales como definir a los nuevos apóstoles con obras clásicas: Purcell, Rameau, Schubert, La Mar de Charles Trenet. Sortilegio de refinamiento del director belga, quien sorprende con una narración muy diferente, creativa, original por donde se la mire, creando un clima envolvente que atrae al espectador. ¿Qué pasará con los nuevos apóstoles, serán incluidos en el Novísimio Testamento o en “La última cena”?

El final plantea un dilema moral, muy acorde con los tiempos: ¿es acaso la mujer una “hija del demonio” o una “salvadora” del mundo, oculta, o presa de antiquísimos conceptos? Elegida por Bélgica para competir en los Oscars 2017, la película “El novísimo testamento” es una ironía fina y divertida en muchos aspectos, envuelta en una explosión estética infrecuente. Esencialmente, es una película inteligente.

Carlos Pierre



PRESENCIA SINIESTRA (SHUT IN)

De Farren Blackburn. Con Naomi Watts, Oliver Platt, Charlie Heaton, Jacob Tremblay, entre otros. Música de Nathaniel Méchaly. Duración: 91 minutos

REGULAR. ROMPECABEZAS PSICOANALÍTICO

Resulta difícil encuadrar este film, si es un thriller, un velado gore, un intento de suspenso mal formateado. Por si fuera poco, surge una incógnita sobre el verdadero sentido del guión, basado en un puzzle de las relaciones de padres e hijos y el tema de la adopción. El complejo de Edipo potente atormenta a Stephen (Charlie Heaton), adoptado por la psicóloga Mary Portman (Naomi Watts), quien le brinda un tratamiento a un niño sordomudo, Tom (Jacob Tremblay). Pero el pequeño huye.

Como en todo thriller que se precie, “Stephen” es llevado a una escuela especial pero, camino a ella, sufre un grave accidente. Su papá fallece y el joven queda con parálisis total. El guión entra en una gran maraña de hechos y los personajes hacen lo que pueden. Naomí Watts echa mano a su talento pero, aunque cumpla a rajatabla con su personaje, la narración no se salva.

El entorno es un cautivante helado invierno mientras, en la casa, surgen hechos extraños: Stephen paralizado y Tom apareciendo a hurtadillas trastornan a Mary, quien pide ayuda al doctor Wilson (Oliver Platt). Las pesadillas dantescas aparecen, como otro elemento del thriller-gore.

Sin embargo, hay que destacar al pequeño Jacob Trembley, ese pequeño gran actor de “La habitación”, mientras el resto del elenco hace lo que puede, con solidez pero, por momentos, poco convincentes por culpa de un guión que no termina de hacer pie. La narración de Farren Blackburn ofrece secuencias técnicamente bien realizadas y hasta sobras, mientras mantiene a raya los sustos. No desbarranca en este sentido pero ya se está en medio de una telaraña de situaciones que, en definitiva, hace poco salvable a su propuesta.

Carlos Pierre


ANIMALES NOCTURNOS

De Tom Ford. Con Amy Adams, Jake Gyllenhaal, Michael Shannon, Armie Hammer, Aaron Taylor-Johnson, Isla Fisher, entre otros. Música de Abel Korzeniowski. Duración: 115 minutos.

BUENA, MPRECIOSISMO VISUAL MÁS QUE GUIÓN

Tom Ford viene del diseño de moda, trabajó para Gucci, para Ives Saint Laurent, hasta que decidió, hace 11 años, fundar una compañía de cine. Lanzó “Un hombre solo” con Colin Firth, mereció generosas críticas, y regresa con “Animales nocturnos” donde el preciosismo y voluptuosidad de un generador de estilo están presentes. El guión tiene una idea básica: la venganza, sentimiento que anida en el ser humano como motor de casi todas sus actividades, según el genial Shakespeare.

Amy Adams es la bella y elegante “Susan Monroe”, artista que ofrece muestras con seres humanos, como muchos del famoso MOMA de New York. Mujeres obesas, totalmente desnudas, de todas las edades, inician el film en un extraño muestreo de sus físicos, con slows forzados hasta quedar tendidas, artísticamente, en gigantescos rectángulos blancos a manera de estatuas vivientes. “Susan” es la artífice de la muestra, regresa a su hogar, suntuoso y elegante como el mundo que habita el mismo Tom Ford, donde su actual pareja (un insulto Armie Hammer) la espera para luego diluirse en la narración.

Un paquete llega a manos de “Susan” y es la novela inédita de su ex marido, “Animales nocturnos”, donde él es el protagonista de un thriller espantoso. Ford entonces une la vida de “Susan” a esta novela de tintes aterradores, y es su ex marido el protagonista de la historia. Jack Gyllenhall, gran actor, compone a ese ex y a este escritor que busca una venganza despiadada. La ficción dentro de la ficción encuentra paralelismos sádicos y eróticos: aquellas mujeres obsesas se reflejan en bellos cuerpos jóvenes. Un paralelismo visual que no deja de confundir: ¿dónde está la verdad de la historia?

Flashbacks ayudan a comprender qué busca “Tony” con su novela, los sobresaltos que provoca en “Susan” y un replanteo muy liviano sobre lo que hizo para que esto sucediera.

Hay varios aspectos que atentan contra el film: ganador de premios internacionales, es evidente que el gran golpe de Tom Ford pasa por la cuidadísima estética, el reflejo de un mundo sofisticado que conoce muy bien y estadio social de escasos sentimientos a flor de piel, más que por la coherencia de una narración compleja aunque comprensible. Quedan sueltos varios cabos, entre ellos, qué sucede con la nueva pareja de Susan o con la hija adolescente alejada del hogar, y por qué el paralelismo de cuerpos desnudos obesos y delgados como punto de unión cuando, en verdad, es solo un elemento visual inconexo. La belleza fotográfica trasciende la debilidad de una idea de guión que atrapa, no se puede negar, pero que tiene muy poca consistencia. Destacamos la actuación de Michael Shannon como el perseverante policía texano de la novela de “Tom”, y, por cierto, Amy Adams está sugestiva y elegante mientras que Jack Gyllenhaal es sólido y convincente.

Elsa Bragato

 

JUEVES 1 DE DICIEMBRE DEL 2016.-

Se anuncian entre seis y nueve estrenos. Entre ellos, “El sacrificio de Nehuén Puyelli”, de José Campusano, uno de nuestros directores líderes del cine independiente o género “cine bruto” con una excelente mano para retratar personajes y situaciones fuera de lo común y hasta marginales. También llega “La cooperativa”, de Miguel Mirra, documental sobre la historia de la Unión Solidaria de Trabajadores de Wilde, Avellaneda, y, a nivel internacional, “El capitán Fantástico”, de Matt Ross, con Viggo Mortensen, Geroge MackKay, entre otros, y cuenta la historia de un padre que cría a sus seis hijos en un bosque remoto, hasta que deben volver a la civilización. El “New York Times” señala que Mortensen “cautiva” en el rol de padre de seis hijos.

En el Malba, se anuncia “La noche”, de Edgardo Castro, quien además la protagoniza. Escenas sexuales sin tapujos, idas y venidas y juegos de todo tipo. Un film polémico que muchos vieron en el último BAFICI.



FUGA DE LA PATAGONIA

De Francisco D´Eufemia y Javier Zevallos. Con Pablo Ragoni, Gustavo Rodríguez, Bernardo Morico, Héctor Bordoni, entre otros. Guión de Javier Zevallos. Idiomas: Español y Mapuzangun. Música: Ariel Polenta Duración: 82 minutos

MUY BUENA. WESTERN PATAGÓNICO SOBRE EL PERITO MORENO

Francisco Pascasio Moreno, denominado por la historia el Perito Moreno por su definitoria colaboración en los tratados limítrofes con Chile ( nos permitió retener 1800 leguas cuadradas de tierra) fue desde muy joven un entusiasta y explorador de nuestro Sur. En l873 emprendió su primer viaje para aprender geología, historia natural, la flora y la fauna andina. Tenía solo 21 años.

La historia se sitúa en l879, estando el Perito Moreno al comando de una expedición cartográfica. Es tomado prisionero y acusado de espionaje por el Consejo Mapuche, presidido por el cacique Sayhueque. No eran tiempos fáciles ya que la Campaña al Desierto comandada por Julio Argentino Roca estaba en pleno apogeo. Diversas situaciones llevan a que Sayhueque condene a muerte a Francisco Moreno. Este logra escaparse pero el cacique, una de las personalidades mapuches más reconocidas en el sur de nuestro país, envía a su hijo detrás de él.

El film es un fantástico western patagónico, mostrando el intrincado suelo de nuestro sur, sus valles, sus montañas, sus mesetas. Es una huida urgida por la desesperación en medio de un territorio hostil. La narración gana en agilidad, no es convencional aunque se inserte en la “road movie” con clishés del western a puros balazos y persecuciones a caballo.

Que el Perito Moreno se haya podido salvar es la mejor consecuencia que se pudo tener no solo a nivel humano sino por su enorme contribución a las leyes internacionales basadas en sus conocimientos orográficos, permitiendo que la Argentina mantuviera un amplio territorio, hoy el octavo país del mundo en dimensiones.

Se destacan la fotografía de Lucio Bonelli, con el aporte magnífico de la geografía de nuestro sur, así como el cuidado y perfeccionismo alcanzado en el diseño de producción. Párrafo aparte merece la banda incidental de Ariel Polenta, un hallazgo dentro de un film nacional. Y no podemos dejar de destacar el gran mérito del original guión, inteligente, basado en un hecho histórico prácticamente desconocido. Revalorizar estos hechos de nuestra historia a través de narraciones con vigor y ágiles como ésta contribuyen al crecimiento de un auténtico cine nacional.

Carlos Pierre.



ATAUD BLANCO, EL JUEGO DIABÓLICO

De Daniel de la Vega. Con Julieta Cardinali, Eleonora Wexler, Rafael Ferro, Fiorela Duranda, Verónica Intile, Pablo Pinto, entre otros. Duración: 95 minutos.

MUY BUENA. ESCALOFRIANTE JUEGO DIABÓLICO

Es la quinta película de Daniel de la Vega, uno de los directores argentinos independientes más destacados a nivel nacional e internacional dentro del género del thriller: la narración encara una road movie de terror, que involucra poderes ocultos más horripilantes que la misma muerte. Es también una especie de juego diabólico al que todos tienen que jugar obligadamente. “Virgina”, protagonizada por Julieta Cardinali, sufre un accidente en un camino desolado, y su hijita es secuestrada. La pequeña “Rebeca” cae en manos de una oscura secta, en un pueblo extraño. Se produce un extraño juego en el que otras dos madres acomopañan a “Virginia” : “Ángela” (Eleonora Wexler) y “Patricia” (Verónica Intile). Tendrán muy poco tiempo para encontrar y rescatar a sus hijos del siniestro ataúd blanco.

Con muchos elementos que funcionan como obstáculos, aparecen un cementerio, un bosque, una iglesia, una estación de servicio. Son paradas del terror en el desesperado raid de Virginia. Los dados de la incertidumbre se tiran una y otra vez gracias a la mano conocedora y ágil de Daniel de la Vega y el excelente elenco que lo acompaña, entre otros, Rafael Ferro, destacado actor.

Después del consagratorio “Necrofobia”, 2014, Daniel de la Vega ha volcado toda su experiencia en este film de género, películas que son de culto para los fans del terror. De la vega irrumpe abiertamente en una nueva y osada dimensión, con perfeccionamiento de técnicas y un estilo definido que ya son su marca de fuego. Para atarse a la butaca!

Carlos Pierre
 


“SULLY, HAZAÑA EN EL HUDSON”

De Clint Eastwood. Con Tom Hanks, Aaron Eckhart, Laura Linney, entre otros. Música de Clint Eastwood, Christian Jacob y The Tierney Sutton Band. Duración: 96 minutos.

EXCELENTE. EASTWOOD Y HANKS: DUPLA DE GIGANTES

El viejo y querido maestro Clint Eastwood, a sus 86 años, nos sigue regalando films de exquisita calidad y sensibilidad. En este caso, toma el accidente aéreo ocurrido en el 2009 con el vuelo número 1540 de US Airways, comandado por el piloto Sully Sullenberger y su copiloto “Jeff Skiles”. No se registraron ni desaparecidos ni heridos. Y el hecho es considerado un “milagro” que, en verdad, tuvo como generador el talento y la experiencia del comandante “Sully”.

También Eastwood pone sobre el tapete la voracidad de las aseguradoras de vuelos, y el enjuiciamiento al piloto y al copiloto con tal de no pagar los costos de un deficiente control técnico.

La narración es clásica. De ella emerge como un actor gigante Tom Hanks, sólido, incuestionable, sin ampulosidad. El es “Sully” y se lo hace saber a Eastwood y al mundo entero. Por su parte, Aaron Eckhart cumple con uno de los papeles secundarios más verosímiles de su carrera, con sobriedad y a la altura de quien “comanda” el guión que no es otro que Tom Hanks. Los diálogos del comandante con su esposa, “Lorraine” (Laura Linney), en la que están su dolor y su desconcierto por lo ocurrido, “Sully” se muestra como se verá al final de los créditos: real. Con firmeza, con dulzura, conciente de que va a demostrar su inocencia desde todos los puntos: desde la ética de un comandante hasta el avasallador conocimiento de todas las variables técnicas posibles para lograr el amerizaje. Es la épica de un hombre contra la mentira instaurada en diferentes estratos del establisment.

La banda sonora tiene la mano maestra e inspirada de Clint Eastwood, amante de los climas camarísticos y de la delicadeza melódica. Su piano y luego los arreglos y melodías enunciados en el copete de esta crítica son un apoyo acompasado de los diferentes climas que recorre el film: desde lo que pudo ser la tragedia hasta las relaciones familiares y los profesionales. Si hay algo que agregar, es que estamos ante una joya del cine clásico actual, sin prisas ni pausas, sin golpes bajos, con un planteo de la situación de “Sully” inicial para luego desarrollar paso a paso cómo fue el amerizaje. Ni timbales ni estruendosos sintetizadores: es suficiente el clima que generan Hanks con su rostro y la narración en sí, que se vive desde la platea con intensidad. La que hoy es “la leyenda del río Hudson”, el milagro del piloto Sully Sullenberger, forma parte de una mitología de los accidentes aéreos que, en estos días de tragecia del Chapecoense, aporta una llamativa e inesperada balanza entre la vida y la muerte, entre el destino y la sabiduría de un piloto. Para ver indefectiblemente.

Elsa Bragato



INFRAMUNDO. GUERRA DE SANGRE

De Anna Foerster. Con Kate Beckinsale, Theo James, Bradley James, entre otros. Música de Michael Wandmacher. Duración: 91 minutos.

REGULAR. PASÓ MUCHO TIEMPO…

La saga “Inframundo” regresa tras cuatro años con menos de lo mismo. Es decir, la historia entre vampiros y licántropos nos muestra una forzada narración donde varios puntos quedan sin resolver.

“Selene” hace un recuento inicial de todo lo que vivió, citando con flashbacks a las diferentes películas que conocimos (“Underground”- 2003, “Underground, Evolution”- 2006, “Underground, Rise of the lycants”- 2009, “Underworld, awakening”- 2012). Nos pone en tema. “Selene” fue “frezada” y tuvo una hija, “Eve”, híbrida, cuya sangre cubre las necesidades de los vampiros. Desde la platea se siente el alivio de la refrescada de la historia. Ahora a “Eve”no se la encuentra. Las luchas entre “Selene” y los licántropos y su antigua familia, que prácticamente la ha descastado, son al estilo “cómic”: se ralentiza el corte en dos de cuerpos y las decapitaciones y la sangre salta a la platea (eufemismo que explica de qué se trata el nuevo “Inframundo”). La persecución que sufre “Selene” es eso, corridas, escondidas y el regreso a un lugar seguro donde se mezclan vestuarios al estilo romano con vestidos de noche, lánguidos, claros, en rubias bellezas. Las escenas coreografiadas son genéricas: pueden estar o no, las vimos y las vemos una y otra vez en todo tipo de film de acción.

“Eve” es el gran interrogante. El padre de”Selene” la admite en el seno de la familia, donde se enfrenta al odio de los “ancianos”. Pero la sangre de su hija vale oro, por lo que se le da un objetivo a cumplir y la necesidad de que encuentre a “Eve”. Esto no queda resuelto. No se habla más de “Eve” y su ausencia de la pantalla le quita motivos de acción a la película.

Con un público cautivo, que ama este estilo de narraciones viradas al azul enfáticamente y con tanto destripamiento, espadas que relucen, hombres que -gracias a las computadoras- se van transformando dificultosamente en lobos, se genera acción sin ton ni son y la historia queda a media tinta. El “regular” es por eso: menos que antes. No obstante, tiene seguidores fanáticos.

Elsa Bragato